agosto 29th, 2008

Arbol de mar adentro

Hoy he ido remando hasta alta mar, para traer el trabajo fotográfico del artista Thiago Rocha Pitta, que me ha dejado como tonta, mirando fijamente la pantalla del ordenador, tanto rato que me ha parecido que el barco y el árbol se movían, lo prometo.


Bueno, no me hagáis mucho caso, es que mañana se acaban mis vacaciones y ando un poco sensible.


Espero os relaje como a mí.


Lo he conocido aquí, las fotos las he sacado de aquí.

agosto 21st, 2008

Maravillosas piscinas abandonadas…


Sigo con pequeños retazos de mi vida en Nueva York, en la que como pretendida neoyorquina, por un mes, esquivo los sitios demasiado turísticos, no penséis mal, es que esos ya me los he visto en anteriores ocasiones.


Mis amigos de por aquí tratan de seguirme la corriente y llevarme a conocer sitios especiales y diferentes, por eso me extraño cuando uno de los que mejor me conoce, me invitó a ir a la piscina con él, pensé, ¿no se acuerda que a mí, nacida en los márgenes de un río, en agua estancada no me meten ni a la fuerza?…


Pero claro, mi amigo no me iba a decepcionar y enseguida supe que no se trataba de una piscina al uso, sino de una especial, situada en Williamsburg, ese barrio absolutamente gentrificado y por lo tanto de moda, cuyo nombre es MacCarren Pool y que ahora está abandonada y por supuesto completamente seca.


Fue construida en 1936, concebida como una piscina gigante con cabida para hasta 6800 bañistas, pero en 1984 se cerró al público y hasta ahora. Ha servido como pista de skate y como galería de exposiciones para graffiteros y no se para cuantas otras cosas más, hasta que en 2005 Clear Channel Entertainmen, pagó un dinerito a la sociedad correspondiente, para realizar algunas obras de mantenimiento básicas, a cambio de poder utilizarla para sus eventos culturales.


Los planes de futuro pasan por cambiar definitivamente su uso, acondicionarla para eventos más o menos artístico, pero la mayoría de los vecinos, prefiere que se vuelva a habilitar como piscina pública y que los actos culturales, se organicen en otros lugares del barrio…


Por ahora, es un sitio extraño y algo deprimente, cuando hay poca gente, pero con gran encanto, donde se organizan conciertos, fiestas y los martes por la noche, proyectan cine gratis.


A eso es pues a lo que me invitaba mi amigo, a pasar una velada típicamente williamsburgiana, viendo Velvet Goldmine, sentada en el fondo de una piscina, cubierta por graffiti y esponsorizada por varias marcas, como la mencionada Clear Chanel, una famosa cadena de cafeterías de por aquí, con muchas sucursales en España también, por una marca de cerveza local y por otra de coches.


El espectáculo que me encontré al entrar… de lo más interesante. Era la caída de la tarde y todo el mundo estaba ya tirado en el suelo, bien provistos de mantas, cojines, sillas de playa, colchones hinchables y unos fantásticos picnics de comidas exóticas donde el sushi, las ensaladas y los alimentos macrobióticos eran los ingredientes más comunes.


Nosotros, menos preparados, habíamos comparado algo de comida en un supermercado y no teníamos ni mantas ni sillas ni nada de nada así que haciendo de tripas corazón acudimos al stand de los coches donde después de rellenar un formulario, que me inventé, nos dieron unos cojines, para no estar sentados en el suelo, de piscina, pero igualmente duro.


Una vez terminada la merienda, cena para ellos, a las 8.30, dio comienzo la película, dos horas sentada en el suelo y con frío de narices pero, claro, no quería perderme ni un minuto de esa noche genuínamente neoyorquina, tan sofisticadamente descuidada, como casi todo lo que se ve por las zonas alternativas más de moda de la ciudad.


Y es que, como dije el otro día, no se puede ser más moderno, baile en los museos y fiestas y cultura, en las piscinas abandonadas… imposible estar a la altura.


El próximo 30 de agosto, en esta misma piscina, concierto de los Sonic Youth por si alguien se anima, no es imprescindible bañador.


Y esa fue mi experiencia de ayer. Pero como no me quiero limitar a dejar por aquí mis historias personales os adjunto un catalogo fotográfico de algunas piscinas abandonadas increíblemente hermosas en las que espero, que no pongan la vista los especuladores publicitarios, para sus fines particulares.


Me está dando miedo, no es la primera vez que lo digo, cómo las empresas y marcas comerciales, con enormes recursos económicos y oscuros intereses disfrazados, se están apropiando de espacios públicos, en muchos casos marginales pero con gran encanto y a golpe de talonario están organizando sus eventos publicitarios privados, en esos mismos sitios a los que resultan tan difícil de acceder, para el común de los mortales.


Las primeras fotos pertenece a la MacCarren Pool y las he sacado de la página oficial y de Little Read Book.

Después una preciosa serie Absence of Water, del fotografo inglés Gigi Cifali que he conocido por Bldg Blog en la que ha capturado el estado actual viejas piscinas abandonadas, del area de Londres, que pertenecieron a lidos y a casas de baños de los años 30 y que al pasar de moda fueron abandonadas, quedando sus piscinas, como testigos mudos de esplendores pasados. Las fotos son impresionantes, o a mí, amante de lo imperfecto y derruido, desde luego me lo parecen…


El resto igualmente maravillosas si no más, las he conseguido en Flickr, cómo no.


Así que, si venís por aquí y alguien os pregunta si queréis ir a la piscina, mejor que preguntéis si os ponéis traje de bañó o traje de noche, por si acaso…


No he podido evitar tener presente, durante todo este post, la triste película, El Nadador.










julio 28th, 2008

La realidad supera al arte


Hoy una entrada muy muy corta y con muy pocas imágenes (a ver si encuentro más), pero que me apetecía mucho hacer, nada más ver la serie de fotos Garde l’Est, realizadas por la artista chilena Francisca Benitez.

Y eso que me he equivocado de parte a parte al mirarlas por primera vez, porque pensé que estaba observando las instalaciones que la propia artista había realizado en París y que consistían en subir hatillos a los árboles, y me estaba pareciendo una obra muy simbólica.

Pero no se trata de nada de instalaciones, ni de simbolismos ni de metáforas, lo que muestran estas fotos es un trabajo de documentación en el que la autora se ha limitado a congelar en imágenes una realidad que pasa casi desapercibida para los transeuntes, pero que es un acto de supervivencia para los dueños de los objetos encaramados a los árboles, ya que son sus únicas pertenencias.


Copio la explicación: «Efectos personales de los inmigrantes afganos: Garde l’Est presenta la inolvidable imagen de hatillos anidando en los árboles parisinos. Los hatillos son los efectos personales de los inmigrantes afganos. En julio de 2005, dos meses antes de los alborotos de París, Benítez grabó sistemáticamente cada árbol de este espacio público próximo a la Gare de l’Est. Los troncos de los árboles conectan dos realidades paralelas, la de la sociedad francesa y la de los inmigrantes ilegales, anónimos y desplazados. Mientras viven en la ciudad, si bien al margen de ésta, a menudo son gente que espera: otro empleo esporádico, la reanudación de su viaje. Muy lejos de sus raíces, la suspensión física y mental de los inmigrantes, se manifiesta en sus pertenencias colgadas de los árboles». No hay mucho más que añadir.

Existe un vídeo, que tampoco he encontrado, algo escasa de material me ha quedado esta entrada…

Lo he visto en el catálogo, de la mas que interesante exposición, Post-it City, que tuvo lugar recientemente en Barcelona.

julio 16th, 2008

Gente de verdad y de mentira por las calles de Barcelona


Estuve buscando a Mark Jenkins por todo Barcelona pero sólo di con dos de sus obras, por lo que he tenido que ir a su web a ver qué demonios había dejado en las calles, dentro de la muestra Interferencias 08.


De las dos piezas que puede encontrar, una estaba vigilada por un chico que trataba de explicar al que se paraba delante de un tipo melenudo, pegado a un muro, con la cabeza girada, cual Niña de El Exorcista, de qué iba el tema. El ángel custodio, me dijo que iba a estar allí hasta la 23.00 y que temía que después, alguien se llevaría la obra a su casa.


Y tenía razón porque la segunda pieza, que esta vez estaba sin protección, duró nada en su ubicación, delante de mis narices un tipo se la echó al hombro y marchó con ella, como quién no quiere la cosa. ¿Sería el propio Mark que no quería que se mojara su personaje? es que estaba empezando a llover. Yo instintivamente salí andando detrás de él pero lo perdí en la primera esquina.



Lo que he visto en vivo y en la web sobre este trabajo, es un poco más de lo mismo… nada que no haya hecho en otras ocasiones y que no hayan repetido sus imitadores/seguidores… que llegarán a ser legión…



Me dio pena no ver nada de los interesantes Living Lenses, también incluidos en la muestra, cuyo trabajo, tiene que ver más con el espectáculo de improvisación y el happening, en el que actores reales interaccionan con el espacio.



Con una apariencia «bastante similar» a la de estas intervenciones en Barcelona Reality Hacking No. 250, se desarrolló en 2007, en un workshop sobre arte en espacios públicos, impartido en la Geneva University of Art and Design y en la que se situó a un bailarín de arte contemporáneo, inmóvil en distintas ubicaciones extrañas, adoptando posturas imposibles.



Los estudiantes del taller, mientras el bailarín posaba, observaron y anotaron las reacciones sorprendidas de los viandantes al toparse con este personaje, colocado en las mas extrañas ubicaciones y posturas, como si de una escultura de Mark Jenkins se tratara, aunque esta vez de carne y hueso.


También el fotógrafo Denis Darzacq realiza un trabajo cuyo resultado final tiene grandes similitudes con las anteriores propuestas artistas y es que aunque cada una de ellas se ha realizado en un campo diferente, escultura, performance o danza, al final de tan efímera que es la obra, sólo nos acaban llegando imágenes congeladas, en las que casi todo se entremezcla y confunde.



Por estas coincidencias formales y por otras muchas cosas que vengo observando, tengo que reiterar, que el arte urbano que se está viendo en nuestras ciudades, me está empezando a resultar algo repetitivo y cansino, y me parece hasta comprensible, pues una vez encontrada la fórmula exitosa por la que el artista es reconocido, a ver quién es el guapo que se distancia de ella para arriesgarse con nuevos retos…



Habrá que esperar un poco a que todo se tranquilice y el tiempo ponga a cada uno en su sitio, para mí que muchos de los que ahora gozan de mayor éxito mediático, acabarán esfumándose como por arte de magia o se verán reducidos a eventos publicitarios patrocinados.



Otros, con más suerte o talento se refugiarán en espacio cerrados, pero desde luego van a tener que cuidar mucho su lenguaje plástico, educarlo y pulirlo, ya que no es lo mismo encontrar obra en la calle, que se observa con un gesto más benévolo, ya que se entiende como regalo generoso del artista, que agradar al público que visita y compra en galerías, el cual suele tener el gusto más educado y no es precisamente complaciente. Eso por no hablar de lo peligrosas que son las distancias cortas para detectar los defectos de forma y fondo…



Tiempo al tiempo…



Uff, me ha salido un post de lo más disperso, lo siento, mañana mejor.

julio 15th, 2008

Tom Waits, el mago de las mariposas


Anoche asistí al espectáculo más grande del mundo, fui al circo y vi magia musical, sí, el mago fue Tom Waits, que con su garganta herida, su desamparada y cruda poesía, su trabajado piano y sus infernales acordes, fue capaz de ponerme en estado de levitación, sin truco ninguno.


Tengo que decir que para este acontecimiento, esperado durante años, ya llegaba preparada, había estado concentrada en él durante semanas, me había escuchado todos sus discos y había hecho introspección con ellos, así que ya llevaba de casa los sentimientos a flor de piel de gallina.


Ya con la segunda canción empecé a notar que jugueteaba con mi estómago, sentí una especie de sensación de vértigo y creí que me iba a doler, pero para nada, no se cómo lo hizo, el truco del artista no se puede revelar, que cuando me di cuenta, había abierto la jaula donde guardo las mariposas que me habitan el estómago y que baten sus alas en momentos de gran emoción y las había dejado en libertad.


Con el ritmo desquiciado de su música, este Flautista de Hamelin, de mariposas, se las llevó todas consigo, creo que las del que estaba sentado a mi lado también se fueron y las de muchos otros.


Él se las guardó en su ajado sombrero de hongo y en un momento dado, creo que cuando cantó You´re innocent when you dream las esparció por la sala, después le acompañaron en su recorrido musical por el infierno y otros sitios tristes y decrépitos de la creación, dejándome a mí un hueco en el estómago.


Seguro que a estas horas las está domesticando para que actúen en su circo de pulgas o es posible que las haya pinchado con alfileres en su colección particular.


He leído que para alguno, el concierto no fue perfecto, que el sonido fue deficiente, que no hubo total comunión con el público y lo único que yo puedo decir es que a mí me dejó sin fuerzas, sin palabras y sin mariposas con lo que me había costado guardarlas para que me hicieran cosquillas…


Y bueno, como no quiero que esto se convierta en un blog donde cuento mis historietas personales, voy a ilustrar todo este rollo sensiblero con la obra de dos fotógrafos que de alguna manera me han hecho pensar en la música de Tom.


Puede ser entre otras cosas porque sus trabajos de rara delicadeza y universos oníricos, son muy apropiados para portadas de disco o porque me transportan a mundos artificiales, habitados por seres extraños y crueles, tendentes al blanco y negro, como la música de Waits.


Los artistas son Robert & Shana ParkeHarrison y es mejor que veáis las fotos en su web.












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