La dura semana va haciendo estragos y a estas alturas parece como si llevara un gran peso sobre mis hombros, que no me deja mover con agilidad.
Y para aligerar en lo posible la sobrecarga, aunque sólo sea en el sentido artística, he elegido la obra de Janet Echelman una artista que lanza sus obras al viento para que evolucionen en el aire y sirvan de disfrute a todos los que tuvieron la suerte de toparse con ella.
Sus materiales favoritos son ligeras telas de red, casi transparentes y con una urdimbre tan abierta, que el aires circula libremente a través de ellas, con lo que consigue que sus enormes cometas en tres dimensiones floten ligeras por el cielo.
El efecto del viento incidiendo sobre sus gigantes esculturas, produce armoniosos ondas que me recuerdan a la manera en que las medusas se desplazan por el agua, dejando a su paso una estela de elegancia, ligereza y transparencia, que hacen que no puedas apartar la vista de ellas.
Los colores también han sido elegidos con acierto, muchas veces las piezas son blancas y en ocasiones utiliza un vivo color rojo.
Las formas, van de las más simples superficies lineales a otras con volúmentes algo más complejos, que como ya he dicho, me recuerdan, no sólo a animales acuáticos sino también a las ondas y desplazamientos producidos en el agua cuando se lanza un objeto o cuando son golpeadas por el viento.
Las fotos y vídeos explican mejor que yo de lo que se trata, espero os guste este ligero trabajo.
Lo he conocido aquí.










































































































