octubre 25th, 2009

La hemorragia urbana de Madrid


La gente de Luzinterruptus vuelve a hacer de las suyas en Madrid y yo me alegro.


En una noche, llena de agua y charcos, tiñeron de rojo sangre y pusieron sus luces, sobre el pavimento de la Plaza del 2 de Mayo y aledaños. El tinte era comestible y por lo que he podido comprobar, no ha dejado huella indeleble.


Añado aquí el texto que han publicado, ya que ellos lo explican mejor que yo y también las fotos de Gustavo Sanabria, esta vez de lo más truculentas.


«Mucho hemos hablado ya de lo que pasa en las sufridas calles de Madrid, obras una y otra vez, publicidad invasiba en un espacio público, donde se comercia con cada centímetro de suelo para eventos privados, casetas de feria y exceso de terrazas para el consumo sólo del que paga.


Además está el tema de la basura en la calle, de la orina por todos lados, de la falta de verde y de la falta de arte, del tráfico… y mil cosas más que nos condicen a pensar que vivimos en una ciudad que está en carne viva, herida y postrada casi de muerte y a la que el más pequeño roce produce una hemorragia difícil de contener.


Y eso es lo que hemos querido escenificar con esta pequeña acción llamada Hemorragia urbana, que llevamos a cabo el martes 20 de octubre en el barrio de Malasaña de Madrid.


Esperamos a un día de fuertes lluvias y salimos a buscar charcos en el pavimento. Elegimos una zona conflictiva, la Plaza del 2 de Mayo en el pasado escenario del famoso y sangriento fusilamiento de 1808 y en el presente ya que allí se siguen representando escenas de violencia y represión, contra los que beben en la calle.


Sólo tuvimos que teñir el agua de rojo y poner nuestras luces dentro, para simular que la sangre se deslizaba por el pavimento, creando un efecto de lo más dramático. Mientras llovía, parecía que el agua caía roja del cielo y cuando paraba, era como si el suelo supuraban sangre que se deslizaba hasta las alcantarilla.


A los pocos minutos, la gente que pasaba por la calle se había llevado las luces y unas bonitas manos de color rojo. El tinte, por supuesto, era comestible».


Me ha gustado mucho esta acción de mínimos recursos y máximo efecto, y claro no he podido evitar ponerla, aunque ya haya publicado mucho sobre ellos, la amistad… es lo que tiene…








octubre 22nd, 2009

Un poco de naturaleza en la ciudad de Santiago de Chile


El artista y diseñador chileno Sebastián Errazuriz sorprendió ya hace unos añitos con dos intervenciones en las que trataba de acercar la naturaleza a espacios urbanos en los que normalmente no se suele pensar en estos temas.


Porque ni el Estadio Nacional de futbol de Chile, tristemente famoso por las ejecuciones de Pinochet, se asocia con árboles plantados en el centro del campo … ni la azotea de un edificio de 1o plantas de uno de los barrios más importantes de la capital es el lugar en el que esperaríamos encontrar una vaca pastando.


Y es que en 2005 este artista, con grandes dosis de sentido del humor, rescató a la vaca Bartola de un matadero, le construyó un habitat iconográficamente acorde con lo que se esperaba que iba a necesitar y se la tuvo pastando tranquilamente durante una temporada.


En pocas horas el rumor de la existencia de la vaca se extendió y la gente que transitaba por la zona paró sus rutinas diarias para contemplar un edificio porque habían oído que una vaca vivía tranquilamente, sin saber que debajo, la ciudad estaba modificaba vida diaria por ella.


Al año siguiente, en el 2006, Sebastián se atrevió con otro reto, para el que estoy segura debió moverse con mucha sutileza entre las instituciones y que consistió en plantar un árbol, en el centro del famoso Estadio Nacional de Chile.


Con este, aparentemente, sencillo gesto, consiguió hacer olvidar a la gente por un tiempito, que ese lugar había estado dedicado en el pasado, al extermino y que ahora se usaba para que un grupo de hombres se peleara por un balón.


Buen ejemplo de cómo con la ironía y la imaginación se puede cambiar el uso de los espacios, para hacer de ellos una especie de plazas pública, abierta a todos para su disfrute. Y por supuesto, un partido, esquivando el árbol, se jugó.


A este artista lo conocía hace tiempo pero hoy me ha apetecido compartirlo, como veis, la información no es que sea muy de actual que se diga, aún así, espero que os guste…




octubre 19th, 2009

Naturaleza japonesa contemporánea


Para animarme un poco y también a mis compañeros de Esta es una Plaza he decidido dedicar la semana del ático a proyectos que tengan que ver con la naturaleza y si puede ser en entornos urbanos, pues mejor, a ver si encuentro suficiente material que ya me empieza a costar…


Hoy quiero dedicar este post a Namaiki una artista japonesa que diseña jardines y huertos, espectaculares en todos los sentidos, tanto por si belleza formal que me parece evidente, como por la manera colectiva en que se organiza el trabajo en ellos.


Por lo que deduzco de las fotos, las labores de construcción y cuidado, son compartidas por todo tipo de personas, hasta por familias, que además de trabajar viven y se divierten en comunidad y parece que se lo pasan fenomenal, ya que todo su trabajo está impregnado de un sentimiento lúdico que me admira y me hace sentir bien cuando lo miro.


Muchos de estos espacios verdes se han creado en los preciosos entornos rurales del verde japón, pero otros, parecen urbanos o yo quiero pensar que podrían ser cultivados en pequeños espacios del tipo «vacíos urbanos» a los que tan acostumbrados estamos a ver languidecer y llenarse de basura en nuestras civilizadas ciudades.


No son nada sofisticados los espacios verdes creados por esta mujer, muchas materias naturales y propias del entorno y un gusto exquisito en la elección de las plantas, dejándolas crecer de manera aparentemente desordenada para darles un aspecto casi salvajes. Dentro, construcciones ligeras hechas con bambú y madera para crear espacios comunes en los que interactuar, relacionarse y hacer fiestas de lo más variadas.


Además de espacios verdes exteriores clásicos, tipo huertos, jardines granjas, esta artista crea preciosos jardines para interior, algunos se pueden tener dentro de casa por sus reducidas dimensiones, otros son concebidos obras artísticas que expone en galerías y museos.


Para los espacios urbanos compone con delicadeza, frondosos microclimas que caben en una mesa, terrazas y azoteas que parecen vergeles, pequeños jardines privados donde tener un huerto para abastecerse de comida, instalaciones en las que se combina vegetación con objetos y a veces se apoya en las nuevas tecnologías para recrear ambientes oníricos, cualquier espacio que toca esta mujer acaba convertido en una preciosa superficie verde, salpicada de vivos colores.


Mucho saben los japoneses de jardines y por lo que he comprobado, no solo de los clásicos. Namaiki me demuestra que se pueden realizar trabajos de lo más contemporáneo, sin perder de vista las tradiciones más ancestrales.


Os recomiendo que echéis un vistazo a su completa galería, para que disfrutéis tanto de sus trabajos a gran escala como de los pequeños detalles que ella cuida con sumo esmero.


Lo he conocido aquí.








































octubre 18th, 2009

Jardines que ruedan por la calle


Pensaba este fin de semana en que en Madrid cada vez hay más acero, mas granito, más hormigón y en general más color gris, como si se estuviera gestando una conjura para erradicar todo atisbo de vida natural en la ciudad.


He pensado en estas cosas, tan manidas, en diferentes momentos y por circunstancias varias. El primer pensamiento me ha venido, volviendo a Madrid por la carretera de Barcelona, cuando me he dado de narices con las inmensas moles de rascacielos, que configuran este desangelado skyline de Plaza Castilla, innecesario a mi entender.


El segundo momento ha tenido lugar, pasando por mi querida y odiada Plaza de la Luna, cuando me he topado con todo el espacio invadido por la publicidad de un perfume de Hugo Boss, en medio de la plaza una horrorosa escultura del bote, pero fea fea, la fachada del cine Luna completamente vinilado con una tremenda publicidad, también el perímetro de la plaza, todo lo cual me hace ratificarme en mi teoría de que en las plazas de Madrid no hay césped ni vida vegetal porque así es más fácil mercantilizarla y sacar dividendos, el ayuntamiento o Triball que de la sensación de ser el dueño del espacio publico del barrio, además del privado claro está.


Y tercer momento, que me tocó en lo personal y que fue cuando me enteré de que el ayuntamiento cerraba el Solar de Olivar, proyecto hermano de Esta es una Plaza y a los que fue concedida, de palabra, su cesión temporal en reunión con la Concejala de Urbanismo el pasado mes de julio. En el caso de Olivar no han tenido muchos miramientos para incumplir su promesa y en el de Esta es una Plaza, ya con todos los trámites concluidos, no se han dignado ni cogernos el teléfono.


Y con todos estos pensamientos no he podido evitar compartir con vosotros una iniciativa que creo deberíamos adoptar por aquí a poco tardar, para dar un poco de vida a las calles cada vez menos verdes, en las que nos ha tocado vivir.


El proyecto se llama Mobile Garden y lo ha llevado a cabo el artista Tattfoo Tan, Eve S. Mosher, y Simonetta Moro con los alumnos del Eugene Lang College del New York, dentro del festival Art in odd places que se está celebrando estos días.


Como su nombre indica, la acción ha consistido en crear jardines móviles, organizando para ello a un nutrido grupo de estudiantes y artistas, armados con elementos portátiles de deshecho, del pelo de carritos de bebes, maletas viejas, sillas y sillones con ruedas, monopatines… que previamente han cargado de plantas y hortalizas y lanzarse con estos artilugios a la 14 Street, con la sana intención, de ir sembrando el cargamento en los sitios localizados y marcados previamente como aptos para cultivar.


Estos lugares urbanos e insólitos para la siembra, fueron previamente señalados sobre el terreno, con carteles identificativos y también marcados en un mapa, que fue repartido por el vecindario, para invitar a todos, a reflexionar sobre la transformación de las ciudades y por supuesto a continuar con la iniciativa en el futuro.


En su página, Tattfoo Tan explica, como cada uno se puede hacer su propio jardín móvil y también cuenta lo que han pretendido exactamente con esta iniciativa, tan urbana, ecológica, social y divertida, que me hace desear, con todas mis fuerzas, pasear con mi troller por todo Madrid, obras incluidas.


He conocido la iniciativa aquí.












octubre 12th, 2009

Plástico público


Cedric-Bernadotte es un artistas que interviene en la ciudad con materiales de bajo coste, con la buena intención de dotar al espacio público de elementos que muchas veces echamos en falta y que nos permiten permanecer por mayor tiempo e interactuar y divertirnos en él.


Con cinta de embalar, rollos de plástico o cartón, va construyendo su mobiliario efímero, a base de envolver con ellos objetos que ya existen en las calles, de manera que puedan ser usados por los peatones de manera más física.


Sillones fabricados con cartón y cinta marrón, tumbonas y bancos hechos con plástico del que se usa para proteger los palets y paramentos verticales de plástico transparente que nos obligan a variar el rumbo y a través de los que vemos la vida en la calle de forma difuminada… esas son algunas de sus creaciones.


Muchos de sus trabajos han sido llevados a cabo dentro de festivales, pero no se si el resto fueron realizados con el espíritu altruista y guerrillero que yo más aprecio.


Dos puntos negros que encuentro en este trabajo, que pueda ser un verdadero incordio para los que tienen dificultades de movilidad y vean su paso obstaculizado innecesariamente y otro, el enorme gasto de plástico que se requiere para hacer cada pieza, espero que lo reciclen después…


Lo he conocido aquí.


















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