Lo reconozco, soy una ignorante, pero de tomo y lomo, y eso que me paso el día mirando webs de artistas, pero imperdonablemente, no conocía la obra de uno bien grandes, entono el mea culpa.
Se llama Pedro Cabrita Reises portugués y para mi escarnio, lleva un montón de años en la brecha artística.
Su obra me encanta, bueno, sus instalaciones, es que por ahora no he tenido acceso a mucho más, su web está en construcción. Lo que he visto, tiene todos lo ingredientes para que me atraiga.
Es un trabajo en construcción, que parece haber sido abandonado antes de su terminación, realizado con modestos materiales, ladrillo, madera, hierro, cable y básicos tubos de neón, todo muy familiar, muy común pero que puestos a su servicio adquieren una dimensión extraordinaria, casi mística.
Con su mezcla de arquitectura y escultura me parece como si estuviera construyendo templos modernos, en los que uno se reencuentra con lo rudimentario, con lo destruido, con lo básico y lo improvisado. Todo este caos, al ser bañado por la luz intensa del neón, se convierte en un espacio misterio y algo cibernético, en el que me gustaría pasar un rato.
Bueno, no tengo mucho más que decir, si queréis cosas profundas sobre él, podéis leer este el artículo de El Mundo, ya sabéis… bla bla bla, bla bla bla…
Yo, como siempre, me quedo con la imágenes que esta vez he sacado de Obvious, donde también lo conocí. Muy agradecida.
Que la cerámica puede ser un material que saca lo más macabro de algunos artistas, es algo de lo que cada vez estoy más convencida. De hecho cada vez me atrae más como forma de expresión artística.
Esta vez, es Barnaby Barford quien con su serie Private Livesha dado una irreverente vuelta de tuerca al concepto de cerámica tradicional y cursi, convirtiendo, tiernas figuritas en seres perversos y surealistas.
Crea piezas únicas, buscando material existente y transformándolo en objetos siniestros. Y ¿qué hace exactamente? pues toma objetos de la cultura pop o los dibujos animados, con larga tradición y hace juegos malabares con sus diversas piezas y las repinta de modo que acaba recreando situaciones discordantes e inapropiadas que rozan lo kitsch.
Y como una imagen vale más que mil palabras, pues nada, os dejo las fotos para que disfrutéis si sois algo morbosillos.
Tengo un pequeño archivo de cosas y personas a las que quiero referenciar, bien porque me han enviado sus trabajos, bien porque me los han recomendado terceras personas o porque los he conocido personalmente y me gusta lo que hacen.
Llevo tiempo queriendo ponerme al día con ellos, pero siempre encuentro cosas interesantes que me apartan del camino. Pero hoy voy a empezar con un trabajo que me llegó por Marta y que me parece muy interesante, además, sin tener que viajar muy lejos.
Se trata del proyecto que el estudio de diseño leridano Innova Designer ha realizado para DecorHàbitat 2008la feria de decoración arte y diseño que ha tenido lugar en Lleida el pasado 11 al 13 de abril.
El proyecto se llamó Sostenible Cassia y consistió en un workshop impartido por el estudio, que contó además con el muralistas New Nayox y el colectivo Vaho Works. El reto fue diseñar un espacio de cafetería restaurante reutilizando todos los productos sobrantes del montaje de los stands de la propia feria.
Según explican los autores: “El taller ha sido concebido para dar forma, mediante un lenguaje artístico, a un tema de rabiosa actualidad: el reciclaje. La propuesta consiste en reutilizar todo el material de deshecho generado por el propio montaje de la feria, durante la semana previa a la apertura de puertas, de forma que sea ésta la materia prima a utilizar en la decoración y montaje de la cafetería y restaurante del mismo certamen”.
Mirando las fotos del proceso, he podido apreciar que se han reutilizado los palets de madera loa cuales han servido de mesas y de separadores de ambiente, con luz interior incluida.
Grandes cubos de pintura han hecho las veces de asientos en la zona de cafetería, botellas de plástico de 5 litros se han reutilizado como lámparas, el suelo ha sido rematado con la moqueta sobrante y las paredes, forradas con cartón de las cajas de embalaje.
Con esto y un poco de ayuda de la pintura, sillas de diseño, bonito servicio de mesa, el mural de New Nayox y algún estético vinilo vegetal, el resultado es de lo más acogedor y estético.
Según comentan, la comida que se sirvió también fue especialmente pensada para este taller, “haciendo uso de los mismos criterios de sostenibilidad y disfrute de los recursos de la naturaleza, de un modo sano y ecológico”.
Dentro de la feria Innova Designer también presentaba su Atipic Housepara la que han elegido una selección de productos, que según su criterio cumplían las normas de sostenibilidad y los han ubicado en un espacio diseñado expresamente. También dieron conocer un concepto de casa de guerrilla, la Parasit House. Para explicarlo mejor copio lo que recoge su nota de prensa: “Bienvenido a la república independiente de mi p*** casa” ¿Problemas con la hipoteca? ¿No encuentras el solar adecuado? ¿Lo encuentras pero no puedes pagarlo? Tenemos la solución: Parasit House by Six. Un producto revolucionario que se entrega con todo lo necesario para instalar su vivienda en cuestión de minutos, y donde más le plazca: un árbol, bajo un puente, en un parking, en una zona devastada tras un bombardeo… Simplemente sácalo de la caja, utiliza los accesorios incluidos para el montaje, conéctate a la red de servicios más cercana y disfruta de tu vivienda parasitaria.
Con esto… queda todo dicho… Gracias Marta por el chivatazo.
Para intentar compensar mi post de ayer sobre la muerte en las calles hoy os dejo una intervención urbana con vocación más humanitaria y al servicio de la comunidad, lo cual también es una buena forma de encontrar un sentido al arte puesto en la calle.
El artífice de tan “magnánima” obra es el artista holandés Harmen de Hoop del cual no se nada, ni falta que me hace, por otro lado. Sólo he visto su obra y me parece bastante ocurrente cómo interviene la ciudad para proporcionar a los habitantes pequeños reductos donde disfrutar el tiempo libre en espacios comunes o de qué manera proporciona herramientas para mejorar la interacción con el mobiliario público.
En sus trabajos clasificados dentro de pintura, lo que hace es delimitar espacios para el deporte mediante marcas blancas en el asfalto. De esta manera proporciona improvisadas pistas de baloncesto en solares vacíos. En el caso de Basketball Court 6 la propia comunidad instaló la cesta para jugar en el espacio asignado por Harmen. También ha dibujado porterías, y espacios para la circulación de bicicletas y peatones en caminos que discurren por la naturaleza.
Con sus esculturas continua en su línea de servicio al ciudadano, intentando aportar al mobiliario público recursos, no del todo aprovechables, pero con un sentido del humor que inciden en puntos débiles o que intentan poner en evidencia algunas carencias.
Por ejemplo, pone una taza para que la gente beba, del agua contaminada de un canal. Otro ejemplo, situa destornilladores al lado de teléfonos públicos con la intención de servir para abrirlo en caso de que se cuelen las monedas. También cambia de lugar papeleras para ubicarlas en sitios más útiles, como al lado de una escuela o adosadas a una portería de fútbol. Lo mismo ha hecho con extintores.
También ha dejado herramientas de jardinería en carteles informativos de parques, saleros y pimenteros en mesas de camping, una fuente en la base de una escultura que representa a una madre, juguetes en pequeñas isletas de semáforo para que los niños jueguen… y un montón mas de pequeños objetos como sin importancia pero que al descubrirlos, si es que lo haces, ya que son casi imperceptibles, no puedes evitar esbozar una sonrisa.
Otra manera que ha encontrado de lanzas sus mensajes, cargados de crítica, aunque revestidos de humor es con sus esculturas vivas una serien en la que coloca animales en la ciudad, por ejemplo caballos atados a postes, cabras pastando en secas isletas, ovejas dentro de jardines cercados.
También sitúa personajes realizando acciones que no corresponden con la ubicación elegida, un niño jugando con la tierra debajo de un árbol de la calle y otro jugando al fútbol en una mini isleta. Una mujer practicando tenis en un callejón de la ciudad, un pintor restaurando una señal vial…
En otra serie se vale de las palabra para definir espacios que no están destinados al uso que se menciona, un ejemplo, coloca la palabra hotel en la entrada del metro, en cabinas de teléfono, o en maquesinas de autobús, sitios donde normalmente se refugian los sin techo.
Dentro de estas acciones con textos me ha llamado especialmente la atención, por lo surrealista, una en la que ha rellenado un pequeño hueco en el asfalto, con tierra para plantas y ha añadido un cartel que reza “cultive sus propias verduras”.
Además ha realizado performances con bastante mala leche, mejor que le echéis un vistazo vosotros mismos…
En resumidas cuentas, una obra pretendidamente menor, la que lleva a cabo este artista, que no tiene intención de trascender o de provocar abiertamente, tampoco de remover conciencias, pero… que puede alegrarnos el día o hacernos reflexionar un poquito si somos capaces de reparar en ella.
Sutil manera de subvertir el espacio, lo cual también tiene su mérito. Yo, me quito el sombrero.
Varias circunstancias se han dado para que cambie el post que iba a escribir hoy sobre algo que me he traído de Copenghague y decida hacerlo sobre Ernest Pignon-Ernest un particular artistas urbano que compone su obra con técnica al más puro estilo clásico pero que remata con mensajes reivindicativos de actualidad que, creo, no dejan impasibles a los que se topan con ella.
He dado con él a través de A desgana justo después de leer los post sobre La ética de la muerte en los que Paul M. de Inicios nos hace participes de sus dudas sobre si deben o no ser mostradas imágenes explicitan sobre la muerte.
Le comentaba yo, que me parece que llaman mucho más la atención las escenas de muerte, sacadas de su contexto habitual en los medios de comunicación, de ahí lo efectivo que resulta que esas imágenes lleguen por conductos relacionados con el arte. La publicidad, en ocasiones, también ha tratado de enfrentarnos con ese mismo tipo de escenas, pero como sus fines son mucho más perversos no merecen ser tenidos en cuenta aquí.
Hace tiempo, publicamos en Flylosophy un artículo, Art not war sobre el arte y la guerra, con ejemplos de cómo el artista tiene el poder de ponernos, de una bofetada visual, en la órbita de la realidad del momento, el artículo es del 2005, dios ¡cómo pasa el tiempo! la información ahora resulta algo obsoleta pero bueno, son trabajos que en su momento verdaderamente nos impactaron y a mí, aún pasado el tiempo, lo siguen haciendo.
Bueno, pues a lo que iba, que me he encontrado en A desgana con la obra de Ernest Pignon-Ernest y he pensado… un ejemplo buenísimo, que me viene al pelo para tratar de dar significado a mis tribulaciones de hoy…
Porque en mucha de la obra de este artista, justo la que a mí mas me ha interesado, la muerte es protagonista. Una muerte que saca a las calles y que muestra sin pudor, que no es un documento fotográfico sino arte urbano, del que te encuentras cuando vas a la compra y que está condenado a desaparecer. En este caso, viene envuelto en una elaborada técnica de carboncillo cuya apariencia de arte clásico no le quita ni un ápice de dramatismo y actualidad.
Cuando he visto su trabajo en la ciudad de Nápoles que desarrolló de 1988 al 1995, tampoco es que sea muy actual que se diga, me ha dado un vuelco el corazón, del primer vistazo he creído ver cómo las obras de José de Ribera (El Españoleto) han salido a las calles de su ciudad. Por si no os lo había dicho, cuando tengo que nombrar a de mis pintores preferidos, él siempre está en mis pensamientos.
Pero no es Ribera sino Caravaggio el inspirador de su trabajo, por lo que he leído, pero a mí me parece que alguno de sus martirios ha debido ver. En cualquier caso, en el artículo aparecido en la revista sepiensa.net nos hablan del significado de esta serie de trabajos del autor. Sin que sirva de precedente os animo a que lo leáis, pues contiene algunas reflexiones sobre arte urbano en general.
Yo, a golpe de vista, me quedo con que, es una obra que me conmueve, inevitable tratándose de la muerte, aunque también ayuda que haya sido realizada con bastante perfección técnica y que se emplee un lenguaje artístico de hace 400 años que en mi opinión resulta igualmente eficaz y conmovedor a día de hoy, sin importar que se hable de sida o de cualquier otro tema que nos queramos imaginar.
Otra cosa que me parece importante en esta obra, es que tiene todo en sentido del mundo haberla dejado en las calles de la maravillosa y actualmente inmunda, Nápoles, una ciudad donde es inevitable pensar en la muerte, en el caos, en la suciedad en los mitos y en esa especie de belleza decadente que impregna todo y da color a sus muros. En otro lugar no hubiera sido lo mismo.
Es muy interesante que Ernest realice su trabajo pensando en el contexto en el que va a ser visto, no siempre ocurre, muchos artistas urbanos realizan el mismo tipo de trabajos en cualquier parte del mundo, ¿será porque ahora casi todo se conoce por internet y así el entorno deja de tener importancia?. En el caso de la relación del artista con Nápoles se intuye una total familiaridad y armonía.
El resto de su obra, es interesante también, aunque no tanto para mí, dado que su temática me parece más evidente. En cuanto a la perfección de su técnica pictórica, pues lo que digo siempre, aunque no se puede apreciar bien es su web, creo que me gusta por estar en la calle, en una galería seguramente tendría criterios mucho más exigente, ¿será por eso que no me hace gracia que el arte urbano ande metiéndose en los espacios cerrados?…
Se puede ver más obra, que no aparece en la web, en este vídeo tan efectista.