julio 28th, 2018

Escenas de ladrillo

 

Los trabajos de Kate Newby me tienen encandilada, y desde que los descubrí, no hace tanto, me sorprendo tratando de encontrar en los #desordenesurbanos que meticulosamente catalogo en mis paseos diarios, coincidencias con el trabajo de la artista.

 

 

Y es que sus piezas encajan a la perfección con lo que me apetece mirar y admirar, un tipo de trabajo sensible con el entorno y de sorprendente levedad en la ejecución, un canto a las minucias… casi nada!!!!!

 

 

A golpe de sutileza poética, la artista es capaz de hacernos quedar enganchados a delicados montajes que de no estar en la galería, fácilmente podrían confundirse con azarosos accidentes en el paisaje que solemos pasar por alto, pero que son los que acaban dando identidad a los escenario en los que nos movemos.

 

 

Lo que esta mujer nos presenta, es una recreación mejorada de pequeños detalles de la vida real mirados desde muy cerca, y que al estar situados en un espacio expositivo, adquieren un valor inusitado. Una vez vistos a través de su mirada, nosotros mismos trataremos de encontrarlos a nuestro alrededor y para ello nos toca miran con mas detenimiento e intención, o algo así es lo que a mí me ha pasado.

 

 

Crea piezas muy variadas, resueltas con todo tipo de materiales de uso cotidiano, telas, guijarros, vidrio, cuerdas, cemento, Todos se pueden encontrar en la calle, ella consigue dignificarlos.

 

 

Pero, las que a mí más me interesan, son las que lleva a cabo con ladrillos rústicos con los que forma una plataforma ordenada sobre la que coloca sus “esculturas mínimas”. Otras veces directamente interviene en ellos, grabando a mano huecos en los que suele insertar objetos.

 

 

Estos elementos, muchas veces los encuentra en la calle y en otras ocasiones los compra, pero en cualquier caso, es importante que vengan de cerca.

 

Estudia minuciosamente el entorno, y se detiene sobre todo en escenas de carácter efímero en las que suelen estar reflejados los usos que el hombre hace de su espacio, después trata de recomponerlas a través de una interpretación personal de los materiales implicados.

 

 

Clavos, monedas, anillas de latas, vidrios rotos, maderas, hierros, plásticos y objetos inservibles del entorno son muy frecuentes en su trabajo, otras veces copia la forma de estos objetos de uso común y los reproduce con otros materiales, plata, metal, bronce, arcilla, latón… En ocasiones, también inventa ella misma piezas, que se puedan insertarlas en los huecos que previamente ha creados en los ladrillos.

 

 

Después, los muestra al publico, jugando con el espacio expositivo, difuminando los limites para conseguir que trabajo y entorno se mezclen, y en este juego consigue implicar al espectador que intentará descubrir dónde está la creación y qué es lo que ya formaba parte del paisaje. Para disfrutar de este juego, sólo se requiere sentido común y sensibilidad.

 

 

Como mis explicaciones pueden ser muy básicas, es lo que hay, os dejo un texto mas sesudo que acompaña a su exposición en la Galería Lulu: “A menudo, apropiándose de los materiales y lo vernáculo de la arquitectura, Newby crea intervenciones escultóricas hechas a mano, que funcionan simultáneamente contra y, a su vez, con las condiciones de un ambiente dado. Evocando tanto las cualidades físicas como líricas de los materiales (usualmente mundanos, materiales corrientes como hormigón, textiles así como cerámica), su trabajo prevé un encuentro y dispone una acción –colapsando y confundiendo las líneas entre proceso y producto, el hacer y el documento.

 

 

Siguiendo su inclinación traviesa por dejar el espacio de exhibición, Newby ha creado una serie de intervenciones que se circunscriben pero a la vez van más allá del espacio habitual, el cubo blanco de Lulu, para discretamente fugarse en los alrededores.

 

 

Esta inclinación tiene poco que ver con un aire de rebeldía o de Crítica Institucional y más que ver con un rechazo explícito a situar un encuentro prefijado con el arte (es decir, como un fenómeno meteorológico). Newby busca, mejor dicho, poner en relieve, incidentalmente, las condiciones que ayudan y son cómplices de ello, la manera, digamos, en que los detalles o hechos potencialmente olvidables de un filme pueden intervenir en su trama.

 

 

A la vez cándido, simpático, y modesto casi al borde de lo imperceptible, lo que hace puede ser fácilmente confundido con un interés en lo cotidiano. Pero el trabajo de Newby no proclama necesariamente tener algún título especial o conocimiento sobre lo cotidiano, como la apreciación de lo extraordinario en lo ordinario. Está más interesada en preservar un cierto dejo, una apertura que provoca que ese tipo de percepciones sucedan”.

 

 

Un trabajo que me gustaría contemplar físicamente… pero por ahora me tendré que conformar con encontrar similitudes en los desordenes de mi calle.

 

 

Lo vi aquí y las fotos las tomé prestadas de su web y de san google.

 

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junio 25th, 2018

En China también se piensa en la contaminación… a veces…

Leía hace días un artículo, no el primero, que hablaba de que los chinos han dicho definitivamente no a hacerse cargo de nuestros deshecho plásticos. Hasta ahora, ellos recibían gran parte de los deshecho plásticos de países “evolucionados como el nuestro, por llamarlo de alguna manera.

Y como suele pasarme, (lo hago como ejercicio de agilidad mental) me he puesto a pensar en qué proyectos conozco que me demuestren que hay mentes creativas en China preocupadas por el ecosistema, algo que debería ser prioritario ya que es el país que mas plástico produce del mundo y cuyo Río Yangtze es uno de los que mas contaminación vierte a los océanos.

No me han salido muchos, cuatro, así de memorieta, he obviado mega proyectos arquitectónicos y urbanísticos y por supuesto, las obras de algún que otro artista estrella al que mi Ático no está a la altura de acoger.

El que mas me gusta, por su sencillez y efectividad, fue el llevado a cabo en el 2015 por xiao zhu una compañía china (que ahora parece haber desaparecido) que se dedicaba a tratar el aire y purificarlo para el consumo óptimo de los ciudadanos.

Fue por tanto esta,, una campaña mas de concienciación y de marketing, que un proyecto artístico al uso, pero bueno, hoy no me voy poner muy exquisita porque la pieza lo vale. Que los dioses antipublicitarios me perdonen!!!!!.

Según leo, esta empresa, imitando códigos de una buena acción de guerrilla, aprovechó la nocturnidad para dirigir potentes proyectores a las columnas de humo de  grandes factorías que contaminan la atmósfera con sus gases.

Proyectaron impactantes caras de bebes y niños llorando, tosiendo y respirando con dificultad, para concluir con una frase que decía “Limpia el aire. Deja que el futuro vuelva a respirar”.

No he encontrado mas información ni de la empresa ni de otras campañas, pero desde luego con esta dieron de pleno en la diana.

Otra pieza que me viene a la cabeza, es Polluted Water Popsicles Project, una idea artística desarrollada por Hung I-chen, Guo Yi-hui, y Cheng Yu-ti, tres estudiantes de la Universidad Nacional de las Arte de Taiwán (llámenlo China o como gustes).

Buscaron una estética reconociblemente publicitaria para simular el lanzamiento al mercado de una gama de polos de hielo, con un cuidadísimo tratamiento estético, que invitaba a ser consumida con gusto, aunque la triste realidad es que estaban fabricados con las contaminadas aguas de distintos río de Taiwán.

Los artistas recogieron muestras de 100 aguas en Taiwán con sus residuos correspondientes y las congelaron, usando para ello moldes de polo de los de toda la vida, después los bañaron con resina de poliéster para su conservación.

Cada muestra de hielo contenía gran cantidad de desechos, el 90% de los cuales eran de plástico.

Para completar la pseudo campaña y hacerla totalmente creíble, diseñaron vistosos envoltorios en los que se especificaba la procedencia de las muestras y un video promocional de lo mas profesional. El mensaje quedó claro y cristalino.Con un lenguaje artísticos mas “tradicional” el fotógrafo Yao Lu crea fotomontajes que toman prestados estilos pictóricos del pasado, que él reinterpreta para expresar su preocupación por el impacto ambiental que supone el desenfrenado camino de China hacia una descontrolada urbanización y excesivo desarrollo económico.

Nuevos paisajes es uno de los trabajo de Yao Lu, situado entre la pintura y la fotografía, que mediante cuidadísimos retoques fotográficos de imágenes en las que se acumula la basura, logra que estos se parezcan a impresionantes paisajes rurales. Un trabajo entre el pasado y el presente, que habla de las mutaciones radicales que están afectando la naturaleza en China.Obras con formatos circulares, de abanico o de pergamino, los armoniosos paisajes de Lu están poblados por diminutas figuras que caminan a través de la niebla, sólo con una mirada atenta se descubre  que las escenas de montaña quiméricas y vegetaciones exuberantes, son pura basura acumulada en espacios degradados o en construcción.

La tensión entre los valores pasados y presentes están claramente representados, también el mensaje ambiental que plantea preguntas directas sobre la modernización y la sostenibilidad.

Muy dramático y sensible este trabajo.

Para terminar,  así por encima dejo el trabajo mas conocido del escultor Zhiyuan Wang, empeñado en llenar de basura plástica de su país, las salas de los museos del mundo, creando para ello esculturas de arriesgadas formas construidas con material reciclado y desechado.

Aquí lo dejo por hoy, sudando estoy…

Todo lo conocía y las imágenes de las piezas las he sacado de google.

 

 

 

junio 10th, 2018

Animales de otro mundo

No me gustan los insectos (vivos), pienso mientras intento espantar a una mosca que vuela atontada a mi alrededor. Me dan respeto, me pasa con todo lo que no puedo controlar con mis manos, y si los miro aumentados, un escalofrío me recorre la espalda.

Es visceral, reconozco que muchos de ellos son hermosos, a simple vista claro, ya que bajo sus espectaculares envoltorios esconden órganos viscosos, montones de patas, ojos, antenas, y aguijones que siempre se me muestran amenazadores, por no hablar de sus zumbidos y esa costumbres malsanas de comerse a sus parejas y progenies. Sí, ya sé lo de la polinización y todos los servicios que aportan a la naturaleza y la agricultura, lo sana que es la miel y lo bonita que es la seda… quizás alguna antigua peli de serie B tenga la culpa de mi fobia.

Bueno, para ser precisa, algunos insectos sí que me gustan, los que son de mentira o ya no se mueven… en fin.

Y entre los que me gustan y me asustan a partes iguales, quería hablar de los de Tyler Thrasher, un artista interesado en el arte y la química, al que sigo desde hace mucho tiempo. Y tanto me interesa su trabajo, que he tratado de copiar sus técnicas para aplicarla a mis objetos feeos imperfectos, sin ningún éxito, claro.

Utilizando animales, sobre todo insectos, reptiles y seres de las cuevas, pero también otros de los bosque y de mar, además de esqueletos y huesos que descubre durante sus aventuras espeleológicas, Tyler crea cadáveres cristalizados, que parecen ser rescatados de un mundo algo aterrador escondido en las profundidades de la tierra.

Según cuenta el artista, su afición por la química y la cristalización, empezó en la escuela y siguió investigando sobre el tema durante sus estudios superiores, asistiendo a clases avanzadas de química y observándola en la naturaleza, a la que conoció mas profundamente gracias a la espeleología, que le llevaba a pasarse mucho tiempo bajo tierra, metido en cuevas en las que pudo estudiar estas estructuras cristalinas en su entorno natural.

Consigue su principal materia prima, los animales que luego cristaliza, en estas cuevas, además, mientras practica senderismo va recogiendo cráneos y huesos. Sus amigos le donan los especímenes que llegan a sus manos, y recurre a entomólogos y coleccionistas para hacerse con los insectos muertos, ya que deben estar previamente estabilizados y preservados. Para ejemplares especiales, busca en tiendas especializadas y museos.

Su proceso de creación , es una colaboración afortunada entre la química, y la creatividad. Primero elige las piezas por su estética y dependiendo de su configuración decide qué compuesto va a utilizar, cual será la concentración y la cantidad y deja que los principios de la química molecular y los enlaces iónicos hagan su trabajo.

 

Crea las soluciones supersaturadas de los compuestos elegidos y, a medida que el recipiente se enfría, los iones se reconectan y según su geometría molecular se crean estructuras cristalinas de uno u otro tipo. Cómo y de qué manera lo hace, es su secreto, que tampoco es preciso que el mago nos revele todos sus trucos.

 

Cuando habla de los retos que tiene que superar para llevar a cabo su trabajo, además de la necesidad que tiene de ser muy cuidadoso por su salud, ya que usa elementos de gran toxicidad, debe preocuparse de deshacerse de los compuestos químicos de manera responsable, para no dañas el medio ambiente.

 

 

Es un trabajo que para el que ha tenido que experimentar y cometer muchos errores, debe combatir los efectos corrosivos que pueden sufrir las piezas al cristalizar, sobre todo debido a las altas temperaturas y la humedad que necesitan los químicos para decantarse. Los huesos por ejemplo, no pueden soportar muchos baños de cristalización, ya que hay riesgos de que se descompongan.

 

 

Según he leído, el artista a aprendido a aprecia los resultados insospechados que surgen a partir de una mínima variación  de las formulas, o con los cambio de los condicionantes externos, siendo sus piezas favoritas aquellas que no llegaron al resultado revisto.

 

 

Además de todo el trabajo de campo que debe hacer para localizar las piezas, este artista está muy activo en las redes sociales en las que se maneja como pez en el agua, haciendo que su trabajo se conozca internacionalmente. Además, acaba de sacar su primer libro de cristalizaciones que ha financiado a través de una exitosa campaña de crowdfunding.

 

 

Me gusta su trabajo porque es inquietante, y logra armoniza a la perfección la fragilidad de los animales muertos con la dureza del cristal, además del uso exquisito que hace del color en sus composiciones. Emplea materias primas que él mismo puede conseguir en la naturaleza con escaso valor, y con ayuda de su particular alquimia, consigue darles una apariencia mas sólida y convertirlos en “objetos escultóricos” realmente interesantes.

 

 

Por otro lado, envidio el equilibrio personal que parece haber conseguido, amalgamando ese espíritu de aventura que le lleva a internarse en profundas cuevas para conseguir sus mejores ejemplares, con la paciencia y humildad que le exige los procesos químicos de cristalización. Yo me quito el sombrero.

 

Conocía al artista y las imágenes las he conseguido en google y en su página personal.

 

junio 3rd, 2018

Colores para visualizar datos

Tecnología que humaniza la vida, un temazo que me apasiona…

En manos de Lauren Bowker cobra sentido y color. Esta artista, alquimista y casi maga, empezó en el mundo textil y de la moda, pero debido a una enfermedad que la mantuvo tiempo en el hospital, decidió estudiar química y poder crear productos que hablaran por sí mismos del estado físico de los que los usa, cambiando de apariencia para dar alertas ante cambios corporales.

Con sus conocimientos químicos y sus habilidades creativas, está diseñando ropa y objetos que mutan en función del entorno. Uno de ellos, por ejemplo, es un tejido cuyos colores cambian de acuerdo con la presión del entorno. Los compuesto que utiliza, fueron pensado originalmente para rastrear la aerodinámica midiendo la fricción en la superficie de los autos en tiempo real, ahora, en sus manos, se convierte en algo mágico.

Para desarrollar y comercializar esta tecnología, creó The Unseen un laboratorio de innovación de materiales, consultoría y estudio de diseño de desarrolla productos que aúnan el mejor diseño, ciencia y tecnología.

Según cuenta ella misma, su intención es cambiar la manera en que el mundo usa el color, dándole voz, para así mejorar la vida. Color como visualizador de datos…. casi nada!!!!!

Copio: “Creemos que la tecnología debe ser ” mágica “: debe interactuar naturalmente con los humanos y el medio ambiente de maneras no invasiba, debe romper las reglas, debe desafiar las percepciones. 

 

Nuestras tintas reaccionan a factores desencadenantes como el calor, la contaminación, la humedad, la fricción, la electricidad, los productos químicos o la presión, y los cambios pueden ser sutiles o sustanciales, reversibles o irreversibles, los colores únicos o múltiples, rápidos o lentos. Sus aplicaciones son casi infinitas”.

Esta mujer nunca ha perdido de vista la moda, muy al contrario, mientras estudiaba química, diseñó una chaqueta teñida con tinta que cambiaba de color, de amarillo a negro, según los niveles de contaminación. Ahora usa estos químicos mezclados con tecnología digital para conseguir que su ropa reacciones ante el estado físico y psicológico de sus usuarios.


Por este camino, ha creado un casco con incrustaciones de más de 4.000 “gemas camaleónicas” que puede mostrar diferentes patrones de color de acuerdo con la temperatura de la cabeza del usuario. Otros proyectos usan tejidos  que cambian de color con la actividad eléctrica del cerebro de acuerdo a las emociones”, Si se está triste, mostrará  el color azul y rojo, si estás contento será blanco”.

Su última creación se llama Fire y es un tinte que cambia de color dependiendo de tu temperatura, pasando de negro a rojo, de negro a blanco, de plata a azul, de azul a blanco y de negro a amarillo. Las variaciones dependen, no sólo de la temperatura exterior, sino también de la temperatura corporal, incluso se verá afectado cuando te sonrojas… vaya!!!!!!!, hasta yo probaría esto.

Además, una línea de complementos de piel y productos para la casa, que muta de color, no sé bien respondiendo a qué condiciones, pero siempre será divertido tratar de adivinar de qué color será tu monedero cuando lo saques del bolso para pagar el pan.

Me gustan sobre todos sus prendas de vestir, esa especie de caparazones que me recuerdan a los de  un insectos o al plumaje de exóticos pájaros, una maravilla.

Otros productos no me apasionan, pero es más que interesante que se mimeticen con los usuarios y les representen, aunque prefiero que nadie adivine por el color de mi chaqueta, de qué humor me he levantado.

Ojalá esta fórmula no se popularice demasiado, ya tengo bastante con todos los artilujos de luz que cambian de color y no sé si podría resistir mas colorichis cambiando a mi alrededor.

No recuerdo de dónde saqué la información.

 

mayo 28th, 2018

Camuflaje para ser salvaje

 

Hace tiempo leí la reseña de un libro que me dejó fascinada.

 

The Keartons: Inventing nature photography, era su título, y fue escrito por John Bevis en el 2016. En él se narra la vida y trabajo de dos hermanos, pioneros de la fotografía de naturaleza en estado salvaje.

 

 

Además de aportar gran documentación fotográfica sobre animales en su habitat natural, el libro descubre los secretos del proceso de trabajo de estos fotógrafos en un entorno hostil a los humanos. Los inventos que usaron para pasar inadvertidos me dejaron completamente encandilada. Así que he pensado que un soplo de aire fresco y natural como este, le viene bien al Ático, aun sin ventilar.

 

 

En 1892, los hermanos RichardCherry Kearton comenzaron a fotografiar en su pueblo, Thwaite al norte de Yorkshire. Con una cámara muy rudimentaria, lograron capturar algunas de las mejores fotos tempranas de nidos de pájaro con huevos, de insectos o de los mamíferos de su entorno.

 

 

Al darse cuenta del potencial de la cámara para revelar los secretos del mundo natural, decidieron perfeccionar y ampliar los registros de aves y otras criaturas en su hábitat, y durante tres años de trabajo de campo, editaron el primer libro de naturaleza ilustrado completamente con fotografías Birds’ Nests, Eggs and Egg Collecting.

 


Esta publicación les sirvió de trampolín en sus carreras personales, Richard desarrolló una serie de dispositivos que incluía el extraordinario “Stuffed Ox”, fue autor de numerosos libros de naturaleza superventas, y con un exhaustivo programa de conferencias públicas hizo más que nadie de su generación para popularizar los estudios de la naturaleza. Cherry se destacó tanto en la fotografía fija como en la cinematográfica, realizó la primera grabación de pájaros cantando en la naturaleza.

 

Por méritos propios, son considerados los padres fundadores de este género fotográfico, hoy tan popular.

 

 

Pero en el día a día no lo tenían nada fácil, ya que para hacer bien su trabajo, se desplazaban con los engorrosos equipos fotográficos de la época, que debían  esconder cuidadosamente en el paisaje. Esto les llevó a agudizar el ingenio y discurrir todo tipo de soluciones que les permitiera estar presentes en las escenas y fotografiarlas sin disturbar la vida de los animales. Básicamente debían camuflarse y hacerlo también con todo el equipo.

 

 

Algunas anécdotas de su trabajo las he leído en The Guardian, Cuentan por ejemplo, que para solucionar el problema de fotografiar bueyes sin espantarlos, Richard tuvo una idea brillante, le pidió a su carnicero un buey y lo envió a un taxidermista para que lo dejara hueco. A modo de Caballo de Troya lo llevaban a las localizaciones y lo dejaban a la vista en campos, estanques o cualquier paraje natural, luego se arrastraban dentro de su vientre, con la lente de la cámara asomando por un agujero y así lograron fotografiar la manada de bueyes y todos tipo de pájaros que hubiera en la zona.

 

 

Pero el buey tenía varios inconvenientes, los hermanos no sólo tuvieron que soportar dolores de espalda mientras esperaban dentro hasta ocho horas para obtener una sola imagen, ademá, cuando hacía viento, tenía tendencia a volar, para sorpresa de los pájaros que estaban filmando. Me hubiera gustado ver eso…

 

 

A pesar de los pequeños inconvenientes tan exitoso les resultó el falso buey, que los hermanos experimentaron con otros animales y objetos falsos con los que llevaban a cabo escenografías de camuflaje cada vez más ambiciosas. Convirtieron una oveja en una cámara, pero fue atacada por perros pastores, también construyeron una falsa roca gigante e incluso una pared de piedra caliza, también árboles móviles, incluso se disfrazaron de cubo de basura. Para obtener imágenes de un pájaro exótico, Richard Kearton cavó un hoyo y se cubrió con turba durante varios días. En estas aventuras, eran atacados regularmente por aves marinas, dormían en los árboles y en el agua y no tenían reparos en descolgarse por rocas con una cuerdas a 600 pies.

 

Nunca tuvieron reparos en contar sus trucos y en mostrar sus artilugios e inventos, y se inmortalizaron a sí mismos en situaciones de extrema peligrosidad, así como en plácidas escenas en las que convivían con animales en total armonía. Algunos de los métodos que utilizaron hoy día serían cuestionados, impregnaban flores y troncos con miel  para atraer a los insectos y disparaban un revólver para molestar a los pájaros adultos con el fin de localizar los nidos antes de que descendieran del acantilado con la cámara y el trípode, hacían mas grandes los huecos de los nidos dentro de los troncos para poder acceder con las cámaras…. nada les detuvo en su misión documental, lo que definitivamente fue muy de agradecer.

Me quito el sombrero ante estos pioneros. Sus trucos y maquinaciones son en sí mismos verdaderas piezas artísticas. Viva el artificio, los trucos de magia, el humor, la aventura y la diversión!!!!!! En el arte y en la guerra todo vale, o algo así era…

Encontré y disfruté la info en The Guardian. El libro, lo estoy esperando como agua de mayo.

Las imagenes son de google y me he centrado mas en los turcos que en los resultados fotográficos.

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