enero 27th, 2011

Jugar al futbol entre el tráfico

Area Mobile es una intervención pública llevada a cabo en el 2005 por un grupo de artistas de la Bauhaus University de Weimar.

Esta intervención trataba de mostrarnos como un mismo espacio público puede utilizarse para varias actividades, una de ellas en forma de ocupación ilegal.



Para ello instalaron un campo de fútbol  en una de las principales calles de la ciudad adaptándolo a la ubicación, y reutilizando  elementos arquitectónicos existentes como parte funcional de la obra.


Según explica Nikos Arvanitis, uno de los artistas intervinientes, se trataba de experimentar con la idea de transportar costumbres de otros países, tales como jugar al fútbol en la calle, a otro contexto social en el que estas prácticas están prohibidas.



Y a pesar de que era posible que una vía de paso de coches y un campo de futbol existieran físicamente en el mismo lugar, las actividades que su uso conllevaba  lógicamente no podría tener lugar simultaneamente.

Para llevar a cabo esta intervención y extender su uso en otras ciudades, estos artistas nos recomendaban un  Kit de Area Mobile, de coste mínimo y fácil preparación.

Este kit consistía en: 150 metros de cinta adhesiva blanca, una tiza, un metro de cable, un tornillo, periódicos viejos, 2 metros de cinta adhesiva negra y una identificación personal en regla.

Con este maletín, proponían salir a la calle y elegir un sitio apropiado, tomar medidas, crear una pelota utilizando los periódicos y la cinta adhesiva blanca y negra, marcar los espacios con una tiza y después fijarlas con cinta blanca, crear las porterías utilizando los elementos arquitectónicos existentes y  jugar sin perder de vista el tráfico.

Eso sí, dado el riesgo de la actividad, lo mejor era llevar la documentación en regla, porque las posibilidades de intervención de la policía, eran muy alto.


En fin, no creo que ponerse a jugar en medio de una calle con tráfico sea una buena idea a efectos prácticos, pero ese kit es perfectamente usable para ocupar plazas mediante el juego, las de Madrid son ideales, están vacías, no tienen mobiliario urbano, ni vegetación, ni nada que impida echar unos partiditos, bueno, si eso si no están llenas de casetas y mercadillos, en cuyo caso, también tiene su gracia.

Lo he visto aquí y las fotos se las he cogido a Nikos.

enero 26th, 2011

Isla-nación

El artista Antti Laitinen me sorprende con dos inspirador proyectos que hablan de la territoriedad y del espacio personal como micronación.

En It’s My Island, el artistas construyó una pequeña isla en medio del mar Báltico.  Para ello, transportó cientos de sacos de tierra mar adentro y fue depositándolos en el fondo. Tuvo que  sortear todo tipo de dificultades, sobre todo climáticas hasta que por fin pasados 3 meses la isla emergió para convertirse en un pequeño espacio con palmera incluida.

Las grandes tormentas acabaron con ella a los pocos días, lo que lejos de amilanar al artista, le  motivó a seguir investigando sobre el tema y al año siguiente, para su Voyage, construyó otra isla, esta vez no anclada al fondo sino flotante, un pequeño territorio ganado al mar, sobre el que desplazarse donde quisiera.

Fue remando hasta llegar al río Támesis. No estoy segura si hizo todo el trayecto o pequeños tramos, pero su entrada en Londres fue abortada por al policía, que le hizo retroceder hasta volver al mar.

La isla bote se construyó a la manera tradicional finlandesa, con corteza de pino y por supuesto no podía faltar, como en cualquier isla de naúfragos que se precie, la correspondiente palmera.

Para saber más sobre este proyecto encontraréis una entrevista con el artista aquí, que es donde yo he conocido este trabajo y he cogido fotos. No dejéis de acceder al link Principality of Sealand donde se cuenta la historia de  la micronación del Major Paddy Roy Bates y su radio pirata.

Esta experiencia, fue cuidadosamente documentado fotográficamente, lo que nos ha proporcionado surrealistas imágenes del artista, remando sobre su isla móvil.

enero 24th, 2011

Mas cerca del cielo urbano

Os dejo una curiosa propuesta de bancos público Elevated Bench llevada a cabo por el diseñador Itay ohaly, del que ya he hablado por aquí en otra ocasión.

Este hombre, al que le gusta mucho trabajar sobre dónde nos sentamos, ha colocado tradicionales bancos de mandera en la parte superior de escaleras de caracol, que acopla a postes de alumbrado ya existentes, para ofrecernos una visión en altura del entorno.

Así, además de proporcionar una nueva perspectiva de la ciudad, nos brinda la posiblidad de un espacio de recogimiento propicio para la conversación íntima.


Bueno eso es lo que nos dice su autor… yo no estoy segura si será tan buen diseño, pienso en niños y ancianos que tendrán grandes dificultades para el acceso o si realmente los lugares donde han sido ubicados los prototipos son los más agradables para la contemplación, pero bueno, cualquier iniciativa que proponga instalar bancos en la ciudad me parece interesante… será porque en Madrid tenemos tan pocos…


Flojo post, mañana mejor.

Lo he conocido aquí de donde también he sacado las fotos.

enero 21st, 2011

Humanizando el deterioro

Por fin me atrevo con una entrada que debería haber hecho hace tiempo y que por falta de documentación (culpa mía) y también por ese pánico que siento cuando tengo que hablar de la obra de amigos, había ido posponiendo, hasta ahora mismo, que me pongo a ello.

Quería compartir con vosotros el trabajo de E1000Ink un artista que siempre me inspira en mis paseos por Madrid y que montones de veces me ha robado una sonrisa involuntaria, acompañada de un gesto de asentimiento complacido con la cabeza.

Él es un artista versátil que se mueve con soltura en muy diferentes técnicas y formatos, pero los trabajos que a mí más me gusta de él son los que surgen de su errar por la ciudad, de manera espontánea y fresca, llevado a cabo con escasos recursos y en el mínimo tiempo, esos que implican una observación atenta del deterioro, el abandono y la construcción descuidada, tan frecuentes en  ciudades caóticas como Madrid.

Y yo, que también disfruto con la observación de lo que no quiere ser observado, me he quedado muchas veces, divertida y sorprendida, cuando al pasar por una grieta, he pensado… vaya, parece un animal, una figura, una cara… y al día siguiente ahí estaba, hecha por E1000 para mi disfrute y el de todos los que hasta ese momento no habían reparado en ello.

Y es que tiene la mágica virtud de humanizar todo lo que toca con su varita de color, asignando atributos animados a chapuzas, deterioros, demoliciones, hechos accidentales e involuntarios acontecimientos cotidianos, es pues, una especie de evidenciador de lo que no debería estar ahí.

Resumiendo que me lío, lo que hace este hombre, es identificar formas escondidas, por los lugares más insospechados y con mínimas intervenciones, sacarlas a la luz, dotándolas de unos pocos atributos humanos o animales.

En sus últimas intervenciones, que he visto en el blog de Alberto, está dedicándose a poner de relieve, nunca mejor dicho, antiestéticas cajas de registros eléctricos rejillas de ventilación y demás servicios que a pesar de ser importantes para el funcionamiento de los edificios, normalmente son colocadas descuidadamente en las fachadas, afeándolas de manera evidente.

Espero que las fotos expliquen mejor que yo el trabajo de este generoso artista, que usa la ciudad y sus imperfecciones  para provocar sonrisas y en mi caso ternura.

Me parece una interesante manera de interaccionar con los ciudadanos, yo soy de la opinión de que no todo lo que se deja en la calle tiene por qué ser evidente y chillón, ni estar escrito con letras de spray… el humor, la poesía y la imaginación, también tienen hueco y cumplen una función social legítima, sacando a la luz problemas y conflictos, de manera más «amable» pero igualmente efectiva y además de todo esto, personalmente me viene genial para el ánimo.

Gracias E1000 por andar siempre en mi camino…

Las fotos son de Alberto de Pedro y del artista, bueno y una que le he robado a Ángel.

enero 20th, 2011

Casi un paraiso…


Las fotos de David Graham exploran la cultura contemporánea a través del paisaje americano, haciéndonos reflexionar sobre una realidad de cartón piedra y mesajes publicitarios engaños, que esconden tras sus chillones colores, una realidad nada amable.

Incansable viajero por los Estados Unidos, Graham retrata un costumbrismo colorista a veces surrealista y extraño, en el fondo del paisaje americano. Muchas de sus referencias son a esa arquitectura postmoderna alabada por Robert Venturi en su libro Learning from Las Vegas aunque sacada de contexto y casi siempre aislada y olvidada, lo que produce una sensación de desolación  que conmueve.

Sus series American Beauty, Land of the Free y Almost Paradise son un  crónica excepcional de la vida americana, en las que podemos encontrar una sensibilidad unica a la hora de plasmar las formas más populares de la fotografía, los viajes por carretera, el retrato de familia y escenas de las vacaciones, Graham según nos cuenta él mismo «da importancia a la creatividad y los sueños del hombre común».

Y sin más, os dejo con la imágenes, que no dejan impasible.

Lo he recordado aquí, de donde he sacado muchas fotos, el resto son de aquí.

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