octubre 19th, 2009

Naturaleza japonesa contemporánea


Para animarme un poco y también a mis compañeros de Esta es una Plaza he decidido dedicar la semana del ático a proyectos que tengan que ver con la naturaleza y si puede ser en entornos urbanos, pues mejor, a ver si encuentro suficiente material que ya me empieza a costar…


Hoy quiero dedicar este post a Namaiki una artista japonesa que diseña jardines y huertos, espectaculares en todos los sentidos, tanto por si belleza formal que me parece evidente, como por la manera colectiva en que se organiza el trabajo en ellos.


Por lo que deduzco de las fotos, las labores de construcción y cuidado, son compartidas por todo tipo de personas, hasta por familias, que además de trabajar viven y se divierten en comunidad y parece que se lo pasan fenomenal, ya que todo su trabajo está impregnado de un sentimiento lúdico que me admira y me hace sentir bien cuando lo miro.


Muchos de estos espacios verdes se han creado en los preciosos entornos rurales del verde japón, pero otros, parecen urbanos o yo quiero pensar que podrían ser cultivados en pequeños espacios del tipo «vacíos urbanos» a los que tan acostumbrados estamos a ver languidecer y llenarse de basura en nuestras civilizadas ciudades.


No son nada sofisticados los espacios verdes creados por esta mujer, muchas materias naturales y propias del entorno y un gusto exquisito en la elección de las plantas, dejándolas crecer de manera aparentemente desordenada para darles un aspecto casi salvajes. Dentro, construcciones ligeras hechas con bambú y madera para crear espacios comunes en los que interactuar, relacionarse y hacer fiestas de lo más variadas.


Además de espacios verdes exteriores clásicos, tipo huertos, jardines granjas, esta artista crea preciosos jardines para interior, algunos se pueden tener dentro de casa por sus reducidas dimensiones, otros son concebidos obras artísticas que expone en galerías y museos.


Para los espacios urbanos compone con delicadeza, frondosos microclimas que caben en una mesa, terrazas y azoteas que parecen vergeles, pequeños jardines privados donde tener un huerto para abastecerse de comida, instalaciones en las que se combina vegetación con objetos y a veces se apoya en las nuevas tecnologías para recrear ambientes oníricos, cualquier espacio que toca esta mujer acaba convertido en una preciosa superficie verde, salpicada de vivos colores.


Mucho saben los japoneses de jardines y por lo que he comprobado, no solo de los clásicos. Namaiki me demuestra que se pueden realizar trabajos de lo más contemporáneo, sin perder de vista las tradiciones más ancestrales.


Os recomiendo que echéis un vistazo a su completa galería, para que disfrutéis tanto de sus trabajos a gran escala como de los pequeños detalles que ella cuida con sumo esmero.


Lo he conocido aquí.








































octubre 18th, 2009

Jardines que ruedan por la calle


Pensaba este fin de semana en que en Madrid cada vez hay más acero, mas granito, más hormigón y en general más color gris, como si se estuviera gestando una conjura para erradicar todo atisbo de vida natural en la ciudad.


He pensado en estas cosas, tan manidas, en diferentes momentos y por circunstancias varias. El primer pensamiento me ha venido, volviendo a Madrid por la carretera de Barcelona, cuando me he dado de narices con las inmensas moles de rascacielos, que configuran este desangelado skyline de Plaza Castilla, innecesario a mi entender.


El segundo momento ha tenido lugar, pasando por mi querida y odiada Plaza de la Luna, cuando me he topado con todo el espacio invadido por la publicidad de un perfume de Hugo Boss, en medio de la plaza una horrorosa escultura del bote, pero fea fea, la fachada del cine Luna completamente vinilado con una tremenda publicidad, también el perímetro de la plaza, todo lo cual me hace ratificarme en mi teoría de que en las plazas de Madrid no hay césped ni vida vegetal porque así es más fácil mercantilizarla y sacar dividendos, el ayuntamiento o Triball que de la sensación de ser el dueño del espacio publico del barrio, además del privado claro está.


Y tercer momento, que me tocó en lo personal y que fue cuando me enteré de que el ayuntamiento cerraba el Solar de Olivar, proyecto hermano de Esta es una Plaza y a los que fue concedida, de palabra, su cesión temporal en reunión con la Concejala de Urbanismo el pasado mes de julio. En el caso de Olivar no han tenido muchos miramientos para incumplir su promesa y en el de Esta es una Plaza, ya con todos los trámites concluidos, no se han dignado ni cogernos el teléfono.


Y con todos estos pensamientos no he podido evitar compartir con vosotros una iniciativa que creo deberíamos adoptar por aquí a poco tardar, para dar un poco de vida a las calles cada vez menos verdes, en las que nos ha tocado vivir.


El proyecto se llama Mobile Garden y lo ha llevado a cabo el artista Tattfoo Tan, Eve S. Mosher, y Simonetta Moro con los alumnos del Eugene Lang College del New York, dentro del festival Art in odd places que se está celebrando estos días.


Como su nombre indica, la acción ha consistido en crear jardines móviles, organizando para ello a un nutrido grupo de estudiantes y artistas, armados con elementos portátiles de deshecho, del pelo de carritos de bebes, maletas viejas, sillas y sillones con ruedas, monopatines… que previamente han cargado de plantas y hortalizas y lanzarse con estos artilugios a la 14 Street, con la sana intención, de ir sembrando el cargamento en los sitios localizados y marcados previamente como aptos para cultivar.


Estos lugares urbanos e insólitos para la siembra, fueron previamente señalados sobre el terreno, con carteles identificativos y también marcados en un mapa, que fue repartido por el vecindario, para invitar a todos, a reflexionar sobre la transformación de las ciudades y por supuesto a continuar con la iniciativa en el futuro.


En su página, Tattfoo Tan explica, como cada uno se puede hacer su propio jardín móvil y también cuenta lo que han pretendido exactamente con esta iniciativa, tan urbana, ecológica, social y divertida, que me hace desear, con todas mis fuerzas, pasear con mi troller por todo Madrid, obras incluidas.


He conocido la iniciativa aquí.












octubre 5th, 2009

Mobiliario con ramas


Me ha enganchado esta pieza de mobiliario y bueno, quería dejarla por aquí para ver si os gusta tanto como a mí


Se trata de un trabajo de Studiomama, en colaboración con el colectivo TEN XYZ formado por 10 diseñadores, que todos los años se encargan de presentar proyectos sostenibles a la feria 100% Design de Londres.


Este año, el reto era idear piezas con reminiscencias ecológicas, utilizando la tecnología digital y así fue como Nina Tolstrup, diseñadora de Studiomama, llegó a crear la serie, Branch Out, que tanto me ha gustado.


La idea es bastante simple, cogió ramas caídas, que metió en un escaneadas en 3D y mediante un sofware las transformó hasta convertirlas en piezas de ensamblaje, con apariencia de lo más real, a las que sólo tuvo que añadir ramas, para obtener unos caballetes con los que montar una mesa sencilla y para mi gusto preciosa.


También ha creado, basándose en ese mismo tipo de piezas de ensamblaje, inspiradas en la naturaleza, colgadores, percheros y seguro que pronto continuará con muchos más objetos interesantes, sillas, mesas, marcos estanterías…


Ahora que están podando los arboles de Madrid me están dando ganas de ir corriendo a recoger ramas, para convertirlas en piezas de mobiliario.


Lo he conocido aquí.

septiembre 24th, 2009

Casa blanca en paisaje otoñal


Me gustan mucho esta casa de dos viviendas, del arquitecto chileno Smiljan Radic Clark.


Será por su sobriedad; por su color blanco; por su patio abierto, pero no del todo, a la naturaleza; será porque conservó los viejos nogales, que proyectan su sombra sobre el enlosado; será por sus grandes ventanales interiores o por esas otras ventana que miran al exterior y que parecen cuadros de paisajes o quizás sea por ese aire de soledad y un pelín de tristeza que destilan las fotos…


No lo sé exactamente, pero al ver las imágenes, he sentido tremendas ganas de permanecer en su patio, sentada bajo la lánguida sombra, de ese viejo árbol sin hojas…


La he conocido aquí.













septiembre 23rd, 2009

Espacio privado de uso público


Arte público partiendo de lo privado, me gusta la idea que ha llevado a cabo la artista Dagmar Schmidt en Halle Alemania.


Tomando como base los cimientos de un edificio típico de la Alemania del Este y utilizando como material de construcción planchas de hormigón recicladas, ha levantado un impresionante monumento, en forma de escultura, a lo que fue la arquitectura Plattenbau alemana posterior a la Primera Guerra Mundial.


Eligió para su proyecto, un edificio de 5 plantas de vivienda pública, el Grabungsstaedte que iban a derribar y conservó el trazado antiguo, conservando las paredes originales que cortó a 80 cm de alto, llenando el interior con mobiliario realizado con las mismas planchas de hormigón empleadas en la construcción original del edificio.


Con esto consiguió, que a pesar de ser una nueva construcción, siguiera conservando la esencia de su antiguo uso.


Según el recuento hecho por la artista, el interior fue equipado con camas, sillas,mesas, armarios, cocinas,lavabos y bañeras, sillones y mesa de café y otro tipo de muebles.


Esta pieza se utiliza actualmente como parque público y por las fotos que he podido ver en primavera está bastante concurrido, además muchos skaters practican sobre el mobiliario, sin miedo a estropearlo.

Precioso espacio público, levantado sobre los escombros un espacio privado.


Lo conocí aquí.





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