enero 19th, 2009

Bambú industrial


Dentro de una nave industrial de la Fundición Tallix en Beacon, Nueva York, los artistas Mike y Doug Starn han construido su Big Bambú, una pieza de grandísimas proporciones, con la apariencia de una jungla hecha de palos de bambú, que parece haber nacido de manera caótica dentro del impresionante espacio industrial.


Esta construcción orgánica, a la que normalmente asignaríamos su espacio en un entorno natural, ha sido constreñida dentro de esta nave y el resultado es impresionante.


2000 varas de bambú se han utilizado y hasta 15 escaladores que han ido montando la estructura, sin ningún tipo de andamio, en forma de tupido enrejado orgánico, que se adapta a la perfección al entorno industrial, como si hubiera crecido en su interior, de modo natural…


Como la documentación fotográfica es tan extensa, yo termino aquí mi insustancial explicación de hoy, esperando que la pieza os guste.


Recomiendo también que echéis una ojeada al trabajo que estos artistas han realizado para el Metro de Nueva York. en el que han colocado siluetas de arboles iluminadas que animan el transito de los peatones.


Lo conocí aquí.





















enero 13th, 2009

Lecturas nocturnas en espacios públicos


Hoy repito artistas, sí, vuelvo a la carga con Luzinterruptus, ese colectivo que está empeñado en dar algo de luminosidad a la oscura noche de Madrid, tómese en sentido metafórico lo de oscura, porque luz no nos falta, más bien diría que nos sobran cantidad de lúmenes.


Parece que no pierden el tiempo y ahora se han tomado la molestia de acondicionar algunos espacios públicos olvidados y deteriorados de la capital para darles una apariencia más confortable, tanto que te apetecería sentarte a leer en ellos. La intervención se llama, Lecturas privadas en lugares públicos y se ha desarrollado en varias calles del centro de Madrid.


Y ¿cómo han conseguido hacerlos cómodos?, pues, como era de esperar, con lamparas, esta vez de lectura y libros de novela negra, que han situado, copio de su blog en «El espacio escondido entre los andamios de una obra… el refugio a la intemperie de un indigente… la taquilla de un mítico cine cerrado hace años… la salida de emergencia de un teatro en obras… el interior de un pequeño contenedor de hormigón… la marquesina de autobús solitaria de una calle comercial en horas nocturnas… una máquina de preservativos después de ser saqueada… la entrada de un local tapiado… una parada en la que nunca se han detenido los autobuses… un fotomatón fuera de servicio… los bolardos innecesarios de una calle intransitada… el lecho de cartón vacío de un sin techo…»


Si su primera intervención era de un lujurioso color rojo, esta vez es el azul el color elejido para esta luz de lectura.


Las fotos, como las anteriores, también son especiales, hechas por su fotógrafo habitual, Gustavo Sanabria, a quién además pertenecen las de su recientísima incursión nocturna con nieve, Arboles en llama, sobre fondo blanco, que fue perpetrada la noche de la gran nevada en el solitario Parque de Roma de Madrid.

Llamas de luz que ascienden por los arboles nevados es lo que quiere representar una intervención, en la que con mínimos recursos, simplemente pequeñas lámparas de led a pilas, papel rojo y plático de burbuja, se consiguó este mágico escenario de ficción.


Por supuesto, como estas intervenciones no son el decorado para la foto, la iluminación quedó montada y luciendo, una vez se fueron los artistas y según cuentan, al día siguiente, sólo quedaba 1 llama…


Amigos, espero más trabajos pronto, aún a riesgo de tener que hacer una sección, sólo para vosotros…


Y esta vez… en la Pared… se me han adelantado…









enero 12th, 2009

Naturaleza con sombras pintadas


El otro día conocí a Pablo Sanchez Herrero, se presentó en el Ático en forma de comentario y desde el momento que puse la vista en su trabajo, he sentido la necesidad de mostrarlo aquí, para que los queno lo conozcan, tengan la suerte de disfrutarlo, como me ha pasado a mí.


Centrándome en su obra sobre muros, cómo no, muchas cualidades adornan la obra de este artista para que sea de mi agrado. Primera, trabaja con sombras y a mí me vuelven loca en todas sus modalidades. Segunda, está inspirada en la naturaleza y convive con ella en perfecta armonía y tercera y muy importante para mí, es modesta, huidiza y tiene la virtud de mimetizarse con el entorno, hasta prácticamente desaparecer.


Como pasa con el trabajo de unos pocos artistas urbanos, a los que admiro por hacerse pequeños, el de Pablo tiene la particularidad de estar «escondido», lo que hace que el acto de descubrirlo entre la vegetación y las grietas, se perciba como un premio, un auténtico regalo para la vista, del que sólo podrán disfrutar algunos afortunados. Y eso lo hace especial para mí.


Explico… que me estoy liando…. Lo que hace el artista, es fijar la sombra, que arboles y ramas proyectaron sobre muros, en un momento del día, antes de continuar su trayecto hasta desaparecer.


También juega con las grietas de la pared, marcando para ellas caminos imaginarios en paredes deterioradas.


En su blog, el autor explica con detalle su metodología de trabajo de mímesis, yo como siempre me quedo con las imágenes y pido que algún día tenga la suerte de darme de bruces con alguna de sus imperceptibles intervenciones.


Cuando vaya por campos salmantinos prestaré gran atención y Pablo, por favor, si te acercas por Madrid con tu pincel de sombras, avisame, aunque sea hacer trampa.
















diciembre 29th, 2008

Felice Varini en la calle


Repasando el trabajo de algunos artistas urbanos que he dejado por aquí y de otros de los que no he hablado aún, no puedo evitar recordar la particular obra de Felice Varini, un artistas sorprendente y elegante en cuyo trabajo pictórico son esenciales los elementos arquitectónicos y el punto de vista del espectador, además de los colores primarios.


Es un maestro del trampantojo geométrico y tiene el poder de colorar al espectador donde él quiere, aunque su obra evoluciona e incluso mejora si cada uno adopta su propia punto de vista.


Ya hablé hace mucho tiempo de él y es hora de una revisión, pero esta vez me centro únicamente en sus interesantes trabajos de exterior, aunque recomiendo una visita con tiempo al resto de su trabajo, que aunque parezca mentira se remonta a 1979.


Para los que, como a mí, gustan sobre todo de las imágenes, dejo fotos que hablan por sí mismas… una advertencia, todos los dibujos están realizados en ubicaciones reales y en ningún caso se trata de retoques fotográficos, aunque podría parecerlo, dada su impecable ejecución.


Para el que quiera saber más, copio este artículo de Arkinetia en el que el propio artista explica su obra.


«Es el espacio arquitectónico, paradójicamente, el campo de acción de Varini en su búsqueda de la segunda dimensión, cuya comprensión nos es tan inaccesible como la cuarta.


Varini hace el camino inverso: pinta la segunda dimensión sobre un lienzo tridimensional, y nos revela mágicamente la esencia de la arquitectura, lo único que nos es dado ver de ella. La fotografía de arquitectura, no la arquitectura misma, es el contenido fundamental de esta revista, como de muchas otras.


Conocemos la arquitectura casi exclusivamente a través del ojo intencionado del fotógrafo de arquitectura y nos remitimos a su arte cuando alcanzamos el privilegio de bucear en el espacio real de una obra conocida.


El trabajo de Felice Varini enfatiza al extremo esa intencionalidad pictórica del fotógrafo, y propone una lectura del espacio arquitectónico que se equipara en importancia con el hallazgo renacentista de la perspectiva y su poder instrumental en el proyecto de arquitectura. Es Varini, sin duda, una referencia insoslayable en la investigación arquitectónica. (arkinetia)


Mi campo de acción es el espacio arquitectónico y todo lo que constituye dicho espacio. Estos espacios son el soporte original de mi pintura. Trabajo in situ cada vez en un espacio diferente y mi trabajo se desarrolla en relación con los espacios que encuentro.

Generalmente vago a través del espacio observando su arquitectura, materiales, historia y función. A partir de esa información espacial y en referencia al último trabajo que he producido, identifico un punto de vista especialmente favorable desde el cual mi intervención toma forma.


El punto de vista es cuidadosamente escogido: está generalmente situado a la altura de mis ojos y ubicado dentro de un trayecto inevitable, por ejemplo una abertura entre un cuarto y otro, un punto de llegada… Sin embargo, no hago de esto una regla, no por todos los espacios pasa sistemáticamente una línea evidente.


A menudo es una elección arbitraria. El punto de vista funcionará como un punto de lectura, o sea, como un punto de arranque potencial en la aproximación a la pintura del espacio. La forma a pintar logra su coherencia cuando el observador está en ese punto de vista. Cuando se mueve fuera de él, el trabajo se funde con el espacio generando infinitos puntos de vista en la forma.


No es, por lo tanto, desde el punto de vista original que veo el trabajo exitoso, sino en el conjunto de puntos de vista que el observador puede adoptar frente a él. Si establezco una relación especial con las características arquitectónicas que influyen en la forma de la instalación, mi trabajo preserva su independencia de cualquier espacio que encuentro.


Comienzo a construir mi pintura desde una situación real. La realidad nunca es alterada, borrada o modificada, ella me interesa y me seduce en toda su complejidad. Yo trabajo “aquí y ahora”. «.













diciembre 22nd, 2008

Castillos en el aire


No soy muy dada a hablar de obras megalómanas, ni grandiosas, ni heroicas, ni similares, pero la obra del artista Josep Pujiula i Vila me ha llamado la atención no por ser el trabajo colosal de un solo hombre, sino por su apariencia provisional y por haber sido creada con elementos humildes de la naturaleza, troncos, pértigas y ramas entretejidas con hilo de hierro y fijada con clavos.


Mas de 20 años le costó construir el Parque de cabañas del torrente de can Sis Rals en Argelaguer, Girona, un sistema de laberintos torres y pasarelas que conformaron un fantástico parque natural.


Según me cuenta Pablo, que estuvo allí, fue construyéndolo poco a poco en sus ratos libres, sin un fin determinado, aquí una cabaña, allá un puente, hasta que se fue complejizando todo, convirtiéndose en un laberinto que protegía el acceso a las cabañas secretas. El conjunto se remató con torres donde ondeaba la bandera del Barça.


Pero este sueño hecho realidad, acabó dramáticamente, ya que un nuevo trazado de la carretera obligó a destruir esa maravilla, aunque parece que al autor le dio igual.


En Archilibre nos cuentan más cosas sobre la apariencia de esta construcción «esto no es sólo una escultura grandiosa que se admira del exterior, es un laberinto fabuloso en el cual se entra, se pierde en la transparencia de las ramas, se sube, se vuelva atrás, se descubren, se consigue áreas de descanso, un baño de juventud para los pequeños y los grandes. Un paseo fuera del tiempo.


Parece esta construcción totalmente improvisada pero no es la realidad: el acceso a las más altas vueltas, la más bonita vista sobre el conjunto y la campaña circundante, es el resultado del camino más largo y más complejo, de los túneles ventilados que llegan hasta el fondo del barranco, vuelven en torno a la construcción, que suben poco a poco los pisos, donde no se cesa de subir y de descender escalas de ramas y de disfrutar el camino.


Según Josep, solamente una persona sobre diez llega a este nivel y otros demasiados intimidados, ni siquiera se atreven a entrar allí.


Este parque encantado es el resultado de una larga historia sin acabar.
Porque le gustaba bañarse en el arroyo de «Can Sis Rals», Josep hace más de 20 años arregló progresivamente este lugar enselvado que no le pertenece, trayendo animales, asnos, cabras, palomas… después los construye refugios, y otros lugares para su comida, luego construyó chozas extraordinarias, puentes de ramas franqueando el barranco… Discreto al principio, este lugar poco a poco fue conocido y visitado, hasta pasar a ser un parque natural, un espacio de libertad donde cada uno podía venir para su placer, un día, una noche o más tiempo.


El artículo cuenta más cosas, yo como siempre, me quedo con las fotos. Las preciosas en blanco y negro son de Ojo Vivo y hablan por si solas. Las de color las saqué también de Archilibre.


Gracias Pablo, por habérmelo contado.





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