mayo 29th, 2008

Comer entre y sobre material reciclado


Tengo un pequeño archivo de cosas y personas a las que quiero referenciar, bien porque me han enviado sus trabajos, bien porque me los han recomendado terceras personas o porque los he conocido personalmente y me gusta lo que hacen.


Llevo tiempo queriendo ponerme al día con ellos, pero siempre encuentro cosas interesantes que me apartan del camino. Pero hoy voy a empezar con un trabajo que me llegó por Marta y que me parece muy interesante, además, sin tener que viajar muy lejos.


Se trata del proyecto que el estudio de diseño leridano Innova Designer ha realizado para DecorHàbitat 2008 la feria de decoración arte y diseño que ha tenido lugar en Lleida el pasado 11 al 13 de abril.


El proyecto se llamó Sostenible Cassia y consistió en un workshop impartido por el estudio, que contó además con el muralistas New Nayox y el colectivo Vaho Works. El reto fue diseñar un espacio de cafetería restaurante reutilizando todos los productos sobrantes del montaje de los stands de la propia feria.


Según explican los autores: «El taller ha sido concebido para dar forma, mediante un lenguaje artístico, a un tema de rabiosa actualidad: el reciclaje. La propuesta consiste en reutilizar todo el material de deshecho generado por el propio montaje de la feria, durante la semana previa a la apertura de puertas, de forma que sea ésta la materia prima a utilizar en la decoración y montaje de la cafetería y restaurante del mismo certamen».


Mirando las fotos del proceso, he podido apreciar que se han reutilizado los palets de madera loa cuales han servido de mesas y de separadores de ambiente, con luz interior incluida.


Grandes cubos de pintura han hecho las veces de asientos en la zona de cafetería, botellas de plástico de 5 litros se han reutilizado como lámparas, el suelo ha sido rematado con la moqueta sobrante y las paredes, forradas con cartón de las cajas de embalaje.


Con esto y un poco de ayuda de la pintura, sillas de diseño, bonito servicio de mesa, el mural de New Nayox y algún estético vinilo vegetal, el resultado es de lo más acogedor y estético.


Según comentan, la comida que se sirvió también fue especialmente pensada para este taller, «haciendo uso de los mismos criterios de sostenibilidad y disfrute de los recursos de la naturaleza, de un modo sano y ecológico».


Dentro de la feria Innova Designer también presentaba su Atipic House para la que han elegido una selección de productos, que según su criterio cumplían las normas de sostenibilidad y los han ubicado en un espacio diseñado expresamente.


También dieron conocer un concepto de casa de guerrilla, la Parasit House. Para explicarlo mejor copio lo que recoge su nota de prensa:
“Bienvenido a la república independiente de mi p*** casa” ¿Problemas con la hipoteca? ¿No encuentras el solar adecuado? ¿Lo encuentras pero no puedes pagarlo? Tenemos la solución: Parasit House by Six. Un producto revolucionario que se entrega con todo lo necesario para instalar su vivienda en cuestión de minutos, y donde más le plazca: un árbol, bajo un puente, en un parking, en una zona devastada tras un bombardeo… Simplemente sácalo de la caja, utiliza los accesorios incluidos para el montaje, conéctate a la red de servicios más cercana y disfruta de tu vivienda parasitaria.


Con esto… queda todo dicho… Gracias Marta por el chivatazo.

mayo 24th, 2008

El arte de hacer "casi nada"…

Julio se acordó de mí ático cuando vio la obra de Chrissie Macdonald llamada Overgrown. Me ha gustado que haya pensado en mí y por eso la quiero referenciar, ademas me sirve de excusa para dejar por aquí algunos de mis pensamientos en este momento.

Es evidente, por lo que veo, que me estoy escorando irremediablemente hacia las menudencias, hacia lo destruido, lo decadente y lo aparentemente insignificante que anda por ahí suelto.

Me pasa que en este momento estoy cansada de las cosas magníficas, enormes y grandilocuentes, donde el tamaño es lo que cuenta y lo que se está diciendo y el contexto no tienen la menor importancia, eso de «burro grande ande o no ande»…

Tengo la sensación de que lo importante ahora es gritar y bien alto para que se escuche, hay que evidenciarlo todo a lo bestia, que el eco mediático no se apague, el show debe continuar…

Estoy pensando en esto, seguramente por la historia de los graffiti de la Tate Modern y reconozco que no entiendo mucho de qué va el tema…

Comprendo que hay ocasiones en que los actos y obras a gran escala tienen su sentido, pero en otros tantos, lo único que consiguen es una notoriedad mediática que poco tienen que ver con el resultado final de la obra.

A mí, como si fuera una reacción alérgica, cada vez me atrae más lo pequeño, ante tanto estruendo me quedo con el susurro, ante la enormidad del arte XXL, me encandila la nadería, me enamora la miniatura, lo transparente, lo incompleto, lo imperceptible, lo que expira y está a punto de desaparecer, me gusta un arte con minúscula que no es «casi nada».

Me contaba un amigo profesor que la mejor estrategia que conoce para que sus alumnos le escuchen en medio del griterío, es bajar tanto la voz que los niños se tengan que esforzar muchísimo para escucharle. Por lo visto el truco funciona y pasado un momento tiene a todos pendientes de sus palabra.

Si yo fuese artista, me plantearía utilizar la misma estrategia y así cuanto más grande fuera el espacio asignado para la creación más pequeña sería mi obra…

Que conste que se trata de una opinión totalmente subjetiva y falta de rigor y soy consciente de lo fácil que es situarse por encima del bien y del mal y desde ahí lanzar opiniones, pero bueno como por aquí suelo escribir lo que pienso, pues nada os dejo mis cuitas y me gustaría saber vuestra opinión.

¡Ah! y si alguien me puede explicar de qué va lo de la Tate… se lo agradecería…

Gracias Julio por haberte acordado de mí. En realidad poco he dicho de la obra, pero es que necesitaba desahogarme…

mayo 22nd, 2008

Porcelana con toques humanos


Ronit Baranga, Tea Set, 2006

La cerámica me encanta, sobre todo cuando cae en manos de algún espíritu travieso y maligno que saca de este material todas sus posibilidades menos convencionales. Algún día, cuando me sobre el tiempo y tarde menos en escribir mis post, yo también voy a ponerme en serio al tema, je je, je.

Ronit Baranga, Tea Set, 2006

Hace unos días me encontré unos objetos de cerámica que inevitablemente me recordaron a otros que había visto hacía tiempo, así que me puse a buscarlos por la blogosfera para escribir un post, pero por más que trasteé no di con la información. El otro día, por casualidad, los reencontré y antes de que se me pierdan de nuevo, voy a dejarlos por aquí.

Ronit Baranga, Tea Party, 2006

Las obras que esta vez me han llamado la atención, son piezas de una curiosa vajilla y coinciden en que utilizan partes del cuerpo humano en su diseño.

Ronit Baranga, Sink, 2003

En el primer puesto de mis favoritas, por lo macabro, están las piezas de la artistas Ronit Baranga, en las que partes del cuerpo humano son reproducidas en porcelana y puestas en piezas de cerámica, para el desconcierto del que lo está mirando.

Ronit Baranga, Plates, 2004

Me han alucinado las tazas y platos de fina porcelana a la que se les han añadido dedos, que hacen las veces de patas, y que dan la sensación de que en un momento dado se vayan a echar a correr. Se llaman Hybrid tea set y fueron creadas para el concurso Dining in 2015 convocado por Designboom.

Ronit Baranga, Plates, 2004

Tampoco tienen desperdicio sus Plates, set de platos con dedos y bocas incorporados, otras piezas artísticas que presentó en el 2004 bajo el nombre «In the Circle» en la Raánana Municipal Gallery, Israel.

Ronit Baranga, Plates, 2004

En su Finger Bowls y Finger Vases vuelve a utilizar los dedos como parte de las piezas.

Ronit Baranga, Plates, 2004

La segunda obra, bastante menos interesante pero que fue la que me hizo pensar en la primera, es un trabajo de la empresa Undergrowthdesign, y estas vez han sido pensadas para usar.

Ronit Baranga, Finger Vases, 2005

Se trata de un ser de té llamado Blaue Blume Teaset, bastante ornamental, compuesto por tazas azucarero y jarra y en el que las asas son piernas de mujer.

blaublume3.jpg

Tampoco tengo más que decir sobre estas últimas piezas, solo que el que las quiera, puede comprarlas on line.

mayo 19th, 2008

Vegetación luminosa


Delicada instalación en espacio público la que ha diseñado el Studio Roosegaarde para la bienal Rotterdam 2007 City of Architecture.


Han ideado una especie de vegetación de luz, que han sembrado a ambos lados de los 40 metros de pasillo del Maastunnel, un túnel peatonal del centro de Róterdam.


El proyecto se llama Dune 4.1 y su autor es Daan Roosegaarde que ha diseñado un sistema de gruesos alambres, insertados en una base, a cuyos extremos superiores se han unido cientos y cientos de cilindro de fibra óptica.


Además de ser un trabajo muy estético y delicado, reacciona al estímulo de los visitantes iluminándose más o menos, según la cercanía y el ruido que producen. Todo gracias a sofisticada tecnología que incluye micrófonos, sensores, software y otros medios de comunicación.


Dune 4.1 y su precursor Dune 4.0, ejemplifica muy bien las nuevas formas que tiene la arquitectura de interactuar con los usuarios, en los espacios urbanos. En muchos casos son las fachadas las que se intervienen, consiguiendo resultados espectaculares, yo prefiero esta aplicación, mucho más delicada y humana.


Si tenéis tiempo, mirad la web de este estudio, sus trabajos, que amalgaman formas artísticas con tecnología puntera, no tienen desperdicio. Lo he visto en Archiact.




mayo 13th, 2008

La arquitectura como regalo

Hoy me han hecho un regalo, de los que más me gustan, de esos que son desprendidos y que entrañan esfuerzo, que no se pagan con dinero y que requieren trabajo intelectual, vamos un regalazo del que no todo el mundo estaría dispuesto a desprenderse.

Se trata de un pedazo de artículo que el arquitecto Andrés Moya, autor del blog Bv Bitácora Virtual ha escrito para Flylosophy, otro espacio virtual que comparto con mi compañero y sin embargo amigo Ángel.

Bueno, pues el artículo viene adornado con el bonito título de: La arquitectura como regalo y no es pasión de madre, pero no tiene desperdicio, está contado desde un punto de vista tan cercano y personal que hace que según vas leyendo te impliques sin querer en las vivencias del autor.

En él, como os habréis imaginado, no se habla de esa arquitectura que depende de grandes presupuestos, que pretende convertirse en punto de peregrinación de turistas ávidos de una buena foto y que compite en magnificencia y lujerío con las piezas coleccionadas por el resto de ciudades con ese tipo de intereses.

Se habla de arquitectura que se sustenta en palabras tan frágiles y perecederas como: caducidad, gratuidad, temporalidad y todas las que que se relacionan con la cosa efímera.

Estas obras, tan meritorias y originales, que merecerían estar sujeta a una férrea legislación protectora, sin embargo se plantean como una donación desinteresada.

En el artículo se citan varios ejemplos. Por su espectacularidad no puedo dejar de mencionar el trabajo de Arne Quinze, para el Burning Man Festival del 2007, realizado en Death Valley.

La pieza arquitecto-escultórica, formada por 150 kg de listones de madera, se construyó durante 3 semanas y en las que trabajaron 25 personas hasta completar una estructura de 60m x 30m x 15m de alto, fue quemada en una gran hoguera de fin de fiesta que en el contexto del festival debió simbolizar algo así como un ritual de purificación, o no.

Mas allá de si la pieza es poco ecológica, si contaminó la atmósfera, si destruyó arboles o si fue patrocinada por una marca comercial, lo siento no se puede ser perfecto, el resultado me parece de una complejidad y calidad estética que se agradecería hubiera sido indultada, como el mejor ninot de las Fallas.

Otras piezas que se nombran en el artículo son las realizadas por la Escuela de Arquitectura de la PUCV que lleva más de 20 años realizando arquitectura efímera por América la cual desprendidamente dona a todo el que quiera hacerse cargo de ella, porque en este caso no se destruye, simplemente se abandona.

Al tipo de arquitectura que realizan la llaman Arquitectura de travesía increíble definición para referirse a un tipo de construcción que ni se encarga ni se vende, en la que no hay clientes.

«Los arquitectos y alumnos que las diseñan, son los que las construyen (y los que las financian). Su emplazamiento en lugares remotos conlleva a que tampoco hay muchas leyes o regulaciones urbanísticas a seguir en su diseño y construcción. Es decir involucran un alto grado de libertad.

Se trata de obras, que se construyen como acto concluyente de un viaje de estudio de profesores y alumnos (travesía). Suelen estar asentadas en lugares muy remotos, y definidas en el momento y lugar mismo del viaje».

Como ejemplo, por su similitud con la obra de Arne el artículo nombra la pieza realizada por la escuela de arquitectura en Tehuaco, Chile, en 1986, además, en el archivo de la propia escuela, se pueden conocer el resto de sus trabajos.

Como aportación personal una obra reciente que «algo» tiene que ver con todo lo anterior, quizá no esté creada con un concepto tan romántico, pero en la que se puede ver un buen ejemplo de arquitectura efímera aplicada a los entornos urbanos.

Se llama Cityscape y el autor… pues también es Arné Quinze, que esta vez ha pensado en una intervención cuyo fin es llenar un solar a la espera de la construcción de, desgraciadamente, un centro comercial.

La obra tiene como fin ser cobijo para los transeuntes, y aunque está financiada por la promotora del centro comercial, la realidad es que es un magnífico ejemplo de cómo una construcción efímera puede tener un impacto positivo en un barrio, aunque este esté a la espera de un centro comercial.

Para terminar con este post no puedo evitar copiar íntegros los dos últimos párrafos del artículo de Andrés es que me siento incapaz de expresarlo mejor.


«Ciertamente hoy, mucho de la arquitectura más reconocida, y elaborada por arquitectos destacados, proyecta una imagen de tendencia internacional y fuertemente ligada a lo comercial. Una arquitectura mercantil. De producto de marca, que la hace ser costosa para la ciudad que la acoge. Se vuelve adorno y por tanto se cree que deben ser trascendentes e intocables. Arquitectura de lujo, tan exclusiva que las vuelve también poco sociales.

Pero existe también la arquitectura que es obra como la de Quinze y la propia Escuela de la PUCV. Una arquitectura casi antagónica a la tendencia de la mercantilización de hoy. Es una arquitectura, que apela a los actos espirituales, que rescatan o vuelve a aflorar ese vínculo social con los actos urbanos de encuentro y ocupación. Una arquitectura que da lugar a la celebración de fiestas y juegos. Y que contempla en su sentido mismo actos de entrega y compartir desde una gratuidad, como es el donar o el regalar. No son efímeras en el sentido de una anti arquitectura que desaparece y no trasciende. Puesto que su objetivo principal es constituir actos llenos de sentido. Son arquitecturas llenas de actos de libertad de toda atadura. Tanto materiales como temporales».

Y digo yo… ¿que pasaría si en estos párrafos cambio la palabra «arquitectura» por «arte urbano»? ¿No conservarían todo el sentido?.

Hoy estoy contenta, he recibido un magnífico regalo y he aprendido lo que es «Arquitectura de travesía», seguro que no se me olvida. Lo he leído en Flylosophy.

En la linea del anterior proyecto, aunque más modesto e independiente, gracias a Miguel, he conocido la intervención de mis admirados Ecosistema Urbano, llamada La Playa Bola.

Desde el pasado octubre, han ocupado un solar vacío de Embajadores con una estructura esférica realizada con tablas de madera, han completado el espacio con mesas y sillas y han creado un espacio de ocio vecinal, sin entrar en conflicto con nadie puesto que el terreno ha sido cedido por los dueños hasta su edificación.

Me avergüenza no haberlo sabido antes, ahora ya lo han desmontado a la espera de encontrar una nueva ubicación.

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