Hoy vuelvo a remontarme a tiempos pretéritos (esto se está convirtiéndo en una costumbre), esta vez para dejar, en sitio de honor, parte de la obra escultórica que la artistas Charlotte Posenenske desarrolló a finales de los años 60.
Yo, como es mi costumbre, me ceñiré a su trabajo artístico, pero quiero decir, que merece la pena investigar un poco más en la trayectoria personal de esta mujer, que en un momento dulce de su carrera, decidió abandonarla, decepcionada por las limitaciones materiales de arte para resolver los asuntos importantes de la sociedad. Por este motivo aparco la creación artística y continuó su andadura profesional por los caminos de la socilogía.
Pero a lo que iba… a su serie escultóricaD y DW… para la que utilizó tubos cuadrangulares contruidos de forma modular, cuya manipulación quedaba a cargo del espectador y la colocación en la galería era decidida por los curadores y montadores. Así la forma definitiva de sus obras se delegaba a la imaginación de los demás, una manera de invocar a la participación ciudadana y una formula de huir del trabajo estandarizado, en pro de la belleza natural de las acciónes improvisadas.
La Serie D está hecha, en su totalidad, con tubos láminados de acero galvanizado, de sección rectangular y la Serie DW el mismo tipo de elementos pero esta vez construidos con cartón corrugado.Ambos sistemas están formados por varias partes que se pueden combinar libremente ya que son huecos y pueden ser unidos entre sí, completando piezas artísticas que apenas se distinguen de otros diseños industriales en los que el creador no tiene protagonismo. Con esa idea de camuflar el arte, muchas veces sacaba sus esculturas a la calle, para que estuvieran cerca de su fuente de inspiración y se mimetizaran con el entorno.
Según la autora lo más importante de sus piezas era que cualquiera las pudiera manipularlas facilmente y que las huellas dactilares y otros rastros de uso se mantuvieran intencionalmente.
Interesante método de trabajo el de esta muje, que ha debido servir de fuente de inspiración a algunos autores contemporáneos.
Os dejo imágenes de su serie D y DW que he conocido aquí. Las fotos son de Google.
Hoy un recordatoria, una mirada hacia atrás para refrescar en mi memoria, obra de un pioneros, un artista que en los años 70 ya estaba experimentando con materiales que ahora percibimos como los más contemporáneo. En este caso se trata del cartón y derivados.
Obras del artista Robert Rauschenberg, que en sus seriesVenetiansy Early Egyptian utilizó cajas y deshechos de cartón para crear esculturas recicladas, en las que el rastro de la vida pasada del material, queda patente en todas las piezas.
No hay mucho más que hablar sobre estos trabajos ya que están ampliamente documentadas en la web y que en este momento nos son de aspecto tan familiar.
Y nada más por hoy, sólo ha sido un momento de repaso historico para que no se me olvide que la mayoría de las veces ya hubo alguien que lo hizo antes…
Lo he recordadoaquí donde hacen referencia a la exposición que está teniendo lugar en el Museo Madre de Nápoles. Las fotos son de la misma página y de aquí.
Este año me toca sufrir los calores infernales de Madrid en agosto, así que me ha parecido muy apropiado dejar aquí la propuesta de intervención urbana que el colectivo Meva ha desarrollado para el concursoIn urbe de Alicante.
Copio lo que el colectivo se cuestionó para llevar a acabo su intervención,” ¿Dónde irán a parar las centenas de miles de periódicos gratuitos que se reparten con tanta alegría a primera hora de la mañana en muchos lugares de nuestras ciudades? En Alicante se reparten alrededor de 30.000 ejemplares diariamente. ¿Y después de leerlo qué? ¿A la basura?
¿Y si ahora sirven para dar sombra?”
Y pensando pensando, llegaron a la resolución de su pieza Una sombra reciclada, en la que cientos de molinillos hechos de periodicos gratuititos, fueron utilizados para montar una intervención urbana temporal que porporcionó sombra a 64 m2 de una calurosa calle de Alicante…
Os dejo las fotos para que lo entendáis.
Gracias al colectivo Meva por enviarme la información, de esta sencilla y económica intervención urbana…
En este workshop el artista se limitó a usar cartón para crear pequeños refugios urbanos, como atalayas en formas de bayas que se instalan en lo alto de las estructuras metálicas del edificio del Pompidou.
Pequeñas protuberancias de cartón rudimentariamente ensambladas con las que el artista consigue rompe la frialdad de los materiales industriales del edificio en las que se sitúa.
El artista logra modificar el espacio en el que opera, suspendiendo pequeños puestos de observación que perturban el orden establecido y desafían la visión que tenemos de nuestro entorno.
Al igual que muchos de sus otros proyectos, se trata este de un trabajo en progreso “en el que invita a los estudiantes, al personal técnico del Centro, a padres e hijos a participar.
Cada mes, el artista representa un tema nuevo, que se desarrolla con la ayuda de niños y estudiantes de Bellas Artes en la Galería Infantil del museo. De acuerdo con el tema propuesto, los niños coger el cartón y prueban para luego elegir la mejor composición que fijan con cinta adhesiva. Si el espacio está muy lleno, las cajas son desmontadas y reutilizadas para el siguiente tema.
Al colaborar en la obra del artista y tener que interactuar con él, los niños empiezan a cuestionarse las nociones de naturaleza, arquitectura, urbanismo y sociedad.
Y todo esto hecho con el más básico de los materiales, el cartón corrugado…
He conocido este trabajo aquíy como todo lo que hace, me parece impresionante, a pesar de que esta vez la obra sean a tan pequeña escala. Las fotos las he sacado de aquí y de google.
Nuevo trabajo de Producciones Invisibles, un colectivo de artistas de los que ya he hablado varias veces por aquí y cuyos mundos, creados casi exclusivamente en cartón, me parecen de lo más inspiradores.
Su último trabajo Box Populi, para la Galeria Santa Fe, en Bogotá es una gigante maraña de tubos de cartón, unidos con cinta de embalaje de lo más común, por los cuales se transmite el sonido, de un lado a otro de la instalación.
Las fotos hablan por sí mismas así que por hoy, no tengo más que decir.
Lo conocí a través de los autores Carolina y Adrián y como todo lo que hacen, me ha encantado.