noviembre 14th, 2006

Escritos con luz


En La Petite Claudine me topo con este graffiti tridimensional y no puedo evitar enamorarme de la pieza. Me encantaría ponerla en mi ático. y observarla mientras evoluciona con los cambios de luz.

Su autor Fred Eerdekens escribe con hierros y mediante luces y sombras nos cuenta una corta historia con mucha ficción en en medio y algo de realidad al final. «A very short story with a lot of fiction in the middle and something real in the end».

Preciosa obra llena de sensibilidad, como la mayoría de sus trabajos, donde el autor se vale de esculturas físicas con las que proyecta mensajes de sombras y luces.

Me gusta sobre todo Neo Deo, nubes que proyectan mediante efectos de luz las palabras de su título y Mhmmmhm, árboles artificiales y su sombra.

Merece la pena tomarse un ratito para observarlas. En vivo deben ser increíbles. Me las imagino en el hall de un museo o un ministerio proyectando palabras relajantes y bien intencionadas.

noviembre 8th, 2006

Arte doméstico

Me gusta la obra de Markus Hofer, bueno, en concreto sus esculturas, y como lo estoy escribiendo en un blog sobre decoración lo que quiero decir con esto es que pondría en mi casa alguna de sus piezas.

Como no entiendo nada de alemán no puedo decir mucho sobre este artista ni intentar explicar su obra, solo puedo dar mi opinión, que es bastante decorativa y divertida, y puede que esto a los puristas del arte les suene a poco serio.

Lo mejor es ver su página seguro que se os escapa alguna sonrisilla.

Mi pieza favorita: la Blackbox.

octubre 30th, 2006

En mi firma pongo plantas


La personalización es una clara tendencia, bueno podría decir que es una necesidad para todo el que se considere un poco sofisticado y modern0. En Flylosophy ya lo anticipamos con un monográfico sobre el tema, Egonomy.

Es bastante evidente que la decoración es campo abonado para todo tipo de personalizaciones y megalomanías que en muchos casos pueden llegar a ser un verdadero desmadre dejando el concepto «útil» reducido a la mínima expresión

Aunque en las grandes ciudades casi todas las casa sobre todo de nueva construcción se parecen, nadie quiere de puertas adentro que su «hogar» sea como el del vecino. Por eso, cada uno dentro de nuestras posibilidades nos afanamos en darle un toque de originalidad, poner algo que se salgo de lo corriente o que no se pueda adquirir en establecimientos al alcance de los demás.

Así por ejemplo, souvenirs adquiridos en viajes, son piezas muy valoradas a la hora de una personalización de andar por casa, como también lo son, objetos que hayan pertenecido a nuestros antepasados o muebles diseñados y construidos por nosotros mismos, (estos son los peores)

Porque la cruda realidad , si se tiene un nivel adquisitivo medio, es que todos acabamos comprando las mismas cosas en los mismos sitios, o o lo que es peor, comprando en distintos sitios las mismas cosas.

Para dar un toque personalizado y personal, Frank Tjepkema ha diseñado para droog design (rezo para sigan muchos años deleitándonos con sus inclasificables y maravillosos diseños) el Signature Vase un jarrón-firma que se hace con tu propia rúbrica. La envías, ellos la digitalizan y mediante un programa de ordenador crean en nylon tu firma en 3D que además sirve para poner unas florecillas.

Sólo tiene una pega, el precio, 1900 libras. Un detalle un poco caro, accesible sólo para los muy egocéntricos.

octubre 17th, 2006

Imagen en una botella


Me encantan las botellas, muchas veces me compro los líquidos sólo por el embase, soy capaz de pagar precios abusivos por una bebida si el continente me merece la pena.

Creo que no soy la única que lo hace, me paro a mirar botellas de agua en alguna tienda delicatessen y me quedo alucinada de la sofisticación que alcanzan.

Me he enamorado de las botellas de Julie Gibb. Son de cristal blanco, con sutiles dibujitos monocromáticos y una forma clásica.

Ciervos, saltamontes y sobre todo pájaros se alternan con objetos como maquinas de escribir, jaulas, cortacésped, sandalias… su pequeño tamaño sobre un limpio fondo blanco da a los objetos un aspecto delicado y frágil. De la serie Nostalgia me producen ternura las que están decoradas con pequeños dibujos de una niña. El resto de sus objetos también son interesantes, jarrones, vasos lámparas… me compraría casi todo.


Lo que de verdad me ha sorprendido es el precio, más de 200 euros cada botella, por lo que deduzco que no se trata de piezas en serie sino más bien la obra de una artista. Vuelvo a encontrarme con objetos que desprenden ese halo artístico que me atrae tanto.

Me da pena que esa obra no esté al alcance del público en general y mío en particular no me parecería muy complicada la fabricación en serie de estas vasijas. Julie, mujer, por favor, piensa en ello, no nos prives de disfrutar de tus trabajos.

Mientras, me tendré que conformar con mirarlos en las vitrinas de los museos.

octubre 11th, 2006

¡¡¡¡¡¡Es la guerra!!!!!!


Acabo de ver una peli de guerra y me ha venido a la cabeza este objeto que se me ha quedado grabado desde que lo descubrí en uno de mis blog favoritos Mocoloco. Se llama War Bowl y fue diseñado por Dominic Wilcox en el 2002. Representa la Batalla de Waterloo y está hecho con soldaditos de plástico.

Si lo pusiera en este ático que he decidido llenar de las cosas que me gustan, podría darle dos funciones, o lo exhibo como si de una escultura se tratara o lo coloco entre los objetos que tienen utilidad y le pongo encima unas frutas, quedan tan monas como centro de mesa.

El autor lo tiene claro, se produce en serie y lo vende en Mosleymeetswilcox.shop al precio de 129 libras; un poco caro como frutero pero barato si se le da una consideración más artística.

Seguro que la Ivy Self , o la lámpara Nimbus del mismo autor, también podrían tener un lugar de honor en mis vacías paredes, eso si se llegan a comercializar.

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