agosto 9th, 2018

Huellas de la memoria

 

Hoy no os esperéis que me ponga a hablar de temas con enjundia, que hace calor y la cabeza no me da para grandes “ingeniosidades”.

Esta especie de pereza mental, me sirve para pasar de hacerme la interesante y mostraros, sin mucha mas cháchara intrascendente, el fresco trabajo de la artista Jazoo Yang que he conocido hace nada gracias a sus piezas en las calles de Besançon durante el festival Bien Urbain, que dicho sea de paso, es uno de los eventos que mas respeto, ya que se arriesga con propuestas urbanas no absolutamente complacientes, y alejadas de la “espectacularidades y desmesuras” a las que nos tienen acostumbrados.

Para este festival la artista ha llevado a cabo 2 piezas de gran delicadeza y sentido en el contexto, pura simplicidad en unas acciones que tratan de conservar recuerdos de cosas pequeñas e íntimas que ya pasaron.
La primera, Dots, es un mural colectivo en el que que mas de 200 inmigrantes, residentes en la ciudad francesa, dejaron estampada su huella dactilar en el muro de un colegio.

Esta serie, tiene su origen en una intervención que llevó a cabo en el pueblo coreano de Busan, donde la artista cubrió con miles de huellas impresas con tinta roja, todas las paredes de una casa tradicional a punto de ser destruida por causa de la desenfrenada especulación que arrasa el país en este momento.

Según cuenta la artista, en Corea del Sur, su país de origen, la huella impresa con una tinta tradicional, tiene un valor legal equivalente a la firma, y se utiliza comúnmente en oficinas públicas y en documentos importantes o contratos, también sirve como carta de presentación. Los dedos rojos en el edificio de Busan, que finalmente fue derruido, sirven para dar testimonio de las personas que lo transitaron y los recuerdos que habitaron en él y que se perderán bajo los cimientos de las ciudades del futuro.

La segunda pieza que ha dejado en Besançon es una variación callejera de su serie Stolen Time, en la que emplea restos encontrados en las ciudades en las que trabaja. También la realizó por primera vez en Busan, que debe ser donde ella vive. Viajó por sus calles y casas, condenadas a la demolición, recogiendo pequeños objetos que formaban parte de la pintura de los muros, de los colchones de espuma, mosquiteras, plástico agrietado, maderas, cascotes, y materiales de construcción que fue apilando y ordenando dentro de una casa elegida.

 

Para su trabajo en Francia ha recopilado minuciosamente material abandonado en las propias calles de la ciudad, con los que ha compuesto un collage abstracto en forma de charco de colores. Con él ha rellenado los baches de las calles, congelado la forma intacta de los recuerdos mediante una resina transparente que revela su fragilidad, y además facilita el transito de los peatones por el pavimento.

Ha complementado esta instalación con una expo en la que presenta piezas elaboradas con la misma técnica en formato cuadro, estos ya no me interesan tanto y me pasa en general con su trabajo de galería.

Debe dar mucho gusto pasear por las calles y encontrarse con esta pieza collagera, aunque en Besançon ya hubo otro artista que de relleno baches.

Fue el querido 3ttman, uno de los primeros artistas en trabajar las imperfecciones del pavimento en sus instalaciones urbanas, primero con cemento, puro y duro que luego tintó de colores, aun podemos disfrutar de sus reparaciones de albañilería por las calles de Madrid. En Bien Urbain dejó una bellísima intervención, Mirages (vista con mis propios ojos) en la que tomó moldes de agujeros del pavimento y los rellenó con piezas de cerámica de brillantes colores, hechas a la medida de cada hueco. Pura poesía urbana.

Y volviendo a Jazoo Yang, me quedo con una de sus frases “En una época como esta, las cosas frágiles y vulnerables se vuelven aún más valiosas”.

La conocí gracias a  Bien Urbain y he sacado las imágenes de la página del festival y de las de la propia artista.

 

 

  

julio 28th, 2018

Escenas de ladrillo

 

Los trabajos de Kate Newby me tienen encandilada, y desde que los descubrí, no hace tanto, me sorprendo tratando de encontrar en los #desordenesurbanos que meticulosamente catalogo en mis paseos diarios, coincidencias con el trabajo de la artista.

 

 

Y es que sus piezas encajan a la perfección con lo que me apetece mirar y admirar, un tipo de trabajo sensible con el entorno y de sorprendente levedad en la ejecución, un canto a las minucias… casi nada!!!!!

 

 

A golpe de sutileza poética, la artista es capaz de hacernos quedar enganchados a delicados montajes que de no estar en la galería, fácilmente podrían confundirse con azarosos accidentes en el paisaje que solemos pasar por alto, pero que son los que acaban dando identidad a los escenario en los que nos movemos.

 

 

Lo que esta mujer nos presenta, es una recreación mejorada de pequeños detalles de la vida real mirados desde muy cerca, y que al estar situados en un espacio expositivo, adquieren un valor inusitado. Una vez vistos a través de su mirada, nosotros mismos trataremos de encontrarlos a nuestro alrededor y para ello nos toca miran con mas detenimiento e intención, o algo así es lo que a mí me ha pasado.

 

 

Crea piezas muy variadas, resueltas con todo tipo de materiales de uso cotidiano, telas, guijarros, vidrio, cuerdas, cemento, Todos se pueden encontrar en la calle, ella consigue dignificarlos.

 

 

Pero, las que a mí más me interesan, son las que lleva a cabo con ladrillos rústicos con los que forma una plataforma ordenada sobre la que coloca sus “esculturas mínimas”. Otras veces directamente interviene en ellos, grabando a mano huecos en los que suele insertar objetos.

 

 

Estos elementos, muchas veces los encuentra en la calle y en otras ocasiones los compra, pero en cualquier caso, es importante que vengan de cerca.

 

Estudia minuciosamente el entorno, y se detiene sobre todo en escenas de carácter efímero en las que suelen estar reflejados los usos que el hombre hace de su espacio, después trata de recomponerlas a través de una interpretación personal de los materiales implicados.

 

 

Clavos, monedas, anillas de latas, vidrios rotos, maderas, hierros, plásticos y objetos inservibles del entorno son muy frecuentes en su trabajo, otras veces copia la forma de estos objetos de uso común y los reproduce con otros materiales, plata, metal, bronce, arcilla, latón… En ocasiones, también inventa ella misma piezas, que se puedan insertarlas en los huecos que previamente ha creados en los ladrillos.

 

 

Después, los muestra al publico, jugando con el espacio expositivo, difuminando los limites para conseguir que trabajo y entorno se mezclen, y en este juego consigue implicar al espectador que intentará descubrir dónde está la creación y qué es lo que ya formaba parte del paisaje. Para disfrutar de este juego, sólo se requiere sentido común y sensibilidad.

 

 

Como mis explicaciones pueden ser muy básicas, es lo que hay, os dejo un texto mas sesudo que acompaña a su exposición en la Galería Lulu: “A menudo, apropiándose de los materiales y lo vernáculo de la arquitectura, Newby crea intervenciones escultóricas hechas a mano, que funcionan simultáneamente contra y, a su vez, con las condiciones de un ambiente dado. Evocando tanto las cualidades físicas como líricas de los materiales (usualmente mundanos, materiales corrientes como hormigón, textiles así como cerámica), su trabajo prevé un encuentro y dispone una acción –colapsando y confundiendo las líneas entre proceso y producto, el hacer y el documento.

 

 

Siguiendo su inclinación traviesa por dejar el espacio de exhibición, Newby ha creado una serie de intervenciones que se circunscriben pero a la vez van más allá del espacio habitual, el cubo blanco de Lulu, para discretamente fugarse en los alrededores.

 

 

Esta inclinación tiene poco que ver con un aire de rebeldía o de Crítica Institucional y más que ver con un rechazo explícito a situar un encuentro prefijado con el arte (es decir, como un fenómeno meteorológico). Newby busca, mejor dicho, poner en relieve, incidentalmente, las condiciones que ayudan y son cómplices de ello, la manera, digamos, en que los detalles o hechos potencialmente olvidables de un filme pueden intervenir en su trama.

 

 

A la vez cándido, simpático, y modesto casi al borde de lo imperceptible, lo que hace puede ser fácilmente confundido con un interés en lo cotidiano. Pero el trabajo de Newby no proclama necesariamente tener algún título especial o conocimiento sobre lo cotidiano, como la apreciación de lo extraordinario en lo ordinario. Está más interesada en preservar un cierto dejo, una apertura que provoca que ese tipo de percepciones sucedan”.

 

 

Un trabajo que me gustaría contemplar físicamente… pero por ahora me tendré que conformar con encontrar similitudes en los desordenes de mi calle.

 

 

Lo vi aquí y las fotos las tomé prestadas de su web y de san google.

 

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julio 13th, 2018

Aireando la casa

 

Con estos calores y contaminaciones, dan ganas de ponerse a vivir en espacios abiertos en los que corra el aire, mucho más que estar encerrado en casa, pegado al ventilador. Yo me quedaría a dormir en la placita frente a mi taller, uno de los sitios donde el verano es mas amable de Madrid. Las cañitas y los tintos de verano también ayudan.

 

 

Y hablando de hacer del espacio publico un hogar en toda regla, pienso en Thierry Mandon, un artista que se dedica a apropiarse de la calle de una manera poco invasiba, para hacer en ellas cosas tan cotidiana como acostarse y leer un libro, sentarse delante de la mesa de la cocina a tomar un vino a la luz de una lámpara, ver un partido frente al televisor, o cuidar sus plantas y embellecer su entorno.

 

 

Según cuenta el artista en su página: “Utiliza el vídeo, la fotografía, la performance y la instalación para expresar la naturaleza poética de la vida cotidiana, para hacer transformaciones sutiles, donde el espectador encuentre a la vez aspectos trágicos y cómicos de su existencia.

 

 

El personaje, una especie de arquetipo del individuo, se presentan en situaciones improbables, incómodas y absurdas. Se enfrentan con espacios de tiempo incompatibles, su condición humana, su límite, su debilidad o su poder creativo.

 

 

Estos temas dan como resultado trabajos en los que frecuentemente aparecen dos elementos, dos mundos planteados en un equilibrio precario; a menudo en busca de armonía, de una unidad estable entre el hombre y su entorno.

 

 

No todos sus trabajos están a la misma altura creativa, para mi gusto, pero bueno, un soplo de aire fresco es un soplo de aire fresco, y con estas temperaturas se agradece.

 

Me han entrado ganas de irme al campo a hacer mis propias performances, algo así como meterme en agua helada de la garganta y dar saltitos de frío.

 

 

Conocía la obra de este artista no sé bien por qué medio y las fotos las he sacado de su página web.

 


julio 7th, 2018

Contaminación como bandera

Días estos de profusión de banderas multicolor, que han venido a sumarse a las abundantes rojas y gualdas que ahora lucen algo desgastadas a causa del sol y la contaminación.

Lo siento señor Flaubert, usted dijo que debían desaparecer todas las banderas por estar manchadas de barro y sangre, pues no le hemos hecho caso y ahora tenemos banderas para cualquier ocasión… son como los rótulos publicitarios de las “grandes causas”.

Con esa sobredosis, me ha dado ganas de dejar por aquí la bandera de John Gerrard hecha de humo y contaminación.

Esta pieza, llamada Western Flag, parece una auténtica instalación site-specific y muestra una bandera negra hecha de humo oscuro y que trata de representar la amenaza que representan los niveles crecientes de dióxido de carbono en la atmósfera de la tierra.

Pero, en realidad se trata de una simulación virtual, que fue proyectada en una gran pantalla en el patio de Somerset House en Londres durante una semana, coincidiendo con el Día de la Tierra del 2017.

En este video, el humo sale de siete boquillas que se unen en una nube rectangular de humo espeso que se extiende formando la forma de una bandera harapienta movida por el viento. El escenario, un terreno estéril con piezas de maquinaria abandonada, y en el que se dividan unas pocas plataformas petrolíferas sin uso..

La película está “ambientada” en Spindletop, un yacimiento petrolífero de Texas que llegó a producir más de 100.000 barriles de petróleo por día y que se convirtió en símbolo del auge petrolero de Texas. Hoy día es completamente estéril.

Según explica el artista, los mayores legados del siglo XX no son sólo la explosión de población o los mejores niveles de vida, sino haber conseguido elevar alarmantemente los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera. Esta bandera intenta dar visibilidad a este gas invisible, es pues la bandera que representa un nuevo tipo de orden mundial.

Además de esta reivindicación medioambiental, la obra cuestiona los límites de la realidad, dado que esta representación nítida del paisaje de Texas se construye a partir de un registro fotográfico integral del sitio, ¿quién se atreve a decir que sus imágenes en movimiento sean menos “reales” que un video digital de la misma ubicación?

Las instrucciones de esta pieza de software, son procesadas en tiempo real por un ordenador a una velocidad de 50 frames por segundo, lo que hace que cada imagen sea única y una vez proyectada es instantáneamente descartada, lo que significa que el trabajo tiene un espíritu más cercano a la transmisión de información en vivo que a la grabada.

Los espectadores pudieron ver el amanecer y el atardecer en el momento preciso y observaron los niveles cambiantes de luz y sombra a lo largo del día. La fidelidad a la vida real, simulada por el paso del día a la noche, es fiel a la naturaleza viva de la obra, constituida por momentos que desaparecen sin esperanza de recuperación.

Este paisaje post-apocalíptico se presentaba al público sobrepuesto sin ningún tipo de separación óptica, a la elegante arquitectura de Somerset House, y según he leído, si se veía desde la puerta de entrada, parecía un gran foto montaje, una imagen superpuesta groseramente sobre otra.

Chanel 4, además retransmitió por televisión,la pieza en formato de clips cortos que interrumpieron la programación regular sin ningún título o explicación, como si de un acto de piratería se tratase.

Como veis, todo un alarde tecnológico perfectamente ejecutado, para dar forma a una pieza de apariencia simple y que lanza a la atmósfera un mensaje de lo mas contundente.

Os recomiendo echar un vistazo al resto de trabajos de este hombre, todas sus piezas plantean problemas reales mediante la tecnología de la simulación, con gran ingenio y dosis de buen gusto y meticulosidad.

Después de ver sus piezas, y conocer cuales son los problemas que plantea, uno debe decidir cómo le afectan y cómo actuar,  ya que él tiene el buen criterio de no dar ningún tipo de solución.

Yo lo conocí aquí y las fotos las he sacado de la página del autor y google.

junio 25th, 2018

En China también se piensa en la contaminación… a veces…

Leía hace días un artículo, no el primero, que hablaba de que los chinos han dicho definitivamente no a hacerse cargo de nuestros deshecho plásticos. Hasta ahora, ellos recibían gran parte de los deshecho plásticos de países “evolucionados como el nuestro, por llamarlo de alguna manera.

Y como suele pasarme, (lo hago como ejercicio de agilidad mental) me he puesto a pensar en qué proyectos conozco que me demuestren que hay mentes creativas en China preocupadas por el ecosistema, algo que debería ser prioritario ya que es el país que mas plástico produce del mundo y cuyo Río Yangtze es uno de los que mas contaminación vierte a los océanos.

No me han salido muchos, cuatro, así de memorieta, he obviado mega proyectos arquitectónicos y urbanísticos y por supuesto, las obras de algún que otro artista estrella al que mi Ático no está a la altura de acoger.

El que mas me gusta, por su sencillez y efectividad, fue el llevado a cabo en el 2015 por xiao zhu una compañía china (que ahora parece haber desaparecido) que se dedicaba a tratar el aire y purificarlo para el consumo óptimo de los ciudadanos.

Fue por tanto esta,, una campaña mas de concienciación y de marketing, que un proyecto artístico al uso, pero bueno, hoy no me voy poner muy exquisita porque la pieza lo vale. Que los dioses antipublicitarios me perdonen!!!!!.

Según leo, esta empresa, imitando códigos de una buena acción de guerrilla, aprovechó la nocturnidad para dirigir potentes proyectores a las columnas de humo de  grandes factorías que contaminan la atmósfera con sus gases.

Proyectaron impactantes caras de bebes y niños llorando, tosiendo y respirando con dificultad, para concluir con una frase que decía “Limpia el aire. Deja que el futuro vuelva a respirar”.

No he encontrado mas información ni de la empresa ni de otras campañas, pero desde luego con esta dieron de pleno en la diana.

Otra pieza que me viene a la cabeza, es Polluted Water Popsicles Project, una idea artística desarrollada por Hung I-chen, Guo Yi-hui, y Cheng Yu-ti, tres estudiantes de la Universidad Nacional de las Arte de Taiwán (llámenlo China o como gustes).

Buscaron una estética reconociblemente publicitaria para simular el lanzamiento al mercado de una gama de polos de hielo, con un cuidadísimo tratamiento estético, que invitaba a ser consumida con gusto, aunque la triste realidad es que estaban fabricados con las contaminadas aguas de distintos río de Taiwán.

Los artistas recogieron muestras de 100 aguas en Taiwán con sus residuos correspondientes y las congelaron, usando para ello moldes de polo de los de toda la vida, después los bañaron con resina de poliéster para su conservación.

Cada muestra de hielo contenía gran cantidad de desechos, el 90% de los cuales eran de plástico.

Para completar la pseudo campaña y hacerla totalmente creíble, diseñaron vistosos envoltorios en los que se especificaba la procedencia de las muestras y un video promocional de lo mas profesional. El mensaje quedó claro y cristalino.Con un lenguaje artísticos mas “tradicional” el fotógrafo Yao Lu crea fotomontajes que toman prestados estilos pictóricos del pasado, que él reinterpreta para expresar su preocupación por el impacto ambiental que supone el desenfrenado camino de China hacia una descontrolada urbanización y excesivo desarrollo económico.

Nuevos paisajes es uno de los trabajo de Yao Lu, situado entre la pintura y la fotografía, que mediante cuidadísimos retoques fotográficos de imágenes en las que se acumula la basura, logra que estos se parezcan a impresionantes paisajes rurales. Un trabajo entre el pasado y el presente, que habla de las mutaciones radicales que están afectando la naturaleza en China.Obras con formatos circulares, de abanico o de pergamino, los armoniosos paisajes de Lu están poblados por diminutas figuras que caminan a través de la niebla, sólo con una mirada atenta se descubre  que las escenas de montaña quiméricas y vegetaciones exuberantes, son pura basura acumulada en espacios degradados o en construcción.

La tensión entre los valores pasados y presentes están claramente representados, también el mensaje ambiental que plantea preguntas directas sobre la modernización y la sostenibilidad.

Muy dramático y sensible este trabajo.

Para terminar,  así por encima dejo el trabajo mas conocido del escultor Zhiyuan Wang, empeñado en llenar de basura plástica de su país, las salas de los museos del mundo, creando para ello esculturas de arriesgadas formas construidas con material reciclado y desechado.

Aquí lo dejo por hoy, sudando estoy…

Todo lo conocía y las imágenes de las piezas las he sacado de google.

 

 

 

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