
La instalación que me ha sorprendido se llama Die for You y ha sido concebida por la artista Charlotte Gyllenhammar hace ya unos cuantos añitos, 15 para ser más exactos.

Lo que hizo la tal Charlotte, fue colocar un enorme roble de 120 años 1,6 toneladas de peso y 12 metros de alto, suspendido boca abajo en una concurrida calle de Estocolmo.

El resultado es impresionante, ver ese árbol seco con raíces y todo, flotando sobre las cabezas de los peatones llama la atención, pero lo que me ha dejado verdaderamente boquiabierta ha sido ver el making of de la instalación.

Y es que el proceso mucho tiene que ver con el nombre que la artista ha dado a la instalación, puesto que el árbol verdaderamente ha muerto para esta creación «artística».

Según se puede apreciar en las fotos, fue desplantado de su lugar de origen cuando aún estaba vivo, transportado por un río, dejado secar, cercenado y subido a lo alto de la calle.

Alucino con la sangre fría que ha demostrado la creadora dejando morir sin pestañear a un ser vivo de 120 años y además lo ha expuesto boca abajo para el «disfrute artístico» de los paseantes.

Si lo que quería era ser epatante, misión cumplida si lo que quería era demostrar algo, yo desde luego no lo he entendido, eso sí impactar me ha impactado, pero una barbaridad…
Visto en Today and Tomorrow.

