abril 28th, 2008

Visor de nubes


Hay muchas cosas de Madrid que empiezan a no gustarme y de las que no consigo aislarme simplemente poniendo la música a todo volumen cuando voy por la calle. Puede que sea por eso que la idea de Kim Laughton me ha parecido una solución medianamente aceptable para esos momentos en los que se hace insoportable lo que uno está viendo.


Se trata de un mini reproductor de fotos que se ha colocado dentro de una funda metálica en la que se mezcla la estética de una antigua caja de metal con la apariencia de un moderno reproductor mp3.


Para su funcionamiento, se ha quitado la luz de la pantalla LCD dejándola transparente, de manera que cuando se pone la caja en una fuente de luz y se aprieta el botón, se ve una colección de fotos, con motivos de cielos con nubes, que la diseñadora ha seleccionado para nosotros.


El prototipo se llama Box of Clouds y su creadora dice de él «para uso en días de cielos poco interesantes». Yo añado… casi todos…


Un proyecto similar, de la misma autora, se llama Tin y es otro visor de fotos, esta vez más pequeño, de una pulgada y media, insertado en una caja de latón antigua al que se ha añadido una mirilla. Para acceder al botón de encendido, simplemente un corte en la caja deja acceso al circuito.

Dentro de ella, piezas de relojes y alas de insecto se funden con las fotos proyectadas en la pantalla, produciendo un efecto de tres dimensiones cuando se mira dentro. Las imágenes 70 en total, donde se mezclan corazones, textos y elementos geométricos, cambian cada 5 segundos.


Pues lo dicho, si como a mí, ya no os basta con no escuchar, sino que tampoco queréis ver, podéis probar llevando una de estas poéticas cajitas de imágenes en el bolso, aunque ahora que lo pienso también podéis ver vídeos musicales e incluso pelis con algún modelo avanzado de reproductor mp3, eso sí, el envoltorio quizás no tenga tanto encanto como los de Kim.


Lo he visto en Ektopia.


abril 27th, 2008

Piezas de Lego en los muros


Cada vez veo más objetos raros pegados a las paredes, algunos me provocan una sonrisilla pero la mayoría me dejan completamente fría.


Ahora le ha llegado la hora a las míticas piezas de Lego, que se han instalado en los muros gracias al trabajo del artista ruso Jan Vormann.


Y tengo que reconocer que me ha hecho gracia su trabajo Dispatchwork, que consiste en reconstruir partes de muros deteriorados insertando piezas de plástico de múltiples colores y formas.


Me da la sensación al verlo, que apretando sobre ellos se va a abrir la puerta que da acceso a un mundo fantástico de dibujos animados pixelados, llenos de magia y de color… como veis, imaginación no me falta.


Bueno, dejando estos pensamientos a un lado, el efecto de paredes grises y humildes recompuestas con piezas de construcción tiene su gracia. Ojalá las piezas utilizadas sean recicladas de antiguos juegos…


Está claro que las posibilidades artísticas del Lego aún están por descubrir…


Lo he visto en Today and Tomorrow.

abril 26th, 2008

Coches de campaña


¿No os da la sensación de que en las grandes ciudades los coches tienen más derecho de ocupación de la vía pública que los propios ciudadanos?.

Me gustaría saber qué pasaría si un día me da por sacar un sofá y aparcarlo en zona azul y quedarme tranquilamente leyendo sentada en él, ¿podría estar las dos horas reglamentarias si pago la tarifa establecida para los coches?. Tengo la sensación de que enseguida me desalojarían.


Ese planteamiento se lo ha debido hacer el artista Michael Rakowitz, un tipo muy ocurrente del que ya hablé hace tiempo al conocer ParaSITE, su propuesta de casas para vagabundos en las que se aprovechan las máquinas de aire acondicionado que expulsan el aire al exterior para hincharlas.

Con su proyecto (P) LOT cuestiona la legitimidad de ocupación de los espacio público e invita a los ciudadanos a aparcarse en las calles saltándose las normas viales mediante el engaño.

Contrariamente a la común utilización de las áreas de estacionamiento para coches, este artista propone el alquiler de estas mismas parcelas de tierra para instalar en ellas tiendas de campaña donde poder vivir.


Pero para que estas pasen algo desapercibidas se le ha ocurrido darles la apariencia de coches, con su correspondiente funda. Es decir ha creado una estructura de tubos, con forma de silueta de automóvil que ha recubierto con una tela a modo de funda y en cuyo interior hay sitio para estar cómodamente. Y el muy guasón ha elegido como funda dos modelos de lujo, el Lexus y el Porsche.

La idea es que previo pago de las tarifas de estacionamiento de los parquímetro, los ciudadanos puedan utilizar los aparcamientos para establecer campamentos temporales e incluso zonas de ocio, jardines, comedores temporales…


Podría ser una solución para que los sin techo monten sus tiendas de campaña en plena calle sin llamar la atención. Eso sí, mejor a horas en las que no están vigentes las tarifas de aparcamiento, por que si no, les va a salir más caro que vivir en una pensión.

Os recomiendo echar un ojo al resto de sus proyectos, yo me guardo unos cuantos para comentar otro día.

Lo he visto en Vvork.


abril 23rd, 2008

Tirando, tirando…

La obra del australiano Robbie Rowlands me recuerda a esas tiras rojas que tenían los quesitos de bola Minibabybel. Tirando de ella te quedabas con dos partes de cera dentro de las que se escondía el tesoro del cremoso queso. A mi de encantaba hacerlo, también con la tira de los quesitos El Caserío. Qué tiempos…

Pues algo similar es lo que siento al ver la obra de este hombre, que me dan ganas de tirar hasta el final, de esa tira que el autor ha empezado a arrancar del suelo y las paredes para quedarme así con dos mitades separadas de la habitación.

Hay que ver que pensamientos tan poco profundos me inspira esta obra, pero qué queréis, no siempre resuena música de violines en mis oídos, cuando veo algo que me gusta…

Esta obra ha sido llevada a cabo en marzo de 2008, en un deposito de autobuses de Australia, antes de su demolición y en la misma muestra, llamada Grenda’s Bus Depot Installation, han intervenido otros 6 artistas más.

Según el autor, lo que ha pretendido es mirar de cerca los objetos que nos rodean, cuestionando su naturaleza. Así que pela las superficies reconocibles para revelar lo que se esconde bajo la primera capa de nuestro mundo cotidiano.

Lo he visto y disfrutado en Wooster Collective, las fotos las he tomado prestadas del propio blog del proyecto.

abril 23rd, 2008

Lo que se esconde bajo la apariencia de un libro


No os creáis que tengo una visión tan catastrofista del futuro de los libros como la que he reflejado en el post anterior, es decir, el de más abajo.

También puede llegar a a pasar lo que nos adelanta la diseñadora Kyle Bean en su proyecto The Future of Books.


Que no… que los libros no van a desparecer… por lo menos mientra haya personas a la que les emocione oler el ejemplar recién comprado, o puedan apreciar la belleza de un texto impreso en letra Bodoni…, o hasta que baje el precio de los audiolibros…


Pero, hay que reconocer, que el proyecto es poético.

He conocido a Kyle a través de It’s Nice That.

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