noviembre 28th, 2006

Antigüedades muy modernas


Es de libro que en toda casa bien decorada no puede faltar una antigüedad que de un toque personal (creo que esto ya lo he dicho en otra ocasión) y mitigue un poco ese minimalismos al que nos condenan decoradores y tiendas de muebles «modernillas».

Pues poner una pieza de colección ya no va a ser problema y además con un bajo presupuesto y sin que nos ocupe casi nada de espacio.

Por La Petite Claudine (bendita sea) conozco la empresa francesa Koziel que se encarga de poner al alcance de los amantes de las antigüedades unas piezas tan originales y divertidas y a precios tan ajustados que estoy deseando poder comprarme, todas no porque se llenaría la casa, pero sí una o dos, que me van a alegrar la vida y dibujarán en la cara de mis invitados una sonrisilla que otra.

Esta empresa ha tenido la buena idea de estampar sobre un soporte de plástico rígido reproducciones de muebles antiguos y objetos decorativos, cuidando la reproducción fotográfica hasta el último detalle incluso conservando la textura del mueble original y los efectos del paso del tiempo.

Aunque la superficie es plana totalmete se ha cuidado mucho que los modelos parezcan tridimensionales, con los efectos de luces y sombras que crean una ilusión óptica parecida a los trampantojo.

Las piezas son creadas a medida pudiendo pedirlas en el tamaño que se desee para adecuarla a nuestro espacio. Además cada modelo viene con los materiales específicos para fijarlas a suelo, pared, etc.

Increiblemente ingenio, recomiendo echar un vistazo a la web, ya en la intro nos podemos hacer una idea clara de lo que venden pero además meteos en la pestaña Comprendre donde lo explican todo (por ahora en francés) y si pinchamos a la izquierda hay un menú que nos muestra una galería de fotos con ejemplos.

Si tuviera que decorar las habitaciones de un hotel no dudaría en emplear muchísimas de estas piezas, qué divertidas quedarían, casi puedo imaginarlas, cuadros y relojes sobredimensionados junto a sillas para enanitos y butacas gigantes.

Espero que os guste tanto como a mi.

octubre 26th, 2006

No es una antiguedad pero casi lo parece

Qué bien queda en una casa moderna una antigüedad, esto no es mío, lo he leído en el manual del perfecto decorador.
Lo vemos recurrentemente en el cine, cuando nos quieren describir al protagonista ejecutivo con éxito, nos lo presentan viviendo en un magnífico loft con aspecto cuidadamente descuidado en el que siempre aparece la antigüedad de turno con pinta cara carísima.

Y como yo de mayor quiero parecer la prota de una de esas películas con lofts, me estoy afanando en encontrar esa antigüedad que tan bien va a quedar en mi espacio diáfano.

Por ahora no he dado con lo que quiero pero por el camino he encontrado la Eek Dresser fabricada por la empresa Moooi esta cómoda reinventa el concepto barroco, simplifica las formas y redondea las aristas lo que le da un aspecto moderno aunque el acabado de papel pintado me recuerda la casa de mi abuela.

El mueble me encanta y pienso que mi ropa interior quedaría perfecta en en sus cajones. Pero creo que he elegido mal porque al buscar el precio me he llevado la desagradable sorpresa de que cuesta 4,915.00 dólares. Seguro que me sale más barato comprar una antigüedad aunque no sea de las buenas buenas.


Moooi fabrica otros muebles de estilo «neobarroco», me podría apañar con si Smoke Dining. Tiene la apariencia de una silla barroca y es completamente negra. El material utilizado parece madera mate aunque en realidad es resina con un acabado especial. El respaldo y asiento son de piel. Pero el precio tampoco es barato que se diga, 1340 dólares la unidad, se sale totalmente de mi presupuesto.

Pues voy a tener que desistir de buscar sustitutos para mi antiguedad y centrarme en E-bay, seguro que con paciencia podré conseguir algún chollo, después lo puedo pintar de negro o forrar con papel pintado.

octubre 2nd, 2006

Dulces sueños

No me suelo fijar mucho en muebles para bebés, bueno, no es que no me fije, es que los que veo no me gustan, tan cursis y recargados ellos, pobres pequeñines que tienen que habitarlos.

Pero ojeando SSwissmiss, me ha llamado la atención la Leander Bed ¿será mi reloj biológico? casi seguro que no, más bien mi amor a las cosas bien pensadas, útiles y de apariencia simple.

Al igual que a la persona que ha escrito el artículo, me ha enganchado su versatilidad, desde cuna de bebé con sus rejas para que no se caiga, hasta camita para un niño de varios años. Puede estirarse de 70 a 120 cm dando la sensación de que la cama crece según lo hace su dueño.

Está fabricada en madera de abedul clara, con una forma ovalada en la que no existen aristas ni salientes que puedan dañar al pequeño, desde luego tiene una apariencia muy moderna.

Esta empresa comercializa también la Leander Cradle una cunita balancín (seguro que tiene un nombre técnico que desconozco), y el Leander Bedding, un cubreedredón con motivos diseñados por el también danés escritor de cuentos, Hans Christian Andersen.

Yo personalmente no tendria esa ropa en la cama de mis hijos, sus cuentos me daban tanto miedo de pequeña, La Sirenita, El Soldadito de Plomo, La Reina de las Nieves, El niño en la tumba…, que aún me estremezco al recordarlos.

Aunque parezca increible, podemos comprar estos productos en España y en casi toda Europa, por esta vez, antes que en EEUU.

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