
Mucho tiempo llevo queriendo hablar de Los Carpinteros (fantástico nombre), temendos artistas cubanos que me apasionan por su manera de darnos una vision personal y muy irónica, de un realidad que muchas veces no tiene ni pizca de gracia.

Su obra tiene un humor elegante, que mezcla estrategias artísticas, decorativas y conceptuales, que nos invita a mirar la naturaleza de las cosas, desde otro punto de vista.

Con ello no están tratando de banalizar la realidad, muy al contrario, la visión personal que nos muestran de ella, nos acerca de manera certera y casi sin querer, a situaciones y realidades de gran transcendencia, utilizando para ello, objetos cotidiano con los que juegan, transforman y realizan sus trucos visuales, hasta despojarlos de su supuesto valor social y cultural.

Después ya recompuesto adquieren nuevos valores, en apariencia más humorísticos, aunque en el fondo ahora sean mucho más ambiguos, absurdos y peligrosos.

El dibujo es muy importante en la obra de estos artistas, sus trabajos en papel, en muchos casos parecen estudios preparatorios de sus esculturas, aunque en realidad no fueran creados pensando en su construcción.

Como no quiero escribir más, os dejo un link donde podréis conocerlos con más profundidad, yo paro aquí.

Conocí a Los Carpinteros, hace ya bastante, pero hoy me ha apetecido invitarlos al Ático, todo un privilegio.

Las imágenes las he sacado de google, ya que en su pagina no tienen prácticamente ninguna.




























































































