mayo 13th, 2008

La arquitectura como regalo

Hoy me han hecho un regalo, de los que más me gustan, de esos que son desprendidos y que entrañan esfuerzo, que no se pagan con dinero y que requieren trabajo intelectual, vamos un regalazo del que no todo el mundo estaría dispuesto a desprenderse.

Se trata de un pedazo de artículo que el arquitecto Andrés Moya, autor del blog Bv Bitácora Virtual ha escrito para Flylosophy, otro espacio virtual que comparto con mi compañero y sin embargo amigo Ángel.

Bueno, pues el artículo viene adornado con el bonito título de: La arquitectura como regalo y no es pasión de madre, pero no tiene desperdicio, está contado desde un punto de vista tan cercano y personal que hace que según vas leyendo te impliques sin querer en las vivencias del autor.

En él, como os habréis imaginado, no se habla de esa arquitectura que depende de grandes presupuestos, que pretende convertirse en punto de peregrinación de turistas ávidos de una buena foto y que compite en magnificencia y lujerío con las piezas coleccionadas por el resto de ciudades con ese tipo de intereses.

Se habla de arquitectura que se sustenta en palabras tan frágiles y perecederas como: caducidad, gratuidad, temporalidad y todas las que que se relacionan con la cosa efímera.

Estas obras, tan meritorias y originales, que merecerían estar sujeta a una férrea legislación protectora, sin embargo se plantean como una donación desinteresada.

En el artículo se citan varios ejemplos. Por su espectacularidad no puedo dejar de mencionar el trabajo de Arne Quinze, para el Burning Man Festival del 2007, realizado en Death Valley.

La pieza arquitecto-escultórica, formada por 150 kg de listones de madera, se construyó durante 3 semanas y en las que trabajaron 25 personas hasta completar una estructura de 60m x 30m x 15m de alto, fue quemada en una gran hoguera de fin de fiesta que en el contexto del festival debió simbolizar algo así como un ritual de purificación, o no.

Mas allá de si la pieza es poco ecológica, si contaminó la atmósfera, si destruyó arboles o si fue patrocinada por una marca comercial, lo siento no se puede ser perfecto, el resultado me parece de una complejidad y calidad estética que se agradecería hubiera sido indultada, como el mejor ninot de las Fallas.

Otras piezas que se nombran en el artículo son las realizadas por la Escuela de Arquitectura de la PUCV que lleva más de 20 años realizando arquitectura efímera por América la cual desprendidamente dona a todo el que quiera hacerse cargo de ella, porque en este caso no se destruye, simplemente se abandona.

Al tipo de arquitectura que realizan la llaman Arquitectura de travesía increíble definición para referirse a un tipo de construcción que ni se encarga ni se vende, en la que no hay clientes.

«Los arquitectos y alumnos que las diseñan, son los que las construyen (y los que las financian). Su emplazamiento en lugares remotos conlleva a que tampoco hay muchas leyes o regulaciones urbanísticas a seguir en su diseño y construcción. Es decir involucran un alto grado de libertad.

Se trata de obras, que se construyen como acto concluyente de un viaje de estudio de profesores y alumnos (travesía). Suelen estar asentadas en lugares muy remotos, y definidas en el momento y lugar mismo del viaje».

Como ejemplo, por su similitud con la obra de Arne el artículo nombra la pieza realizada por la escuela de arquitectura en Tehuaco, Chile, en 1986, además, en el archivo de la propia escuela, se pueden conocer el resto de sus trabajos.

Como aportación personal una obra reciente que «algo» tiene que ver con todo lo anterior, quizá no esté creada con un concepto tan romántico, pero en la que se puede ver un buen ejemplo de arquitectura efímera aplicada a los entornos urbanos.

Se llama Cityscape y el autor… pues también es Arné Quinze, que esta vez ha pensado en una intervención cuyo fin es llenar un solar a la espera de la construcción de, desgraciadamente, un centro comercial.

La obra tiene como fin ser cobijo para los transeuntes, y aunque está financiada por la promotora del centro comercial, la realidad es que es un magnífico ejemplo de cómo una construcción efímera puede tener un impacto positivo en un barrio, aunque este esté a la espera de un centro comercial.

Para terminar con este post no puedo evitar copiar íntegros los dos últimos párrafos del artículo de Andrés es que me siento incapaz de expresarlo mejor.


«Ciertamente hoy, mucho de la arquitectura más reconocida, y elaborada por arquitectos destacados, proyecta una imagen de tendencia internacional y fuertemente ligada a lo comercial. Una arquitectura mercantil. De producto de marca, que la hace ser costosa para la ciudad que la acoge. Se vuelve adorno y por tanto se cree que deben ser trascendentes e intocables. Arquitectura de lujo, tan exclusiva que las vuelve también poco sociales.

Pero existe también la arquitectura que es obra como la de Quinze y la propia Escuela de la PUCV. Una arquitectura casi antagónica a la tendencia de la mercantilización de hoy. Es una arquitectura, que apela a los actos espirituales, que rescatan o vuelve a aflorar ese vínculo social con los actos urbanos de encuentro y ocupación. Una arquitectura que da lugar a la celebración de fiestas y juegos. Y que contempla en su sentido mismo actos de entrega y compartir desde una gratuidad, como es el donar o el regalar. No son efímeras en el sentido de una anti arquitectura que desaparece y no trasciende. Puesto que su objetivo principal es constituir actos llenos de sentido. Son arquitecturas llenas de actos de libertad de toda atadura. Tanto materiales como temporales».

Y digo yo… ¿que pasaría si en estos párrafos cambio la palabra «arquitectura» por «arte urbano»? ¿No conservarían todo el sentido?.

Hoy estoy contenta, he recibido un magnífico regalo y he aprendido lo que es «Arquitectura de travesía», seguro que no se me olvida. Lo he leído en Flylosophy.

En la linea del anterior proyecto, aunque más modesto e independiente, gracias a Miguel, he conocido la intervención de mis admirados Ecosistema Urbano, llamada La Playa Bola.

Desde el pasado octubre, han ocupado un solar vacío de Embajadores con una estructura esférica realizada con tablas de madera, han completado el espacio con mesas y sillas y han creado un espacio de ocio vecinal, sin entrar en conflicto con nadie puesto que el terreno ha sido cedido por los dueños hasta su edificación.

Me avergüenza no haberlo sabido antes, ahora ya lo han desmontado a la espera de encontrar una nueva ubicación.

mayo 12th, 2008

Intalaciones que proyectan fantasía


Mi buena amiga Luisa, que de esto de iluminación experimental sabe un montón, sólo hay que darse una vuelta por su blog para darse cuenta, me ha pasado hoy la información de Het Pakt, un grupo de artistas multidisciplinales belgas, que realizan intervenciones urbanas llenas de encanto y sensibilidad y en las que la iluminación es parte esencial.


Según ellos mismos cuentan son un grupo que crean instalaciones multimedia donde la fantasía y los sueños en interacción con la realidad juega un rol determinante. El grupo está formado por 5 componentes que dominan disciplinas varias como la fotografía, el videoarte, la pintura, el sonido, el diseño, la electrónica, la escritura…


Sus instalaciones están compuestas por, un pellizco de vídeo, un puñado de iluminación, polvos de pintura, susurros de música y una buena base de construcción efímera, todo amasado con una gran sencillez.


Los proyectos que más me gustan… pues por ejemplo Fado Morgana una instalación que combina música y proyección y que se desarrolló durante el festival Luzboa 2006.


Consistió en algo tan simple como colgar pantallas blancas en las calles de la Alfama, sobre las que se proyectaron fotos tomadas con una cámara oscura, de caras de los vecinos con los ojos cerrados y que cantaban un fado, cada uno a su manera y separadamente y después se juntaron todas para conseguir que un extraño coro invadiera las calles con su honda música.


En Buda Song y Song for the Whales, se basaron en la misma idea.


En Ceci n’est pas un bus, los pasajeros se montan en un autobús que les lleva en un viaje donde las ventanas se transforman en enormes pantallas, sobre las se proyectan imágenes, que hacen que uno se sienta, por ejemplo, en un mundo de flores, o en el interior de una casa o dentro de un colorido cuadro. Algo similar hicieron en The riddle of the shadowbus.


Un proyecto de lo más inspirador es El Sol un campus musical instalado en una gran zona verde, donde siluetas de músicos, cada una con su instrumento, fueron metidas dentro de treinta burbujas de plástico, tipo tiendas de campaña. Se iluminaban al caer el sol y en cada sonaba el instrumento que portaba el músico que la habitaba. El efecto, por lo menos en las fotos, es mágico, parecen enormes luciérnagas en la noche, haciendo música.


El mismo tipo de campo musical lo realizaron para Surround y para El Sol Leie donde las tiendas con su músico correspondiente se instalaron en el agua.


Tienen más proyectos que merece la pena investigar, pero tengo que confesar que la página me parece tan desorganizada y difícil de navegar, que se me quitan las ganas de seguir por hoy.


Espero que vosotros tengáis más paciencia que yo y disfrutéis de otros muchos proyectos creativos.

mayo 12th, 2008

Objeto que parecen cotidianos pero que son esculturas


Cuando me crucé con esta impactante imagen (la de arriba) llamada Geeignet Zur Zucht, tuve la imperiosa necesidad de saber más sobre el autor de la obra, lo que me llevó al artista Markus Hofer, viejo conocido de este blog, y que como siempre logra sorprenderme.


Como ya hable de las esculturas que parecen hechas con pintura sólida, hoy voy a dejar por aquí sólo imágenes de piezas que se relacionan con utensilios y objetos para la casa y que están llenas a rebosar de ingenio. Mesas, estanterías, enchufes, regaderas, macetas… cualquier objeto, es susceptible de convertirse en arte, en manos de este artista.


Sobre todo, ha hecho muchas variaciones a partir de una silla de lo más común. No se yo lo que tendrán las sillas, que inspira a tantos artistas, el otro día fue a Pablo Reinoso hoy a Markus… parecido objeto y resultados completamente distintos.


Comprobadlo vosotros mismos.


Lo he visto en Ffffound.










mayo 9th, 2008

Escapando del interior de lo feo


Me gusta mucho mucho Dan Witz, no sólo tiene un sentido del humor fino, que envidio para mí y que echo de menos en casi todos los artistas urbanos, mucho más peleones y por lo tanto menos sutiles, además su técnica es buena, por lo menos para la calle, otra cosa sería ver obra suya en galería.


Pero sobre todo me gusta, porque entre todas las formas de intervenir y hacer arte en la calle, ha elegido el formato pequeño como forma de expresión y eso me conmueve.


Bueno, en realidad no toda su obra es diminuta, pero la que a mí me gusta sí. Sus preciosistas altares en la Zona Cero, sus barcos a la deriva en chapas oxidadas, o sus pájaros, me parecen piezas, que si tienes la suerte de encontrar en la inmensidad de una megaurbe como Nueva York, es para sentirse verdaderamente afortunado, como si te tocara una lotería artística.


Hoy me he cruzado en Flickr con nueva obra de Dan, su trabajo del 2008, que se llama Ugly New Building 2008 y que se puede encontrar en las calles de Brooklyn.


No es su tipo de obra que más me gusta, pero en ella se pone de manifiesto, su mencionado sentido del humor y su buen hacer. Ha elegido feos edificios de condominios, para intervenirlos con hiperrealistas dibujos de rejillas de ventilación, por las que intentan desesperadamente escapar los personajes que supuestamente habitan estas antiestéticas construcciones.


Supongo que la técnica será la de otras veces, dibujos pegados al muro a los que se ha dado el último toque in situ.


No va a ser muy fácil localizar estas obrillas, ya que el artista se preocupa mucho de darles apariencia y forma real para que pasen desapercibidas, así que, como no de mas pistas para su localización, este nuevo trabajo habrá que disfrutarlo, como de costumbre, en internet.




mayo 7th, 2008

Borrando hasta llegar al bosque


Mientras un túnel de Londres ha sido pintado de cabo a rabo por cientos de artistas urbanos, que se han juntado en el más grande festival de stencil que hasta estas fechas se ha organizado en el mundo, otro artista inglés, Paul «Moose» Curtis, se ha ido a Estados Unidos y limpia que te limpia ha convertido un túnel de San Francisco en un bosque urbano utilizando la técnica del «reverse graffiti» que le ha hecho famoso.


Como ya conté, esta técnica consiste en limpiar, con chorro de agua a presión, o con un simple paño, años y años de polución y suciedad en los muros. No quiero entrar aquí en si este tipo de graffiti es mas o menos legal y ético que los realizados con spray y pintura, prefiero quedarme con los resultados estéticos.


El limpio mural, representa un bosque de sombras, que me recuerda antiguos dibujos japoneses, pero en negativo. No es que el trabajo sea una maravilla pero tiene un encanto gris y algo triste que capta mi atención. La caducidad de la obra, según su autor, es de algo menos de un año.


Lo que está claro es que los túneles se han puesto de moda, tanto entre los que les gusta pintar como entre los que prefieren borrar, aquí en Madrid los más interesantes aún son muy nuevos pero dejemos pasar unos pocos años del intenso tráfico que nos caracteriza y serán un lugar mítico para los reverse-graffiteros de todo el mundo.


Las fotos las he sacado del albun de Dennis en flickr, llamado reverse graffiti on the broadway tunnel approach.



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