Fotografías solitarias y desoladas de un fotógrafo, Gerard Encabo, que posa su mirada triste en las abandonadas áreas fronterizas de La Junquera, polémico limite que fue antaño, entre España y Portugal.
Según nos cuenta el autor, su serie Limitrofías, representa «los «no-lugares» que se forman entorno a las fronteras, tierras de nadie, huérfanas de historia y expulsadas de la geografía. Los pocos que las frecuentan son básicamente camioneros y algún que otro extraviado viajero».
Como todas las fronteras fuera de uso, se trata de paisajes condenados al deterioro para el resto de los tiempos, que fueron abandonados prácticamente de la noche a la mañana, y en los que las huellas de la pasada actividad, aun se pueden percibir entre la maleza y los edificios derruidos.




















