febrero 7th, 2008

Lámparas que hablan y cuentan cosas divertidas


Producto hecho por aquí cerca, eso es lo que necesito hoy, que ya está bien de andar siempre con los ojos entornados, intentando vislumbrar en la lejanía ese producto maravilloso o ese diseñador que me haga tilín.


Pues mira por donde, hoy me quedo en casa y he traído a unos creadores valencianos para que me aconsejen cómo dar un toque más divertido a la anodina iluminación de mi atiquito.


Son Daniela y Juan Carlos, se les conoce como Madreinspain, sí, sí, madre… no made… y han sabido mezclar en justas dosis, las bellas artes y la publicidad para crear lámparas, que como poco, provocan la sonrisa y que según ellos afirman, además, «nos hablan«.


Pero en realidad no son diseñadores de lámparas, sino decoradores de luminarias, es decir, a cualquier sistema de iluminación lo dotan de vida propia, le asignan un mensaje y lo convierten en divertido y único.


Estos duendecillos, realizan sus travesuras iluminatorias en casas, empresas, locales, o cualquier sitio que a uno se le ocurra. Sólo tenéis que mirar en su sección «Sitios» para ver hasta donde llega su imaginación. ¿No es divertido, por ejemplo, su proyecto para el Home Guest House, para el Café del Mar, para el estudio de Rafa Armero o para el Home Backpacker?…


Todos los proyectos son distintos y personalizados, pero tienen un claro sello distintivo que yo relaciono con la iconografía publicitaria, las tiendas de los chinos (que me perdonen por la asociación), el clima mediterráneo y el humor inteligente.


Tienen tres lineas de lámparas, que espero pronto estén a la venta, «Círculos», son cajas de luces circulares, que ellos casi humanizan, otra «Planchas», en la que el metacrilato iluminado, se convierte en transmisor de mensajes tipográficos y gráficos y una tercera «Bolas» en la que ellos personalizan esferas de todo tipo, hasta casi darles vida, de manera que te entran ganas de adoptarlas.


Según me han comentado, aunque ellos normalmente se dedican a proyectos personalizados y piezas únicas, están empezando a comercializar algunas series, como el OJO.


Pero vamos, lo normal es que les requieran para proyectos completos de iluminación, en los que ellos estudian al cliente y sus necesidades y de ese trato directo es de donde fluye su creatividad.

No penséis que esto es un post publicitario, para nada, lo que pasa es que me encanta hablar de cosas que se hacen por aquí y que además están llenas de sentido del humor. Simplemente es eso.


Las fotos me las han pasado ellos, muchas no están en la web, pero si la visitáis, seguro que pasáis un rato divertido.

febrero 5th, 2008

¿Para qué sirve una bombilla rota?


Otro de los muchos elementos básicos, de esos de toda la vida, que ha sufrido en sus carnes la mirada irónica de un creador buscando nuevos usos a objetos simples.

Esta vez ha sido un diseñador conocido, Sander Mulder el que la ha versionado, bueno en su caso es mejor decir que la ha roto. Tan simple como eso, una bombilla rota que ilumina como si tal cosa.


Se llama Ceci n’est pas une lampe y según su autor, este objeto juega con los estereotipos impresos en nuestra mente. Es algo así como poner magia en un objeto cotidiano de nuestras vidas, la lámpara se convierte en sombra y las sombra en lámpara.

Además es segura al tacto, está fabricada en pirex, por lo que no se rompe y está pulida para que los cantos no corten.


Un curioso objeto que sorprende por su simplicidad. Ahora sólo falta que sea barato, no he encontrado el precio.

Lo he conocido por
Below the Clouds.


Repasando el trabajo de Sander Mulder me ha encantado otra lámpara de gran simplicidad e ingenioso mecanismo, se llama Cyclops y consiste en un tubo dividido al centro por un mecanismo circular, un aro del que se tira para apagarla. Así mientras los tubos no vuelvan a estar en línea recta la lampara no se encenderá de nuevo. Otra forma de rotura.

Es de lo más simple y muy apropiada para situar encima de un puestos de trabajo.

febrero 2nd, 2008

El ramo que florece por arte de magia


Y repasando los premios Red Dot Design Award 2007 me ha llamado la atención poderosamente el premio al mejor accesorio de interior. La pieza se llama Instant Blosssom y ha sido ideada por Lee Seung-ki ¿otro coreano?.

Me parece un magnífico detalle para ese regalo sorprendente y no demasiado caro que a veces tenemos que hacer, tipo amigo invisible, cumpleaños, o simplemente si queremos sorprender a alguien o ganarnos el corazón de una persona querido.

Muy simple, porque se trata de una especie de tarjeta de cartón reciclado, bastante compacta. En ella aparece troquelada una forma y dibujado lo que podrían ser unas flores y los tallos.

Hasta aquí la pieza es en dos dimensiones, por lo que no ocupa espacio y puede ser enviada por correo sin problema.


Pero por supuesto, la cosa no queda ahí, porque una vez sacada de su embalaje y manipulada, se convierte en un «casi auténtico» jarrón de flores.

Si añadimos agua al papel, veremos como empiezan a surgir flores de verdad (creo) y las dos dimensiones se llenan de una tercera muy florida.

No se bien cómo es el procedimiento pero creo que las plantas han sido tratadas con un sistema llamado de cultivo hidropónico, que las debe dejar como planchadas, de manera que al añadirles el agua, vuelven a su primitiva forma, recuperando todo su esplendor, bueno, eso en teoría.

Además, si doblamos por la mitad el cartón, ya florecido, tendremos una forma que simula un jarrón también en 3 D que se mantiene de pie.


La idea es muy buena y si de verdad funciona tengo que quitarse el sombrero delante de su inventor.

A ver si lo comercializan pronto y sin un precio exagerado, es que sería una elección magnífica para algunos de mis regalos de empresa. Yo siempre pensando en lo mismo…

Ingeniosíiiiiiiiiiiisimo.

La información me ha llegado por Red Dot Design Award y la he completado en Yanko Design.


enero 30th, 2008

Una mirada humorística hacia la tecnología


Ayer fui algo densa y trascendente en mi post, hoy quiero compensar con algo más divertido.

La obra del escultor bostoniano Nick Rodrigues utiliza situaciones y objetos humorísticos para que nos enfrentemos con la sonrisa puesta a una realidad tecnológica que ya está cambiando sutil pero profundamente nuestros hábitos de comportamiento.

Hay un tipo de sofisticados productos tecnológicos, que nos dan confianza y ayuda a que nos acepten socialmente, otro sin embargo nos aíslan e incluso ayudan a adoptar otras personalidades.


A esos dos grupos de objeto se dirige la mirada burlona de Nick y a partir de ellos ha creado su The Human Interaction Series, un grupo de 5 obras interactivas, situadas en espacios públicos, y que llevan instaladas cámaras de vídeo que captan las reacciones de la gente que se topa con ellas.

Uno de sus objetos preferidos es el Ipod con el que ha creado tres de sus obras y que a mí son las que más me divierten.


El Porta-Party es una pieza que nos ofrece la posibilidad de bailar en la intimidad de un cubículo parecido a un baño público, pero con la forma exterior de un Ipod.

Si alguien va por la calle escuchando música y con ganas de bailar pero es algo tímido o si odia a la gente pero le gusta la fiesta, en el Porta Party puede dar rienda suelta a sus deseos en la intimidad, con bola de discoteca y todo. En el vídeo, se ve cómo la gente se mete entro y baila y baila, solos o en compañía.


DiePod es una tumba para Ipod, ese objeto que va con nosotros a todas partes y cuya música e imágenes está creado la banda sonora y la reconstrucción gráfica de nuestra propia vida.


No hay momento importante que no se pueda compartir con nuestro Ipod, así que al final de nuestros días merece un lugar de descanso digno de su dueño. Y de diseñar esa última morada, se ha encargado nuestro Nick.


La AdverTie es una corbata aparentemente tradicional pero en ella se puede insertar nuestro Ipod de manera que sólo se ve la pantalla. Con ella puesta y el Ipod funcionando a modo de presentación, podemos mostrar lo que nos apetece que los demás vean de nosotros.


Si la presentación es buena, será más fácil vendernos, también ahorra muchos preliminares.


La Automotive Armor es una pieza con forma de minicoche. Se insertada en la cabeza y permite a su portador tener los mismos comportamientos como peatón que los que tiene cuando se sienta al volante, es decir, ser maleducado, tocar constantemente el claxon, avasallar a los demás, poner la música a todo volumen, insultar y otros comportamientos propios de los automovilistas. El vídeo que adjunta, da una idea de lo más completa.


Por último y en la misma línea, la Portable Cellular Phone Booth trata de representar el aislamiento y la perdida de interacción con el entorno, que produce ir hablando con el móvil por la calle. Tiene la forma de una cabina portátil, se transporta en los hombros y cuando se quiere hablar por teléfono se mete la cabeza en ella para encontrar ese espacio de intimidad que antes representaban las cabinas públicas y que ahora está despareciendo.


En definitiva, según explica el autor, vivimos en un mundo donde las personas están trabajando día y noche para hacer robots humanizados, en contraposición, él intenta crear obras que muestran a los seres humanos con comportamientos cada vez más robotizados.

Yo no entro ni salgo en la calidad artística de la serie pero tengo que reconocer que alguna de las piezas me parece muy ocurrente. ¿No os apetecería a veces meteros en un espacio cerrado e íntimo y poneros a dar botes al ritmo de la música, incluso lanzar algún que otro alarido?.

Lo he visto en ArtMoCo.

enero 28th, 2008

Reinterpretando a los clásicos


Ni los monstruos sagrados del diseño se pueden libra de ser interpretados, variados, mejorados o desdramatizados por jóvenes y traviesos diseñadores, a los que no les asustan los mitos.

El ejemplo más deslumbrante lo tenemos en el famosísimo Maarten Baas, quien no ha dudado en pasar por el soplete, piezas emblemáticas, como por ejemplo, del recientemente fallecido Ettore Sottsass, Rietveld, Gaudí, Richard Hutton o de sus coetáneos Droog Desig y los hermanos Campana. Nada se le pone por delante.


También el diseñador Gerard de Hoop, propietario de la empresa Huting & de Hoop, ha partido de otra famosísima pieza, la silla Ant de Arne Jacobsen, pero con toda la legalidad, pues ha contado con el consentimiento del fabricante, la empresa danesa Fritz Hansen.

Y lo que ha hecho con este modelo llamado AVF, ha sido añadirle más elementos, como una lámpara de pie y una diminuto mesita. Y eso sin perder la unidad estética de la pieza, pues los dos elementos parten de las propias patas de la silla, utilizando un tubo con la misma sección y forma.


No está mal el conjunto del que sólo se han producido 9 piezas, dios sabe a qué precio. Resulta curioso ver una obra tan conocida con una apariencia ligeramente distinta. Lo bueno es que la versión es muy respetuosa con el original, no se distorsiona en ningún momento ni se descompone, simplemente incrementa sus usos.

Otra pieza de esta empresa que quiero reseñar, y no porque me guste especialmente su aspecto, sino porque me interesa su uso, es la silla Stickstools, que permite personalizarse, forrándola con papeles, posters, adhesivos, o cualquier imágenes corporativas que se nos ocurra.


Es muy apropiada para sedes, bares, ferias, sitios públicos o acciones promocionales de cualquier tipo… aunque como he dicho, en mi casa no las pondría.

Lo he visto en Mocoloco.


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