Mi querida amiga Paloma, como en anteriores ocasiones, abre sus imprescindibles blogs sobre control, vigilancia y privacidad… para que los artistas que hayan trabajado sobre el tema puedan publicar sus trabajos.
Así nos lo cuenta ella:
Mi querida amiga Paloma, como en anteriores ocasiones, abre sus imprescindibles blogs sobre control, vigilancia y privacidad… para que los artistas que hayan trabajado sobre el tema puedan publicar sus trabajos.
Así nos lo cuenta ella:
Peter Erskine es un artista que utiliza los colores de la luz para llevar a cabo intervenciones en las que genera arcoíris mediante prismas, elegidos especificamente para las condiciones del entorno donde se van a colocar. Así sus instalaciones han conseguido superponen el espectro solar a edificios públicos de todo el mundo .
Estas piezas, dependiendo del ángulo del sol , la intensidad y el color cambian continuamente con la hora, el día y la temporada, por lo que son percibidas siempre bajo una luz nueva y fresca.
Aunque ha intervenido multitud de espacios parece que siente cierta predilección por los edificios de la antigüedad, especialmente los italianos en los que ha trabajado durante años.
En la página del autor podéis encontrar más explicaciones y ejemplos de todos sus trabajos, yo lo dejo aquí por hoy.
Marc Trotereau además de ser un prolífico diseñador industrial y un creador de series limitadas de objetos, es un observador de las pequeñas cosas que pasan en la calle en las que trata de intervenir poniendo su personal orden.
Según cuenta, es un andarín y un observador apasionado atraído por el ambiente de la ciudad. El espacio público le da la oportunidad de agudizar su curiosidad y su capacidad para fijarse en los detalles. Se trata de un lugar único para crear conceptos espontáneos que interactúan directamente con la gente, y para observar su reacción.
De esta idea surgen sus pequeñas intervenciones urbanas, llevadas a cabo con piezas y basuras que selecciona, clasifica y vuelve a dejar en su lugar de origen en composiciones ordenadas que dan un significado nuevo a tan modestos objetos.
Os dejo una maravillosa y mínima instalación de mi admirado Iván Juárez en la Isla de Itaparica en Bahía, Brasil.
Según él mismo me ha contado, con esta intervención llamada Baixa-mar, espelhos do céu, quiere generar un dialogo con la naturaleza a partir del ciclo de transformación del mar.
Una serie de escenarios realizados en la duna durante la marea baja, se proponen como lugares íntimos o pequeños oasis para contemplar el paisaje en transformación que ofrece la isla desde la costa: el horizonte de la bahía, los perfiles de las islas de Maré y Dos Frades y el perfil de la ciudad de Salvador. Observar a los pescadores en sus barcas y a los recolectores de almejas a lo largo de la duna. Pero sobre todo, contemplar el espectáculo natural que ofrece el mar durante el día con el movimiento de la marea.
Interesantes proyecto del diseñador Rodan Kane Hart que colocó tiras de espejo el cierre de una tienda en Ciudad del Cabo para conseguir reflejar una realidad manipulada de lo que acontecía en Woodstock Rd.
Para eso empleó 200 tiras de espejo reciclado y reutilizado, de 1 m de largo por 50 mm de alto que fijó a las tiras del cierre de persiana de un establecimiento de la ciudad.
Con ello pretendía conseguir una transformación espacial y un cambio de percepción, más abstracto de la realidad cotidiana, dotando a este soporte del estatus de espacio expositivo en el que se refleja una realidad urbana descompuesta en tiras.