
Las instalaciones al aire libre de Gilles Bruni y Marc Babarit utilizan la agricultura, ecología y arquitectura para imponer un orden de carácter temporal a la naturaleza.

Sus trabajos se apropian de un paraje natural y lo transforman sustancialmente aunque con cuidado de mantener una cohesión con lo que ese lugar representó en el pasado.

Los artistas eligen un lugar, estudian su historia en términos ecológicos y lo intervienen durante un tiempo con la intención de domesticarlo, usando para ello los propios elementos que ya existen en el entorno.

Aunque no en todos los casos la mayoría de sus instalaciones son temporales pero a largo plazo porque transforman el espacio natural de manera profunda aunque según cuentan, tienen mucho cuidado para no causar daños irreparables en el ecosistema.

Para su trabajo The Stream Path que llevaron a cabo en el South Carolina Botanical Garden, eligieron el curso de un arroyo, transformándolo con piedras y ramas para convertirlo en un paseo entre los árboles.

No voy a entrar aquí en si cambiar la configuración de estos espacios naturales puede ser perjudicial para el ecosistema, ellos afirman que no y yo no se qué creer exactamente pero lo que no puedo evitar es conmoverme con el valor estético y la poesía de sus propuestas… eso a pesar de la mala calidad de las fotos de la web.

Lo he visto aquí.

















































































































