
Alfredo de Stéfano es un interventor de la naturaleza, un artistas que intenta dar una nueva dimensión, un punto de vista personal al paisaje desértico y solitario de la Baja California, frontera de México con Estados Unidos.

Para su obra, emplea materiales que encuentra en el propio escenario, como huesos, madera, ramas secas, piedras, construcciones… y otros totalmente ajenos, bolsas, nubes de algodón, cuchillos, cepillos, escaleras, telas, luz artificial, hielo, que producen un fuerte contraste visual en un entorno tan primitivo y solitario…

Con su obra parece que nos está hablando de lo que era el desierto en el pasado, usando para ello elementos que parecen preparados para un ritual ancestral. En otras piezas, incluye materiales prefabricados que ilustran de una bella manera lo que un futuro próximo puede deparar a estos territorios, aún bastante puros.

También es interesante destacar la capacidad del autor para acotar y delimitar con su obra, una pequeña zona de esta gran superficie de arena y sol, hasta conseguir hacerla casi íntima.

Cada una de sus instalaciones en la naturaleza, es fotografiada cuidadosamente y reproducida en gran formato, esa es la obra que expone y vende.

Muy interesante la obra de de Stéfano, de la que por supuesto, me quedo con las intervenciones in situ, me parecen de gran sensibilidad y delicadeza y me hubiera gustado encontrarme con ella en alguno de los poquísimos desiertos que he visitado. Gracias Mike por dármelo a conocer.























