
Algo tan cotidiano como una brida es el elemento con el que el artistas Brian Jobe construye la mayoría de su trabajo en la calle y también su obra en galería, así desde el 2003.

Para ello, acopla, de manera organizada y meticulosa, grandes cantidades de estas piezas de fluorescentes colores, en mobiliario urbano, arquitecturas, elementos de la naturaleza y objetos industriales, consiguiendo transformar estos objetos de apariencia insignificantes en extraños objeto peludos que parecen haber mutado, en contacto con algún elemento radiactivo.

Las que más me gustan, como no, son sus intervenciones en la arquitectura en el mobiliario urbano y en la naturaleza, en las que consigue curiosos resultados, como si los objetos cobraran vida y se movieran.
En fin, como la cosa tampoco da para mucho más texto, os dejo las curiosos imágenes y yo me voy a la calle a disfrutar de mis últimos días en esta gran manzana a la que ya he dado buenos mordiscos.














































































