mayo 31st, 2019

Polvo iluminado

 

Mucho silencio en este Ático, por no saber bien qué decir, que no encuentro mucho acomodo en estos tiempos que corren.

 

 

Así que lo de compartir temas artísticos como que no me dispone mucho… sobre todo porque tengo el peor concepto de los que lo hacen, lo difunden, lo financian, lo organizan, lo estrujan, lo critican, lo consumen y lo gobiernan.

 

 

Por lo que mejor me quedo mirando cómo flotan las partículas de polvo que entran por mi ventana, sin pararse a pensar en cosas de mayor enjundia.

 

 

Y esto en realidad me sirve para introducir una pieza increíble que Edith Dekyndt  presentó en la Bienal de Venecia en 20107 y en otros espacios.

 

 

La pieza se llama One Thousand and one Nights, y en ella el protagonista es el polvo y la luz.

 

 

Un montón de este casi inapreciable y poco querido elemento que nos rodea, recogido del propio lugar de exposición, que es colocado dentro de un rectángulo de luz proyectado en el suelo. Cada cierto tiempo el haz de luz se mueve unos centímetros y una persona entra en escena para volver a colocar cuidadosamente todo el polvo dentro  de la luz y así constantemente.

 

 

Mantener este volátil elemento a raya, me parece tarea de gran pericia y satisfacción, yo es que lo haría gustosa, y si después te preguntaran que a qué me dedico, podría decir que soy domadora de polvo. Ni tan mal.

 

 

Es Edith Dekyndt  una artista muy interesante con un lenguaje visual lleno de sensibilidad y coherencia estética. Ella usa materiales básicos que adquieren un valor inusitado en un entorno artístico gracias a su inusitada creatividad. 

 

 

Os dejo un artículo que lo explica todo mucho mejor que yo, ya he dicho mucho según están las cosas…  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

abril 2nd, 2019

Agujeros de agua que conectan con el centro de la tierra

 

Encontré esto que me recordó a esto otro… y la realidad superó con creces la fantasía, supuestamente ilimitada, del artista.

 

 

Y esto me reafirma en un estado de animo en el que la realidad (no humana) me complace, por muy básica, aséptica, intervenida, deteriorada o chunga que esta se me presente.

 

 

Suelo encontrar en ella grandes motivos de regodeo artístico, veo situaciones y escenarios casuales que me encanta imaginar en contextos del arte, en los que gente deseando ser sorprendida por novedades estrafalarias, estaría dispuesta a otorgarles un gran valor creativo, con su consiguiente precio.

 

 

También encuentro en la realidad cotidiana, inspiración para algunos de mis trabajos, los que más me motivan, y me afano en localizar contextos en los que intervenir mínimamente pero de manera certera, como lo hace un microcirujano experimentado, por supuesto no lo consigo…

 

 

Pero bueno, hablemos de estos agujeros negros en el agua, que son mas interesantes que mis desvaríos artistiquillos.

 

 

El agujero negro que más me fascina mirar, está en el Lago Berryessa en California y aunque lo parezca, no es la magnífica entrada al centro de la tierra o al mismísimo infierno, en realidad se trata de una obra de ingeniería que funciona como drenaje de la presa, un aliviadero que entra en funcionamiento cuando el nivel de agua sube hasta un limite en el que hay peligro de desbordamiento.

 

 

Cuando el agua se eleva a más de 440 pies sobre el nivel del mar en el lago Berryessa, se derrama sobre el borde del que llaman Glory Hole, baja por el cono y desemboca en Putah Creek, al otro lado de la presa Monticello.

 

 

Aunque esta construcción no es la manera mas común de drenar agua en las presas, hay modelos similares por todo el mundo, como el Depósito Shing Mun en Hong Kong, la Presa Hungry Horse en Montana, el Lago Nekogahora en Japón y el Depósito Ladybower en Inglaterra. Para quedarse horas embobado viendo como el agua desciende hasta el interior de la tierra.

 

 

Para incluir una parte artística en este post, no puedo dejar de mencionar otros agujeros negros de ilustres artistas contemporáneos como son los de Pedro Motta, que se ha hecho bastante conocido tras su paso por Miami Art Basel 2018.

 

 

Este artista utiliza técnicas de retoque fotográfico o de intervención directa sobre los originales, para crear agujeros negros o aliviaderos al estilo de los anteriormente mencionados, que añade a fotografías que previamente ha tomado en cauces de ríos de su país, Brasil.

 

 

Dicen de su trabajo: Más que una cuestión política, la asimilación de estas imágenes conecta el pasado y el futuro incierto del país. El artista evoca elementos únicos del paisaje, hace visible lo extraño, la naturalidad, el territorio y la des-territorialidad.Todas las fotografías de la serie fueron tomadas en días de luna llena, evocando un clima de nostalgia y extrañeza en el paisaje. 

 

 

Esta serie en concreto se llama «River of Deaths» y la creo en el 2016, aunque yo recomiendo mirar otros trabajos que me parecen mas interesantes, por ejemplo Natureza das Coisas.

 

 

Claro está que no puedo dejar de mencionar, en esta selección de remolinos, el trabajo de Anish Kapoor, Descension, impresionante y misterioso, sin duda.

 

 

Esta pieza, altamente tecnológica, explora el comportamiento del agua para crear una escultura en movimiento. Se trata de un remolino de 26 pies de diámetro que converge en un punto central, como si el agua fuera succionada hacia las profundidades de la tierra.

 

 

Para que parezca infinita el agua se ha teñido de color negro, de manera que no se ve el fondo. Desde luego, la pieza tiene un impacto fascinante y resulta muy apropiada para inclinarse sobre ella y dejar volar la imaginación, y quizás los problemas.

Esta pieza se instaló por primera vez en La Bienal Kochi-Muziris de India como pieza en el interior de una galería. Después en 2015, Kapoor creó de nuevo la obra para su exposición en Versalles. En 2016, con motivo de La Noche en Blanco parisina, Descension se instaló en el Sena. De mayo a septiembre de 2017 en el Brooklyn Bridge Park de Nueva York. También estuvo en la Galería Continua de San Gimignano.

 

 

Y aquí dejo los agujeros de agua por hoy, que me voy a ahogar entre tantas aguas turbulentas…

 

 

marzo 6th, 2019

Lineas de luz contra el cambio climático

 

Una entrada rápida que aun ando resacosa de tanta feria de las vanidades en Madrid, para dejar por aquí una pieza artística que me ha hecho volver a creer en el poder de la luz.

 

 

Es que hace tiempo ya que no ando muy contenta con el panorama artístico/lumínico y su sumisión a los proyectores enfocados a fachadas con la intención de descomponerlas o tunearlas sin ninguna consideración, haciendo alardes para ello de grandes medios técnicos y presupuestos desorbitados.

 

 

Este trabajo está corriendo por todas partes, imagino que muchos ya la habréis visto, pero bueno, como esto es un archivo, merece la pena que lo deje archivado para el futuro.

 

 

Se trata de una pieza llamada Lines (57° 59′ N, 7° 16’W) y ha sido llevada a cabo por los artistas Pekka Niittyvirta y Timo Aho en Escocia.

 

 

La idea trata de concienciar sobre los peligros que supondrá el calentamiento global, y el efecto invernadero que provocarán que los polos se derritan y que aumente el nivel del agua, lo que acabará cubriendo grandes superficies de tierra y afectará a cantidad de población que se verá obligada a emigrar a tierras mas altas.

 

 

Para conseguir su objetivo, los artistas han echado mano de una simple línea, sencillo pero eficaz método para marcar niveles. En este caso es de luz, y funciona a la perfección como testigo visual que alerta sobre la altura que alcanzará el agua en la costa oeste de Escocia, concretamente en las Islas Hébridas Exteriores, si no se para el cambio climático.

 

 

Cuenta Pekka Niittyvirta sobre la pieza:

 

 

«Mediante el uso de sensores, la instalación se activa cuando sube la marea. El trabajo proporciona una referencia visual de la subida futura del nivel del mar.

 

 

La instalación explora el impacto catastrófico de nuestra relación con la naturaleza y sus efectos a largo plazo. El trabajo provoca un diálogo sobre cómo el aumento del nivel del mar afectará las áreas costeras, sus habitantes y el uso de la tierra en el futuro.

 

 

Esto es especialmente relevante en el archipiélago de islas bajas de Uist en las Hébridas Exteriores, en la costa oeste de Escocia, y en particular en el Centro de Artes y Museo Taigh Chearsabhagh en Lochmaddy, donde se encuentra la instalación. El centro ya no puede desarrollar su actividad  en su localización actual, debido a los pronósticos meteorológicos que fuertes tormentas y marejadas ciclónicas».

 

 

Las fotos hablan por sí mismas, así que mejor me callo y os dejo que las disfrutéis.

 

 

Lo vi en Designboom, bueno, yo y miles de personas más, y me encandiló por el discreto y atinado uso de las tecnologías en un proyecto de apariencia mínima.

 

febrero 21st, 2019

Máquinas gamberras

 

Las cosas que hace Anna Vasof parece que no llevan a ninguna parte, que no sirven para nada. Sus inventos trabajan en precario para automatizar errores y esto a mis ojos resulta inspirador, ya que siempre he pensado que los errores y los prototipos fallidos en las primeras fases de desarrollo, pueden resultar grandes experiencias artísticas.

 

 

Es más, reivindico que cualquier creador debería tener derecho a errar reiteradamente, que es muy sano y que quita transcendencia a todo lo que se hace, sin restarle un ápice de creatividad.

 

 

A lo que iba, que esta mujer es una auténtica maestra cacharrera y ha creado montones de inventos encantadoramente inútiles, incluso diría boicoteadores.

 

 

Sus maquinas está llenas de sentido del humor y de sentimientos propios, por no hablar de sus ocurrentes videos llenos de imágenes absurdas repetidas, que al encadenarse dan vida a películas cortas de insospechados resultados.

 

 

Ademas de divertirme viendo su trabajo, me ayuda a compartir ratos estupendos con mis sobrinos, que flipan con tanto objeto cotidiano mutado para especializarse en travesuras, si incluso los hay que se sublevan contra su propia creadora.

 

 

Por contar alguna pieza, está el autorretratos que se golpea, las maquinas que fabrican lagrimas, libros con palabras que caen, aspiradoras que se llevan el cosmo, martillos que clavan y desclavan al mismo tiempo, herramienta para brindar en solitario, libros que juegan al ping pong, lenguas gigantes que interrumpe el paso… Mis favoritas Mechanisms of Happiness y esos zapatos mecánicos, que no están nada mal tampoco.

 

 

Os invito a pasar un buen rato de videos, yo lo dejo aquí y me voy a morir un rato de la envidia al pensar en lo bien que se lo debe pasar esta mujer haciendo sus surrealismos de andar por casas, con esa apariencia lúdica pero que esconde mucha mas enjundia que casi todo lo que veo. Pero qué lista es esta mujer!!!!!!!.

 

 

Después, si os queda tiempo y ganas, podéis echar un ojo al trabajo de  Dominic Wilcox, dedicado a la creación de diseño de productos también absurdos e inútiles, pero que uno quería poder usar para sentirse algo mas niño.

 

 

enero 7th, 2019

Círculos con árboles

 

Con la instalación que el artista Strijdom van der Merwe llevó a cabo en Kamiyama, doy por terminado el tema «círculos en la naturaleza»… por ahora…

 

 

Fue ésta una pequeña e inspiradora intervención llevada a cabo con una simple navaja sobre el musgo superficial que cubría la corteza de los arboles de toda la zona.

 

 

Una pieza en la mejor tradición del land art, poco invasiva y muy efímera ya que en un breve tiempo acabó de nuevo integrada en la naturaleza.

 

 

Y aunque no parezca éste un trabajo especialmente relevante, a mis ojos se presenta como fresco y saludable, así que vaya todo mi respeto a una intervención que no empacha.

 

 

Dejo las fotos que he encontrado en google, y también la de otras piezas de este artista en las que la forma circular es protagonista.

 

 

Antes de cerrar por hoy, y ya que ando por Japón (virtualmente), aprovecho para dejar otra obra circular, ubicada en la Prefectura de Miyazaki, y que fue creada por la propia naturaleza guiada por científicos, sin voluntad artística ninguna.

 

 

Se trata de dos impresionantes círculos de arboles sugi (cedro japonés), sólo visibles desde la altura y que fueron el resultado de un experimento científico que se prolongó durante mas de 50 años.

 

 

Según cuenta el Ministerio de Agricultura de Japón, ellos son los artífices de esta singular intervención. En 1973 designaron un área para desarrollar trabajos de silvicultura experimental, y uno de los experimentos fue tratar de medir el efecto del espaciamiento de los árboles durante su crecimiento.

 

 

Plantaron árboles en incrementos radiales de 10 grados, formando 10 círculos concéntricos de diámetros variables. Los arboles fueron creciendo a lo largo del tiempo pudiendo comprobarse que efectivamente la densidad de los arboles sí que afecta a su crecimiento.

Pasados los años, se ha generado un paisaje tan espectaculares que se está considerando dejar que la naturaleza siga su curso y no talarlos, como en principio estaba previsto.

Os dejo el proyecto en perfecto japonés. Yo lo he conocido aquí, de donde también he sacado las fotos.

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