enero 22nd, 2008

Los bolis Bic ya no escriben como antes


Lo que puede dar de de sí un objeto tan humilde y tan de toda la vida como el bolígrafo Bic. Y es que se ha puesto de moda y en manos de traviesos diseñadores ha encontrado tantos nuevos usos que a los más jovencitos les costará creer que antes escribiéramos con ellos.

¿Os acordáis de la cancioncilla «Bic Naranja escribe fino, Bic Cristal escribe normal…? pues ahora, menos para escribir, sirve para todo, incluso han sido elevados a la categoría de arte, e incluidos en la colección permanente del Moma y del Pompidou.


Hablé en el pasado de las divertidas y decorativas lámparas Volivik, diseñadas por el estudio español EnPieza, Ya las veo referenciadas en muchos sitios y eso me alegra, porque son un ejemplo perfecto de los magníficos resultados que se pueden conseguir con mucha imaginación y objetos anodinos.


También conocía el mini jarrón Daisy Vase, de Giffin Termeer, que me ha servido para salir de algún apuro estas navidades. Está fabricado partiendo de un Bic Cristal y un lector me ha hecho reparar en su similitud con una pipa de crack, espero que nadie se lo esté fumando.

Y aún hay más creaciones que deben su existencia a este insignificante objeto y que hasta hoy no conocía.


Fantástico y lleno de sentido del humor, así veo yo el set de tenedor cuchillo y cuchara con forma de capucha Bic.

Andrea Cingoli, Paolo Bellisario, Cristian Cellini y Francesca Fontana, han gestado el Din-Ink para presentado al concurso organizado por Designboom con el título Dining in 2015. La idea de sustituir el capuchón de serie que viene con el boli, por otro en forma de cubierto para la hora de comer, es increíble, y claro, ganó el primer premio.


De la «Anemone Lamp», de Paolo Ulian, no tengo mucha información, sólo que se fabricó con 400 bolis con sus correspondientes capuchones y que formó parte de la exposición «la meravigliosa avventura del barone bic » que tuvo lugar en Aosta en 1998 y fue patrocinada por la propia marca Bic, en honor a su inventor.


Otra pieza, que personalmente me encanta, es la «Suck my bic» ideal para los que nos mordemos las uñas y devoramos bolígrafos. Se trata de una capucha de Bic, pero de caramelo. La propuso Clement Eloy, en un workshop de la marca y aunque aun es un prototipo, espero se llegue a realizar, aunque corro peligro de convertirme en una adicta y engordar con tanto azúcar.


El mundo del arte tampoco ha podido sustraerse a la moda Bic, en este caso a la del Bic Cristal de capucha azul. En la galería Georg Kargl de Viena, el artista Herbert Hinteregger ha tenido la santa paciencia de llenar las paredes de una de las salas y el escaparate, con cientos y cientos de estos objetos.


Seguro que pronto surgen otros tantos ejemplos porque cuando algo se pone de moda…


Esta vez todo el mérito es de Designboom.

enero 20th, 2008

Destrucciones artísticas de ayer y de hoy


Me está pareciendo que destruir o deconstruir o como cada uno quiera llamarlo, galerías de arte, se ha puesto de moda.


Ya hablé de la impresión que me causó ver la famosa grieta de la Tate Modern, y del mal rollo que me me produjeron los comentarios que sobre ella había hecho su autora Doris Salcedo. Me lo tengo merecido por leer más de la cuenta, ya me lo advirtió mi amigo Ángel.


Por eso cuando he visto que el suelo de otra galería ha sido destruido por amor al arte, he decidido leer lo imprescindible, evitando a toda costa las explicaciones de su autor.

Esta vez la grieta de Doris se convirtió en el cráter de Urs Fischer y es que este artista hizo desaparecer casi por completo el suelo de la galería Gavin Brown dejándolo convertido en un agujero de tierra rojiza de unos 11 x 9 metros y 2,5 de profundidad. El coste de esta instalación que más bien es una des-instalación ascendió a la bonita suma de 250.000 dólares pagados por el señor Brown.


La pieza se llamó You y ha permanecido en la galería hasta el pasado 22 de diciembre. En la puerta se advertía al publico del peligro que suponía internarse en este espacio que sólo conservaba a nivel, un pequeño pasillo alrededor. Aún así se permitía al público descender por la obra bajo su responsabilidad.

Alguna crítica que he leído sobre dicha exposición, definió la obra como lo más innovador que se había hecho en mucho tiempo en una galería de arte. Y desde luego debió ser impactante ver, que en un espacio de inmaculadas paredes blancas se habría un socavón de semejantes proporciones.

Este gusto moderno por destruir espacios públicos o privados, me ha llevado a pensar inevitablemente en un artista pero en mayúsculas, GORDON MATTA CLARK.


Ya he dicho en alguna ocasión que para mí es uno de los más grandes creadores del S.XX pero paradójicamente se ha considerado, hasta hace muy poco, un artista maldito, por intentar llevar a cabo hace 40 años, estas mismas intervenciones que ahora son aplaudidas como genialidades.


Matta Clark fue un arquitecto provocador, que nunca construyó nada y fue repudiado por sus compañeros de profesión. Su obra fue destructiva y destruida, sólo conservamos de ella fotos y películas, y esa era la intención del autor, ya que situó todas sus intervenciones en edificios de zonas deprimidas a punto de ser demolidos.


Así las cosas, fue excluido de una exposición de arquitectura en la Cooper Union porque su obra consistía en el desmontaje de las ventanas de la sala de exposiciones para poner en su lugar fotografías de las ventanas reventadas de edificios degradados del Bronx. Por lo que llevo visto, esta misma acción en este momento sería considerada de lo más innovadora.


Y es que este hombre, que vivió hace 40 años y murió con 35 años, fue autor de una obra impresionante que me recuerda muchísimo a algunas cosas que estoy viendo en artistas urbanos actuales cuyo trabajo también es efímero, provocador, crítico con lo establecido, basado en el activismo político y social…


A sus destrucciones las llamó anarquitecturas, y estaban inspiradas en la transformación de la materia. Dotaba de una segunda fugaz vida a edificios en estado de demolición, los diseccionaba y abría, sacando sus entrañas a la luz. Su mirada y punto de vista sobre las ciudades me parece de lo más viva y actual.


Como no soy experta en arte, he cortado y pegado a continuación párrafos que me han llamado la atención, donde se cuentan ideas y proyectos del autor que me son familiares. Están sacados de un artículo titulado Gordon Matta-Clark Una comunidad utópica: Soho en la década de 1970, escrito por Jane Crawford, esposa del artista y que ha publicado la revista Brumaria.


Podéis dejar de leer si os aburráis aunque os recomiendo que acudáis al artículo original, es interesantísimo y ameno. Yo aquí acabo mi intervención por hoy.

Jane cuenta cosas como estas:


«Diseñando para el fracaso
Diseñando para la ausencia

Diseñando para la memoria

Sin un lugar para vivir
Incómodo en tu propia piel»


«La ciudad de Nueva York que algunos veían como ruinosa y llena de basura, era considerada por Gordon Matta-Clark como una rica fuente de materiales a partir de la cual se podía producir arte. La propia ciudad era su paleta. Él se dedicaba a abrir agujeros que dejaban su piel y sus huesos a la vista. Su aproximación era la de un arqueólogo urbano que explora las capas y estratos de vidas previas desarrolladas en edificios ahora abandonados. Poca gente pudo ver el trabajo de Matta-Clark porque las galerías estaban enfocadas al trabajo tradicional que podían vender y casi nadie quería ir de visita a edificios abandonados del Bronx, el distrito más peligroso de Nueva York.


El enérgico idealismo que se encuentra presente en buena parte del arte del período se extendió al genuino deseo de esos artistas por ayudar a mejorar y restaurar la ciudad de Nueva York. Robert Morris, Robert Rauschenberg, Alanna Heiss y Gordon propusieron cada uno formas diferentes de llevar el arte a las comunidades más olvidadas mediante la instalación de centros de arte, exposiciones o proyectos. Gordon estaba interesado en los jardines comunitarios, una idea que había germinado durante sus días como universitario. Para eso propuso la idea de los jardines “relámpago”, según la cual los artistas y paisajistas debían reunirse por la noche en un solar vacío y trabajar hasta la salida del sol, de manera que cuando los vecinos se despertasen, encontrasen un hermoso jardín nuevo donde antes sólo había basura y desechos. Él y su amigo Robert Smithson discutían también la idea de los jardines móviles plantados sobre las barcazas del río, que podían ser desplazados flotando a diferentes vecindarios alrededor de la isla de Manhattan.


…También exploró la idea de una casa canasta en una serie de bosquejos, que no era otra cosa que un dispositivo que se podía cargar en la espalda, tal como los caracoles llevan consigo su casa. A Gordon le gustaba esta idea porque los alquileres eran muy caros para cualquiera que dependiese del dinero proveniente de becas y de las escasas ventas de arte…


…En 1973, en un esfuerzo por llamar la atención ante las difíciles circunstancias que debían enfrentar los sin techo, Gordon creó Dumpster Duplex, una casa hecha a partir de un enorme cubo de basura…


En 1971, Gordon abrió el Restaurante Food junto con la bailarina Carol Godden. En poco tiempo, el local se transformó en parte integral de la escena artística de Soho. Los artistas no sólo acudían a hacer vida social sino que además podían trabajar cocinando o limpiando, con lo que conseguían el dinero para llevar a cabo una exposición o una performance…


…Al igual que su padre, Gordon creía que todos podían y debían hacer arte. Quedó totalmente encantado cuando surgió el movimiento de los grafiti en el gueto y lo consideró como una suerte de revolución artística del proletariado. Se dedicó entonces a fotografiar esos grafitis sobre los trenes para luego imprimirlos como estampas fotográficas de 4,8 metros de longitud coloreadas a mano.


En su proyecto Splitting Gordon empleó una sierra para partir por la mitad una casa familiar de dos pisos, algo que reflejaba aquello que ocurre cuando una mitad de la comunidad resulta separada de la otra.

…Al entrar y ver esta casa, las personas también eran separadas de la comodidad, de la seguridad y del anonimato que reina en los museos y galerías. Matta-Clark sacó el arte del pedestal en el que lo colocaba el espacio institucional para traer al espectador dentro del trabajo artístico, de tal modo que ya no era cosa de pararse frente a la obra sino que había que desplazarse en o con ella. A medida que el público se movía, su perspectiva se veía modificada constantemente, ofreciendo múltiples puntos de vista en el tiempo y el espacio. En otras palabras, la participación de la audiencia era requerida para activar la obra, lo que significaba alterar la responsabilidad del espectador. Dentro de una escultura de Matta-Clark, los visitantes se encontraban en una situación que los llevaba a cuestionar todo lo que una casa representa. Para empezar, esta casa no ofrecía protección de ningún tipo; era realmente perturbadora. Me di cuenta de que los espectadores que se desplazaban al lugar de la obra de Gordon o a otras obras site-specific, eran más sensibles o, por decirlo de algún modo, más receptivos al arte planteado de un modo novedoso…


Day’s End fue un proyecto que se llevó a cabo en uno de los depósitos abandonados en los muelles de la ciudad. Hacía años que la mayor parte de la industria de transporte marítimo de Manhattan había dejado la isla para trasladarse a Nueva Jersey, a la orilla opuesta del río Hudson. Por esta razón, en el Lado Oeste de la ciudad quedaron abandonadas una serie de estructuras industriales en progresivo estado de deterioro. Gordon decidió que, con algo de trabajo, una de ellas podía convertirse en el lugar perfecto para un parque público. Durante el verano de 1975, por espacio de tres meses Gordon trabajó para hacer una disección en uno de los lados del galpón con la forma de una gran vela. En el ala que daba al oeste, cortó una enorme media luna. Cada tarde, cuando el sol se ponía sobre la ciudad, los rayos atravesaban la abertura hecha por Gordon e iluminaban por un momento el oscuro interior de ese galpón. Su parque se transformó así en una hermosa sinfonía de luz, aire y agua reflejados en todo ese espacio. Por desgracia, los burócratas del gobierno no fueron capaces de apreciar ese regalo hecho a la ciudad y sólo vieron un acto de vandalismo que los llevó a emitir una orden inmediata de arresto. Gordon se vio obligado a huir a Europa…


A través de una organización llamada “Sweat Equity”† consiguió comprar un edificio en la parte baja en el lado este de Nueva York por quinientos dólares. El edificio se encontraba en un estado lamentable y Gordon quería hacer unos cortes para ver si reunía algún dinero. Para ello organizó a un grupo de artistas como Richard Nonas, Jene Highstein y Gerry Hovagimyan, de modo que lo ayudasen a enseñar la construcción a los chicos del barrio. Se trataba de niños que habían abandonado el colegio para deambular por las calles, en las que conseguían drogas y no paraban de meterse en líos. La idea de Gordon consistía en darles clases de construcción a ese grupo de muchachos empleando para ello el edificio que acababa de comprar y que luego pasaría a pertenecer a los propios chicos. A continuación les ayudaría a vender el edificio para invertir en la reconstrucción de otro inmueble. Se trataba de la continuación de una idea que había tenido varios años antes, junto a Robert Morris y Bob Rauschenberg, y que suponía la transmisión de lo que ellos mismos habían aprendido colectivamente como artistas en Soho. Gordon Matta-Clark murió en agosto de 1978, víctima de un cáncer de páncreas, dejando el proyecto sin acabar.


Durante los años 80… ante los nuevos mercados surgidos en Europa y en los EEUU, el mundo del arte se convirtió en algo de orientación mercantil, el propio arte se volvió una actividad más comercial y menos idealista y la vida democrática en comunidad pasó definitivamente a convertirse en algo del pasado…»

¿No os resultan familiares y cercanos estos conceptos?.

Las fotos de Matta Clark las he sacado de Artnet y de la galería David Zwirner.

enero 16th, 2008

Arbol en el que anida la luz


Hoy no voy a escribir mucho, entre otras cosas porque no tengo gran cosa que contar, he visto estas fotos y me han cautivado así que ahí os las dejo.


El autor se llama Simon Husslein y la instalación de luz, Nest One. Naturaleza y tecnología unidos para conformar un fantástico amanecer artificial que se pudo disfrutar el pasado año en Espace Chateau Des, una «comunidad de creatividad» situada en la región de Borgoña Francia.

El otro día un cielo artificial, hoy, un amanecer eléctrico. ¿Que está pasando?.

Lo he visto en Today and tomorrow.



enero 15th, 2008

Cielo azul por arte de la publicidad


Un día dije por aquí que estaría eternamente agradecida a las empresas que comprara espacios publicitarios y los llenaran de cosas bonitas, sin marcas, sin logotipos, sin mensajes, simplemente algo para disfrutar, altruistamente.


Pues no os hagáis ilusiones, aún no ha pasado ni creo que pase en mucho tiempo. Pero los artista, que son los que suelen ir más adelantados en proyectos innovadores, ya se han dado cuenta de las posibilidades que brindan los soportes publicitarios como medio de expresión de un arte reivindicativo muy cercano a una juventud desencantada.


Ya hablé del artista Helmut Smith, un holandés que se dedicó a plantar arboles delante de las antiestéticos soportes publicitarios. Esta vez ha debido pensar, si no puedo con el enemigo era mejor que me alíe con él. Así que se ha valido de una gran valla publicitaria para enseñarnos lo que es un cielo verdaderamente azul, sin contaminación, sin nubes, sin aviones… lo que se dice un azul inmaculado.


Y no se trata de un degradado de color hecho por ordenador, ni una pintura, es una auténtica fotografía de un cielo rotado 180 grados, que ha sido situada en medio del OdaPark de Venray, y que pertenece a la exposición Rock My Religion.


Hasta el 27 de enero todos, los que pasen por allí podrán disfrutar de este ejemplar cielo por gentileza de Helmut.

Debe ser divertido sentarse delante de un soporte como este a contemplar el cielo, pero también da cierta grima, ¿y si dentro de poco, esta es la única manera que tenemos de verlo?, no lo quiero ni pensar.


Este artista al que le gusta intervenir los espacios urbanos, es el autor de otra curiosa iniciativa relacionada como el cielo azul. En el 2002 añadió una nube de helio, a los soleados días de verano, hasta que las autoridades se lo prohibieron, por cuestiones relacionadas con el tráfico aéreo.


Curiosa es también la Paddling Pool Fountain, una especie de fuente pública pero con la estética y el colorido de las piscinas hinchables de los niños.

Otra serie, llamada Territories, ha secuestrado al puma de la marca Puma, al cocodrilo de Lacoste y a otros animales de la fauna empresarial y los ha soltado en medio de la naturaleza. Seguro que ahí no sobreviven por mucho tiempo.


Además en su Parking for white cars only, las mejores plazas están reservadas sólo para coches de color blanco.

Tiene más intervenciones interesantes y divertidas, mejor mirar en su página, dónde también podréis conocer sus esculturas y sus divertidos objetos que merecen una referencia especial, que guardo para otro día.


Ojalá el cielo siga siendo azul por mucho tiempo para que no tengamos que disfrutarlo, por gentileza de la publicidad.

Lo he visto en Guerrilla Innovation.

enero 9th, 2008

La increible belleza de los lugares abandonados


He pasado duros días buscando hasta debajo de las piedras, esa localización maravillosa, impactante, que no haya utilizado nadie, en la que se pueda meter un objeto de gran volumen, que esté cerca del centro de Madrid, que no sea un hotel, ni un restaurante, ni una discoteca, con fácilidad para aparcar, ¡ah! y muy importante… que no sea caro, con la que sorprender a mi cliente.


Con todas esas premisas, la labor, tengo que decirlo, ha sido infructuosa. He encontrado sitios aparentemente chulos, pero claro, en ningún caso van a pasar los estándares de calidad exigidos, además, muy importante, no puedo garantizar, que el propietario esté dispuesto a alquilarlo para un evento.


Así, un poco cansada y sobre todo desencantada, con la inexistente oferta de espacios alternativos para eventos, mínimamente profesionales, mínimamente equipados, mínimamente novedosos, con los que cuenta Madrid, me he puesto a buscar… edificios singulares abandonados…


Intuía que sería el único modo de encontrar algo verdaderamente impactante, no tanto para mi cliente, al que en ningún caso se lo voy a ofrecer, como para el archivo personal de sitios que me gustaría visitar y fotografiar.


Y desde luego, lo encontrado no me ha defraudado en absoluto, os dejo una selección de lo que más me han gustado por las inmediaciones de Madrid y algunas otras cosillas repartidas por España.


Tampoco he tenido que indagar mucho, estupendos blog como Abandonalia, Fogonazos, Club CELA, En memoria del olvido, Los lugares del olvido, Hacia lo desconocido, Y me quedé esperando al tren, Abandozona, Urbanity o Lugares abandonados, me lo han dado todo hecho, sólo he tenido que mirar y alucinar.


Y ya no he querido profundizar en las maravillas abandonadas del resto del mundo, pero si a alguien le interesa, puede empezar por Abandoned Places, Infiltration, Lab Wan, Urban Travel… se os caerá la baba.


Estos edificios, no están tan abandonados como parecería o como le gustaría a sus propietarios pues son muy populares entre artistas callejeros, okupas, asistentes a raves e interesados en fenómenos paranormales.


Además en casi todos los enclaves aún se pueden apreciar retazos de la vida que se vivió en ellos, en algunos, incluso da la sensación, de que fueron desalojados precipitadamente, siendo obligados sus ocupantes a dejar allí todo lo superfluo. Es escalofriante


Maravilla ver la Carcel de Carabanchel. De las impresionantes fotos publicadas en Abandonaria, me quedo con la de la galería de presos, donde multitud de objetos parecen flotar atrapadas en una red. En Contraindicaciones se aprecia muy bien la aportación artística que han hecho los graffiteros a los muros del penal. Es una pena que se prevea el desmantelamiento de esta maravillosa construcción, que será sustituida en breve, entre otras instalaciones, por bloques de pisos.


La Nave Torroja de Villaverde, impresionante edificio abandonado hasta ahora, pero que en breve se convertirá en un centro de nuevas tecnologías, según nos cuentan en Urbanity. Espero que conserve algo de su antigua apariencia.


Algunos sanatorios para tuberculosos que hicieron famosa La Sierra de Madrid, ahora se encuentran abandonados, ejemplos tenemos en las grandiosas construcciones del Sanatorio de la Tablada y el de La Barranca que se pueden ver en Y me quedé esperando el tren y Los Lugares Olvidados.


La Estación Fantasma de Chamberí, que alguna vez he creído intuir en la línea azul del metro de Madrid, fue abandonada inmediatamente después de su construcción, por su proximidad a otras dos estaciones. Un día, inesperadamente la cerraron y todo quedó intacto y aún perduran rastros de su actividad. Para evitar el vandalismo se prevé convertirla en un museo. En el blog de Milton se puede leer la historia y ver alguna foto.


También, monasterios tan bellos como el de Bonaval en Guadalajara, pueden ser abandonados a su suerte, en esta caso la vegetación se ha encargado de proteger y embellecer aun más este monasterio cisterciense. Se puede ver un completo reportaje fotográfico en Los Lugares Olvidados.


En el romántico Parque del Capricho, se conservan los resto de un bunker, que según he leído en Abandonalia, «fue el centro de mando desde el que el ejército republicano organizó los últimos combates que culminarían con la toma de Madrid por parte del bando nacional


Magnífico ejemplo de construcción abandonada es la Cementera de Espinosa de Henares, en Guadalajara, que se pude visitar, fotográficamente hablando, en Los Lugares Olvidados. Impresiona por su elegancia y grandiosidad.


Ya que nos han reconstruido estupendamente el Antiguo Matadero de Madrid ahora nos tendremos que conformar con el abandonado de Villaviciosa de Odón que nos muestra Abandonalia, cuenta además que es un sitio muy cotizado para fiestas rave, aunque en los últimos tiempos se han trasladado al Caserío de la Aldehuela.


De la misma fuente también me ha llamado la atención una granja lechera abandonada en las Rozas, y la Presa Vieja de Aulencia.


En el resto de España hay muchísimos más ejemplo impresionantes de edificios abandonados pero si me tengo que quedar con lo más reseñable, desde luego La Estación Internacional de Canfranc se llevaría el premio. Por suerte o desgracia, ya está en fase de rehabilitación, será reconvertido en un lujoso hotel.


Otros abandonos destacables, serían por ejemplo la Central Nuclear de Valdecaballeros, el Monasterio de Guisando, las estaciones de tren abandonadas en los trayectos Santander-Mediterraneo y Valladoliz-Ariza, la Cantera Polar, el Sanatorio Antituberculoso General Varela, una fabrica de pinturas en Bilbao, o el Balneario de Mondon y muchos más que podréis encontrar en los blog que ya he mencionado y seguro que en alguno más.


Y así, entre sanatorios, estaciones de tren, naves industriales, estaciones de metro fantasma, monasterios y demás lugares abandonados por los más diversos motivos, se me ha ido pasado el mal humor y la frustración.


Para que luego ande yo diciendo, que no quedan sitios interesantes por descubrir…


Actualización 15.01.80.

A través de Guidolls, he conocido un vídeo del colectivo artístico «El Perro». Fue grabado en el 2005 y en él, ruedan con su monopatín por una interminable Cárcel de Carabanchel. El documento es de una rara belleza. Merece la pena verlo y oírlo, aunque no os guste el skate.

El vídeo es propiedad de la Galería Salvador Díaz de Madrid.

Gracias Guidolls.

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