diciembre 28th, 2007

Aulabierta, una iniciativa estudiantil de lo más profesional


Echando un ojo al blog de Sam3 Agency of the Urban Subconscious, del que (ya se que lo he dicho mil veces) soy incondicional admiradora, conocí el colectivo Aulabierta.


¿Quienes son? pues, un grupo de estudiantes granadinos que definen sus intereses como: » una experiencia de diseño y construcción de una comunidad de aprendizaje autogestionada, dentro de la Universidad de Granada, por sus propios estudiantes. Un espacio, consecuentemente abierto, que trata de constituirse en una comunidad activa en la investigación y producción de conocimiento, retomando el carácter social de éste como algo colectivamente construido».


Sonaba tan bien que seguí leyendo para ver en qué se materializaba todo esto y encontré:


Que se constituyeron en 2004. Bajo la dirección de Santiago Cirugeda (de quién hablaré luego), decidieron la construcción de la sede, y para ello se convocó a los estudiantes dispuestos a pensar en el proyecto.


Así cuentan ellos como lo hicieron:
«En éste, surgió la posibilidad de desmontar una nave industrial, en inminente proceso de demolición, y reutilizar el material recuperado en la construcción del aula. Era tanto un acto de responsabilidad ecológica como una necesidad, ya que carecíamos de presupuesto para adquirir material. Se convenció a la Exma. Diputación de Granada, propietaria de la nave para que la cediera; a VISOGSA, promotora de la demolición para que nos permitiera entrar y dilatar sus obras; a la Universidad de Granada, para hacer del desmontaje una práctica formativa; a una aseguradora, para cubrir los riesgos de los participantes; y a la Asociación de Promotores y Constructores de Granada, para que nos proporcionara los equipos de seguridad. Organizamos un curso de Seguridad y Salud en Obras de Construcción con una parte práctica en la que se prevé el desmontaje de una nave de 1000m2. Los participantes consiguieron desmontar un 70 % del edificio y transportar el material, que se guardó dentro del recinto universitario. Tras inventariar el material, se organiza un nuevo curso para diseñar en función de lo desmontado el espacio físico de AULABIERTA. Se llega a un proyecto básico que reúne las diferentes propuestas que salieron en el taller. Un aula de 75 m2 de planta baja + 25 m2 de planta alta. El estudio de arquitectura Recetas Urbanas diseña el proyecto técnico completo del aula y se entrega a la universidad para su visado. Comienzan las fases de construcción. Cuatro talleres de tres días y medio en los que se ejecutaron: «Cimentación desmontable de hormigón», «Vigas catamarán de hormigón», «Cerramientos de palechapa», «Cubiertas de chapaporex». La construcción concluye con el montaje. Se tramita y aprueba un curso a través del Centro de Formación Continua titulado «AULABIERTA montaje. Curso Práctico de Autoconstrucción» en el que sesenta personas ponen en píe la estructura y ensamblan las diferentes piezas pre-manufacturadas. Tras el montaje empiezan los acabados (que nunca acaban). Durante más de cuatro meses se sigue trabajando en el acondicionamiento del aula. «


Admirable que lo consiguieran, pero aquí esta, en pie y a pleno funcionamiento.


Algunos ejemplos de actividades realizadas en este particular aula son:


Por supuesto el que me trajo aquí «Taller de pértiga o sobre cómo saltar la Burocracia en el Arte» impartido por Sam3.


Con él se intentó dar una visión de «como agilizar la creación de proyectos artísticos alternativos fuera de la escena oficial y académica y ofrecer un escaparate real para el artista de cara al público-ciudadano».


Es una manera de acercar el arte de la calle, cada vez más protagonista de los espacios urbanos, a los que serán artistas en breve, y que puedan «actuar por cuenta propia para hacer del arte una herramienta más eficaz de comunicación entre el artista y el público, al carecer este sistema de intermediarios, patrocinadores y supervisores que castren las ideas originales».



Y parece que salieron cosas muy interesantes de él.


Jornadas de Gestión y Producción Cultural con Rubén Martínez de YP, que habló de políticas culturales, relaciones con el sector privado, nuevos mercados, derechos de autor y gestión, economía de la cultura.


Aulagarden en la que se pretendia «capacitar a los participantes para analizar y evaluar las distintas relaciones existentes entre el medio natural y urbano, y las relaciones intraurbanas, considerando siempre diversas componentes, como las ecológicas, socioculturales, estéticas y económicas, para establecer, a través del diseño, acciones en pos de un aprovechamiento racional y sostenible de los recursos naturales, de modo que se contribuya a la mejora de la calidad ambiental de nuestros territorios».


Personalmente me parece interesantísimo el tema.



Laboratorio de microtelevisión
sobre el uso contextual de la nuevas tecnologías de la comunicación.


Taller con Funky Proyects sobre Diseño, comunicación y marketing de proyectos culturales. Recomiendo internarse en la web de esta empresa, que para mí es imprescindible conocer, porque demuestra que se puede ir un paso más allá con ideas creativas y novedosas, siempre que el cliente esté dispuesto a arriesgar claro. Ellos dicen que «diseña proyectos innovadores para marcas, ciudades y empresas» yo añado que con gran originalidad y un puntito de locura.


Hay muchas más cosas interesantes que se están llevando a cabo en Aulabierta, eso me da mucha alegría y me saca algo del error en el que incurro muchas veces al pensar que en España no se hacen demasiadas cosas interesantes, o si se hacen no se promueven ni salen a la luz, y que además en las universidades no se incentiva una educación creativa.


Así que me trago lo dicho y pensado, borro de mi disco duro mis prejuicios y hasta otra vez, que los hechos me den la razón (como diría mi madre).


Que se me olvidaba, quería también hacer una mención a Santiago Cirugeda el arquitecto que ha dirigido la construcción de la sede de Aulabierta y a su estudio de arquitectura Recetas Urbanas.


Iba a explicar yo algo sobre sus trabajos, pero en Nomada lo hacen fenomenal, así que corto y pego algún fragmento escrito en el 2005.


Santiago Cirugeda es un arquitecto sevillano que trata de cambiar el entorno urbano mediante intervenciones poco convencionales. Sus proyectos se recogen en la web Recetas Urbanas, que pretende ser eso, un compendio de herramientas para superar a las buroccracias locales y poder desarrollar proyectos innovadores y baratos que generen cambios sociales y una mayor calidad de vida.

Algunos ejemplos de sus innovadoras soluciones son usar contenedores de recogida de escombros (que pueden obtener un permiso temporal) para colocar árboles o columpios (que no pueden obtener los permisos correspondientes) en zonas urbanas degradadas, o emplear andamios (que también pueden obtener el mismo permiso) para ampliar viviendas. Ahora está trabajando en un proyecto de Construmat para diseñar y construir viviendas mínimas pero de calidad y que permitan una vida digna (este artículo de El Mundo comenta todos los proyectos presentados).


Como se puede ver, muchas de las intervenciones de Cirugeda bordean la ley, y se enfrentan a las ordenanzas urbanísticas que, tratando de proteger unos determinados «valores» estéticos (lo cual, miremos a nuestro alrededor, casi nunca consiguen), impiden muchas veces mejoras en las condiciones de vida de los ciudadanos.

Todas estas experiencias han llevado a Cirugeda a ser «un experto» legal, como lo demuestra el hecho de que no haya perdido ninguno de los numerosos juicios en los que han acabado muchos de sus proyectos.

Y es verdad, si tenéis tiempo mirad sus proyectos, además de ser de gran ingenio y calado social, explican paso por paso de qué manera hay que pedir los permisos y a quién, para bordear la legalidad sin caerse fuera y hacerse daño.

En fin, hoy me ha salido un texto de refritos y corta pega, que no es muy estético y quizás difícil de digerir, pero quería dejaros tantas cosas que no he podido evitarlo.


Mañana algo más ligero para compensar.

diciembre 12th, 2007

Santa Claus se va de vacaciones a Belén


Llegadas esta fechas de orgía navideña hasta Santa Claus ha salido corriendo de los anuncios de Coca Cola y de los centros comerciales para refugiarse en un gueto de los de verdad, de esos que vemos en los telediarios y nos parece que son de película.


Pues sí, se ha ido de vacaciones a Belén, ese sitio que ya no tiene ni palmeras, ni bueyes ni mulas, ese donde se inventó la navidad. Y menudo lío se va a armar cuando se confirme que no va a estar con nosotros, diciendo su tradicional ¡ho ho ho!, cantando villancicos y sentando a los niños en sus rodillas, aunque, eso hace un tiempo que ya no lo hace para evitar susceptibilidades.


Además, en vez de llevarse con él a los renos y a sus ayudantes se ha rodeado de artistas, grafiteros y gente de mal vivir, que diría mi abuela.


Perdonad la introducción facilona, ahora os cuento de qué va la cosa.


Santa’s Ghetto es un evento artístico organizado por jóvenes creadores, en una galería improvisada de Londres y que intenta sacar a los amantes del arte del algodonoso ambiente navideño.


Pero este año Santa’s Ghetto se ha movido un poco más allá de los confines de Soho,
de Londres y de Europa y se han trasladado a una tienda de pollos, en la Plaza del Pesebre de Belén, frente a la Iglesia de la Natividad.


Esto les sitúa a una milla detrás del muro de seguridad, en una parte del mundo asolada por los conflictos bélicos, la pobreza y la frustración.

Según ellos, no son aliados de ninguna raza, credo, religión o partido político, cada uno tienen sus propias ideas y lo único que quieren es acercarse a esa gente ordinaria que vive en una situación tan extraordinaria.

Además venden por internet, para facilitar la compra a los que no puedan ir de compras hasta tan lejos. El dinero obtenido de las ventas irá a parar a proyectos locales con niños y jóvenes.


Lo que me interesa de verdad de esta iniciativa, es que a demás de vender arte en la galería/pollería, han utilizado el muro pretendidamente protector de Belén, para dejar un mensaje navideño subversivo en forma de impresionantes graffiti.


Y estos artistas tan altruistas no son cualquiera, no controlo nada de arte urbano, pero dos nombres me han salido de ojo, Banksy y mi predilecto Sam3 (ya he dicho que tengo la suerte de contar con una de sus obras en mi fachada).


Y qué ha dicho el archiconocido, Banksy a través de su relaciones públicas, de esta iniciativa? pues esto: «Si es seguro para unos cuantos artistas mariquitas, entonces es seguro para todos».


A eso ha añadido l3utterfish, «Así que todos los fans incondicionales de Banksy, incluidos Angelina Jolie y Brad Pitt, que se quieran hacer con alguna de sus obras tendrán que pasarse por la Tierra Santa y visitar la exhibición en persona».


Seguro que la Jolie no tiene mayor problema en irse para allá y de paso traerse algún niño de la zona. (esto lo he dicho yo).


Desgraciadamente el muro seguirá estando y sirviendo para lo mismo, pero ahora habrá otras razones para mirarlo. Ojalá estos graffiti en el muro duren menos que los del Barrio Salamanca, no porque lo tapen con pintura, sino porque lo derriben.


De esto me he enterado por el artículo ¡Feliz navidad! vs. ¡Felices Fiestas! de Flylosophy.





noviembre 2nd, 2007

Hay vida en el interior de las señales de tráfico


Hay pequeños seres habitando en las señales de trafico, de verdad, por lo menos en las de Nueva York, yo he visto las imágenes.


Y el culpable es Dan Witz, que además de ser un pintor hiperrealista, de los que exponen en galerías de arte, tiene la costumbre de plasmar su arte en las calles de los barrios más concurridos de NYC.


Y para ello utiliza varias técnicas, desde pintar directamente sobre los soportes con un aerógrafo, como pintar sobre pegatinas vinílicas que posteriormente pega en objetos de la calle cuidadosamente elegidos y la más habitual, una técnica mixta que consiste en pegar los dibujos y después aplicar la sombra in situ para hacerlos más reales.


En su última acción de Street Art, que ha titulado Kilroy Variations 2006-7 y que está formada por tres series, las señales de trafico son el lienzo donde el artista sitúa a sus personajes.



En una de las series, Legs, sólo se ven piernas que salen de las lineas de las señales, causando un efecto muy gracioso. En otra, llamada The man of Sorrows, son unos extraños personajes retorcidos de dolor los que parecen estar atrapados dentro de las señales. En una tercera, Do not enter realizada exclusivamente en señales de prohibido el paso, los personajes fotografiados, cuelgan de la línea blanca de prohibición.



Dan lleva desarrollando este tipo de intervenciones públicas desde el 1995, casi todas son interesantes y curiosas, aunque a mi una de las que más me gustan es la WTC Shrines que realizó en el 2002 alrededor de la Zona Cero.




Fotografió pequeños altares con velas encendidas en recipientes de cristal, después los imprimió, pegó en la base de las farolas de la zona y pintó sobre ellos para que parecieran más realista. Y la verdad es que lo consiguió porque parece que desprenden luz y calor. Un pequeño y cálido homenaje a las victimas de los atentados del 11 de Septiembre.



Otra serie que también me gusta mucho, por su simbolismo, es la Floating 2005, en la que pequeños barquitos, boyas y faros flotan sobre metálicas y abandonadas superficies.
Pequeños y solitarios objetos que parecen flotar a al deriva reflejando su silueta en deterioradas superficies de la ciudad.


Recomiendo de todos modos echar un ojo a todo su trabajo porque son de lo más variado y originales y siempre con un alto grado de perfección en su resolución.


He conocido a Dan en el blog The Design Llama.












junio 28th, 2007

Cara que observa el devenir del barrio


Escribo este post inspirada por un blog que me gusta mucho La noConvencional.

Nada más leer su artículo Cara misteriosa contra la especulación y ver esa impresionante cara que me miraba desde un solar derruido cerca de mi casa, me monté en mis zapatillas , me aseguré que tenía batería en la cámara y allá que me fui.

Conocía el edificio de la Plaza de San Ildefonso muy bien porque en él había una antigua lechería que había permanecido inalterable a lo largo de más de un siglos y que me encantaba. Además había un bar de copas y otro de raciones dónde había estado en más de una ocasión.

Bueno, pues ahora sólo quedan 4 paredes con un cartel gigante en el que se ofrecen promesas de magníficos y lujosos apartamentos en construcción, y un gran espacio vacío en su interior como un cráter en medio de la masificación urbanística.

Me parece el sitio ideal para que un artista urbano quiera dejar su arte reivindicativo. Un edificio con encanto se ha dejado caer para construir en su interior pisos de seudolujo, sin encanto ni metros cuadrados, en un barrio que también está perdiendo su encanto y cambiando a sus vecinos de toda la vida por otros de súper diseño.


Y este artista del cual desconozco todo, se atreve a dibujar un enorme personaje con mirada inocente que observa lo que se está llevando acabo.

Me gusta mucho todo lo que rodea este personaje misterioso. Como ya he dicho el sitio dónde se ha instalado es magnifico para observar el devenir del barrio, además según la leyenda urbana, el autor trabaja de noche, ayudado en su trabajo por las propias grúas de la obra. ¿Las pondrá en funcionamiento clandestinamente para poder alzarse sobre los cascotes y así llevar a cabo su trabajo?

El caso es que por desgracia dentro de un corto tiempo se cubrirá esta obra de arte para empezar con la obra propiamente dicha y yo me pregunto ¿no les dará pena a los constructores hacerlo?, ¿quedará el espíritu preso entre las paredes? Sabrán los compradores que detrás del cabecero de su cama una chica les está mirando con sus grandes ojos tristes?

Ya más en el tema de la decoración, propongo a los futuros habitantes de este inmueble que elijan sus casas no por las vistas exteriores sino por que les guste más el trozo de dibujo que les va a corresponder, así, si prefieren la boca, tendrás que comprar un primero y si eligen los ojos podrás subir una planta más.

Una vez instalados sólo tiene que picar un poco para descubrir su parte del dibujo y así podrán presumir que tiene una auténtica y genuina obra de arte del s XXI.

Mientras todo esto ocurre, es divertido contemplar la reacción de la gente cuando ve la obra en el solar de una plaza tan concurrida, todo el mundo hace fotos con el móvil y comenta con los demás curiosos sus hipótesis de cómo se ha podido llevar a cabo.


Al final todos gastamos más de 5 minutos contemplando la obra y sus alrededores, recordando los ratos que pasamos entre sus paredes o elucubrando como serían los que habitaban esas paredes que aún conservan el papel pintado y parte de los sanitarios.

Me gustaría saber cuanto pasamos los ciudadanitos corrientes contemplando una obra de arte en un museo, seguro que mucho menos que lo que ha gastado cada peatón en este solar derruido del centro de Madrid.

Así, este solar se podría decir que cumple la función de un museo de barrio alternativo, espontáneo y desgraciadamente con los días contados, sólo habrá que esperar que la burocracia y los permisos de construcción se alarguen como suele pasar, para que pueda ser visitado por el mayor número de personas.

Y estéticamente hablando, no se me ocurre nada mejor para cubrir unas paredes con tantas historias.


Actualización.
Ahora ya se quien es el autor se llama Jorge Rodríguez Gerada y por desgracia ya no está en Madrid. También sé que el personaje misterioso es un chaval del barrio elegido precisamente por ser parte del vecindario.

También se algo más de arte urbano y por eso me siento triste al saber que por la tirana política del ayuntamiento, no va a ser fácil que podamos disfrutar de su maravillosa obra en las paredes de nuestros barrios.

Eso sí, las lonas y vallas publicitarias, cada vez son más grandes.

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