marzo 20th, 2009

Intervenciones en escenarios urbanos degradados


Algunas de las obras de Michael Pinsky, me ha hecho contener la respiración.


Sus instalaciones son estéticamente sorprendentes, además, el uso que hace en ellas de nuevas tecnología me parece admirable, y eso que me agobia, por desconocimiento del tema, todo lo que es eminentemente tecnológico.


Pero es que este artista, mezcla tecnología con elementos más básicos y rudimentarios, para que personas como yo, lleguemos a apreciar en su obra una gran sensibilidad y poesía.


Muchas de sus piezas están cargadas de mensajes reivindicativos, como el reciclaje, la vida en la ciudad, el tráfico, la degradación de los espacios, los residuos, el innecesario gasto de energía… en definitiva, una serie de temas que a mí me interesan especialmente.


Aunque me gusta casi todo lo que he visto de él hay varios proyectos que me han llamado especialmente la atención y no puedo dejar de mencionar.


Mi favorita, la intalación Breaking the Surface, que fue ubicada en un antiguo muelle, ya en desuso, de cuyo fondo extrajo y restauró objetos, aparentemente sin ningún valor, que dejó flotando en la superficie del agua e iluminó teatralmente, consiguiendo un mágico efecto de misteriosa levitación, que además fue ambientada con el sonido que el viento producía al penetrar en el interior de los objetos expuestos.


Impresionante también Come Hell or High Water en la que una caravana de coches va por el río, siendo solo visible la parte superior del chasis. Mediante una brillante iluminación, los misteriosos coches se reflejan en el agua, produciendo un efecto algo surrealista, pero con un claro mensaje que nos habla del exceso de tráfico y la contaminación en las ciudades.



En Living Bodies, los bailarines de una compañía de danza, son filmados y manipulados para luego ser proyectados en una pantalla en la que esos mismos personajes, esta vez reales, interactúan con ellos, creando unos interesantes efectos de movimiento, en los que acaba confundiéndose realidad y proyección.


También en Crawl usa las proyecciones, esta vez en piscinas victorianas que él convierte en un mar tropical donde misteriosas figuras de luz, conviven con los osados bañistas que osaron nadar en las heladas aguas de estas piscinas.


En Symposium, un coche cortado en dos mitades es montado en un puente fluvial, de manera que cada una de las partes queda en un lado. Cuando el puente se abre se separan las piezas que solo vuelven a componerse al cerrarse.


Turning Point consigue poner el punto de atención, en una zona portuaria que tuvo gran importancia para el comercio de la ciudad en el pasado y que ahora se encuentra abandonada y totalmente degradada. Proyectando bellos cisnes gigantes en este escenario, consigue evidenciar de manera brutal, el deterioro de la zona.


Life Pulse es una maravillosa instalación en la que los viandantes tiene la posibilidad de interactuar con farolas públicas de manera que al abrazarlas la luz se adapta al ritmo cardíaco de la persona, bellísimo.


El resto de sus trabajos también merecen un buen repaso, pero eso ya os lo dejo a vosotros, recomiendo mirar los vídeos. Yo me quedo con un estupendo sabor de boca, para empezar el fin de semana.

Esto no lo he visto en ningún blog, me llegó, tirando del hilo de algunas intervenciones urbanas de otros artistas.














marzo 19th, 2009

Vallas con mensajes


El artista Christian Robert-Tissot ha sacado sus trabajos tipográficos a la calle y en mí opinión, ha conseguido unas piezas con sentido del humor, que superan con creces el resto de sus obras para galerías.


Sus elementos tipográficos de gran tamaño, construidos con comunes vallas de malla metálica, nos dejan mensajes, que aunque parezcan fuera de contexto, nos hacen reflexionar sobre el entorno y la vida en la ciudad. Así, gracias a este artista, las palabras Deadline, Nature Morte, Grand Public se pueden leer en calles, plazas, frente a monumentos…Todo queda mejor explicado en las fotos.


El resto de sus trabajos… pues no me gustan tanto.


Lo he visto aquí.




marzo 15th, 2009

Donde dije temporal, digo temporada

Hace unas semanas, David Estal, me hizo el regalazo de escribir este refrescante texto para Flylososphy y hoy, aprovechando que hemos tenido un día caluroso, quiero dejarlo en el ático porque al leerlo, siento como si un poco de brisa fresca soplara y se llevara volando el polvo rancio y gris que se va posado sobre el entorno urbano que me rodea. Espero que os guste tanto como a mí.

A partir de un inocente juego semántico se trata una cuestión de mayor relevancia: la pertinencia de lo efímero para identificar las posibilidades y las claves del espacio público, también como experiencia o transición para lo permanente.

¿Quién dijo arquitectura temporal

Dicta la R.A.E que el calificativo ‘temporal’ responde a aquello que dura un tiempo, que no es eterno. Coloquialmente, estamos acostumbrados a asociar este término a situaciones con cierta connotación negativa como el ‘trabajo temporal’, la ‘baja temporal por enfermedad’, o el ‘temporal de lluvia’.

En cambio, la expresión ‘temporada’ viene definida como un espacio de varios días, meses o años que se consideran aparte formando un conjunto. Y pone como ejemplos de carácter positivo: ‘temporada de verano’ o ‘la mejor temporada de mi vida’. También responde gozosamente al tiempo durante el cual se realiza habitualmente algo como la ‘temporada de ópera’ y, temporada también es aquello que ha sido o se usa en cierta época como ‘la fruta de temporada’ o ‘un vestido de temporada’.

De igual modo que hace un tiempo en Flylosophy se aportó en el artículo “La arquitectura como regalo” otro término más adecuado para la arquitectura efímera: ‘arquitectura de travesía’, recurro inocentemente a este matiz semántico entre ‘temporal’ y de ‘temporada’ como punto de partida para reafirmar la intervención en espacio público, a veces desatendida o considerada como de segunda categoría dentro de la construcción de la ciudad. Sin embargo esta arquitectura también es una obra ‘de verdad’ porque también ‘se construye’ y, lo bueno si breve, dos veces bueno.

La ‘arquitectura de temporada’ es una arquitectura valiente con gran capacidad de resolución que, como ‘la otra’, también responde a un lugar, razona la forma, aspira a la belleza, atiende a una función e interactúa con los ciudadanos en general y con el usuario en particular, el cual se apropia de ésta con mayor facilidad, por su cercanía, por su menor imposición o intimidación. Igualmente, los usos temporales del espacio público son vistos como herramientas para activarlo, éstos revelan las posibilidades del espacio y son capaces con pocos medios de resolver grandes problemas.



Intento de re-habilitar un solar del
Cabanyal (Valencia) por los vecinos y su respuesta institucional.

Como curiosidad ociosa, tecleamos en Google-Imágenes las expresiones ‘arquitectura temporal’ y ‘arquitectura de temporada’. A continuación observamos los resultados. Vemos que al menos no nos indica ‘quiso usted decir arquitectura efímera’. Así pues, fijándonos exclusivamente en la primera página de fotografías comparamos que, con la entrada ‘arquitectura de temporada’, se nos ha colado como primera imagen la temporada de fútbol. En ese sentido también aparece una obra teatral en una facultad de arquitectura. Intentando encontrar entre las imágenes alguna que se aproxime a lo que buscamos, ‘arquitectura de temporada’, con cierta emoción vemos que surge ‘algo’ del blog de Edgar González. Sin embargo se está refiriendo a que comienza la temporada de talleres de arquitectura de verano, siendo el de Santander el primero de ellos. Por otra parte, sorprendentemente aparece la cara de Frank Gehry. Y, sin más importancia, también encontramos unas habitaciones en el campus-anuncios, un urbanista colombiano que busca hospedaje por una temporada en Madrid y una frase que reconforta: buenos tiempos para la arquitectura.



Resultados Google para ‘arquitectura de temporada’.

En cambio, en el Google-Imágenes para la locución ‘arquitectura temporal’ gana protagonismo con tres entradas el Kubik Ilumina, realizada en el 2007 en el Fórum de Barcelona. Y como éste, el resto de imágenes, más o menos, están relacionadas con el término tecleado. Cabe destacar el almacén temporal para fruta dentro del conocido blog de Judith Bellostes, aunque aparece dudosamente clasificado en la sección de arquitectura rural, disponiendo este blog de una sección dedicada a la arquitectura efímera.



Resultados Google para ‘arquitectura temporal’.

Este pasatiempo manifiesta que rebautizar como ‘arquitectura de temporada’ a la ‘arquitectura temporal’ no solo sería novedoso, sino que si se repite muchas veces en este artículo tal vez consiga aparecer en la primera página del Google e incluso, con voluntad, podría definirse en la Wikipedia. De este modo, esta redefinición de lo temporal con un matiz más positivo y pertinente, enaltece el valor del mismo y la actitud frente a ello.

¿Cuánto dura lo que no dura?

Resultaría excesivamente simple el pensar que la arquitectura efímera tiene una vida corta. Las cosas efímeras pueden durar mucho tiempo, solo hay que preocuparse por ellas. Lo efímero en la arquitectura viene acompañado implícitamente de una voluntad orientada hacia la sostenibilidad referido en cuanto a la economía de la acciones, optimizando aquello que se construye. .



Búnker transformado en un rocódromo urbano.
Sternschanze.

Frente a la permanencia del monumento tradicional, Antoni Muntadas anima al artista, al arquitecto a la necesidad de actuar ante determinadas circunstancias en momentos específicos, poniendo en duda el carácter impositivo del signo que permanece, trabajando a partir de la idea de lo efímero en relación con el contexto y con un carácter interdisciplinar.

Lo construido, lo creado se enfrenta al paso del tiempo con negatividad. En las escuelas de arquitectura se hace referencia a la vida útil de lo construido con una vocación de permanencia, para durar el máximo tiempo posible. Ésta es seguramente una idea occidental, de herencia defensiva, reflejada desde la firmitas vitruviana. Pero en otras culturas, como la asiática, aparecen materiales más frágiles que la piedra o el ladrillo como el papel, el bambú o la madera. Así pues, encontramos conceptos como el japonés wabi-sabi que incluye la idea de que las cosas frágiles sobreviven por el modo como la gente se relaciona con ellas. Parece que la idea de lo efímero está más enraizada en la sociedad asiática, mientras que el mundo occidental se centra más en la conservación. En compensación a esto, el consumismo, lo desechable y la moda son reacciones extendidas en la sociedad y la arquitectura occidental.

Aún así, en los años sesenta, Marshall McLuhan ya enunciaba el tránsito de una arquitectura de ‘lo visible’ (representación) a una arquitectura de ‘lo táctil’ (percepción). Al fin y al cabo, la arquitectura se acerca a la sociedad a través de sensaciones, más que a través de la geometría y la perspectiva. Y la ‘arquitectura de temporada’ posibilita este acercamiento de forma más ‘natural’. Por tanto, lo efímero en el espacio público no es una limitación, sino una oportunidad.

La rutina hace invisibles las cosas

“Muros comunicativos”, “Transprogramación de espacios comunes”, “Sobre ruedas qué”, “Escaparatismo”, “Cacharros heridos”, “Entre paréntesis”, “Desayunos públicos”, “Ni vallas ni luces”, “Marcas de posición”, “Iconos reversibles”, “Bosques invertidos”, “Traducciones de espacios urbanos”, “Descampados habitados”, “Intrometidos”, etc. Todas estas prácticas así catalogadas en mi ordenador son intrusiones urbanas que a modo de señales interrogativas en la calle reclaman nuestra participación y atención.



Campo de fútbol utilizado como cine de vernao. Millerntor Stadio. Hamburgo.

El espacio con autoridad de ser público también tiene nombre. De la A a la Z, el alma de la ciudad se materializa según la A.E.A.T en: ‘alameda, aldea, área, arrabal, arroyo, avenida, bajada, barranco, calle, calleja, camino, carretera, caserío, colegio, colonia, conjunto, cuesta, entrada, escalinata, explanada, extramuros, extrarradio, glorieta, gran vía, grupo, huerta, jardines, lado, lugar, manzana, mercado, monte, muelle, parcela, parque, pasaje, paseo, plaza, polígono, prolongación, puente, puerta, ramal, rambla, rampa, rincón, ronda, rotonda, salida, sector, sección, senda, solar, subida, torrente, travesía, urbanización, vía, vía publica’.

Sin embargo, tal como indicaban Ábalos y Herreros en “Áreas de impunidad” (otro término ‘inventado’) hay otros lugares desregulados como los descampados, asociados a la periferia urbana, donde el concepto convencional de espacio público se transforma en una libertad pública extrema. Esto da lugar a unas formas no tan conocidas de utilización del mismo, y por tanto, las intervenciones dependen y atienden al uso inconsciente del deseo de la gente. Una oportunidad de renovación que se materializa a través de una arquitectura efímera con carácter periurbano que descubre lo público.

La ‘arquitectura de temporada’ en diálogo con el espacio urbano, lo sirve y lo mejora. Así pues, la obra no tiene que imponerse, sino exponerse, dejarse apropiar con una preocupación contextual. De lo que se trata es de mirar las cosas de otras maneras, de releer el entorno con optimismo, de identificar oportunidades, de ceder, de implicarse, donde el contenido es importante y la forma se adapta a las necesidades de cada trabajo. Es decir, llenar no el espacio físico sino el espacio mental del imaginario colectivo, buscando iconografías comunes.

Dígase ‘arte público’, ‘arte urbano’, ‘arquitectura efímera’, ‘exteriorismo’, ‘instalación’, ‘intervención en espacio público’, ‘arquitectura temporal’ o ‘arquitectura de temporada’. Más allá de etiquetar ambiguamente, debemos pensar en arte o arquitectura que se reencuentra con la cultura de lo público, que mira a su alrededor, que incide en los procesos de activación urbana. Éste es uno de los retos de la ciudad actual.

Quizá, en el momento actual más que en ningún otro, frente a una aclamación del verticalismo aburrido en las ciudades que reitera la exhibición de un poder económico o político, se nos presenta la oportunidad de la improvisación, la generación de experiencias, la construcción de situaciones, la intervención en el espacio público como un panorama más participativo (‘autoespacio público’), alternativo a la hiper-planificación y un signo de mediación y libertad. Por ello, insisto, no digamos ‘temporal’ porque con la ‘arquitectura de temporada’ la ‘Ciudad’ permanecerá.

David Estal (arquitecto, Valencia).

marzo 13th, 2009

Interacciones luminosas

El trabajo de UVA, United Visual Artist tiene como materia prima la luz, que ellos trabajan a lo grande, tratándola con sofisticadas tecnología, para crear espectaculares instalaciones en las que el visitante se integra en una obra, que reacciona ante la presencia el movimiento y el sonido ambiente.


Mientras algunos de sus trabajos ofrecen un aspecto tan tecnológico que no me acaba de agradar, en otros se me olvida la parte técnica para quedarme mirando como finos hilos de luz evolucionan y cambian de aspecto y color, ante la proximidad de una presencia humana.


Os dejo una selección de los proyectos que más me han gustado, los mas sencillos, porque a estas horas ya no tengo más capacidad para escribir.

Los que estéis interesados en ejemplos de tecnología aplicada al espectáculo, vais a disfrutar con lo que hace este colectivo. Yo, hoy me quedo con sus trabajos para exterior.


Espero os guste. Yo lo conocí aquí.
















marzo 12th, 2009

Madera en movimiento


Algunas texturas que me han llamado la atención y que forman parte de la obra tridimensional de Henrique Oliveira.


No todo lo que hace este artista me gusta, muchas cosas casi nada, pero algunas otras han logrado captar mi atención y con eso me basta.


Su trabajo no necesita de grandes explicaciones, como se puede observar, ha sido creado con capas y capas de corteza de madera, recolectada en las calles de São Paulo, ciudad en la que vive el escultor.


Con ellas va construyendo inmensas piezas que parecen retorcerse, curvarse, moverse y expandirse en todas direcciones, creando a su paso espacios cóncavos y convexos que parecen reproducciones ampliadas del interior de algún ser vivo.


Algunas de sus piezas parecen la imagen congelada de materia viva que se desborda en un torrente viscoso, raudo a engullir todo lo que se le ponga por delante, el color rosáceo ayuda.


Por supuesto toda la composición está muy bien armada para que nada se mueva, la madera ha sido perfectamente fijada y cada pieza encaja en forma y color en su sitio correspondiente, nada fluye pues, ni se desborda, pero… a que lo parece…


Lo he conocido aquí.


















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