Pues al final no llovió este fin de semana, no cayó ni una triste gotilla, así que como no puedo quitarme de la cabeza, me pesa encima, el tema de la contaminación y la falta de lluvia, voy a dejar por aquí unas nubecillas, aunque sean de mentira, para invocar una vez más al esquivo agua.
Estas nubes que traigo, han sido creadas por el artista Berndnaut Smilde dentro de la galería Probe, pero como son de un material tan etéreo, sólo se pueden apreciar unos segundos, los que tarda en hacer efecto el humo, la luz y la humedad que emplea para su construcción, quedando para la posteridad, sólo la documentación fotográfica de lo que ocurrió.
Con esta instalación llamada Nimbus, según nos cuenta el artista, quiso crear una situación de mal agüero, mostrar una nube entre cuatro paredes, como signo de desgracia, un cliché tipo el que se suele ver en los dibujos animados, cuando el personaje desgraciado aparece con una nube sobre su cabeza, que sólo le moja a él.





















