mayo 17th, 2011

Enraizado en piedra

Como es de rigor, me pongo de rodillas para hablar del trabajo de Andy Goldsworthy, hoy me acerco a su Garden of Stones, un jardín dedicado a la memoria de las víctimas del Holocausto, en el que el artista ha empleado su gran creatividad y su especial sensibilidad con la naturaleza, para regalarnos un maravilloso espacio al aire libre, destinado al recogimiento y en el que la piedra la tierra y la vegetación son protagonistas únicos y os aseguro que no se echa en falta nada más.

Este jardín, situado en New York, está compuesto por 18 grandes piedras de las que brota un roble enano, que se alimenta de la tierra contenida en el corazón de la roca. Aún no han crecido lo suficiente, pero en unos años, los tronco se hará grandes y parecerá que forman parte de la propia piedra…

Según nos cuenta el autor, “este jardín refleja la tensión inherente entre lo efímero y lo eterno, lo jóvene y lo viejo, lo inflexible y lo flexible. Más importante, demuestra cómo los elementos de la naturaleza pueden sobrevivir en lugares aparentemente imposible. En la tradición judía, las piedras se colocan a menudo en las tumbas como una señal de recuerdo. Aquí, Goldsworthy trae piedra y árboles juntos, como una representación de los ciclos de vida entrelazados. Como un monumento viviente, el jardín es un homenaje a las dificultades, lucha, tenacidad y la supervivencia que sufrieron los que vivieron el Holocausto”.


Las  piedras fueron conseguidas en Vermont y seleccionadas por la variedas de tamaños y características físicas, él cree que hay una energía dentro de grupos de piedras de diversos tamaños, que se acaban convirtiendo en una familia.



El proceso de selección y familiarización con los materiales naturales es un elemento clave de la obra, el vaciado de las piedras fue llevado a cabo con un chorro de fuego, con el que se logró que el interior del granito pasara de estado sólido a líquido, dejando lugar a la tierra de la que se alimenta el árbol que crece en la superfície.



Para los árboles, Goldsworthy seleccionado una especie de roble enano, prinoides Quercus que comienzan siendo muy pequeños y en el transcurso de una década alcanzará los 12 pies de altura.


Una instalación en la que se establece una mágica asociación entre la piedra y el árbol que quedan fuertemente unidos en un abrazo que empieza en el corazón de la materia más dura. Mirarlo me deja boquiabierta.



Lo he conocido aquí y las fotos son de la página web del jardín.


5 Comments

  1. Gracias:)

    Comentario by Jukka Heinonen — 18 mayo, 2011 @ 13:38
  2. ¡Qué cosa tan hermosa, qué sensación de paz produce!. Gracias por traérnosla, Remedios

    Comentario by María — 18 mayo, 2011 @ 20:36
  3. Me alimento mucho con lo culegas en tu blog.
    Gràcias por alimentarlo y cuidarlo tanto, es un regalo para los que lo visitamos de forma frecuente
    Salud.

    Comentario by Mª Santfores — 20 mayo, 2011 @ 10:31
  4. […] Flores en el ático [Show as slideshow] […]

  5. […] Via Flores en el ático […]

    Pingback by Jardin de piedras / Andy Goldsworthy - Aryse — 29 diciembre, 2014 @ 20:07

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