Fotos inquietantes en las que se nos muestra cambos de batalla contemporáneos, donde lo que se esta representando es una guerra, pero no militar, sino otra igual de cruda y preocupante, la del hombre con el medio ambiente, con la industrialización, con el progreso, con el urbanismo, y todo ello captado desde la distancia, para así poder tomar la escena completa y no dejar nada sin contar.
El autor es Hin Chua, y la serie se llama After de Fall. En ella. el fotógrafo dirige su mirada a la periféria de grandes ciudades, donde la vida urbana y la presencia del hombre empieza a desdibujarse en el entorno natural, pero que aún es patente en pequeños detalles que él nos muestra con aparente amabilidad, con gran carga estética, pero que en las que no deja de lanzarnos constantes mensajes de inquietud.
Según nos cuenta el fotógrafo, «su trabajo explora los efectos de los conflictos y colisiones que poco a poco y de manera caótica van remodelando los espacios que nos rodean, consiguiendo escenas imprevisibles y a menudo preocupantes.
Este silencio del traspaso, la transformación de un entorno a otro, puede hablar de algo más profundo dentro de nuestra memoria colectiva: la alteración de los lugares que alguna vez conocimos, un recordatorio inexorable de la inevitabilidad del cambio …
Así este conjunto de fotos, pueden considerarse un homenaje personal e íntimo, a su personal paraiso perdido.
Buen tema para pensar este fin de semana que por fin salgo de la ciudad, espero encontrar yo misma esos rastros en mi viaje…
Un proyecto que no puede dejar de reseñar por múltiples razones, es verde, sostenible, ecológico, festivo y ha nacido del empeño de alguien a quién sigo y admiro, Jordi Serramilla y sus compañeros de Urbanarbolismo, como no iba a hacerle hueco en el Ático.
Ahora, gracias a la inquietud de sus creadores, la batalla se ganó y el día 14 de agosto se celebró la primera, para replantar el Parque del Mora en Guadalest, Alicante.
El diseño de dicho parque fue encargado a Urbanarbolismo que en seguida vio la posiblidad de organizar la Batalla Verde como parte fundamental de un proyecto, en el que todos los vecinos podían participar. En total asistieron unos 200 vecinos, que por lo que se aprecia en las imágenes, lo pasaron genial.
Según nos cuentan los autores: «Antes de la actuación el parque estaba muy deteriorado, apenas quedaba nada del pavimento original debido a que la zona es un lugar de escorrentía de aguas desde la montaña. Contábamos con un presupuesto muy reducido: 14.500 € y queríamos que la gente participara en el resultado final del parque.
Lo primero que nos llamó la atención fueron las grandes rocas que circunadaban lugar, pensamos su tamaño y su posición alrededor del parque las convertían en un campo de juegos mucho más interesante que los columpios estandarizados; decidimos distribuir las zonas de pavimento de seguridad alrededor de ellas.
Hemos reutilizado todo mobiliario urbano existente: las farolas, los bancos, los columpios y el tobogán que hemos repintado del color naranja predominente en el parque , esto no ha sido sólo un ejercicio de austeridad sino también una apuesta por la sostenibilidad y el mínimo consumo de recursos.
En la zona confluyen varias escorrentías de agua procedentes del castillo, decidimos canalizar este agua para que regara el jardín central y así disminuir el gasto de riego con agua corriente. El excedente de agua se evacúa ladera abajo.
Queríamos que los ciudadanos se implicaran en la construcción del parque, la batalla verde nos brindaba esta aportunidad, la forma del parque está especialmente preparada para su realización.»
Y ¿en qué consiste esta particular Batalla Verde?.
«Pues en una guerra de arcilla y semillas con componentes que mejoran el suelo, los participantes se lanzan la mezcla que queda acumulada en el parque al final de la batalla donde crece el jardín.
Todas las pendientes del parque confluyen hacia la zona central donde la mezcla de arcilla y semillas queda acumulada. Las semillas seleccionadas han sido variedades césped de rápido crecimiento para que la zona esté verde en tiempo récord y especies autóctonas como el tomillo y brezo que configurarán el resultado final del jardín mediante el color de sus flores y su aroma.
Antes del comienzo de la batalla la mezcla de arcilla se distribuyo en varias piscinas por todo el parque, su forma ha sido especialmente diseñado para acoger la batalla. Todas las pendientes conducen la arcilla de las piscinas hace la zona central donde la mezcla queda acumulada para diversión de los participantes y para crear el jardín.»
Jordi muchas gracias por hacerme llegar la información, os mando mi más sincera enhorabuena por haber conseguido materializar uns bonita idea, sertoy deseando ver las imágenes del parque florecido, ojalá algún día podamos organizar una batalla en pequeñito, enEsta es una Plaza, que ahora luce algo sequita y falta de hierbas, menos mal que el huerto va viento en popa...
Curiosa iniciativa llevada a cabo por la National Trust de Inglaterra para fomentar las salidad al campo de las familias con hijos.
La National Trust es una organización no gubernamental y sin ánimo de lucro, que trabaja para preservas y proteger los edificios, costas y campos de Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte, desarrollando un interesante proyecto de educación ambiental, con el que intentan concienciar a los ciudadanos sobre la conservación del património para las generaciones futuras.
Para su programa de verano, está intentando poner un punto de atención sobre el problema, que según ellos constituye, que las familias pasen hasta 43 horas a la semana sentadas en el sofá. Y han puesto en marcha un proyecto al aire libre que atraiga a los británicos, amantes de sofá.
Así pues, para alentar a las familias a salir al aire libre este verano, están creando nada más y nada menos que salas de estar en el campo.
Estas habitaciones, con sofá y mesa, son hechas enteramente de materiales naturales, hierba y césped para ofrecen la oportunidad de experimentar tanto el campo británico como pintorescos jardines desde la comodidad familiar de un sofá.
Tardan en crecer algo más de un més y se hacen a base de balas de paja cubiertas de un manto verde de césped.Cada salón tiene una mesa de café y un sofá, la más grande con uno gigante de ocho metros de largo.
Si a alguien le interesa saber cómo fabricar uno de estos sofás, aquí lo explican. Lo que no me acaba de cedar claro es cuanto dura, si hay que regarlo, y si se estropea o se acaba secando, pero bueno a simple vista me parece curioso encontrarme con un gigante sofá de cesped en medio de la campiña inglesa ocupada con familias tomando te con pastas.
Lo he visto aquí, de donde he sacado fotos, el resto, pocas y malas, son de la página de Trust.
Hoy, de vuelta de espacio naturales o algo más naturales que los que me rodena en Madrid, me apetece hablar de Inclusive Studio creado por Raúl Goñi con la loable intención de hacernos percibir los espacios naturales de todo tipo, no sólo con el sentido de la vista, sino también con el tacto, el olfato y en gran medida con el oído…
Según puedo leer en su página web«proyecta espacios, artefactos lúdicos y mobiliario para que todo tipo de usuario con o sin discapacidad tenga acceso a experiencias sensoriales en el entorno natural y urbano. El diseño para todos en colaboración con arquitectos, ingenieros, urbanistas y paisajistas.
Entedemos que la identidad de cada territorio es única y que su patrimonio natural y cultural debería susurrar mensajes de inclusión y respeto. Entendemos que el medio ha de ser vivido para poder ser comprendido. Entendemos que el juego es una buena manera de aprehender el entorno.»
Hablando de la identidad de los espacios, algo que parece se está perdiento en medio de tanta globalización, incluyo un texto en el que Raul explica su modo de entender este concepto y de aplicarlo a su trabajo en la naturaleza, ojalá esto fuera tenido también en cuenta por los que planifican las ciudades, los barrios, las manzanas, las propias casas y lo que ellas contienen…
«La identidad de un lugar está compuesta por muchos elementos: el entorno físico y la cultura viva son los más obvios, pero también el patrimonio, los valores de la comunidad y los significados simbólicos del lugar. Bajo las condiciones actuales, cuando el desarrollo acelerado puede producir una nueva ciudad y los pueblos y aldeas pueden desaparecer entre urbanizaciones enormes, la cuestión de identidad se vuelve crucial. La identidad puede y debe ser la base de cualquier proyecto de creación de espacios para garantizar su éxito a largo plazo e infundir el espacio con rasgos distintivos, orgullo local, apertura al cambio y respeto por el pasado.
Se requiere un proceso que contemple la identidad dentro del proceso de planificación y renovación, que se puede denominar caracterización. La caracterización se ha visto tradicionalmente como un análisis del patrimonio de un lugar – una manera de anotar los rasgos físicos o naturales distintivos que contribuyen a su valor histórico y a su identidad. Sin embargo, la metodología contemporáneo de la caracterización, que engloba también una comprensión social y cultural del lugar, puede contribuir de manera vital a la renovación sostenible de zonas urbanas y rurales. Este proceso incluye la participación activa de los lugareños e incorpora sus valores y percepciones del espacio para crear un mapa que combina lo personal y subjetivo con la objetividad de una medición detallada del terreno».
Y esta teoría la ha llevado a la práctica en proyectos tan interesantes como el deParc del Garraf, un itinerario sensorial que invita a escuchar y sentir de manera tactil elementos que generalmente estamos acostumbrados sólo a mirar.
En el Señorío de Bertiz, nos plantea otro recorrido para agudizar al máximo nuestra capacidad sensorial integrandonos completamente en él entorno y convirtiéndonos en parte activa de él.
Para el Salón de la Infancia se atrevió con el reto de crear un entorno natural dentro de otro artificial…
Una interesante manera de aproximarse al entorno natural… os recomiendo echar un ojo a su página web donde se explica la utilidad de todos los artilúgios diseñados.
Rafael Lozano-Hemmer uno de los artistas que más admiro del panorama artístico contemporáneo y del que ya he hablado alguna vez en el Ático, me ha vuelto a dejar con la boca abierta con su último y ambiciosísimo proyecto llamado Solar Equation y no ha sido precisamente por su despliegue de medios.
El artistas ha creado, un sol a pequeña escala que luce con todo su esplendor en las noches de Melbourne. Lo ha creado, partiendo de un gran globo de helio sobre el que proyecta una simulación de las turbulencias, las erupciones y manchas en la superficie solar compuesto por imágenes cedidas por el observatorio de la NASA.
Como era de esperar, tratándose de una instalación de este artista, la interacción con el público es imprescindible y así, cualquiera puede, mediante un dispositivo de Apple como por ejemplo un iPhone, seleccionar las visualizaciones que se proyectarán sobre el globo desde los 5 proyectores que cubren la superficie. Además, los visitantes de la instalación, podrán escuchar un bucle de sonidos que simulan la actividad solar.
Y aunque los entresijos técnicos no me interesan en absoluto, quería mencionar que para la correcta visualización de la instalación, han tenido que desarrollar complejos programas que mandan información constante a los proyectores, de manera que si siempre proyectan en el espacio correcto a pesar de los movimientos que pueda hacer el globo.
Me gusta leer que el autor no pretende con esta instalación darnos un mensaje, que sería bastante manido, sobre cuestiones ambientales, sino que deja la pieza abierta a interpretaciones quizás mar románticas y misteriosas.
Daría cualquier cosa por estar de noche delante de esta impresionante pieza, que me calienta el espíritu y hace que mi imaginación vuele a otros sistemas solares más románticos en los que el sol sale de noche y envuelve todo con su dorada y mágica presencia.
Un delicado trabajo, a pesar de su magnitud, hecho para mirar y disfrutar y en el que los grandes despliegue técnicos quedan mágicamente camuflados para presentarnos una imagen perturbadora e inquietante, que domina el cielo nocturno de la cuidad. Y aunque yo venero la luz de la luna, reconozco que no me importaría tener un tiempo este sol caldeando mis largas noches.
Como siempre, me quito el sombrero ante este hombre…
La pieza la he conocido aquí de donde he sacado algunas fotos, el resto son deaquí.