junio 2nd, 2008

Logotipos que en paz descansan


La publicidad es una de las disciplinas más odiadas por los artistas, sobre todo por los urbanos, que lanzan sus sprays y pinceles envenenados contra ella, a la menor ocasión. Mucho del arte más interesante que hoy se puede ver en las calles, trata de subvertir el lenguaje publicitario para ponerlo en evidencia a los ojos de la sociedad.


Dentro de estas manifestaciones artísticas antipublicidad, algunas convierten a los logotipos en el blanco de sus iras, el caso más conocido es el del artista Zevs que modifica logos para convertirlos en imágenes viscosas y escurridizas.


Otro caso, el que me ocupa hoy, es el de la artista Laura Keeble, que ha creado una instalación de arte urbano, Graveyard Install, en la que los logotipos pasan a integrarse en el paisaje de un cementerios y lo hacen nada menos que en forma de lápidas de piedra.


Así logos como el de Nike, Channel o McDonald’s, comparten protagonismo con todo tipo de cruces y símbolos religiosos, lo que claramente está haciendo referencia a que los logos, como representación última de las marcas comerciales, se han convertido en iconos de la nueva religión del consumismo.


Además, esta artista urbana, ha creado instalaciones anticonsumo como por ejemplo la Christmas Shopping Install en la que situó, en plena calle de comercio de lujo londinense, New Bond Street, tres figuras a tamaño real, que parecían sacadas de un belén, pero que en realidad representaban, la muerte portando bolsas de boutiques de lujo de la zona.

Como sentido del humor no le falta a esta mujer, también ha creado una obra, The skull Install que critica de manera abierta, la patética realidad del mercado del arte.


En este caso es Damien Hirst, quien sale mal parado. La artista crea una reproducción utilizando materiales baratos de la famosa calavera de diamantes de este autor y la coloca, aparentemente abandonada, al lado de una bolsa de basura y una caja de embalaje en la White Cube Gallery de Londres. Después se pregunta ¿Forgotten something?.

Todo queda explicado en estos trabajos, de manera simple y con gran sentido del humor, para que todo el mundo entienda de lo que se está hablando.


Lo he visto en Computerlove.

mayo 28th, 2008

Pequeñas gestos artísticos desperdigados por la ciudad


Para intentar compensar mi post de ayer sobre la muerte en las calles hoy os dejo una intervención urbana con vocación más humanitaria y al servicio de la comunidad, lo cual también es una buena forma de encontrar un sentido al arte puesto en la calle.


El artífice de tan «magnánima» obra es el artista holandés Harmen de Hoop del cual no se nada, ni falta que me hace, por otro lado. Sólo he visto su obra y me parece bastante ocurrente cómo interviene la ciudad para proporcionar a los habitantes pequeños reductos donde disfrutar el tiempo libre en espacios comunes o de qué manera proporciona herramientas para mejorar la interacción con el mobiliario público.


En sus trabajos clasificados dentro de pintura, lo que hace es delimitar espacios para el deporte mediante marcas blancas en el asfalto. De esta manera proporciona improvisadas pistas de baloncesto en solares vacíos. En el caso de Basketball Court 6 la propia comunidad instaló la cesta para jugar en el espacio asignado por Harmen. También ha dibujado porterías, y espacios para la circulación de bicicletas y peatones en caminos que discurren por la naturaleza.


Con sus esculturas continua en su línea de servicio al ciudadano, intentando aportar al mobiliario público recursos, no del todo aprovechables, pero con un sentido del humor que inciden en puntos débiles o que intentan poner en evidencia algunas carencias.


Por ejemplo, pone una taza para que la gente beba, del agua contaminada de un canal. Otro ejemplo, situa destornilladores al lado de teléfonos públicos con la intención de servir para abrirlo en caso de que se cuelen las monedas. También cambia de lugar papeleras para ubicarlas en sitios más útiles, como al lado de una escuela o adosadas a una portería de fútbol. Lo mismo ha hecho con extintores.


También ha dejado herramientas de jardinería en carteles informativos de parques, saleros y pimenteros en mesas de camping, una fuente en la base de una escultura que representa a una madre, juguetes en pequeñas isletas de semáforo para que los niños jueguen… y un montón mas de pequeños objetos como sin importancia pero que al descubrirlos, si es que lo haces, ya que son casi imperceptibles, no puedes evitar esbozar una sonrisa.

Otra manera que ha encontrado de lanzas sus mensajes, cargados de crítica, aunque revestidos de humor es con sus esculturas vivas una serien en la que coloca animales en la ciudad, por ejemplo caballos atados a postes, cabras pastando en secas isletas, ovejas dentro de jardines cercados.


También sitúa personajes realizando acciones que no corresponden con la ubicación elegida, un niño jugando con la tierra debajo de un árbol de la calle y otro jugando al fútbol en una mini isleta. Una mujer practicando tenis en un callejón de la ciudad, un pintor restaurando una señal vial…


En otra serie se vale de las palabra para definir espacios que no están destinados al uso que se menciona, un ejemplo, coloca la palabra hotel en la entrada del metro, en cabinas de teléfono, o en maquesinas de autobús, sitios donde normalmente se refugian los sin techo.


Dentro de estas acciones con textos me ha llamado especialmente la atención, por lo surrealista, una en la que ha rellenado un pequeño hueco en el asfalto, con tierra para plantas y ha añadido un cartel que reza «cultive sus propias verduras».


Además ha realizado performances con bastante mala leche, mejor que le echéis un vistazo vosotros mismos…


En resumidas cuentas, una obra pretendidamente menor, la que lleva a cabo este artista, que no tiene intención de trascender o de provocar abiertamente, tampoco de remover conciencias, pero… que puede alegrarnos el día o hacernos reflexionar un poquito si somos capaces de reparar en ella.


Sutil manera de subvertir el espacio, lo cual también tiene su mérito. Yo, me quito el sombrero.


Visto en Pytr75.










mayo 27th, 2008

La muerte se instaló en las calles de Nápoles


Varias circunstancias se han dado para que cambie el post que iba a escribir hoy sobre algo que me he traído de Copenghague y decida hacerlo sobre Ernest Pignon-Ernest un particular artistas urbano que compone su obra con técnica al más puro estilo clásico pero que remata con mensajes reivindicativos de actualidad que, creo, no dejan impasibles a los que se topan con ella.

He dado con él a través de A desgana justo después de leer los post sobre La ética de la muerte en los que Paul M. de Inicios nos hace participes de sus dudas sobre si deben o no ser mostradas imágenes explicitan sobre la muerte.


Le comentaba yo, que me parece que llaman mucho más la atención las escenas de muerte, sacadas de su contexto habitual en los medios de comunicación, de ahí lo efectivo que resulta que esas imágenes lleguen por conductos relacionados con el arte. La publicidad, en ocasiones, también ha tratado de enfrentarnos con ese mismo tipo de escenas, pero como sus fines son mucho más perversos no merecen ser tenidos en cuenta aquí.

Hace tiempo, publicamos en Flylosophy un artículo, Art not war sobre el arte y la guerra, con ejemplos de cómo el artista tiene el poder de ponernos, de una bofetada visual, en la órbita de la realidad del momento, el artículo es del 2005, dios ¡cómo pasa el tiempo! la información ahora resulta algo obsoleta pero bueno, son trabajos que en su momento verdaderamente nos impactaron y a mí, aún pasado el tiempo, lo siguen haciendo.


Bueno, pues a lo que iba, que me he encontrado en A desgana con la obra de Ernest Pignon-Ernest y he pensado… un ejemplo buenísimo, que me viene al pelo para tratar de dar significado a mis tribulaciones de hoy…

Porque en mucha de la obra de este artista, justo la que a mí mas me ha interesado, la muerte es protagonista. Una muerte que saca a las calles y que muestra sin pudor, que no es un documento fotográfico sino arte urbano, del que te encuentras cuando vas a la compra y que está condenado a desaparecer. En este caso, viene envuelto en una elaborada técnica de carboncillo cuya apariencia de arte clásico no le quita ni un ápice de dramatismo y actualidad.


Cuando he visto su trabajo en la ciudad de Nápoles que desarrolló de 1988 al 1995, tampoco es que sea muy actual que se diga, me ha dado un vuelco el corazón, del primer vistazo he creído ver cómo las obras de José de Ribera (El Españoleto) han salido a las calles de su ciudad. Por si no os lo había dicho, cuando tengo que nombrar a de mis pintores preferidos, él siempre está en mis pensamientos.

Pero no es Ribera sino Caravaggio el inspirador de su trabajo, por lo que he leído, pero a mí me parece que alguno de sus martirios ha debido ver. En cualquier caso, en el artículo aparecido en la revista sepiensa.net nos hablan del significado de esta serie de trabajos del autor. Sin que sirva de precedente os animo a que lo leáis, pues contiene algunas reflexiones sobre arte urbano en general.


Yo, a golpe de vista, me quedo con que, es una obra que me conmueve, inevitable tratándose de la muerte, aunque también ayuda que haya sido realizada con bastante perfección técnica y que se emplee un lenguaje artístico de hace 400 años que en mi opinión resulta igualmente eficaz y conmovedor a día de hoy, sin importar que se hable de sida o de cualquier otro tema que nos queramos imaginar.

Otra cosa que me parece importante en esta obra, es que tiene todo en sentido del mundo haberla dejado en las calles de la maravillosa y actualmente inmunda, Nápoles, una ciudad donde es inevitable pensar en la muerte, en el caos, en la suciedad en los mitos y en esa especie de belleza decadente que impregna todo y da color a sus muros. En otro lugar no hubiera sido lo mismo.


Es muy interesante que Ernest realice su trabajo pensando en el contexto en el que va a ser visto, no siempre ocurre, muchos artistas urbanos realizan el mismo tipo de trabajos en cualquier parte del mundo, ¿será porque ahora casi todo se conoce por internet y así el entorno deja de tener importancia?. En el caso de la relación del artista con Nápoles se intuye una total familiaridad y armonía.

El resto de su obra, es interesante también, aunque no tanto para mí, dado que su temática me parece más evidente. En cuanto a la perfección de su técnica pictórica, pues lo que digo siempre, aunque no se puede apreciar bien es su web, creo que me gusta por estar en la calle, en una galería seguramente tendría criterios mucho más exigente, ¿será por eso que no me hace gracia que el arte urbano ande metiéndose en los espacios cerrados?…


Se puede ver más obra, que no aparece en la web, en este vídeo tan efectista.

mayo 25th, 2008

Cuando algunos arquitectos descontentos pasaron a la acción


Tenía ganas de hablar de un colectivo de arquitectos que conocí gracias al artículo Culture Jamming: Ruido en la transmisión que publicamos en Flylosophy el mes pasado, en dicho texto, hablábamos de distintas maneras de subvertir los espacios públicos invadidos por la publicidad.

Entre todos los artista y colectivos antipublicidad me llamaron la atención los
Space Hijackers, un grupo de anarquitectos, dedicado a: «la lucha contra la opresión constante que sufren los espacios públicos por parte de las instituciones, empresas y planificadores urbanos, en su propio beneficio».



Se oponen, entre otras cosas, a la forma en que los usuarios de los espacios públicos cada vez somos más controlados, ya sea mediante circuitos cerrados de televisión instalados para vigilarnos o mediante elementos arquitectónicos diseñados para el control de nuestro ánimo.

Según exponen en su manifiesto «Cada calle está ahora llena de cámaras de seguridad, (para nuestra protección, por supuesto) y cada espacio público está diseñado pensando en el flujo del tráfico. Las personas se han convertido en unidades que se dirigen y se trasladan físicamente alrededor del espacio. El Estado crea un sistema en el que nos movemos y vivimos, un espacio funcional en una escala masiva.
El control al que se somete a los usuarios de dicho espacio, a menudo ha adoptado la forma obvia de dispositivos físicos dentro de la arquitectura, sin embargo también se utilizan otros métodos mucho más sutiles en su diseño, incluso se trabaja con la psicología.


El espacio está siendo diseñado para afectar a nuestro espiritu, nos están imponiendo el estado de ánimo que requieren las empresas para estar en condiciones de competir con sus rivales, para lo cual, utilizan el idioma de su arquitectura y el conocimiento de cómo reaccionar ante los espacios»

Este colectivo de arquitectos, a través de sus distintas acciones de secuestro, tratan de crear conciencia y cambiar la forma en que las ciudades son utilizadas y percibidas. Además de esto, reclaman la devolución de la propiedad pública a lsus verdaderos dueños y muy importante, están en contra de la destrucción de la cultura local, en nombre del progreso económico, que tiende a homogeneizarlo todo.

Como buen movimiento de subversión, trabaja para destruir jerarquías lo cual hacen con medios muy simples, utilizan el mismo lenguaje de los arquitectos y las empresas planificadoras, es decir subvierten su trabajo y corrompen la cultura de la arquitectura.

Ellos quieren confundir, sin pretender en ningún momento sustituir el actual lenguaje erroneo que se emplea en la arquitectura. No tratan de hacer una revolución, que opinan estaría abocada al fracaso, secuestrar los espacios públicos, no como lo haría un movimiento de resistencia, sino con la intención de ser el catalizador, el agente provocador, que haga que los ciudadanos se conciencien y actúen.

También pretenden generar un foro para el debate y el desarrollo de ideas y construir un lugar común donde unos ayuden a los otros con sus ideas.

Casi 90 acciones subversivas has sido llevadas a cabo por este grupo desde 1999 y en todas ellas el sentido del humor es una de sus más importantes aportaciones.

Su primera acción importante fue el secuestro de una línea de transporte del metro de Londres para convertirla en una discoteca. Para ello 150 personas afines participaron en una fiesta improvisada, donde los vagones pasaron a ser un club nocturno con música y bebidas. Los sorprendidos pasajeros fueron invitados a beber gratis. Los empelados del metro tardaron bastante en darse cuenta de la situación y para entonces la fiesta estaba ya en su apogeo.

La intención final era interrumpir por completo la forma en que el metro debe funcionar y destruir ideas preconcebidas sobre cómo los usuarios deben actuar dentro de él, así, todos los que involuntariamente formaron parte de esta fiesta cambiaron su percepción de lo que es un viaje en metro.

Una accion reciente fue la SOCPA – Tube Patrol en la que una supuesta patrulla de informadores oficiales, advierte a los susuarios, que en el trayecto en el metro lo que se lea o escuche es controlado en busca de mensajes políticamente incorrectos o subversivos, invitándo a los que sospechen de la legalidad de sus contenidos, a dejar de hacer uso de ellos.


En Professional Protest Stall on the Police Demo integrantes del colectivo se ofrecieron como apoyo logístico en una huelga de policías de Londres. Descubrieron que este cuerpo tenía gran experiencia en aplastar las manifestaciones públicas pero que no estaban bien informados de cómo hacer oír sus reivindicaciones salariales.

Entonces montaron un stand en el recorrido de la manifestación de los policías para servirles de apoyo, componiendo canciones, diseñando sus pancartas e incluso dándoles asesoramiento jurídico…

Starbuck es uno de sus objetivos predilectos, una de sus acciones, tienen varias, consistió en restaurar los pezones, que la sirena del logo había perdido, en la nueva versión políticamente correcta de su imagen.

Muy sonados han sido sus ataques masivo de Santa Claus irreverentes y borrachos a centros comerciales durante la campaña de navidad.

Me podría pasar hora hablando de sus imaginativos y efectivos secuestros, pero es mejor que vosotros mismos lo disfrutéis en su página, es que son tantos y tan ocurrentes que me cuesta elegir. Si tenéis un rato os garantizo diversión asegurada.

Además, para el que esté interesado en saber más sobre acciones de guerrilla, el repertorio de ideas que han llevado a la práctica es buenísimo, de libro.
Saludos desde Copenhague, me vuelvo mañana, cargadita de diseño del bueno, danés por supuesto, del mejor arte urbano de Zevs y de magníficas ideas para intervenir la ciudad. Todo sin pisar Londres…
mayo 21st, 2008

Para más información, mira el reverso

Andrea Acosta, una joven artista Colombiana que trabaja en Alemania y cuyo proyecto se denomina I-mperfect 2.o, ha realizado intervenciónes en señales de tráfico, que poco tienen que ver con las que estamos acostumbrados a encontrar, mucho más reivindicativas y por supuesto siempre en un primer plano y por delante.

Pues esta artista lo que ha hecho ha sido utilizar la trasera de dichas señales y no precisamente para lanzar mensajes reivindicativos, sino para plasmar en ellas sutiles y delicadas formas vegetales.

Aún con el exceso de información que existe en los espacios públicos, la artista considera que poner estos casi imperceptibles dibujos en el reverso de las señales es un acto subversivo, que utiliza este espacio olvidado para cuestionar la funcionalidad de lenguaje de signos en el espacio público.


Este pequeño cambio en la superficie gris, tiene para mí el poder de interrumpir la vida cotidiana, hacer que la gente se pare a mirar, que cambie sus costumbres lo que inevitablemente conduce, a que reparen en esos pequeños detalles que les rodean.

La técnica empleada ha sido en algunos casos la pintura, en otro vinilos impresos y cortados y por último, directamente el dibujo ha salido a la luz limpiando la superficie.

Esta intervención tuvo lugar en una pequeña ciudad de Alemania, muy cerca de la ciudad de Bremen. La idea era conmemorar el 100 º aniversario de la muerte de la pintora Paula Modersohn-Becker. Desde luego a Andrea le salio un trabajo muy poético.

Echando un vistazo a su blog I-mperfect 2.o me han llamado la atención otra dos pequeñas y casi imperceptibles intervenciones que tienen como protagonistas al reino vegetal, pero en este caso a los más diminutos y humildes hierbajos que crecen a su libre albedrío en el pavimento.

La primera se llama Grasouflage y surgió cuando la artista fue invitada a realizar una intervención de un día, para conmemorar el 10º Mercado de la Flores en Weimar.

En primer lugar sacó el césped de su contexto y lo desplazó para acercarlo lo más posible al hombre, para eso lo colocó sobre los bancos y las sillas, de manera que se convirtió en parte del mobiliario que se uso durante la feria.

Además, colocó pequeñas etiquetas señalizadoras de color amarillo en las que escribió la cifra 0,00 marcando toda la zona donde habían surgido pequeñas hierbas salvajes entre el empedrado. Con ello la autora quería hacer un delicado comentario fuera de contexto sobre el valor y la propiedad en un espacio público.

La segunda intervención, llamada 0,00 fue una continuación de la anteriormente mencionada y consistió en llevar la acción de las etiquetas amarillas a una superficie mucho mayor.

Para ello, eligió una zona con muchas hierbas salvajes, situada en una isleta, en el cruce entre dos calles. Con esta acción, además de más espectacularidad, consiguió un público insospechado al verse obligados los coches a parar en el cruce.

Estas de Andrea son un tipo de intervenciones artísticas que según mi opinión pueden tener incluso más impacto que otras más agresivas, precisamente por apelar a la sensibilidad, a la delicadeza y a lo diminuto.

El resto de sus trabajos, que se pueden ver en su blog, responden a estas mismas característica.

Lo he visto en 72dpi.

This work is licensed under GPL - 2009 | Powered by Wordpress using the theme aav1