
Cuando un artista tiene voluntad de crear un espacio verde, le sobra creatividad y goza de gran sentido de la composición, nada se le pone por delante, ni siguiera que el suelo enlosado no permita plantar absolutamente nada…

Y esto es lo que le han dado a Jerónimo Hagerman para crear su delicado Aquí y ahora Jardín Radical, en el Atrio del San Francisco de la ciudad de México, metros de suelo pavimentado de anodino color gris, donde nada puede crecer en condiciones normales…

Por esta razón, este artista de los jardines urbanos, se ha tenido que valer de multitud de recipientes de llantas de camión recicladas y bidones industriales, en los que ha depositado toda la vegetación del jardín, desarrollando una preciosa composición en la que a vista de pájaro, se aprecian círculos de distintos tamaños, dentro de los cualesse plantó bambú gigante, nenúfares y hierbas de intensas tonalidades de verde.

Otra posibilidad de disfrutar de espacios verdes temporales en ciudades como Madrid, en las que el color gris, se extiende como un virus, por todos los espacios públicos…

Ponía yo uno de estos jardines en mi querida Plaza Luna o en la recién extrenada zona peatonal de Fuencarral, que vaya por dios, no puede ser más fea e impersonal.

En el resto de la obra de este artista y jardinero, también ha pensado mucho en espacios urbanos tanto de interior, como de exterior, con pocas posibilidades de que se desarrolle vida natural en ellos.

Me hace sonreir su Cámara de sodio para Cestrum Nocturnum, o sus Camas de Olor y me agrada el efecto que consigue con plantas colgantes, en su Jardín suspendido de Xerographicas y Malas Madres.

He conseguido la información aquí.































