febrero 26th, 2007

Reciclar para iluminar


Seguimos con «la cosa» ecología bueno, esta vez más del reciclaje.

El diseñador reciclador inglés Stuart Haygarth ha ideado varios modelos de lámpara con la particularidad de que están compuestos exclusivamente con material reciclado y de desecho.

Son espectaculares aunque no creo que vayan a ser comercializadas masivamente, por ahora son instalaciones artísticas de las que se han editado un pequeño número de ejemplares. No seré la única que al ver semejantes piezas le entren ganas de construirse las suyas propias.


Empiezo por la más llamativa la Tide Chandelier del 2004. Impresiona por su enorme tamaño 152 cm de diámetro lo que la hace imposible de colocar en mi atiquito.

Está formada por miles de objetos de plástico transparente de colores rescatados de la costa del condado de Kent. Limpios se han suspendidos de imperceptibles hilos hasta conformar una esfera gigante de llamativos colores.

Se han editado 20 unidades, una de las cuales ha sido colocada en el escaparate de Comme des Garcons de Londres


Una versión mas manejable de esta lámpara es la Millennium Chandelier fabricada con pequeños objetos que explotan (no se exactamente qué son) y que fueron encontrados en las calles de Londres en las celebraciones del nuevo milenio.

1000 unidades en 5 colores de estos «Party Poppers» conforman la lámpara tan liviana que un ligero golpe de aire mueve todas sus piezas armoniosamente.


Es interesante ver otras versiones de estos modelos como los fabricados con gafas para el Design Museum de Londres o el de pelotas de goma para las tiendas que la marca de maquillajes Mac tiene en New York.


En la lámpara Disposable Chandelier se utilizan copas de plástico idénticas, 416 o 100 dependiendo del tamaño de la pieza que se unen formando un cilindro dentro del cual se inserta una luz fluorescente.


Con el mismo concepto de aprovechar cosas usadas en la Shadey Family se reutilizan tulipas compradas en tiendas retro o cutres y que al colocadas unas junto a otras adquieren una sorprendente modernidad.

Algunos manitas entre los que me incluyo se podrían atrever a fabricarse alguna parecida rescatando las viejas lámpara del desván de la abuela.


Otra versión que también flirtea con lo vintage consiguiendo un efecto ultra moderno es la Aladin, una «vitrina-mesa-lampara de suelo» que consiste en una urna de cristal dentro de la cual se han metido aleatoriamente objetos transparentes sin más relación que la similitud del color de su cristal. Estos objeto al ser iluminados se convierten casi en joyas de color ambar, verde, magenta o blanco. Irresistible.

Esto si que es saber aprovechas y rentabilizar las cosas inservibles. Seguro que el precio de cada pieza no hace honor al material de deshecho con el que están fabricados, pero ¿cómo se valora la paciencia que hay que tener para fabricar cada pieza artesanalmente?. Eso no tiene precio.

febrero 15th, 2007

Lámparas de hoy como las de ayer


Ha llegado a mi esta foto del estudio de iluminación Ramdom y me han dado urgentes ganas de ver lo que ahí se cuece.

El local tiene un aire tan de taller artesanal tan de estudio de artista con mil cosas para experimentar que he intuido que lo que hicieran en él tenia que ser algo interesante y único.

Y efectivamente lo es, se trata de una empresa que realiza proyectos de iluminación tanto para espacios públicos como para casas, ellos definen su trabajo como una mezcla de estética y funcionalidad.

Hay para todos los gustos, aunque todas son magnificas, con apariencia muy artesanal y la mayoría con un aire retro y muy teatral y desde luego tienen gran protagonismo en la decoración de los espacios.

Utilizan mucho el color dorado o cobrizo y las bombillas no desprenden luz fría como suele ser común en las lámparas más modernas sino que desprenden destellos cálidos y acogedores.

Me gustan todas, las que son casi dibujos con luz, con pequeñas bombillas que se entrelazan con metal hasta formar piezas de gran tamaño o las que son barras de luz donde el soporte pasa totalmente desapercibido.

Mejor darse un paseo por su web y dejar que se nos caiga la babita.

enero 29th, 2007

Qué arte de papel pintado

El papel pintado, estamos invadidos por la moda del papel pintado, no se puede evitar, ha tardado en llegar hasta nosotros pero ahora está por todas partes, y sin mucha imaginación por cierto, me encuentro todos los sitios con los mismos papeles tipo retro, socorroooooooo.

Menos mal que a veces alguno me sorprende. Tsang Kin-Wah (artista chino afincado en Honk Kong) lo ha conseguido.

Una parte de su trabajo está dedicado al papel pintado. Pero claro tratándose de la obra de un joven y provocador artista no puede ser un simple y llano papel pintado.

Bonito es muy bonito, se trata de motivos florales que se van repitiendo y que a simple vista parecen flores diseñadas por Willian Morris, pero monocromas.

Pero si nos acercamos ¡sorpresa! vemos que se trata de textos que se entrelazan y deforman para asemejarse a los trazos de plantas y flores.

Pero la sorpresa mayor viene cuando nos ponemos a leer dichos textos. Son caracteres chinos mezclados con frases fuertecillas, blasfemias, tacos, y sentencias lapidarias como «Amo tu tarjeta de crédito», «Amo tu dinero»…

En un principio esta serie se ha podido ver en galerías de arte de China o de Reino Unido donde su obra ‘white cube’ en la que ha empapelado toda la Galería John Batten con papel blanco con textos casi blancos, que pretende ser una critica al mercado del arte y que ha sido generado algún que otro ataque racista al autor.

Pero ahora está haciendo una instalación para las tiendas de Shu Uemura a mano, por lo que parece, lo que me hace pensar que el también va a vender su arte a un buen postor.


A ver si tengo suerte y algún día yo también puedo comprar algún rollito de su papel pintado que tan bien quedaría en mi atiquito.

Aunque en su página web hay un apartado de tienda, no pone el precio de sus papeles que por ahora son series limitadas y firmadas, así que me tendré que conformar con una camiseta de a 18 euritos.

enero 27th, 2007

Un hotel para zapatos

Que aburridos suelen ser los muebles expositores de zapatos y pequeños objetos. Tanto tanto que es mejor esconderlos en cajones antes que utilizar esos contenedores plasticosos que se encuentran en tiendas tipo Ikea, que por otro lado, es de las pocas que se preocupa en vendernos este tipo de objetos.

Pues pensando en estas cosas, la empresa Pure Nomade ha creado los contenedores «Hotel».

Son una especie de cajas abiertas para que se vea lo que hay dentro, que se pueden ensamblan unas con otras hasta una altura de 10 y dejar fijas con unos tornillos.

Y cual es la gracia?, pues además de que son fácilmente desmontables que se pueden guardar en un pequeño espacio, además de que son muy fáciles de montar, pues es que son preciosas y muy útiles.

Las especificaciones técnicas son: altura 15 cm, anchura 47 cm, profundidad 30 cm, pesan 200-250 gramos, y cada caja puede llevar 5 kilogramos.

Y lo que las hace especiales es que se pueden encontrar en 16 modelos de estampaciones.

Estas estampaciones han sido encargadas a diseñadores gráficos y artistas. Y cada 6 meses se irá completando la colección con aportaciones de artistas invitados.

Además el precio es increíble 12,50 libras cada una. Y te las pueden mandar a España. Es geniallll.

diciembre 17th, 2006

Objetos que se venden en museos


Ya he vuelto de Chicago y he pasado tanto frío que los mejores recuerdos los tengo de los cafés y de las tiendas, cuyos acogedores interiores que me han ayudado a soportar mejor las bajas temperaturas.

Uno de los sitios que he repetido y repetido ha sido la tienda del Museo de Arte Contemporáneo el MCA. Da gusto entrar, su selección de artículos es maravillosa y he podido tener en mis manos algunos de los productos de los que he hablado en este blog, bueno y alguno de ellos ya están en mi ático.

Aunque en la web no están ni mucho menos todos los productos que se pueden adquirir en la tienda es bastante representativa y además se pueden comprar.

Están bien surtidos de toys, objetos de arte contemporáneo algunos creados por artistas en series limitadas, utensilios para la cocina o de oficina.

Ahora gracias a esta tienda soy dueña de un Triple Gun Vase, el pequeño candelabro Lumen de Adam Frank. el colgador blanco de Handjobs, varios juguetitos y alguna muy interesante bisutería.

Esta tienda es la hermana pequeña de la que existe en New York en el Museo de Arte Contemporáneo MOMA donde se pueden encontrar muchos mas productos no sólo pequeños objetos sino muebles de mayor formato que también se compran por internet.

Entre sus objetos hay una gran selección de productos de la marca japonesa MUJI.

Además hay gran variedad de libros tanto de arte contemporáneo como de arquitectura y decoración.

Merece la pena echarle un ojo.

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