En la década de los 70, Barbara y Michael Leisgen llevan a cabo una maravillosa serie de fotografías en blanco y negro, en las que la figura humana, interactuaba dejando, una huella efímera, en el paisaje.
Las acciones que fotografían en la serie Mimesis, consistían en extender los brazos para seguir los contornos del paisaje ondulado, de las nubes, del humo, de los árboles o del sol… mimetizándose con el paisaje hasta conseguir una poética armonía.
Barbara posa siempre con su camiseta blanca y pantalones negros, y Michael toma las fotos y a mí, al verlas, me dan ganas de echarme al campo sin rumbo fijo… He sentido una sensación de libertad al ver este trabajo que hacia tiempo no experimentaba.
Intervenciones reparadoras las llevadas a cabo por la artista Dominique Teufen en el entorno urbano, sencillas y delicadas, a penas perceptibles, vamos, de las que a mí me gustan.
Según nos cuenta la autora, al sentir que el mundo comenzaba a desintegrarse a su alrededor, pensó que podía ayudar a repararlo, metafóricamente, por supuesto, manipulandolo artificialmente, para volverlo en lo posible más cercano a la perfección formal, pero sin llegar nunca a restaurarla del todo.
En su intervención Reminiscence, llevada a cabo en Breda, decidio reconstruir una zona verde, en la que el juego de unos pequeños futbolistas, había hecho desapecer la vegetación.
Preciosa y simple intervención de la artista Misako Inaoka en el cauce de un río.
Ya había hablado de ella en el Ático pero su último trabajo me ha cautivado por su sencillez y coherencia con el espacio que ocupa.
La pieza Moss Ring, ha sido creada para la Environmental Biennale del 2011, y consiste en un anillo de musgo natural que flota en las aguas del rio Connecticut a su paso por el I-Park espacio natural en el que se celebra la bienal.
Todos hemos visto (está de moda) suelos, tejados, paredes, … usados para sembrar, normalmente plantas decorativas, pero la casa de hoy además de ser verde es comestible.
Eathouse, así se llama, ha sido diseñada por De Stuurlui Stedenbouw y Atelier GRAS!. Es una casa con su correspondiente jardín, diseñada para estar colonizada por con verduras, frutas, hierbas y flores.
Cada metro cuadrado es utilizado, tanto para el consumo alimenticio como para experimentar técnicas de cultivo de agricultura intensiva.
Hoy es día de fiesta y en Madrid lucía el sol, de manera casi insultante para las fechas en las que estamos. He ido al parque infantil de la Plaza de la Luna para jugar con mi sobrina de 3 años y he vuelto a casa casi llorando, al pensar en el sitio tan desagradable, en el que hemos tenido que pasar la tarde…
Masoquista de mí, me he metido en una páginawebincreible, dedicada a la arquitectura infantil y ahí he invertido un buen rato, informándome de lo que hizo en el pasado, para dar vida a esos pequeños reinos para niños. Quizás en aquellos tiempos, los arquitectos (grandes nombres había metidos en estos menesteres) eran más libres y podían diseñar espacios verdaderamente lúdicos sin estar tan preocupados por homologaciones y seguridad infantil mal entendida…
Os dejo algunas muestras fotográficas de todo lo que ha recopilado la gente de ArchitekturfürKinder, un espaciovirtual,ideal para volver la vista atrás y soñar despiertos (en blanco y negro), con una infancia mas o menos lejana, en la que jugabamos con agua, madera, cuerdas, palos, sin ese miedo acérrimo a hacernos daño. Os ruego echeis un vistazo a la página, es interesantísima.