octubre 11th, 2006

Mi portatil si que decora


Si hay algo que está muy presente en mi casa es mi Powerbook, lo uso en cualquier punto de la casa dependiendo de donde me apetezca trabajar en ese momento.

Pero siempre retorna a su sitio, una mesa de cristal limpia de accesorios, odio estar rodeada de periféricos, son antiestéticos. A veces le pongo una plantita cerca para que le haga compañía.

Por eso pienso que mi importante portátil merecería una personalización que esté a la altura de la importancia del objeto y del tiempo que me paso delante de él.

Podría hacer como cuando iba al cole, llenarlo de pegatinas de mis ídolos pero ya se me ha pasado la edad. Necesito algo más integrado y de una apariencia más sofisticada.

Me pongo manos a la obra con mi rastreo y en el blog de Designboom encuentro una pista. Me remiten la revista Make en la que se explica paso a paso como personalizar un Powerbook mediante el Laser Epilog, que actúa como si de la técnica del aguafuerte se tratara rebajando la superficie para darle una apariencia mate.

¡Señores de Apple!, ¿cómo no han aprovechado hasta ahora las ventajas que ofrece un marcaje personalizado de sus productos?. Sería estupendo que mandáramos nuestro dibujo y nos viniera el producto con la estampación, pero deberían estar prohibidos los logotipos, esto es más adecuado para dibujos artísticos o decorativos. Customización al alcance de todos.

No se si en España habrá alguna empresa que trabaje con esta técnica, seguro que la emplean para otras cosas y no han pensado en aplicarla a los ordenadores, la buscaré por si acaso. Yo quiero que mi portátil se diferencie de los demás, soy así de tonta, es más quiero que tenga el mismo motivo que mi camiseta preferida.

Además si alguien me lo robara la descripción sería mucho más facil, y los cacos lo tendrían complicado para darle salida, todo el mundo sabría que es robado.

¿Cuanto costará la maquinita para hacerlo?, seguro que sería un buen negocio. Por favor que alguna empresa patria copie la idea, pero que me lo diga, seré su primer cliente.


octubre 4th, 2006

Si divido, venceré

Es difícil encontrar un sistema divisorio para mi casa que se salga del típico biombo japonés de papel. Aunque últimamente empiezo a ver alguno más sofisticado por ejemplo con láminas de madera o fabricados en metacrilato de colores, estos tampoco acaban de convencerme.

Puedo optar por buscar en anticuarios, pero aunque los chinos con pinturas a mano me parecen preciosos las medidas no se adaptan al espacio que quiero separar, además son demasiado clásicos y me apetecía algo más moderno.

Pero cuando visitaba la sección permanente de diseño de el Moma descubrí un separador de ambientes que me dejó con la boca abierta, el Softwall, allí estaba, entre los diseños más selectos del mundo, y cumplía todos los requisitos que buscaba, modernidad, flexibilidad, versatilidad, sencillez y ligereza.

Ha sido diseñado por la firma canadiense Molo y forma parte de una línea de productos llamada Soft que comprende: Softwalls, paneles móviles hechos en papel o tela que se adapta a cualquier medida ya que además de contar con distintos formatos , estos son flexibles y se estiran o encogen según las necesidades.

Me gusta como se tamiza la luz al pasar por sus pliegues, consiguiendo un efecto separador pero sin ser agobiante. Los hay en dos acabados, textil más duradero y fácil de limpiar y por consiguiente más caro y papel blanco o negro.

Disponible en varias medidas puede llegar a los 3 metros de altura y los 5 o 6 de largo. Hay piezas bajas que se pueden combinar entre ellas para formar funcionales superficies llamadas Softblock. Además pueden servir de mesa o incluso de barra de bar. Con los Softseating, grandes asientos en papel marrón basados en este mismo sistema, se completa la serie.

Y la gran ventaja es que se cierran y pliegan reduciéndose a un mínimo paquetito, algo que miro mucho a la hora de meter cosas en mi mini ático.

octubre 3rd, 2006

Odio los platos cuadrados

Pues sí, no los soporto, si voy a un restaurante antes de pedir miro la forma que tiene los de mis vecinos y si son cuadrados y tengo la posibilidad, me voy y si no puedo por desgracia, ya estoy pensando que lo que me traigan no me va a gustar o a ser escaso.

Pienso que los ostentosos platos cuadrados tiene mucho borde, un desmesurado espacio desaprovechado para luego volver a una mínima forma redonda en el centro, y para eso, digo yo, nos lo ahorramos y estaremos más desahogados en la mesa, y ¿qué hacemos con la ramita de perejil o el tomatito cherry que se suele situar en esta franja?, pues también podemos prescindir de ello.

A mi me gustan los platos redondos, platos que pegan con unas buenas lentejas o cocido y donde no desentona una ensalada mixta, unos huevos fritos con patatas fritas o cualquier plato de los que preparan las madres. Eso no quiere decir que me quede con los platos de duralex de color ámbar, verdes o transparentes que había en todas las casas cuando éramos pequeños.

Para hacer más personal mi menaje del hogar, lo que me gusta es mezclar, unos platos llanos de porcelana de la abuela con otros hondos mas sencillos, tipo Bodum, los vasos todos distintos y las copas de cristal, de bohemia, del chino de la esquina, herencia de la abuela o de yo qué se dónde.

Si tengo que comprar alguna pieza que me guste, prefiero irme al Zara Home, Habitat, o Ikea más cercano, sus diseños son en algunos casos más innovadores y divertidos y en otros mas sobrios y sencillos. No me decidiría por una de esas firmas de mucho prestigio que se vende en los «mejores establecimientos».

En la búsqueda de mi plato redondo ideal, he encontrado la empresa neoyorquina Clio. Si se tiene un buen presupuesto, se puede comprar en tienda o en la web piezas bastante interesantes.

Yo me quedo con la serie Black Forest, la fotografía en blanco y negro de sus árboles secos sobre el blanco inmaculado del plato, me encanta. Todas las piezas de la vajilla impresas con arbolitos, me cansarían un poco, así que los alternaría con algo de loza de la misma empresa modelo Sculptural China o Hungry con el mismo tono de blanco pero más irregular.

Con unos vasos Nadia y unas tacitas Improved Crockery mi ajuar estaría completo, eso si pudiera pagar los 75 euros que puede valer de media cada uno de los elementos.

Mejor me compro un plato y lo pongo en la pared para admirarlo.

octubre 2nd, 2006

Dulces sueños

No me suelo fijar mucho en muebles para bebés, bueno, no es que no me fije, es que los que veo no me gustan, tan cursis y recargados ellos, pobres pequeñines que tienen que habitarlos.

Pero ojeando SSwissmiss, me ha llamado la atención la Leander Bed ¿será mi reloj biológico? casi seguro que no, más bien mi amor a las cosas bien pensadas, útiles y de apariencia simple.

Al igual que a la persona que ha escrito el artículo, me ha enganchado su versatilidad, desde cuna de bebé con sus rejas para que no se caiga, hasta camita para un niño de varios años. Puede estirarse de 70 a 120 cm dando la sensación de que la cama crece según lo hace su dueño.

Está fabricada en madera de abedul clara, con una forma ovalada en la que no existen aristas ni salientes que puedan dañar al pequeño, desde luego tiene una apariencia muy moderna.

Esta empresa comercializa también la Leander Cradle una cunita balancín (seguro que tiene un nombre técnico que desconozco), y el Leander Bedding, un cubreedredón con motivos diseñados por el también danés escritor de cuentos, Hans Christian Andersen.

Yo personalmente no tendria esa ropa en la cama de mis hijos, sus cuentos me daban tanto miedo de pequeña, La Sirenita, El Soldadito de Plomo, La Reina de las Nieves, El niño en la tumba…, que aún me estremezco al recordarlos.

Aunque parezca increible, podemos comprar estos productos en España y en casi toda Europa, por esta vez, antes que en EEUU.

septiembre 29th, 2006

Papel pintado con vida propia

Me encanta el papel pintado, me parece muy útil a la hora de plantear la decoración de una habitación aunque sin abusar. Lo que ya me gusta menos es que en todos los sitios a los que voy tiene el mismo tipo de papel. Algunos modelos geométricos, varios psicodélicos, y una mínima parte con flores.

Es verdad que en las tiendas especializadas no hay mucho donde elegir, sólo alguna se ofrecen a traerte bajo pedido algún modelo vintage que seguramente compran en Alemania Inglaterra u Holanda y que tiene un precio pelín caro.

Como siempre, me pongo a rastrear por la red y alucino con lo que hay, montones de páginas especializadas y pienso que un día de estos haré un monográfico largo largo sobre el tema.

Pero hoy me voy a centrar en tipos de papel que no se limitan a estar ahí puestos, esperando a ser admirados por las visitas, porque hay papeles que interactúan con sus dueños, que evolucionan y se transforman.

Linda Florence ha creado dentro de la colección Wearing Collections un de papel pintado sobre el que hay que trabajar para ir sacando el dibujo. Como si de un cartoncillo rasca y gana se tratase, con una moneda, se va quitando la capa opaca impresa sobre el dibujo para que vaya saliendo a la luz el motivo de vivos colores.

Yo no lo pondría en mi casa porque me estresaría bastante. Por un lado querría ver el motivo impreso lo más rápidamente posible con lo que me daría una paliza de narices, pero por otro, si lo sacase todo, al final perdería su gracia, nadie sabría que te has pasado mil horas hasta conseguirlo, creo que la solución seria dejarlo a lo mitad aunque estoy segura que al final caería en la tentación de terminarlo.

Pienso que es un papel ideal para sitios en los que la gente espera, forraría por ejemplo el interior de las cabinas de teléfono, si me lee algún ejecutivo de telefónica …, seguro que incrementaba la duración de las llamadas. También en la consulta de médicos, comisarías, incluso cárceles, oficinas del INEM… la gente se relajaba un montón.

Esta diseñadora también crea alfombras y pavimentos cambiantes, es muy interesante ojear su página http://lindaflorence.co.uk/

Otro papel curioso es el Brumen Wallpaper desarrollado por la empresa Loop. PH. Se trata de un papel que se puede utilizar como paneles móviles. Sobre su superficie se ha impreso motivos vegetales que a la vez son circuitos eléctricos luminiscentes. Según unos patrones diseñados con un software van iluminándose o oscureciéndose, dando movimiento a dicho papel. Mejor ver en el video que adjuntan.

Esta misma empresa ha desarrollado el Walls With Ears, papel pintado que reacciona con el ruido, cuanto más alto es este más se ilumina la superficie. Debe ser alucinante mirarlo mientras se escucha música.

Otras cosas que me gustan de esta empresa son el Bio Wall que debería haber incluido en el artículo sobre muros vegetales, y el Light Sleeper un despertador por luz que se integra en almohadas y edredones para despertarte de una manera natural y el Digital Dawn una especie de persiana impresa con motivos vegetales que se ilumina respondiendo a los estímulos exteriores, con un sistema parecido al de la fotosíntesis de las plantas acumula energía para iluminarse por la noche.

Parece increible pero es cierto, todo esto existe y se comercializa. De precios, mejor no hablar.

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