junio 10th, 2008

Refugios urbanos


Ya está bien de aplazar lo inaplazable, de hoy no pasa que hable de Ex Studio, el estudio de de Patricia Meneses y Iván Juárez arquitectos a los que le sobran méritos para estar en mi selección de gente creativa y a la que merece la pena conocer.


Su particularidad, en mi opinión, radica en esa preocupación que demuestran por los espacios públicos en los que frecuentemente desarrollan sus proyectos, trabajados con una sutilidad y una armonía, que no es común en la mayoría de intervenciones urbanas que he visto.


Mucha de su obra, posee ese aire de refugio urbano que a mí tanto me gusta y ademas, es efímera.

Acaban de presentar su último trabajo, una intervención temporal realizada sobre la fachada del Espai d´Art Contemporani de Castelló y que está incluido en la iniciativa Reactivate!! en la que edificios y territorios urbanos son intervenidos con mínimos medios y habilitarlos para usos novedosos.


Según el planteamiento de la muestra, «para llevar a cabo diseños imaginativos dentro de espacios problemáticos o infrautilizados de la ciudad y su periferia, no se precisan materiales de última generación».


«En muchas ocasiones, los elementos más precarios o una situación condicionada por las dificultades presupuestarias o la indefinición, es fuente de inspiración para los diseños más innovadores y dinámicos».


«Los proyectos reunidos llevan implícita una crítica al urbanismo y a las convenciones arquitectónicas en un intento por renegociar y adaptar espacios urbanos y por dirigir la mirada hacia las deficiencias de un entorno urbano totalmente planificado y racionalizado«.


Con estas premisas, Ex Studio ha desarrollado su personal y «etéreo» trabajo, consistente en la instalación de crisálidas luminosas, que parece que flotan en el aire y en las que uno se puede aislar, sin llegar a perder el contacto total con el entorno, del que los estímulos llegan amortiguados por el envoltorio.

También con crisálidas, llevaron a cabo la ocupación de un árbol, en su proyecto Dream House, materializado para Okuparte 2004. En Forest Refuge, convirtieron esta crisálida en una oruga, que instalaron en el bosque, a modo de guarida de piel vegetal, que además sirviera de punto de encuentro entre hombre y naturaleza y que funcionara como faro luminoso en la oscuridad.


Otro refugio urbano, mi favorito, es el Tambabox, que construyeron en Senegal. Se trata de una estructura cúbica, cuyas paredes han sido elaboradas mediante un collage de policromados tejidos con los que los habitantes construyen sus boubaus.


Al pasar las horas del día e incidir la luz en las distintas paredes, la variedad textil, crea interesantes ambientes interiores, sin necesidad de grandes artificios. Me encanta el efecto, casi lujoso que se consigue con materiales tan modestos y con ayuda de la luz del sol.

Aunque yo me haya quedado en este post con los refugios urbanos, Ex Studio realiza proyectos comerciales, viviendas, tiendas, bares, pabellones, exposiciones… y otros que tienen como escenario la ciudad, plazas, lugares de paso, puentes y espacios libres entre medianeras. Todo con su sello personal en el que destaco el buen gusto y la sensibilidad. Se pueden ver en su página web.

Yo los conocí, porque fueron los creadores de una bella tienda efímera en el centro comercial Maremagnun de Barcelona, toda ella construida con hilo. Desde entonces quería traerlos invitados en mi ático, por fin, hoy lo he conseguido y estoy contenta, se lo merecen por regalarnos delicados gestos urbanos.




junio 3rd, 2008

Bocetos a línea


Mi buen propósito para esta semana, ni una cosa fea, antiestética, sucia o epatante asomando por el ático, voy a celebrar así que cumplo años, uno de estos días y que está llegando por fin el buen tiempo.


Ente las cosas bellas que he estado guardando para una ocasión así, ocupa un lugar de honor el trabajo de los artistas Annie Han y Daniel Mihalyo de Lead Pencil Studio cuyas obra parece levantar, a partir de los trazos de un lápiz, estructuras en tres dimensiones que en muchos casos surgen en medio de la (casi) nada.


Así lugares irreales, edificios abandonados, derruidos o desiertos, se convierten en el escenario elegido para sus sutiles, frágiles y temporales instalaciones.


Lo mismo dan dimensión a los rayos de luz que penetran por las ventanas de una sala vacía, que crean delicadas columnas de hilos, que dibujan telas de araña en las esquinas, que montan escaleras hacia el cielo, que levantan una impresionante estructura de andamios en el más profundo paisaje desierto de Oregón, que sitúan una estructura flotante en un misterioso escenario o que dan dimensión a los trazos dibujados en una pared…


Una pasada de obra, que es mejor ver que explicar. Espero que estéis de acuerdo conmigo en que merece la pena recrearse un poco en piezas como estas.


Qué contenta estoy de haber iniciado esta «Semana Fantástica de las Cosas Bonitas».


Lo siento pero no recuerdo dónde los descubrí.







junio 2nd, 2008

Logotipos que en paz descansan


La publicidad es una de las disciplinas más odiadas por los artistas, sobre todo por los urbanos, que lanzan sus sprays y pinceles envenenados contra ella, a la menor ocasión. Mucho del arte más interesante que hoy se puede ver en las calles, trata de subvertir el lenguaje publicitario para ponerlo en evidencia a los ojos de la sociedad.


Dentro de estas manifestaciones artísticas antipublicidad, algunas convierten a los logotipos en el blanco de sus iras, el caso más conocido es el del artista Zevs que modifica logos para convertirlos en imágenes viscosas y escurridizas.


Otro caso, el que me ocupa hoy, es el de la artista Laura Keeble, que ha creado una instalación de arte urbano, Graveyard Install, en la que los logotipos pasan a integrarse en el paisaje de un cementerios y lo hacen nada menos que en forma de lápidas de piedra.


Así logos como el de Nike, Channel o McDonald’s, comparten protagonismo con todo tipo de cruces y símbolos religiosos, lo que claramente está haciendo referencia a que los logos, como representación última de las marcas comerciales, se han convertido en iconos de la nueva religión del consumismo.


Además, esta artista urbana, ha creado instalaciones anticonsumo como por ejemplo la Christmas Shopping Install en la que situó, en plena calle de comercio de lujo londinense, New Bond Street, tres figuras a tamaño real, que parecían sacadas de un belén, pero que en realidad representaban, la muerte portando bolsas de boutiques de lujo de la zona.

Como sentido del humor no le falta a esta mujer, también ha creado una obra, The skull Install que critica de manera abierta, la patética realidad del mercado del arte.


En este caso es Damien Hirst, quien sale mal parado. La artista crea una reproducción utilizando materiales baratos de la famosa calavera de diamantes de este autor y la coloca, aparentemente abandonada, al lado de una bolsa de basura y una caja de embalaje en la White Cube Gallery de Londres. Después se pregunta ¿Forgotten something?.

Todo queda explicado en estos trabajos, de manera simple y con gran sentido del humor, para que todo el mundo entienda de lo que se está hablando.


Lo he visto en Computerlove.

mayo 28th, 2008

Pequeñas gestos artísticos desperdigados por la ciudad


Para intentar compensar mi post de ayer sobre la muerte en las calles hoy os dejo una intervención urbana con vocación más humanitaria y al servicio de la comunidad, lo cual también es una buena forma de encontrar un sentido al arte puesto en la calle.


El artífice de tan «magnánima» obra es el artista holandés Harmen de Hoop del cual no se nada, ni falta que me hace, por otro lado. Sólo he visto su obra y me parece bastante ocurrente cómo interviene la ciudad para proporcionar a los habitantes pequeños reductos donde disfrutar el tiempo libre en espacios comunes o de qué manera proporciona herramientas para mejorar la interacción con el mobiliario público.


En sus trabajos clasificados dentro de pintura, lo que hace es delimitar espacios para el deporte mediante marcas blancas en el asfalto. De esta manera proporciona improvisadas pistas de baloncesto en solares vacíos. En el caso de Basketball Court 6 la propia comunidad instaló la cesta para jugar en el espacio asignado por Harmen. También ha dibujado porterías, y espacios para la circulación de bicicletas y peatones en caminos que discurren por la naturaleza.


Con sus esculturas continua en su línea de servicio al ciudadano, intentando aportar al mobiliario público recursos, no del todo aprovechables, pero con un sentido del humor que inciden en puntos débiles o que intentan poner en evidencia algunas carencias.


Por ejemplo, pone una taza para que la gente beba, del agua contaminada de un canal. Otro ejemplo, situa destornilladores al lado de teléfonos públicos con la intención de servir para abrirlo en caso de que se cuelen las monedas. También cambia de lugar papeleras para ubicarlas en sitios más útiles, como al lado de una escuela o adosadas a una portería de fútbol. Lo mismo ha hecho con extintores.


También ha dejado herramientas de jardinería en carteles informativos de parques, saleros y pimenteros en mesas de camping, una fuente en la base de una escultura que representa a una madre, juguetes en pequeñas isletas de semáforo para que los niños jueguen… y un montón mas de pequeños objetos como sin importancia pero que al descubrirlos, si es que lo haces, ya que son casi imperceptibles, no puedes evitar esbozar una sonrisa.

Otra manera que ha encontrado de lanzas sus mensajes, cargados de crítica, aunque revestidos de humor es con sus esculturas vivas una serien en la que coloca animales en la ciudad, por ejemplo caballos atados a postes, cabras pastando en secas isletas, ovejas dentro de jardines cercados.


También sitúa personajes realizando acciones que no corresponden con la ubicación elegida, un niño jugando con la tierra debajo de un árbol de la calle y otro jugando al fútbol en una mini isleta. Una mujer practicando tenis en un callejón de la ciudad, un pintor restaurando una señal vial…


En otra serie se vale de las palabra para definir espacios que no están destinados al uso que se menciona, un ejemplo, coloca la palabra hotel en la entrada del metro, en cabinas de teléfono, o en maquesinas de autobús, sitios donde normalmente se refugian los sin techo.


Dentro de estas acciones con textos me ha llamado especialmente la atención, por lo surrealista, una en la que ha rellenado un pequeño hueco en el asfalto, con tierra para plantas y ha añadido un cartel que reza «cultive sus propias verduras».


Además ha realizado performances con bastante mala leche, mejor que le echéis un vistazo vosotros mismos…


En resumidas cuentas, una obra pretendidamente menor, la que lleva a cabo este artista, que no tiene intención de trascender o de provocar abiertamente, tampoco de remover conciencias, pero… que puede alegrarnos el día o hacernos reflexionar un poquito si somos capaces de reparar en ella.


Sutil manera de subvertir el espacio, lo cual también tiene su mérito. Yo, me quito el sombrero.


Visto en Pytr75.










mayo 24th, 2008

El arte de hacer "casi nada"…

Julio se acordó de mí ático cuando vio la obra de Chrissie Macdonald llamada Overgrown. Me ha gustado que haya pensado en mí y por eso la quiero referenciar, ademas me sirve de excusa para dejar por aquí algunos de mis pensamientos en este momento.

Es evidente, por lo que veo, que me estoy escorando irremediablemente hacia las menudencias, hacia lo destruido, lo decadente y lo aparentemente insignificante que anda por ahí suelto.

Me pasa que en este momento estoy cansada de las cosas magníficas, enormes y grandilocuentes, donde el tamaño es lo que cuenta y lo que se está diciendo y el contexto no tienen la menor importancia, eso de «burro grande ande o no ande»…

Tengo la sensación de que lo importante ahora es gritar y bien alto para que se escuche, hay que evidenciarlo todo a lo bestia, que el eco mediático no se apague, el show debe continuar…

Estoy pensando en esto, seguramente por la historia de los graffiti de la Tate Modern y reconozco que no entiendo mucho de qué va el tema…

Comprendo que hay ocasiones en que los actos y obras a gran escala tienen su sentido, pero en otros tantos, lo único que consiguen es una notoriedad mediática que poco tienen que ver con el resultado final de la obra.

A mí, como si fuera una reacción alérgica, cada vez me atrae más lo pequeño, ante tanto estruendo me quedo con el susurro, ante la enormidad del arte XXL, me encandila la nadería, me enamora la miniatura, lo transparente, lo incompleto, lo imperceptible, lo que expira y está a punto de desaparecer, me gusta un arte con minúscula que no es «casi nada».

Me contaba un amigo profesor que la mejor estrategia que conoce para que sus alumnos le escuchen en medio del griterío, es bajar tanto la voz que los niños se tengan que esforzar muchísimo para escucharle. Por lo visto el truco funciona y pasado un momento tiene a todos pendientes de sus palabra.

Si yo fuese artista, me plantearía utilizar la misma estrategia y así cuanto más grande fuera el espacio asignado para la creación más pequeña sería mi obra…

Que conste que se trata de una opinión totalmente subjetiva y falta de rigor y soy consciente de lo fácil que es situarse por encima del bien y del mal y desde ahí lanzar opiniones, pero bueno como por aquí suelo escribir lo que pienso, pues nada os dejo mis cuitas y me gustaría saber vuestra opinión.

¡Ah! y si alguien me puede explicar de qué va lo de la Tate… se lo agradecería…

Gracias Julio por haberte acordado de mí. En realidad poco he dicho de la obra, pero es que necesitaba desahogarme…

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