septiembre 11th, 2007

Paragüero del que nacen plantas


Otro diseño que dentro de sus limitaciones también piensa en el ahorro.

Se trata de un paragüero/maceta que aprovecha el agua que gotea de los paraguas cuando llueve, para regar la maceta que va unida a su base.

Este Unbrella-Pot ha sido diseñado por la empresa japonesa Kyouei Design y lo he conocido por Coolboom.

Me gusta mucho porque es sencillo, tan blanco y pulido (es de porcelana) pero con ese toquecillo verde en su base que me provoca una sonrisa.

En España tendríamos un problema con este diseño, que nuestros paraguas suelen estar secos la mayor parte del tiempo.

Así, el que lo quiera, se tendrá que preocupar de echar una regadita adicional a la planta.

Por lo demás… perfecto.

septiembre 7th, 2007

Sólo para los que no temen a los muñecos de porcelana


Siempre me han dado mucha grima los muñecos de porcelana antiguos, sobre todo esos que van vertidos de bautizo con un gorrito bordado.

Es que no puedo remediarlo, tengo hasta pesadillas cuando voy a esas casas con camas llenas de esos dichosos muñecos.

Por eso no he podido comprarme Little Joseph. He estado tentada al verlo, me ha hecho mucha gracia, e incluso me ha parecido tierno, pero estoy segura que en casa lo iba a tener que guardar en un cajón.

Ya es bastante inquietante para mí su cara de niño de porcelana pero si encima le pones una vela encendida y la cera resbala por su rostro blanco, el terror está asegurado.

El que ha perpetrado este candelabro para Ubus Design Studio se llama Maxim Velcovsky y desde luego, goza de un envidiable y macabro sentido del humor.

Little Joseph puede comprarse en Vinçon por algo así como 65 euros.

No lo aconsejo para miedosos como yo, aunque en el fondo nos guste.

septiembre 6th, 2007

Lámpara de camping gas con mucha clase


Como digo siempre, «al campo… con comodidades», que no tengo yo edad.

Y algo parecido ha debido pensar la revoltosa diseñadora holandesa Hella Jongerius, nombrada por la revista Wallpaper, Mejor Diseñador de Muebles del 2007, cuando ideó los tres modelos de su lámpara Blizzard Bulb.

Su divertida apariencia parece estár diciendo «al campo sí… pero siempre con estilo» pues combina una moderna bombona de camping gas, con los tres modelos de pantallas de cristal, de diseño más bien clásico.

En realidad, no se trata de lámparas para uso cotidiano, evidentemente no son muy cómodas, sino de piezas de arte, diseñadas por el autor, para la exposición Frozen Fountain celebrada en Amsterdam en el 2002.

Y ¿cual es el mensaje?, pues una llamada de atención sobre situaciones de emergencia propias de países del tercer mundo, pero que cada vez se dan más en nuestro primer mundo. Vaya, ¿de qué me suena esto?.

Y para quien no lo haya captado, explica el artista, que aunque todos asociamos la botella de gas a la vida en el campo, en realidad se utiliza muchísimo en situaciones de emergencia, para cubrir necesidades básicas como calentar o alumbrar.

Así, el objeto aúna, el uso en situaciones de crisis, con la forma, más representativa del mundo del diseño y la decoración.

Y estamos ante otro ejemplo de cómo se puede combinar tradición y vanguardia, esta vez sin pretensiones de usabilidad, sino como pieza artística cargada de mensaje reivindicativo.

He dicho.

septiembre 5th, 2007

Mamarrachadas visuales


He leído en la revista Diseño Interior un artículo en la sección de tendencias que me ha hecho mucha gracia y que, a pesar de no tener, por ahora, casi ninguna imagen que mostrar, no quería dejar de comentar.
Yo he dicho muchas veces que hay perros que se parecen alarmantemente a sus dueños y viceversa, pero lo que no había visto hasta ahora es que un mueble se pareciera a una persona.

Y esto me ha pasado por la cabeza al observar una foto de un aparador junto a su dueño, no he podido por menos que sorprenderme al ver que el mueble era el vivo retrato del hombre.

Luego lo he comprendido al leer el artículo. El mueble del que estoy hablando es una cómoda cuidadosamente diseñada (no he encontrado ninguna web) para la película española «Un buen día lo tiene cualquiera» dirigida por Santiago Lorenzo.

La película trata de un no tan joven Arturo que para pagar poco por una vivienda decide compartir casa con Onofre, anciano de indefensa apariencia, bajo la que se esconde un auténtico tirano, que le acoge por 40 euros, en su casa.


El mundo que rodea a los personajes ha sido recreado y adornado con mucho surrealismo y humor por el propio director y García Navas, fundadores del taller madrileño Lana S.A. dedicado al diseño y fabricación de decorados maquetas y escenografías.

Y tienen tanto protagonismo dentro de la película estos objetos con sus mensajes cifrados, que hasta tienen nombre Lanasadas: «mamarrachadas visuales para tomar de un trago» (no he encontrado fotos por nigún lado, qué pena).

Una pequeña descripción mientras puedo encontrar más fotos ilustrativas.

Una mirilla binocular, una copa en la que se bebe por la base, la cómoda con cara de la que ya he hablado, una camiseta de super heroe fabricada con una bolsa de plástico de Simago, un paragüero horizontal o una mecedora que se mueve lateralmente son algunas de las joyitas que se pueden encontrar en esta comedia, si nos fijamos un poco.

Yo aún no he visto la peli, pero voy a disfrutar seguro con este ejercicio de búsqueda, que me recuerda al pasatiempo «localice las 7 diferencias». Espero que eso no me despiste con el argumento porque hay veces que no se pueden hacer dos cosas a la vez.

septiembre 3rd, 2007

Verde que te quiero verde


Aunque normalmente no tengo añoranza del campo, debe ser porque he vivido en contacto con él desde pequeña y no me causa mucha novedad, bueno, eso y que disfruto más con las creaciones del hombre, hay veces que se hace muy duro pasar tanto tiempo pegada al duro asfalto, sin un poco de verde que me refresque la vista.

Y ese mono de naturaleza, aumenta todos los días cuando paso por la Plaza de la Luna, y constato con pena, que no es que esté a medio terminar y que falte por poner la parte vegetal, sino que eso nunca va a ocurrir, vamos que se va a quedar así de fea y gris. ¿Será para que no se escondan los drogadictos detrás de los arboles o tiren la jeringuillas en el césped?.

Así pues, la esperanza de tener un sitio agradable y fresco al lado de mi casa, donde salir a tomar algo e incluso poder trabajar en un entorno agradable (se supone que iban a poner internet gratuito), ha quedado definitivamente consumida.


La plaza que iba a redimir el barrio, que iba a ser el agora donde mejorarían las relaciones de los vecinos, se ha convertido, con unas obras de remodelación que podrían batir mas de un record de velocidad, en una gran extensión de cemento, con cuatro arboles mal puestos, en el que sólo se salva la imagen divertida de los pequeños de la zona que prefieren mojarse en los chorros de agua que manan del suelo, al ridículo parque infantil, que por su recogimiento y dimensiones, invita más a que los sin techo duerman la siesta, que a que los niños suban en sus casi inexistentes columpios.

Cómo será la cosa de fea que ni los bares de la zona han puesto terracitas, donde poder desayunar al aire libre o tomar el aperitivo los fines de semana. Vamos, que no le veo yo la gracia a la placita de marras.

Así, un poco deprimida por el paisaje que me rodea, donde el pantone gris se impone al verde de manera apabullante, me reconforta descubrir iniciativas como la que voy a comentar.


Porque esta perorata, aunque parezca una comedura de coco post vacacional, tiene como fin presentar a los que no lo conocen, el escenario, donde nos desenvolvemos personas, como yo, que hemos elegido vivimos en el centro de una gran ciudad, donde el color gris uniforma el espacio y el escaso verde se presenta vallado para que pueda ser intuido pero no usado.

Dicho lo cual, comprenderéis que tengo que hablar de la interesantísima iniciativa PARK(ing) de Rebar Group que he conocido a través del blog de Metamike, Metablog v5.

Los componentes del colectivo Rebar toman pequeños espacios urbanos, como puede ser un aparcamiento en la calle, y lo convierten, en un abrir y cerrar de ojos, en un espacio verde donde relajarse antes de volver al mundanal ruido.


Es una bonita manera de protestar por la desaparición de zonas verdes en la ciudad. Además, en ningún momento se salen de la legalidad, pues religiosamente abonan el importe que marca el parquímetro por es uso de ese espacio, que no sobrepasa las dos horas.

Esta iniciativa nació en San Francisco en el 2005 con el primer parking y en el 2006 contó con un circuito de 17. El 21 en septiembre de este año tendrá lugar el PARK(ing) Day 2007.

Además este grupo, comparte su saber, con todo el que quiera poner en pie una PARK(ing) Days por lo que en otras ciudades como Londres, Manhattan, París, Rio de Janeiro, Manchester y sorpresa, Barcelona y Valencia ya se están llevando a cabo.


La premisa es dotar a los peatones de un pequeño espacio donde descansar, leer el periódico, refrescarse, o no hacer nada más que estar sentados a la sombra y en contacto con la naturaleza.

Algunas cosas a tener en cuenta para los que les interese la aventura.

Se necesita escoger bien el sitio, en una zona de aparcamiento de dos hora con mucho tránsito de personas. Hay que acotar y señalizar lo que se va a hacer .


El material es fácil de conseguir, algunos metros de césped, arboles en maceta para que sean fácilmente transportables, puede haber plantas decorativas, un banco para sentarse y algunos elemento para acotar y proteger la zona y conseguir así un clima de seguridad y paz, frente al bullicio y el tráfico.

Los amigos deben ayudar a transportar y montar todo en el menor tiempo posible, y por supuesto a desmontar y dejar todo en el mismo estado en que lo encontramos.

El material que sobre, tiene que reciclarse, reutilizarse, o donarlo a otros que quieran repetir la iniciativa.


Es muy importante documentar todo el proceso mediante grabaciones y fotos.

Y esto es a grandes rasgos lo que se necesita para crear nuestra acción de PARK(ing) Day. No parece muy complicado y desde luego alegraría un poco los sentidos a los que como yo no queremos el gris como color de moda en la temporada otoño invierno.

Si alguien se anima en Madrid, que cuente conmigo, mientras tanto yo también me voy a mover y si sale algo os iré informando.


Una pena que no va a poder ser en la Plaza de la Luna, porque aunque no tiene casi arboles tampoco tiene plazas de aparcamiento al aire libre, son subterráneas. A lo mejor la zona verde también está en el subsuelo y por eso yo no la he visto.

Plaza de la Luna, julio del 2007

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