enero 14th, 2009

Exteriores encerrados en interiores de hotel


Parte de la obra del fotógrafo Abelardo Morell, se basa en el sistema de las antiguas cámaras oscuras, cuyo rudimentario mecanismo, un agujero practicado en un muro, conseguía que una imagen del exterior se proyectara en las paredes de una estancia, completamente cerrada.


Adjunto link para quien quiera saber más sobre esta técnica, utilizada por Leonardo y que tanto ayudó a pintores como mi admirado Vermeer.


Lo que hace Abelardo en su serie Camera Obscura, es convertir suntuosas y no tan suntuosas habitaciones de hotel, salas de museos etc…, en cámaras oscuras, en cuyas paredes se proyectan edificios y paisajes del exterior, pero que, como en estas cámaras, aparecen en posición invertida, es decir, suelo arriba y cielo abajo.


Una vez conseguido este inquietante escenario en el que es bastante difícil encontrar los límites entre interior-exterior, realidad-proyección, el artista fotografía la escena con su cámara de formato mediano y la convierte en impactantes murales, algunos en blanco y negro, en los que la tridimensionalidad de la escena, queda finalmente presa del papel fotográfico.


Me parece delicioso el resultado del trabajo, no se si porque al recurrir a una antigua técnica utilizada en pintura, a mis ojos, ¿será sugestión? las escenas quedan impregnadas de un efecto pictórico, sobre todo las de color, que me encanta.


Además, me parece que están bastante bien elegidos los escenarios y encuadres, pareciendo que los interiores y los exteriores se amalgaman a la perfección, creando unos inquietantes resultado que me gustaría poder conseguir en las paredes de mi casa.


Y sin más, os dejo con las fotos para que vosotros mismos opinéis, a lo mejor yo hoy ando un poco cursi, pero estas fotos me han inspirado.


Lo he visto aquí.



















enero 13th, 2009

Lecturas nocturnas en espacios públicos


Hoy repito artistas, sí, vuelvo a la carga con Luzinterruptus, ese colectivo que está empeñado en dar algo de luminosidad a la oscura noche de Madrid, tómese en sentido metafórico lo de oscura, porque luz no nos falta, más bien diría que nos sobran cantidad de lúmenes.


Parece que no pierden el tiempo y ahora se han tomado la molestia de acondicionar algunos espacios públicos olvidados y deteriorados de la capital para darles una apariencia más confortable, tanto que te apetecería sentarte a leer en ellos. La intervención se llama, Lecturas privadas en lugares públicos y se ha desarrollado en varias calles del centro de Madrid.


Y ¿cómo han conseguido hacerlos cómodos?, pues, como era de esperar, con lamparas, esta vez de lectura y libros de novela negra, que han situado, copio de su blog en «El espacio escondido entre los andamios de una obra… el refugio a la intemperie de un indigente… la taquilla de un mítico cine cerrado hace años… la salida de emergencia de un teatro en obras… el interior de un pequeño contenedor de hormigón… la marquesina de autobús solitaria de una calle comercial en horas nocturnas… una máquina de preservativos después de ser saqueada… la entrada de un local tapiado… una parada en la que nunca se han detenido los autobuses… un fotomatón fuera de servicio… los bolardos innecesarios de una calle intransitada… el lecho de cartón vacío de un sin techo…»


Si su primera intervención era de un lujurioso color rojo, esta vez es el azul el color elejido para esta luz de lectura.


Las fotos, como las anteriores, también son especiales, hechas por su fotógrafo habitual, Gustavo Sanabria, a quién además pertenecen las de su recientísima incursión nocturna con nieve, Arboles en llama, sobre fondo blanco, que fue perpetrada la noche de la gran nevada en el solitario Parque de Roma de Madrid.

Llamas de luz que ascienden por los arboles nevados es lo que quiere representar una intervención, en la que con mínimos recursos, simplemente pequeñas lámparas de led a pilas, papel rojo y plático de burbuja, se consiguó este mágico escenario de ficción.


Por supuesto, como estas intervenciones no son el decorado para la foto, la iluminación quedó montada y luciendo, una vez se fueron los artistas y según cuentan, al día siguiente, sólo quedaba 1 llama…


Amigos, espero más trabajos pronto, aún a riesgo de tener que hacer una sección, sólo para vosotros…


Y esta vez… en la Pared… se me han adelantado…









enero 12th, 2009

Naturaleza con sombras pintadas


El otro día conocí a Pablo Sanchez Herrero, se presentó en el Ático en forma de comentario y desde el momento que puse la vista en su trabajo, he sentido la necesidad de mostrarlo aquí, para que los queno lo conozcan, tengan la suerte de disfrutarlo, como me ha pasado a mí.


Centrándome en su obra sobre muros, cómo no, muchas cualidades adornan la obra de este artista para que sea de mi agrado. Primera, trabaja con sombras y a mí me vuelven loca en todas sus modalidades. Segunda, está inspirada en la naturaleza y convive con ella en perfecta armonía y tercera y muy importante para mí, es modesta, huidiza y tiene la virtud de mimetizarse con el entorno, hasta prácticamente desaparecer.


Como pasa con el trabajo de unos pocos artistas urbanos, a los que admiro por hacerse pequeños, el de Pablo tiene la particularidad de estar «escondido», lo que hace que el acto de descubrirlo entre la vegetación y las grietas, se perciba como un premio, un auténtico regalo para la vista, del que sólo podrán disfrutar algunos afortunados. Y eso lo hace especial para mí.


Explico… que me estoy liando…. Lo que hace el artista, es fijar la sombra, que arboles y ramas proyectaron sobre muros, en un momento del día, antes de continuar su trayecto hasta desaparecer.


También juega con las grietas de la pared, marcando para ellas caminos imaginarios en paredes deterioradas.


En su blog, el autor explica con detalle su metodología de trabajo de mímesis, yo como siempre me quedo con las imágenes y pido que algún día tenga la suerte de darme de bruces con alguna de sus imperceptibles intervenciones.


Cuando vaya por campos salmantinos prestaré gran atención y Pablo, por favor, si te acercas por Madrid con tu pincel de sombras, avisame, aunque sea hacer trampa.
















enero 9th, 2009

Campos que suben y bajan


Los campos y jardines de la artistas y arquitecto americana Maya Ying Lin me han puesto contenta, son tan alegres, tan verdes y dinámicos que me hacen subir y bajar, bajar y subir mentalmente.


Uff, menudo pensamiento profundo, pero es que verdaderamente al ver sus creaciones paisajísticas, me han entrado tremendas ganas de deslizarme por estas verdes laderas.


Sus intervenciones en la naturaleza, me parecen delicadas y sencillas, como si quisiera construir parques de atracciones naturales, que seguro resultan de lo más tentador para algunos adultos, que no han querido hacerse mayores del todo y que piensan, como yo hoy, en echarse a rodar por sus pendientes.


Aquí remato mis profundos pensamientos inspirados en la naturaleza, que ya me vale. Perdonadme pero es que el frío me hace desear, con todas mis fuerzas, estar tumbada en paisajes como los de Maya, eso sí, mejor en una soleada tarde de primavera…


El resto de su producción artística también es interesante, destacaré sobre todo sus esculturas Systematic Landscapes 2006 en la que con materiales sencillos reproduce topografías de terrenos, consiguiendo así una obra rítmica, ligera y que también me trasmite sensaciones lúdicas.


Mejor ver de lo que estoy hablando, que me parece que hoy no ando muy fina. Mañana prometo hacerlo mejor.


Lo he visto aquí.














enero 8th, 2009

Nube de electrodomésticos


Algunas de las obras de la o el artista taiwanés An Te Liu, justamente las que mas me interesan, están realizadas con material eléctrico.


Para su pieza en la 11th Venice Biennale of Architecture ha seleccionado aparatos de antiestética apariencia, electrodoméstico de lo más básicos, de esos que no suelen estar a la vista y con ellos ha construído la Cloud 2008 una gigante escultura blanca suspendida del techo.


Purificadores de aire, ionizadores, esterilizadores, humidificadores, limpiadores del aire por ozono, todos sujetos por finos cables al techo de la sala de exposición, todos trabajando a la vez, nos dan la visión artística de una ultramoderna nube que se encarga de proporcionarnos un ecosistema artificial, acorde con los tiempos que corren, en los que preferimos respirar aires tratados con todo tipo de aparatos, supuestamente beneficiosos para la salud aunque claramente perjudiciales para el planeta.


Algunas otras obra del artista siguen estas mismas pautas artísticas, por ejemplo su Exchange, 2001 construido con 56 unidades de aires acondicionados, funcionando constantemente, el resto son mucho más plástica, aunque esas no me interesan demasiado.


Aunque este no es el tipo de pieza que suelo mostrar en el ático, la nube me ha impresionado, no sólo por su magnitud, sino por su simbolismo y modernidad poética.


Lo he conocido aquí.









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