
Es raro que los artistas urbanos consideren las fuentes y estanques públicos como material artístico, pero estos días he encontrado una intervención urbana con agua, que me apetece mucho dejar por aquí y que me ha recordado otra, que tenía ganas de mostraros.

En ambos proyectos, la simplicidad, la sensibilidad y la buena integración en el espacio público, me han impresionado, así que voy a contarlos de menor a mayor, es decir del que me encanta, al que también me gusta mucho…

La Street Fountain de Helmut Smith, un trabajo de 2002, que como el resto de su obra, me deja impresionada, por algo es invitado permanente en el ático. ¿Se puede hacer algo más simple y bien integrado en el entorno urbano? ¿no os gustaría encontraros con esta obra, tan diminuta y encantadora cuando andáis por la calle? a mí desde luego me alucinaría.

El planteamiento es bien simple, unos chorros de agua que surgen impulsados con una bomba de agua y que se activa con el agua acumulada por la lluvia en los huecos del pavimento deteriorado. Así de sencillo, como si casualmente se hubiera roto una tubería, pero con la ventaja de que no gasta agua innecesaria… pasmoso.

El siguente y mucho más ambicioso proyecto público ha sido creado por la artista Joanna Rajkowska y se llama Oxygenator.

Se trata de un estanque de unos 150 m2 de superficie y 1 m de profundidad, que ha sido construido por encargo del Centre for Contemporary Art de Varsovia en una superficie medio olvidada en un barrio caótico y pobre, donde se dan cita vagabundos oficinistas, ancianos y turistas, de paso hacia otros lugares.

En la superficie del estanque, unos cuantos nenúfares y flores de loto, algunas plantas en la parte inferior del estanque y burbujas de aire enriquecido con oxígeno, que emergen a la superficie y aumentan la concentracion de oxígeno en la zona, mejorando el ambiente y la capacidad de respirar. Por encima del estanque, se mantiene una niebla, producida por difursores que atrapan el aire enriquecido.

También los alrededores del estanque fueron acondicionados por la artista para el disfrute del entorno, lo mismo que los bancos.

Una pena que sólo durase un mes, me parece un agradable espacio de reunión vecinal, una plaza fresca y relajante, para disfrutar de ella en periodo estival y además… saludable…

Lo he encontrado aquí.
