Me hace gracia que cuanto más se prohibe el uso de las bombillas incandescentes, más artistas las utilizan en sus trabajos, y es que la luz cálida que desprenden, no se puede comparar con ninguna otra fuente de luz. Ya llevo referenciadas unas cuantas piezas del mismo estilo, unas más interactivas que otras, aunque como Pulse Room, de mi venerado Rafaél Lozano Hemmer, no hay ninguna, para mí claro.
Hoy vuelvo a la carga con una nueva, esta vez creada como proyecto de arte público por el artista gran conocedor de las nuevas teconologías Jim Campbell que las ha usado simplemente como carcasa, en cuyo interior ha alojado led, que son los que verdaderamente proporcionan la luz y hacen posible su programación.
La instalación Scattered-light, ha sido llevada a cabo con 2000 bombillas, montadas para formar una gran pantalla de grandes píxeles que proyectan siluetas en movimiento, programadas informáticamente para verse a pesar de su baja definición. Así, las imágenes van variando hasta volverse casi abstractas, dependiendo del punto de vista del espectador.
La pieza ha sido instalada en el Madison Square Park y se podrá disfrutar de ella durante todo el otoño e invierno.
Muchas de las intalaciones de este artista, llevadas a cabo dentro de galerías, también se basan en imágenes de baja resolución.
He conocido este trabajo en varios blog, por ejemplo en este, en este y eneste, de dónde he sacado las fotos las de anteriores trabajos son del artista.
Llevamos unos mesecito de pesadilla, teniendo que aguantar, que la vida y actos personales de artistas con egos por la estratosfera, nos asalten en las páginas de todos los diarios…
Si hasta hace pocos días los desvaríos mediáticos de un artista urbano, metido a director de cine, me dejaron exhausta, ahora me enfrento a otro «gran acto» que esta dando mucho que hablar, esta vez es de corte reivindicativo, «artista que rechaza un sustancioso premio». No niego que está bien lo que ha hecho, no esperaba menos, pero me hubiera parecido más creible si lo hubiera llevado a cabo de manera más discreta, no sé, una carta personal a la ministra, una llamada de teléfono, algo así… no proclamando su hazaña a los 4 vientos… en fin…
Total, que enfadada con este orden de cosas, me ha parecido bueno, para mi salud mental, bajarme un poco al mundo real, para hacerme eco de un documental, dirigido por la artista Marisa González llamado Ellas, Filipinas, en el que se nos muestra, una vez más, cómo las más interesantes ocupaciones del espacio público, no vienen de la mano de artistas comprometidos, sino por la necesidad de reunión de usuarios anónimos, algo que parece olvidado en Madrid, dónde varias personas juntas en una plaza, sobre todo si tienen aspecto de inmigrantes, se convierten en sospechosas y hay que tratar de dispersarlas, lo digo con conocimiento de causa, no se si recordáis que trataron de dispersas con todo el peso de la autoridad, a unos pocos que á desayunando pacíficamente en La Plaza de la Luna.
El documental y toda la documentación del proceso, da testimonio de cómo, todos los domingos, el Distrito Financiero de Hong Kong, vacío de uso comercial, se ve invadido por unas 120.000 mujeres inmigrantes filipinas, que desempeñan labores domésticas en la ciudad, y buscan allí, un lugar de reunión, un sitio donde simplemente estar sentadas y poder relacionarse con sus compatriotas, reir, comer, orar, jugar, bailar, soñar y compartir recuerdos de un país que dejaron hace muchísimos años y al que sólo tienen derecho a volver 15 días, cada dos años.
Para hacer más confortable su domingo a la intemperie, ellas crean sus propias casitas de cartón a base de unir cajas recicladas de la basura, aunque más bien se deberían llamar plazas, porque están abiertas por arriba, mucho me recuerdan a otras construcciones vistas en revistas de arte. Este modesto material, les proporciona un lugar íntimo, resguardado y hogareño, dentro de un macroespacio arquitectónico frío y pensado para el comercio y el transito de ejecutivos, que no pasan en él mas que los pocos minutos que tardan en cruzarlo.
Uno de los espacio emblemáticos que ha sido ocupado por estas mujeres, es elHSBC Bank, diseñado por Normar Foster, que seguramente no contara con el interesante uso alternativo que se ha acabado dado a los bajos de su edificio.
Un urbanismo de género que convierte a la mujer trabajadora en colonizadora de unos espacios público, que una vez descodificados, se llenan de contenidos sociales, seguramente insospechados para los planificadores.
Podéis encontrar más información en lapágina de la artista y también aquí, donde yo conocí la historia y saqué algunas fotos, otras son de la artista y también las hay de google y de este blog.
Hoy reviso la obra de un artista queya publiqué hace algún tiempo Killian Rüthemann, y que, como ha seguido realizando interesantes trabajos, vuelvo a traerlo de nuevo al Ático parar ampliar la información.
Sigue trabajando sobre el mismo tipo de obra escultórica a partir de elementos arquitectónicos, basándose principalmente en el uso de distintos materiales constructivos como, hormigón, acero, yeso, acero espuma de poliuretano o incluso las propias paredes o los suelos, extrayendo todo el potencial que eston llevan implícitos.
Con esta materia prima construye una obra que parece simple, casi minimalista y en la que subyace una gran fascinación por el material, que usa de manera muy gestual y táctil.
Y poco más tengo que decir que no podáis ver en las imágenes de su trabajo.
He recordado a este artista aquí y las fotos son de google.
Obras civiles en espacios despoblados, que bajo la maestra mirada del fotógrafo Toshio Shibata se convierten en escenarios fantásticos que parecen salidos de una película de ciencia ficción en blanco y negro.
Son admirables sus trabajos, y no tienen manipulaciòn digital ninguna, lo que vemos es lo que hay, el fotógrafo «se limita» a exponer a gran formato y en blanco y negro,un conficto brutal entre las fuerzas de la naturaleza y las estructuras construidas por el hombre, todo muy dramático.
Así la vegetación se derrama sobre los muros, inmensos torrentes de agua se precipitan en el inmenos vacio, grandes piezas hormigón se desmorona por el peso de la naturaleza sobre ellos, pero… quizás no sea lo retratado tan grandioso como lo percibimos, sino que el efecto óptico se deba a que no podemos tomar referencias reales, no hay cielo bajo el que situar el escenario, ni pararece la figura humana… las imágenes se convierten en una composición abstracta y llena de misterio en la que las formas y patrones son los protagonistas absolutos de la composición.
Y no se puede decir, por lo que puedo apreciar en estas fotos, que en ocasiones no sea armónica la convivencia entre la naturaleza y la mano del hombre… por lo menos en japón…
Conocí su trabajo aquí y las fotos las he sacado de Google.
Con la buena intención de integrar obras de arte en el paisaje arquitectónico de la ciudad de Ginebra, la Contemporary Art Fund of the City y el Canton de Geneva, pusieron en marcha, durante el año 2007, 2008 y 2009 un proyecto llamado Neons.
Para llevarlo a cabo, seleccionaron a 6 artistas, que durante 3 años fueron dejando sus piezas en edificios representativos, situados estratégicamente en espacios públicos relevantes de la ciudad.
Así, las obras de arte quedaban, cual familiares rótulos luminosos, presidiendo un espacio urbano artificialmente iluminado por mensajes y dibujos de neón, creados por artistas internacionales, que yo no conozco.
Las piezas estarán colocadas en los edificios por un periodo de 10 años, ocupando un espacio asignado tradicionalmente a la publicidad, dejando libre el suelo para el uso de los ciudadanos.
No es que las obras me resulten especialmente interesantes pero cualquier iniciativa que intente acercar el arte a los ciudadanos me parece digna de halago.