
Hace tiempo que tengo guardada en mi archivo de cosas interesantes la obra de Brad Downey, un joven artista, bastante conocido, que trabaja con material urbano, transformándolo a su antojo para crear con él esculturas que son pura poesía urbana.

Y no sabía cómo hablar de él, por un sentimiento contradictorio hacia su obra. Por un lado me encanta su trabajo, por otro me da bastante reparo que se deterioren irreversiblemente las señales de tráfico y material urbano en general. Reponer esas señales le cuesta dinero a la ciudad y además puede generar confusión.

Aunque muchos lo condenan, entre ellos las autoridades, por lo que podría considerarse actos vandálicos, ya hay muchos de esos gurús, que nos dicen a quién tenemos que considerar verdaderos artistas, que han puesto sus ojos infalibles en él.

En 2005 fue considerado por ArtReview un artista a tener en cuenta. Se ha hablado de su trabajo en The New York Times, Creative Review, Atlanta Journal Constitution y BBC y ha expuesto en Manchester, Berlin, Miami, Londres y USA según nos cuentan en Wikipedia.

Lo que pretende con su obra, es variar intencionadamente los movimientos que las señales de tráfico nos obligan a realizar en el curso de nuestro recorrido por la ciudad. Para ello manipula las señales, les dota de vida asignándoles atributos humanos y alimenta mediante ellas la interactividad, pero a veces lo hace de un modo tan sutil que consigue que no te des cuenta de sus manipulaciones.

Sus instalaciones son ilegales y actúa siempre vestido con uniforme de un trabajador publico lo que hace que pase desapercibido, que sea prácticamente invisible cuando lleva a caso sus intervenciones, nadie se suele fijar en unos operarios instalando mobiliario urbano . En algunos casos ha colaborado con otro artista de la calle, Leon Reid conocido como Darius Jones.

Además de street art, de exponer y de dar conferencias, ha realizado alguna obra cinematográfica. En su documental Public Discourse habla sobre el arte de la calle y la manera en que los artistas de su entorno realizan el trabajo.

Después de conocer algo más sobre Brad, aún soy menos capaz de desaprobar totalmente su trabajo.

Lo he visto en Web Urbanist y Wooster Collective.


