marzo 14th, 2008

Joyas de porcelana


Delicadas piezas son las que crea la diseñadora holandesa Gesine Hackenberg. Me han gustado a simple vista y cuando he leído sobre ellas no me han defraudado.


Según cuenta la autora, hay objetos que por el uso que le damos, se convierten en indispensables, con algunos de ellos unos nos desenvolvemos en nuestras rutinas diarias, otros tienen un valor sentimental porque se relacionan con el pasado, porque otras personas los utilizaron antes o simplemente porque estéticamente nos fascinan.


Ella trabaja sobre ese tipo de objetos, sobre todo con los adornos corporales. Yo estoy de acuerdo con ella en que la joyería, o simplemente la bisutería, es algo muy privado, que al ser usado diario y estar tan pegado al cuerpo se relaciona íntimamente con nuestros sentimientos y costumbres y dice mucho del portador aún sin pretenderlo. No se si lo he dicho alguna vez pero me encantan los broches.


Cuando habla de los objetos no sólo se refiere a joyería sino a pequeño detalles de uso cotidiano como las cucharas por las que tiene una clara debilidad.


Y ahí estamos otra vez, con el tema de la reutilización, estupendamente llevada a cabo por la artistas. Esta vez, piezas antiguas sin mucha utilidad en el presente, adquieren una apariencia de lo más contemporánea sin perder su encanto y su aspecto nostálgico.


Las piezas que más me interesan son las que ha construido extrayendo pedazos de cerámica de recipientes antigua. Trocitos cuidadosamente seleccionados con los que elabora bonitos colares (un poco grandes para mi gusto) pendientes, anillos y por supuesto pequeños y delicados broches, que a mi me parecen maravillosos.


En cuanto a su colección de cucharas… pues me gustan las de cerámica, pero no las encuentro mucha utilidad práctica, por lo que al final también acabaría poniéndomelas en la solapa.


marzo 8th, 2008

Jugando a las casitas, de cartón


Visto que no soy la única a la que le gustan las casitas de cartón para niños, quería compartir, el trabajo de graduación «El fin del mundo mirando al techo» realizado por Producciones Invisibles compuesto por Adrián Villa y Carolina Pinzón, dos estudiantes de la Facultad de Artes, para su trabajo de grado, en la Universidad Nacional de Bogotá.


Este grupo intervino un apartamento de 30 metros en el centro de Bogotá reorganizando los espacios interiores para adaptarlos a las necesidades de las dos personas que iban a habitar en él.


Para ello, utilizaron cajas de cartón que compraron a una empresa de reciclaje de cartón. No estaba entre sus intenciones salvar el planeta mediante el reciclaje sino replantearse el uso de objetos que existían entre ellos sin entrar en si era basura o no.


Eligieron los cartones que más les interesaron y los transportaron a la casa, en total 9 bultos, con los que empezar a reorganizar el espacio interior. Uno de los trabajos más interesantes que tuvieron que hacer fue el de clasificar los cartones, entre los que venían de regalo todo tipo de documentos en papel, cartas de amor, apuntes, dibujos facturas…


A medida que los dos estudiantes iban levantado las paredes de cartón se iban quedando más atrapados en el interior del espacio, ese que había sido diseñado por y para ellos.


El resultado es un extraño habitáculo de cartón compartimentado, dentro de un apartamento a cuyo interior se accede por medio de pequeñas puertas y túneles. Una especie de casita de muñecas para mayores que no quieren crecer, hecho con un patchwork de cartones de los que se utilizan para embalar todas esas cosas que compramos para decorar nuestra vida.


Me parece un sitio ideal para quedarse en un día de reflexión como hoy.


Lo he visto en The June Fox y las fotos las he sacado de Flickr. Toda la documentación sobre este trabajo lo podéis encontrar en su blog.


Ahora me voy corriendo que me dicen que tengo que celebrar que hoy es mi día, el de la mujer, ¿será que el resto de los días no nos corresponde protagonismo ninguno?. En fin, aun nos queda mucho por avanzar, pero eso es otra historia…


marzo 4th, 2008

Una verdadera cocina del futuro


La Cocina Ética, es el proyecto de una joven diseñadora, Alexandra Sten Jørgensen, recién graduada en la Buckinghamshire Chilterns University de Inglaterra y que ha presentado en el New Designers 07.

El proyecto consiste en una cocina para el futuro no muy lejano, que aprovecha el agua y los residuos de alimentos para nutrir una planta que según viva o muera nos va a decir si reciclamos lo suficiente.

Según cuenta la autora, el consumo ético no será un estilo de vida que nosotros vayamos a elegir en el futuro, sino una necesidad, así que es una buena idea, unificar la ética y la funcionalidad de una manera atractiva, para entender más fácilmente cómo el funcionamiento de la naturaleza y el consumo están conectados.

La cocina está diseñada como una isla, formada por un sumidero y una superficie, donde preparar los alimentos, debajo los residuos orgánicos y el reciclaje de envases .

La planta por un lado es alimentada por el compos generado por el reciclaje orgánico y por el otro es regada por el agua sobrante de la que se consume, a través de un mecanismo adjunto a la tubería de residuos.


La vida de la planta, se basa pues en lo bien que adaptarse el consumo el reciclaje y la estética.

¡Es una buena opción para las cocina del futuro?.

Lo he visto en Designer Blog

marzo 3rd, 2008

Reutilización como bandera


Rotor es una interesante empresa belga que intenta ir un paso más allá del reciclaje potenciando sobre todo la reutilización de los objetos.


Según ellos, aunque el reciclaje es bueno, también tiene inconvenientes. En producir nuevos productos se requiere mucho gasto de energía y si se incineran, aunque produzcan energía se destruye la materia. Así que claramente la reutilización es la opción más interesante, aunque injustamente es a la que menos interés se presta.


Cuando un producto se reutiliza para un fin similar al que fue creado, el consumo de energía en su producción es mínimo. Además tanto la empresa que proporciona la materia y que se ahorra el coste de su eliminación o incineración, como la que la utilizará, que tiene materia prima gratis, salen claramente beneficiados y entre las dos evitan el derroche.


Y sobre estas bases trabaja Rotor, una plataforma para la gestión de los residuos industriales y la reutilización. Pretenden, entre otras cosas, fomentar los contactos entre los productores y los posibles interesados en los residuos.


Rotor ha creado para su sede la RDF181 una construcción parásita adosada en un edificio en un terreno desocupado del centro de Bruselas, que utilizarán durante 1 año, hasta febrero del 2009. En ella, además de trabajar, organizarán exhibiciones y charlas.


Aunque no cuentan cómo ha sido construida, por las fotos puedo ver que los materiales empleados tienen toda la pinta de haber sido reutilizandos.


Rotor ha organizado por ejemplo un certamen en el 2004 llamado Looplab, donde 10 jóvenes diseñadores fueron elegidos para participar en un taller en el que se les educó sobre como utilizar restos en sus trabajos.


En las navidades del 2005 su iniciativa Au Bon Marché consistió en crear una especie de tienda donde se exponían productos mas o menos artesanales, que podían ser tomados por cualquiera, siempre y cuando dejara en su lugar otro de una calidad similar.


En el 2006 ayudaron al los vecinos de los barrios a preparar la Zinneke una cabalgata popular que se celebra cada 2 años, donde todo se hace artesanalmente y con material reutilizado. En el 2008 lo harán otra vez. Además han organizado Workshops.


En cuanto a diseño, un proyecto muy interesante que han llevado a cabo ha sido la panelación de una cocina con el contrachapado de deshecho, de una empresa especializada en realización de cajas de cartón para embalajes de lujo.


Estos contrachapados fueron los que se utilizaban como plantilla para las cajas y en ellos se pueden apreciar los desarrollos de las cajas. El resultado me encanta.


También han diseñado mesas y sillas de placas de mármol de Carrara que estaban quitando de la fachada de una biblioteca de Bruselas.


Y esto lo he visto en Guerrilla Innovation.

marzo 2nd, 2008

Cerámica que crece y se extiende por las paredes


Jennifer Prichard es una ceramista muy talentosa que se dedica a pegar pequeñas piezas de cerámica en las paredes formando increíbles composiciones que parecen dotadas de vida. Algunas me recuerdan a paredes vegetales o algunas colonias de animales del fondo del mar, y no me extrañaría que al tocarlas se movieran suavemente o incluso se echaran a volar o nadar.


Pero no no se mueven y tampoco son blanditas porque cada pequeña pieza que forma la composición está hecha de cerámica y además a mano. La autora trabaja con paneles completos en los que una a una va pegando cada pieza, a gusto del cliente también ha creado varias series de baldosas modulares.


Algunas de las piezas me recuerdan mucho a la cerámica japonesa de colores neutros y con sutiles toques de vivos colores con un acabado lacado y cristalizado.


Lo quería enseñara porque no se si a vosotros os pasa pero es que empiezo a estar un poquito cansada de llamativos papeles pintados y creo que la posibilidad de hacer composiciones personalizadas en 3D es una evolución muy interesante.


Desgraciadamente el precio de estas obras deben ser carisisísismo pero… a lo mejor… a alguien le puede inspirar para hacerse las suyas propias. ¿Os acordáis de aquellas figuritas tan horribles que se hacían de miga de pan?, pues a lo mejor evolucionadas simplificadas y puestas en las paredes daban el pego.


Bueno en cualquier caso, me parecen piezas muy interesantes, decorativamente hablando, es como si aportaran vida a los espacios interiores y me producen ganas de tocarlas, aun sabiendo que son frías y duras.


Pero seguro que a alguno le desagrada pues podría dar la sensación de que una colonia de champiñones le han salido en la pared.



Lo he visto en Whynot.

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