diciembre 29th, 2008

Felice Varini en la calle


Repasando el trabajo de algunos artistas urbanos que he dejado por aquí y de otros de los que no he hablado aún, no puedo evitar recordar la particular obra de Felice Varini, un artistas sorprendente y elegante en cuyo trabajo pictórico son esenciales los elementos arquitectónicos y el punto de vista del espectador, además de los colores primarios.


Es un maestro del trampantojo geométrico y tiene el poder de colorar al espectador donde él quiere, aunque su obra evoluciona e incluso mejora si cada uno adopta su propia punto de vista.


Ya hablé hace mucho tiempo de él y es hora de una revisión, pero esta vez me centro únicamente en sus interesantes trabajos de exterior, aunque recomiendo una visita con tiempo al resto de su trabajo, que aunque parezca mentira se remonta a 1979.


Para los que, como a mí, gustan sobre todo de las imágenes, dejo fotos que hablan por sí mismas… una advertencia, todos los dibujos están realizados en ubicaciones reales y en ningún caso se trata de retoques fotográficos, aunque podría parecerlo, dada su impecable ejecución.


Para el que quiera saber más, copio este artículo de Arkinetia en el que el propio artista explica su obra.


«Es el espacio arquitectónico, paradójicamente, el campo de acción de Varini en su búsqueda de la segunda dimensión, cuya comprensión nos es tan inaccesible como la cuarta.


Varini hace el camino inverso: pinta la segunda dimensión sobre un lienzo tridimensional, y nos revela mágicamente la esencia de la arquitectura, lo único que nos es dado ver de ella. La fotografía de arquitectura, no la arquitectura misma, es el contenido fundamental de esta revista, como de muchas otras.


Conocemos la arquitectura casi exclusivamente a través del ojo intencionado del fotógrafo de arquitectura y nos remitimos a su arte cuando alcanzamos el privilegio de bucear en el espacio real de una obra conocida.


El trabajo de Felice Varini enfatiza al extremo esa intencionalidad pictórica del fotógrafo, y propone una lectura del espacio arquitectónico que se equipara en importancia con el hallazgo renacentista de la perspectiva y su poder instrumental en el proyecto de arquitectura. Es Varini, sin duda, una referencia insoslayable en la investigación arquitectónica. (arkinetia)


Mi campo de acción es el espacio arquitectónico y todo lo que constituye dicho espacio. Estos espacios son el soporte original de mi pintura. Trabajo in situ cada vez en un espacio diferente y mi trabajo se desarrolla en relación con los espacios que encuentro.

Generalmente vago a través del espacio observando su arquitectura, materiales, historia y función. A partir de esa información espacial y en referencia al último trabajo que he producido, identifico un punto de vista especialmente favorable desde el cual mi intervención toma forma.


El punto de vista es cuidadosamente escogido: está generalmente situado a la altura de mis ojos y ubicado dentro de un trayecto inevitable, por ejemplo una abertura entre un cuarto y otro, un punto de llegada… Sin embargo, no hago de esto una regla, no por todos los espacios pasa sistemáticamente una línea evidente.


A menudo es una elección arbitraria. El punto de vista funcionará como un punto de lectura, o sea, como un punto de arranque potencial en la aproximación a la pintura del espacio. La forma a pintar logra su coherencia cuando el observador está en ese punto de vista. Cuando se mueve fuera de él, el trabajo se funde con el espacio generando infinitos puntos de vista en la forma.


No es, por lo tanto, desde el punto de vista original que veo el trabajo exitoso, sino en el conjunto de puntos de vista que el observador puede adoptar frente a él. Si establezco una relación especial con las características arquitectónicas que influyen en la forma de la instalación, mi trabajo preserva su independencia de cualquier espacio que encuentro.


Comienzo a construir mi pintura desde una situación real. La realidad nunca es alterada, borrada o modificada, ella me interesa y me seduce en toda su complejidad. Yo trabajo “aquí y ahora”. «.













diciembre 22nd, 2008

Castillos en el aire


No soy muy dada a hablar de obras megalómanas, ni grandiosas, ni heroicas, ni similares, pero la obra del artista Josep Pujiula i Vila me ha llamado la atención no por ser el trabajo colosal de un solo hombre, sino por su apariencia provisional y por haber sido creada con elementos humildes de la naturaleza, troncos, pértigas y ramas entretejidas con hilo de hierro y fijada con clavos.


Mas de 20 años le costó construir el Parque de cabañas del torrente de can Sis Rals en Argelaguer, Girona, un sistema de laberintos torres y pasarelas que conformaron un fantástico parque natural.


Según me cuenta Pablo, que estuvo allí, fue construyéndolo poco a poco en sus ratos libres, sin un fin determinado, aquí una cabaña, allá un puente, hasta que se fue complejizando todo, convirtiéndose en un laberinto que protegía el acceso a las cabañas secretas. El conjunto se remató con torres donde ondeaba la bandera del Barça.


Pero este sueño hecho realidad, acabó dramáticamente, ya que un nuevo trazado de la carretera obligó a destruir esa maravilla, aunque parece que al autor le dio igual.


En Archilibre nos cuentan más cosas sobre la apariencia de esta construcción «esto no es sólo una escultura grandiosa que se admira del exterior, es un laberinto fabuloso en el cual se entra, se pierde en la transparencia de las ramas, se sube, se vuelva atrás, se descubren, se consigue áreas de descanso, un baño de juventud para los pequeños y los grandes. Un paseo fuera del tiempo.


Parece esta construcción totalmente improvisada pero no es la realidad: el acceso a las más altas vueltas, la más bonita vista sobre el conjunto y la campaña circundante, es el resultado del camino más largo y más complejo, de los túneles ventilados que llegan hasta el fondo del barranco, vuelven en torno a la construcción, que suben poco a poco los pisos, donde no se cesa de subir y de descender escalas de ramas y de disfrutar el camino.


Según Josep, solamente una persona sobre diez llega a este nivel y otros demasiados intimidados, ni siquiera se atreven a entrar allí.


Este parque encantado es el resultado de una larga historia sin acabar.
Porque le gustaba bañarse en el arroyo de «Can Sis Rals», Josep hace más de 20 años arregló progresivamente este lugar enselvado que no le pertenece, trayendo animales, asnos, cabras, palomas… después los construye refugios, y otros lugares para su comida, luego construyó chozas extraordinarias, puentes de ramas franqueando el barranco… Discreto al principio, este lugar poco a poco fue conocido y visitado, hasta pasar a ser un parque natural, un espacio de libertad donde cada uno podía venir para su placer, un día, una noche o más tiempo.


El artículo cuenta más cosas, yo como siempre, me quedo con las fotos. Las preciosas en blanco y negro son de Ojo Vivo y hablan por si solas. Las de color las saqué también de Archilibre.


Gracias Pablo, por habérmelo contado.





diciembre 21st, 2008

Hojas secas en el metro


Una intervención urbana que a pesar de haber aparecido en varias páginas, de esas que no me gusta leer, me ha inspirado y no puedo resistirme a ponerla.

Está realizada con hojas secas, si de las que caen de los árboles y que tanto se echan de menos en el asfalto otoñal de Madrid. No entiendo el empeño que ponen los barrenderos en hacerlas desaparecer inmediatamente que caen de los árboles… estas por supuesto son de Alemania país en el que se dejan tiempo en las calles y que proporcionan un mullido y sonoro caminar…


El artista, del que no he podido encontrar más trabajos, se llama Terrorbruder, y ha prometido una serie completa llamada Four Seasons. Por ahora, nos ha dejado un otoño, que gracias a su trabajo, se ha colado en el transporte público.

En las fotos vemos como las coje de un parque, las transporta en una super bolsa y ni corto ni perezoso, las esparce por el suelo de un vagón de metro.

El efecto es de lo más sugerente, espero que los empleados de la limpieza, no se enfadaran mucho y lo dejaran un tiempo.

Como hoy entra el invierno, espero con expectación su acción para esta estación.


Lo he visto aquí primero y en otros muchos sitios, cuando he intentado buscar más información.

Ahora, repasando Escrito en la Pared me doy cuenta de que Guillermo hablo antes de esta acción, así que dejo constancia aquí del hecho.

diciembre 19th, 2008

Iluminación navideña de bajo consumo y gran impacto


La gente de Luzinterruptus me ha enviado una intervención, que han llevado a cabo la semana pasada, en la Calle del Pez de Madrid.

¿Y qué es lo que han hecho? pues han colocado 26 pantallas en las farolas, de sugerente y lujurioso color rojo, con flecos negros, más propias de un lupanar o sala de estar algo excesiva, que para una calle de Madrid, con lo que han convertido esta vía, en una especie de barrio rojo, que parece querer tomar el relevo, al ahora gentrificado triangulo de Ballesta.


Los elementos de iluminación utilizados para esta intervención llamada Luz Interruptus (Red) no han supuesto ningún gasto extra de energía ya que sólo han tomado elementos existentes, sin deteriorarlos y se han valido su luz. Esto es muy de agradecer, si pensamos en el dispendio navideño de energía, que está llevando a cabo el ayuntamiento de Madrid estos días.


Parece, por las fotos, que la atmósfera que crearon era de lo más acogedora y me hace gracia pensar en el contrasentido de supone que ya que a las prostitutas de la zona les han puesto luces navideñas, como si se tratara de un gran centro comercial, una de las calles con más actividad comercial del barrio ha representado por unas horas, gracias a una modesta iluminación, las veces de un lupanar al aire libre…


La cosa ha sido de lo más efímera, a la mañana siguiente, cuando yo pasé por ahí, ya no quedaba absolutamente ninguna de estas pantallas, una pena que los del alumbrado público hayan sido tan eficientes.


Nos quedan, menos mal, las fotos de Gustavo Sanabria que ha conseguido una estética más propia de una calle de Sincity que de la popular Calle del Pez. Pero a pesar de esta apariencia de cómic, la intervención es real, como se puede apreciar en las últimas fotos, hechas a plena luz del día.


Me han prometido, más acciones urbanas con luz, tan efímeras y sorprendentes como esta, así que, si cumplen su palabra, pronto volveré a hablar de ellos por aquí.


Cambiar la iluminación y ambiente de toda una calle, ha costado 180 euros, ojalá tome nota el ayuntamiento, para las próximas navidades…


Muchas gracias a Luzinterruptus por mandarme la información, hasta pronto.











diciembre 18th, 2008

Brad Downey actualizado


Quería dejar, de manera rápida, unas intervenciones que me llaman la atención por estar hechas con inteligencia y un animo subversivo nada común.


Son de Brad Downey, uno de los más interesantes creadores del panorama artístico callejero, un escultor que trabaja con mobiliario urbano, señalética y otros esos elementos facilmente reconocibles y que están omnipresentes en la vía pública.


Como ya hablé sobre él hace algún tiempo, hoy sólo quiero poner una llamada de atención sobre alguna de sus obras más actuales o que cuando lo escribí no conocía, ya en aquel entonces, no tenía web.


Mi favorita, Delete, en la que el bueno de Brad, hace desaparecer una no muy interesante escultura de las calles de Estocolmo.


Con su Black Hole consigue introducir una farola pública de las calles de Berlín dentro de un edficio, mediante un negro agujero.


El pavimento de las calles, también de Berlín, le sirve para crear la bella escultura Un-Stitching Karl o la House of Cards III .


El resto tambien son muy interesantes y cada vez que las veo, este verano me he encontrado con alguna en Nueva York, se me diluyen los reparos que tenía sobre la utilización y destrozo de elementos públicos… creo que yo también me estoy volviendo más gamberra…


Definitivamente… me gusta lo que hace este hombre…








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