marzo 4th, 2008

Una verdadera cocina del futuro


La Cocina Ética, es el proyecto de una joven diseñadora, Alexandra Sten Jørgensen, recién graduada en la Buckinghamshire Chilterns University de Inglaterra y que ha presentado en el New Designers 07.

El proyecto consiste en una cocina para el futuro no muy lejano, que aprovecha el agua y los residuos de alimentos para nutrir una planta que según viva o muera nos va a decir si reciclamos lo suficiente.

Según cuenta la autora, el consumo ético no será un estilo de vida que nosotros vayamos a elegir en el futuro, sino una necesidad, así que es una buena idea, unificar la ética y la funcionalidad de una manera atractiva, para entender más fácilmente cómo el funcionamiento de la naturaleza y el consumo están conectados.

La cocina está diseñada como una isla, formada por un sumidero y una superficie, donde preparar los alimentos, debajo los residuos orgánicos y el reciclaje de envases .

La planta por un lado es alimentada por el compos generado por el reciclaje orgánico y por el otro es regada por el agua sobrante de la que se consume, a través de un mecanismo adjunto a la tubería de residuos.


La vida de la planta, se basa pues en lo bien que adaptarse el consumo el reciclaje y la estética.

¡Es una buena opción para las cocina del futuro?.

Lo he visto en Designer Blog

marzo 3rd, 2008

Reutilización como bandera


Rotor es una interesante empresa belga que intenta ir un paso más allá del reciclaje potenciando sobre todo la reutilización de los objetos.


Según ellos, aunque el reciclaje es bueno, también tiene inconvenientes. En producir nuevos productos se requiere mucho gasto de energía y si se incineran, aunque produzcan energía se destruye la materia. Así que claramente la reutilización es la opción más interesante, aunque injustamente es a la que menos interés se presta.


Cuando un producto se reutiliza para un fin similar al que fue creado, el consumo de energía en su producción es mínimo. Además tanto la empresa que proporciona la materia y que se ahorra el coste de su eliminación o incineración, como la que la utilizará, que tiene materia prima gratis, salen claramente beneficiados y entre las dos evitan el derroche.


Y sobre estas bases trabaja Rotor, una plataforma para la gestión de los residuos industriales y la reutilización. Pretenden, entre otras cosas, fomentar los contactos entre los productores y los posibles interesados en los residuos.


Rotor ha creado para su sede la RDF181 una construcción parásita adosada en un edificio en un terreno desocupado del centro de Bruselas, que utilizarán durante 1 año, hasta febrero del 2009. En ella, además de trabajar, organizarán exhibiciones y charlas.


Aunque no cuentan cómo ha sido construida, por las fotos puedo ver que los materiales empleados tienen toda la pinta de haber sido reutilizandos.


Rotor ha organizado por ejemplo un certamen en el 2004 llamado Looplab, donde 10 jóvenes diseñadores fueron elegidos para participar en un taller en el que se les educó sobre como utilizar restos en sus trabajos.


En las navidades del 2005 su iniciativa Au Bon Marché consistió en crear una especie de tienda donde se exponían productos mas o menos artesanales, que podían ser tomados por cualquiera, siempre y cuando dejara en su lugar otro de una calidad similar.


En el 2006 ayudaron al los vecinos de los barrios a preparar la Zinneke una cabalgata popular que se celebra cada 2 años, donde todo se hace artesanalmente y con material reutilizado. En el 2008 lo harán otra vez. Además han organizado Workshops.


En cuanto a diseño, un proyecto muy interesante que han llevado a cabo ha sido la panelación de una cocina con el contrachapado de deshecho, de una empresa especializada en realización de cajas de cartón para embalajes de lujo.


Estos contrachapados fueron los que se utilizaban como plantilla para las cajas y en ellos se pueden apreciar los desarrollos de las cajas. El resultado me encanta.


También han diseñado mesas y sillas de placas de mármol de Carrara que estaban quitando de la fachada de una biblioteca de Bruselas.


Y esto lo he visto en Guerrilla Innovation.

febrero 23rd, 2008

Botellas gigantes en São Paulo


Nada tiene que ver el arte brasileño que he visto en Arco, con el que lleva a cabo Eduardo Srur, un artista de São Paulo decidido a poner en evidencia esos espacios públicos que no queremos ver, las cloacas de la ciudad ante las que todos cerramos los ojos.


Para ello esta vez se ha valido de una enorme botella de plástico hinchable que ha situado en la uno de los espacios más contaminados de las margenes del río Tiete. La intención es que todos los que pasan por allí, normalmente a gran velocidad, reparen en ella.


El artista no pretende convertir el río Tiete en un lugar bonito, esta pieza no es un adorno, lo que quiere es que la sociedad tome conciencia de la contaminación que producen los materiales no biodegradables, concretamente las botellas de plástico, tan abundantes en esta parte del río.


La suya ha sido construida por láminas de PVC y nylon y ha permanecido hasta finales de enero con la intención de volver a ponerla pronto en el mismo sitio. Paralelamente a esta intervención, ha tenido lugar un «desfile de moda tóxico» en el mismo espacio.


Esta acción forma parte de un proyecto más ambicioso que el artista gestó en el 2007 y que consiste en intervenir una extensión de 2 kilómetros de las margenes de este río, que el gobierno local está intentando rehabilitar y que en este momento está altamente contaminado.


30 botellas gigantes de vivos colores ocuparían durante 30 días el espacio, con en mismo propósito reivindicativo. Por la noche, iluminadas seguirían llamando la atención de los transeuntes, como faros fluviales donde se dirigen todas las miradas.


Espero que hayan tenido en cuenta el reciclado final de los material utilizados para estas esculturas de plástico, porque se van a emplear grandes cantidades para su elaboración, y ese proceso también es altamente contaminante.

Como ya andaba metida en la pagina del artista, me he paseado por otros de sus trabajos y he encontrado otros interesantes.


En su intervención urbana Kayaks en 2006, eligió el cauce del río Pinheiros también en São Paulo y también contaminado, para lanzar 100 kayaks y 150 maniquíes montados en ellos a lo largo de 5 kilómetros.


El propósito de la acción era que los ciudadanos pensaran en el uso que en la década de los 40 había tenido el río como sitio de recreo de los ciudadanos, y que ahora se ha perdido por la contaminación y el inmovilismo de los ciudadanos.


Otra acción llevada a cabo entre 2003 y 2007, Camp of Angel, consistió en acoplar tiendas de campaña de tamaño real en fachadas de edificios. Desafiando la ley de la gravedad, estas fueros instaladas perpendiculares a edificios de Brasil, Francia, Suiza y Cuba…


Elige, no sólo edificios representativos, también algunos que están a punto de ser demolidos, en ellos monta sus tiendas de campaña, de vivos colores y que se iluminan por la noche. Campamentos para ángeles situados en edificios muy terrenales.


En la instalación Bicycles 2007, sitúa bicicletas pendientes de un cable, sobre la Avenida Paulista, también en São Paulo. De un lado al otro de la calle, las bicis van circulando por el aire, como si el carril bici estuviera situado en el cielo.


Esta es una pequeña muestra de su obra, no toda con la misma calidad artística según mi opinión. Personalmente me gustan las que tienen un mensaje más social aunque en todas veo el problema de la gran cantidad materiales plásticos empelados en su elaboración.


Me estoy volviendo algo intransigente…

Lo he visto en Nómada y en io9.

febrero 22nd, 2008

La vida interior de las bolsas de lujo


Nunca las bolsas de papel tuvieron una vida interior tan interesante como las afortunadas que el artista japones Yuken Teruya ha elegido para su serie del 2005 y cuyo dueño es Saatchi Gallery, (publicitarios como mecenas del arte).


Se trata de un delicado trabajo, con clara estética japonesa en la que el/la artista sitúa diminutos arboles troquelados dentro de bolsas de marcas de lujo.


Yuken, decide la forma del árbol y la dibuja en la superficie de la bolsa, abarcando parte del logotipo. Después, recorta la silueta y pega el tronco del árbol al lateral contrario de la bolsa, de manera que al asomarnos dentro, el árbol con porciones de logotipo impreso, se recorta contra el fondo proyectando su sombra hacia el interior, como si la guardara.


Y es que las sombra son super importante en la cultura japonesa. No quiero ser pedante pero me leí hace poco el delicioso librillo «El elogio de la sombra» de Tanizaki que hablaba precisamente de ello, (copio textualmente):«En Occidente, el más poderoso aliado de la belleza ha sido siempre la luz. En cambio, en la estética tradicional japonesa lo esencial es captar el enigma de la sombra. Lo bello no es una sustancia en sí sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra. Lo mismo que una piedra fosforescente en la oscuridad pierde toda su fascinante sensación de joya preciosa si fuera expuesta a plena luz, la belleza pierde toda su existencia si se suprimen los efectos de la sombra».


Algo así, pienso, es lo que ha pretendido hacer el artista, preservar el objeto junto con su sombra en las profundidades de las bolsas. Y no ha querido escatimar en el envoltorio por lo que no se ha cortado en elegir las más caras, de marcas tan poderosas como Louis Vuitton, Pucci, Marc Jacobs, Christian Dior, Berluti… aunque otras de las piezas hayan sido realizadas con varios modelos de la más vulgar de las bolsa de papel de McDonalds.


Todas ellas, rescatadas por el autor, de la basura, con la intención, creo, de llamar la atención de una manera estética, sobre el grave problema de deforestación, que sufrirá el mundo, si no dejamos de consumir papel. Lujo consumista enfrentado a ecología y sostenibilidad.


Asomaos al interior y disfrutad del íntimo mundo de luces y sombras de estas bolsas.





Lo vi directamente en la Saatchi Gallery.


febrero 18th, 2008

Carton para construir una vida en miniatura


De los buenos recuerdos que tengo de la infancia uno de los mejores es el de las casitas que nos hacíamos mi hermano y yo con los cojines del sofá, ahí nos metíamos en nuestro micromundo donde los mayores no tenían acceso. ¿Esto lo he contado ya?…

Por eso disfruto tanto cuando veo algún modelo que me gusta, que no es ñoño ni plasticoso, uno que se pueda usar sin miedo a romper.


Así que me he quedado encantada cuando he descubierto el prototipo Cardboard Cubby que ha diseñado la empresa Super Colosal. En realidad no ha sido pensada como casa para niños sino que se hizo para decorar el stand de una feria de Diseño y decoración en Sydney. esta es la interpretación que los autores hicieron de una casa sostenible.


Al desmontar la feria, el prototipo de cartón, pasó al jardín de una casa donde descubrieron su utilidad como casa de juego. Total que al final la van a producir para ese fin, en un tamaño más pequeño, que quepa en el maletero de un coche y a un precio muy barato para que cuando se deteriore con el uso o la lluvia se puede volver a reponer sin dolor de corazón, y la que ya no nos sirva se puede reciclar sin ningún problema.


Además los autores te facilitan los planos, por si algún impaciente la quiere construir ya. Solo piden que cuando se tengan montada les pasen una foto. No parece muy difícil de hacer.


Si la comercializan, ya tengo regalo para todos los amigos con niños, seguro que a la larga me lo agradecen, no les van a ver el pelo en un buen rato y además ahí saciarán sus ganas de pintar en las paredes. Con un tamaño más pequeño, no se necesita jardín para montarla.


Mientras sale o no a la venta tendré que conformarme con regalar algo más pequeño aunque igualmente creativo y por supuesto original. Así que compraré los muebles de Carton Chic que he visto en Little Fashion Gallery.

Se trata de juguetes que reinterpretan otros clásicos, con un aire moderno y un sentido ético que los hace baratos, didácticos, ecológicos y customizables. Qué mas se puede pedir.


La Cardboard doll house or garage es una casa de muñecas de estilo ¿racionalista? a la que no le falta detalle, garaje, piscina, helipuerto, rampas, varias habitaciones… qué felices podrían ser aquí Barbie y Kent…

Pero es que además puede usarse simplemente como un garaje, si es que el dueño es más aficionado a los coches que a las muñecas.

Además se puede plegar para guardar debajo de la cama.


También me podría decidir por el Reversible cartboard theater otro mueble de las mismas características. Este es un teatrillo reversible por un lado con forma de pantalla de televisión que es mas cercanos a los pequeños que el clásico teatro de marionetas y por el otro recrea una cocina.

Una delicia de juegos con un precio que no está mal, la casa 34 libras y el teatrillo 29.


Moraleja: Unos niños que crecen jugando con objetos de cartón sin complicada tecnología y consumo de energía, de mayores serán algo más solidarios con el medio ambiente. O todo lo contrario, que con las personas nunca se sabe…

Lo he visto en Minor Details y en Swissmiss.

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