mayo 1st, 2019

Lo que ocupan los coches…

 

No parece que haya sido una tragedia, como pronosticaban los alarmistas, la implantación del Madrid Central con sus restricciones al tráfico; ni hubo grandes atascos, ni la gente dejó de poder ir a trabajar,ni por supuesto de hacer vida normal.

 

En general, los que vivimos en la zona y no dependemos absolutamente de los coches (cada vez somos más) estamos encantados.

 

Aunque algunos no lo crean, este tipo de medidas de control del tráfico, no las inventaron los que gobiernan en esta mi ciudad, ni grupos políticos con oscuros intereses deseando molestar a los pequeños empresarios…. Son éstas, normativas europeas difíciles de ignorar, aunque hasta ahora se haya hecho, trucando una realidad contaminada con medidores situados en jardines y entre arbustos.

 

 

Como alternativa a una movilidad que contamina y quita todo espacio al humano, que se ve imposibilitado para el disfrute del espacio publico, uno de los grandes retos para la movilidad, es fomentar el uso del transporte público y también de la bicicleta.

 

 

Parece que en Madrid aun no hemos avanzando mucho en lo del pedaleo, y el perfil de ciclista corresponde a varón, de mediana edad y en posesión de suficientes habilidades como para circular entre el tráfico” como no es mi caso, yo me muevo a pie que no está nada mal.

 

 

Poco consuela saber que este problema no es exclusivo de nuestras ciudades y que en el resto del mundo están a lo mismo, a retirar coches de las calles, con el mismo tipo de prohibiciones y también con campañas  y eventos de concienciación mas o menos publicitarios tipo Día Mundial sin Coches, Car Free Earth Day  etc, etc…

 

 

Lo que me lleva a lo que me trae hoy de vuelta al Ático, (no creeríais que me iba a poner a hablar del trafico de las ciudades…, bastante comentan otros que saben mas que yo), que es compartir una acción de guerrilla ideada por un grupo de activistas de la bici de Letonia,  Let’s Bike It que decidieron visibilizar lo que ocupa un coche en la ciudad  en relación a una bici.

 

 

Durante la Semana de la Movilidad Europea, salieron con sus bicis en hora punta, portando varias estructuras hechas con bambú con formas y medidas de coches reales, construidas con ligeras estructuras de colores que dejaban ver a los ciclistas en su interior.

 

 

Con ellas pasearon por la ciudad de Riga en las hora punta y desde luego, las imágenes hablan por sí mismas.

 

 

Personalmente, agradezco que en cuestiones de movilidad, se preste también atención a los desplazamientos a pie, agrandando aceras, haciéndolas mas cómodas para desplazarse, instalando pasos de peatones, agregando verde y espacios en los que descansar, y muy importante!!!!! vigilar con sumo cuidado, que las calles más transitadas no se conviertan en centros comerciales o bares al aire libre, con sus cubiertas de plástico, sus ventiladores y estufas, sus expositores de mercancía que terminan convirtiendo las calles en extensiones de los negocios privados…

 

 

En este sentido, en la ciudad de Puebla, colectivos urbanos pusieron en marcha una campaña llamada  #BájateYanda, para protestar contra  el favoritismo que le dan las autoridades a los automovilistas. Se quejaron así del exceso de infraestructura que fomenta el uso de vehículos y  el abandono que sufren los peatones y los ciclistas.

 

 

También buscaron crear concienciación a través de la imagen, y para ello crearon decenas de marcos del tamaño de un coche estándar y pasearon con ellos por el centro de la cuidad.

 

 

Explicaron que 30 automóviles ocupan una superficie de 600 metros cuadrados. En ese espacio se podrían mover a pie 600 personas o 220 en bicicleta, pero en realidad este espacio está reservados para que los autos circulen o se estacionen.

 

 

Otra iniciativa, esta vez privada, es la que se vio en el marco del Festival de Arquitectura de Londres. La empresa londinense Cyclehoop presentó un proyecto que trataba de aprovechar el espacio de aparcamiento en las calle demostrando  que en el estacionamiento de un solo vehículo, se pueden estacionar diez bicicletas. Para ello crearon una llamativa estructura para aparcar bicis en forma de silueta de auto.

 

 

La estructura era móvil, y lo fueron moviendo por la ciudad durante 2 meses. El objetivo era testar la demanda local de estacionamientos para bicicletas y definir dónde dejarla fija.

 

 

Esta preocupación por el espacio de coches no es nuevo, hace mas de 20 años, el ayuntamiento de Munich, encargó una foto que demostraba que 72 personas montadas en su coche ocupan prácticamente una calle ancha entera, con la consiguiente contaminación. Mucho menos espacio ocuparían las mismas personas en una bicicleta y, aun menos, montadas en un autobús. Los coches 1.000 metros cuadrados, mientras que las bicicletas ocupan 90 metros cuadrados y el autobús tan solo 30.

 

 

Otras instituciones han ido actualizando esta mítica foto y  unas de las imágenes que más se han visto es la que publicó la consultora de movilidad  International Sustainable Solutions tomadas en el centro de Seattle. En ellas se puede constatar cómo se ven en las calles 200 personas, primero en 177 autos, luego sin autos, luego en tres autobuses, en el tren ligero y finalmente en bicicletas.

 

 

Dejo aquí otras tantas visualizaciones del mismo tema y seguro que si me empeñara encontraría muchas más.

 

 

Aquí lo dejo por hoy, que me voy a dar un paseo, que casi no ocupa lugar….

 

 

 

 

 

 

marzo 24th, 2019

Reorganizando el contexto

 

Moviéndome mínimamente por parte del mas emergente y deslumbrante continente asiático, me he podido dar cuenta de que en sus megaurbes futuristas, lo que “se lleva” son los grandes espacios urbanos de ocio dedicados monográficamente a interpretar la naturaleza. Sofisticadas áreas pseudonaturales, no públicas, en las que se diseña, tunea, y doma lo verde, se coloca en ecosistemas creados por fantasiosos arquitectos, y se le injerta con tecnología punta para conseguir una experiencia 360 grados.

 

 

Si me paro a pensarlo, son como los parques temáticos de toda la vida, esos de cartón piedra, pero estos con una apariencia de película futurista de lo mas distópicas. Aquí también hay que pagar para disfrutar de árboles artificiales con apariencia casi real, pero que hacen la fotosíntesis gracias a grandes proyectores, con olores creados mediante algoritmos asociados a cada visitante, y que de noche se iluminan, cambiado de colores al gusto del artista invitado, todo con fondo musical creado con un programa que sonoriza la posición de las alineaciones astrales… por supuesto absolutamente autoabastecido, y ecológico y sostenible.

 

 

Mucho miedo, sí señor y muy caro todo también. El rico con la familia en vez de ir al campo a ver a la abuela, se mete para el cuerpo un espectáculo verde bien producido con oxigeno enriquecido, y el pobre que se ponga a mirar el salvapantalla del Window 95, si acaso.

 

 

Y al hilo de esta cosa tan apocalíptica que me ha salido, perdón, dejo por aquí el trabajo de Yuge Zhou, una artista china que se fue a vivir a EEUU y que desde una visión oriental se enfrenta a un mundo nuevo y desconocido, que mediante su cámara trata de conocer y hacer suyo.

 

 

Crea interesantes collages de video en los que recoge imágenes de este nuevo escenario en el que se encuentra luego las corta, recompone y ordena, con la intención de humanizarlas a su gusto, y transformarlas en un universo propio en el que sentirse protegida.

 

 

Cuenta esto la propia artista: Hace una década, dejé mi hogar en Beijing, donde la rápida transformación del paisaje urbano cambió radicalmente la vida de la ciudad y la gente, y vine a Estados Unidos para comenzar el viaje de un inmigrante. Desde China hasta América, y desde la costa este hasta el Medio Oeste, me he sentido profundamente intrigada por los espacios urbanos naturales y construidos que he recorrido y vivido: las características distintivas de estos espacios y el idealismo colectivo, la actitud y el ritmo de Las actividades de sus ciudadanos, que me resultan familiares y misteriosas.

 

 

El trabajo se origina en un simple deseo de hacer que las personas conozcan y reconsideren sus relaciones con el entorno, tanto en el mundo físico como en el psicológico en el que viven. Con la cámara como una extensión de mi visión, documento las “actuaciones sin entrenamiento” de Momentos cotidianos dentro de sus espacios confinados y reorganice y reúna estas documentaciones en escenas reunidas que a veces sugieren un fragmento narrativo incompleto, un cuento alegórico o una etapa en miniatura para contemplar, todo con un inesperado sentido de misterio, ansiedad, alegría o miedo. Este proceso de mirar y alterar me ayuda a destilar y comprender estos espacios y sus habitantes, no sin un impulso para poeticizarlos y transformarlos en mi propio universo psicológico de introspección y aislamiento.   

 

 

Las tomas fijas de la película estructural, así como la progresión del tiempo y el espacio en la pintura tradicional en pergamino chino han inspirado mi trabajo. La reconfiguración masiva del paisaje de Beijing a lo largo de mi juventud es también una lente a través de la cual se desarrolla el trabajo. Más que nada, el trabajo sale de las escenas que se desarrollan por casualidad frente a mi cámara. Cuando estas escenas se agregan, surge un ritmo, un ritmo esencial que de alguna manera define un lugar.

 

 

Moviéndome me dejó con un anhelo de arraigo e intimidad. Además de utilizar una perspectiva macro para retratar las comunidades públicas y el medio ambiente, también me interesan las historias y los espacios personales. Mi próxima serie explora las relaciones entre los miembros de mi familia en China y yo, en espacios confinados y en el contexto de años de separación completa en los que se encuentran muchos inmigrantes.

 

 

Mi medio de video digital elegido tiene para mí tanto un aspecto real como físico, mientras que permanece fundamentalmente inmaterial y efímero. Es un medio que cambia de forma, que a veces parece una pintura o una fotografía, y otras veces puede hacer ciencia y filosofía. Mi instalación siempre está compuesta de componentes digitales y físicos. Una de las técnicas que utilizo es el mapeo de proyección en los paneles de relieve, que mejora los destellos de las escenas y resalta la fisicalidad del video digital.

Pues eso… pasen y vean ustedes mismos el trabajo de esta artista, que yo sigo con mis Feeas, ellas son lo mejor que puedo hacer por mi propia supervivencia y la de la humanidad, je.

Para compensar tan malos augurios y montajes, os dejo este video, natural natural, y verdaderamente placentero. Es de Dimitar Karanikolov, está tomado en México, y nada manipulado…

 

enero 10th, 2019

Encerrando el lujo

 

Leo juntas las palabras, Boa Mistura, Málaga, intervención participativa y empiezo a sudar. Si le siguen frases como “humanizar las ciudades para devolvérselas a los ciudadanos”,  “generará una nueva memoria en el lugar” o “El arte como herramienta de cambio”,  fibrilo. Si esto va acompañado de nombres propios como Cerveza Alhambra, Maus, y MAC y Fernando Francés (que pongo de mi cosecha), yo solita me pido los santos oleos…

 

 

Gracias amigos bienintencionados por ponerme rápidamente al día de asuntos que me hacen mal, yo es que precisamente había dejado el caralibro para evitarlos, pero mi eficiente wassap se encarga de informarme al momento.

 

 

Los asuntillos que menciona el artículo de Rogelio López Cuenca son de sonrojo y no van a parar por mucho que nos hartemos de ponerlos en negro sobre blanco, de todos es sabido que esto de los grandes murales “patrocinados” es la manera mas barata de hacer publicidad en formato gigante, con la más amplia repercusión mediática y sine die, ya que ni el Tato va a estar interesado en reponer el soporte urbano/publicitario/público, a su estado original por mucho que se haya firmado su temporalidad por contrato.

 

 

Los anunciantes se relamen con el chollo, también los politicos, a los que estas lavadas de cara urbanas les salen gratis y les da para algunas fotitos, muy útiles en campaña electoral, que es siempre…

 

 

Con un mal cuerpo que me dura días, me retiro a mis archivos de invierno para tratar de encontrar algo de frescura en la calle, allí donde ya casi no queda, y tengo suerte, ya que guardé una preciosidad en forma de fotografía urbana, cuyo autor es el artista plástico Baptiste César.

 

 

La serie se llama Les Vitrines Minimales y me causa una gran satisfacción visual a la par que envidia cochina, ya que lo que ha conseguido este hombre es armar un proyecto redondo, que ya me hubiera gustado para mí. Lástima que no tenga ese buen ojo ni la capacidad de seleccionar de una manera tan talentosa.

 

 

Este artista, que también hace instalaciones y esculturas, ha conseguido inmortalizar 60 magníficos cerramientos de escaparates de tiendas de lujo de la capital francesa, de los que se usan para proteger los escaparates, (benditos sean los carpinteros parisienses), mientras se realizan reformas en los locales.

 

 

Los resultados añaden geometría, simplicidad y cierto orden a una ciudad llena de color y estímulos visuales en sus vitrinas.

 

 

No puedo dejar de admirar la finura del trabajo fotográfico así como la habilidad para llegar al lugar de los hechos antes de que los grafiteros y cartelistas se ensañen con tan impolutos soportes, mucho tiempo en la calle debe pasar este hombre.

 

 

En fin… que dejo por aquí mi admiración a tan buen ojo fotográfico para captar y dar entidad a pequeñas obras que se repiten en el espacio público sin que la mayoría de los humanos reparemos en ellos, aunque vistas todas juntas cualquier artista urbano mataría por firmar como de creación propia.

 

 

Madrid no tiene presupuesto para tan ilustres acabados y yo lo lamento…

 

 

Vale, ya me siento mejor…

 

 

He sacado las fotos de aquí.

 

 

diciembre 19th, 2018

Flores de tráfico

 

Me resulta gratificante pararme en las menudencias del día a día, me satisface sobremanera, sobre todo si me topo con circunstancias casuales o fuera de lugar, pequeñas cosas que están mal o que se descomponen por el paso del tiempo, eso me lo apropio en forma de imágenes en mi móvil.

Y no soy la única que se fija en estas cosas, hace tiempo sí creía que era original, hasta que llegó Instagram y me desveló que todo el mundo anda la caza de sus #desordenesurbanos, como yo los llamo, (creo que merecen tener nombre, vista la profusión).

 

 

Pero hay gente que además de observar las insignificancias, las interviene para hacer de ella algo casi mágico, y me causa tanta admiración esa habilidad, por no decir envidia, que doy vueltas a la cabeza para ver cómo yo misma puedo pasar de mero observador pasivo, a activista de lo cotidiano.

 

 

Mientras lo consigo… o no.., dejo aquí un divertimendo del artista Mathieu Tremblin que me ha provocado un calorcito en el corazón.

 

 

La pieza se llama Parking Tickets Bouquet y como su nombre indica, se trata de un ramillete de papiroflexia hecho con tickets de parking, bueno, más bien son multas de aparcamiento, encontrados en los parabrisas de los coches de alguna calle belga.

 

 

Esto es todo, y es mucho… por lo que sin mas que decir, os invito a ver mas acciones de este artista callejero, que tienen su gracia.

 

 

Además, bajo el nombre de Les Frères Ripoulain ha trabajado con el artista David Renault en muchas otras pequeñas acciones urbanas.

 

 

Encontré su trabajo en Tumbr y las fotos las he sacado de las páginas del autor.

 

 

 

 

 

 

 

 

noviembre 21st, 2018

Montañas en el ático

 

Hoy voy a ampliar el Ático para dar cabida en él a un proyecto que nada tiene de artístico aunque fácilmente podría haber salido de la cabecita de un artista megalómano de esos que tanto abundan.

 

 

Dicen que la fe mueve montañas, suena muy evangelizante, pero artistas como Francis Alys se han encargado de demostrar que es un hecho cierto.

 

 

La cabezonería, la fuerza bruta y el desapego por la legalidad y las normativas de los nuevos ricos de China, también son capaces de conseguirlo, como ha demostrado el profesor Zhang Lin, que construyó con sus propias manos una montaña en la azotea de un bloque de viviendas de 26 pisos, justo justo encima de su vivienda y sin importarle en absoluto que un día se le pudiera caer encima.

 

 

La historia es del 2013 pero me la he encontrado estos días en uno de mis archivos y me ha parecido que se merecía un sitio en este ático loco, en el que hay mas flores que piedras que también crecen con las raíces hundidas en escombros.

 

Este profesor millonario, vendedor de productos de medicina tradicional china, tardó mas de 6 años en construirse su villa con montaña incluida, y lo hizo sobre un lujoso edificio de Pekín, subiendo piedra a piedra en el ascensor, hasta rellenar lo que él llama eufemísticamente jardín ornamental de mas de 2.400 pies cuadrados, que mas se parecía a un “idílico” acantilado frente al mar, y que contiene varias piscinas, pistas de deporte, un jacuzzi, escenarios y hasta un viñedo. En total gastó mas de 130.000 dólares en construirse un mausoleo con vista al lago.

 

Absolutamente consciente de la ilegalidad de lo que estaba haciendo y del peligro que conllevaba el sobrepeso que estaba añadiendo al edificio, transportaba el material por la noche y así evitaba encontrarse con los vecinos a los que tenía bastante enfadados ya que desde que comenzó con “su intervención”el edificio se llenó de grietas y fisuras en las tuberías por el sobrepeso.

 

Las autoridades no prestaron atención a las denuncias de los inquilinos, bastante ocupados debían estar intentando poner coto a tanto exceso arquitectónico como debe haber en la ciudad , así que los vecinos decidieron contarlo a los medios de comunicación, que lógicamente se hicieron eco de tan esperpéntica construcción y la historia se hizo popular en todo el mundo, así, a los técnicos de urbanismo no les quedó mas remedio que tomar cartas en el asunto y obligar al propietario a demoler toda la construcción ilegal en menos de 15 días.


 

El dueño, una vez hubo recibido la orden oficial, tuvo que contratar a una cuadrilla de trabajadores para que echara abajo su monumento al lujo hortera que tanto tardó en levantar.

 

 

Y poco mas que añadir, el video y las fotos narran mejor que yo esta locura faraónica que no he podido por menos que reseñar, ya que me recuerdan a algunas piezas de las que acostumbro a encontrar en mis vagabundeos por la red.

 

 

El próximo día cosas de mas enjundia, que ando un poco entumecida después de tanto tiempo de un lado para otro y sin escribir ni una línea.

 

 

Conocí la historia aquí, y las fotos las he sacado de google. No salgo de mi asombro cuando las miro.

 

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