
La publicidad es una de las disciplinas más odiadas por los artistas, sobre todo por los urbanos, que lanzan sus sprays y pinceles envenenados contra ella, a la menor ocasión. Mucho del arte más interesante que hoy se puede ver en las calles, trata de subvertir el lenguaje publicitario para ponerlo en evidencia a los ojos de la sociedad.

Dentro de estas manifestaciones artísticas antipublicidad, algunas convierten a los logotipos en el blanco de sus iras, el caso más conocido es el del artista Zevs que modifica logos para convertirlos en imágenes viscosas y escurridizas.

Otro caso, el que me ocupa hoy, es el de la artista Laura Keeble, que ha creado una instalación de arte urbano, Graveyard Install, en la que los logotipos pasan a integrarse en el paisaje de un cementerios y lo hacen nada menos que en forma de lápidas de piedra.

Así logos como el de Nike, Channel o McDonald’s, comparten protagonismo con todo tipo de cruces y símbolos religiosos, lo que claramente está haciendo referencia a que los logos, como representación última de las marcas comerciales, se han convertido en iconos de la nueva religión del consumismo.

Además, esta artista urbana, ha creado instalaciones anticonsumo como por ejemplo la Christmas Shopping Install en la que situó, en plena calle de comercio de lujo londinense, New Bond Street, tres figuras a tamaño real, que parecían sacadas de un belén, pero que en realidad representaban, la muerte portando bolsas de boutiques de lujo de la zona.
Como sentido del humor no le falta a esta mujer, también ha creado una obra, The skull Install que critica de manera abierta, la patética realidad del mercado del arte.

En este caso es Damien Hirst, quien sale mal parado. La artista crea una reproducción utilizando materiales baratos de la famosa calavera de diamantes de este autor y la coloca, aparentemente abandonada, al lado de una bolsa de basura y una caja de embalaje en la White Cube Gallery de Londres. Después se pregunta ¿Forgotten something?.
Todo queda explicado en estos trabajos, de manera simple y con gran sentido del humor, para que todo el mundo entienda de lo que se está hablando.

Lo he visto en Computerlove.














































