febrero 6th, 2008

Cataratas artificiales fluyen al sur de New York


El arte pronto se instalará al sur de New York, en forma de 4 cascadas artificiales, con la intención de acercar el arte a los habitantes y turistas y de paso proteger los hábitos acuáticos y el medio ambiente de la ciudad.

The New York City Waterfalls han sido proyectadas por el famoso artista danés Olafur Eliasson y subvencionadas por la fundación privada Public Art Fund. Se podrán ver en a lo largo de las costas de Brooklyn, Manhattan y Governors Island, de julio a octubre del 2008.

El
Public Art Fund durante los últimos 30 años se ha encargado de acercar innovadores proyectos de arte a los ciudadanos, y mediante su apoyo económico, muchos artistas han podido mostrar su arte en espacios público.

El espacio elegido esta vez para situar las obras es bastante simbólico, ha servido de puerto de entrada durante 4 siglos a Estados Unidos y punto de origen para el crecimiento de la ciudad.


Estas espectaculares cascadas artificiales de 90 a 120 pies de altura funcionarán de 7 a 22 horas, los siete días de la semana y serán iluminadas después de la puesta de sol agregando así un nuevo icono en el skyline de la ciudad.

Gracias a la gran altura de estas obras se podrán ver desde el corazón de la ciudad acercando a los ciudadanos un poco de naturaleza y mejorando sus relaciones con el entorno.

Además han sido construidas con materiales comunes de la ciudad, andamios como columna vertebral de la estructura y las mismas bombas que traen el agua desde East River. También se ha tenido en cuenta en su construcción el compromiso con el medio ambiente

No sólo se protegerá la vida acuática, el río y la costa, sino que también se ejecutarán con electricidad generada a partir de recursos renovables.


Pero este proyecto, no sólo trata de todo lo anterior, hay más, un trasfondo económico evidente, se trata de rehabilitar la zona para hacerla más atractiva a los inversores y además se prevé una gran entrada de dinero con este reclamo turístico, para el que se articulará un potente plan de marketing y una puesta en marcha de infraestructuras que faciliten la visita pro tierra mar y aire.

Por lo que he podido leer hay muchas expectativas puestas en este proyecto tantas que parece que la elección del artista (mediático) y la espectacularidad de la obra es una mera excusas para un fin más económico y propagandístico.

Pero bueno, sea por el motivo que sea, New York va a disfrutar de una atmósfera húmeda y fresca este verano. Habrá que ir.

febrero 5th, 2008

¿Para qué sirve una bombilla rota?


Otro de los muchos elementos básicos, de esos de toda la vida, que ha sufrido en sus carnes la mirada irónica de un creador buscando nuevos usos a objetos simples.

Esta vez ha sido un diseñador conocido, Sander Mulder el que la ha versionado, bueno en su caso es mejor decir que la ha roto. Tan simple como eso, una bombilla rota que ilumina como si tal cosa.


Se llama Ceci n’est pas une lampe y según su autor, este objeto juega con los estereotipos impresos en nuestra mente. Es algo así como poner magia en un objeto cotidiano de nuestras vidas, la lámpara se convierte en sombra y las sombra en lámpara.

Además es segura al tacto, está fabricada en pirex, por lo que no se rompe y está pulida para que los cantos no corten.


Un curioso objeto que sorprende por su simplicidad. Ahora sólo falta que sea barato, no he encontrado el precio.

Lo he conocido por
Below the Clouds.


Repasando el trabajo de Sander Mulder me ha encantado otra lámpara de gran simplicidad e ingenioso mecanismo, se llama Cyclops y consiste en un tubo dividido al centro por un mecanismo circular, un aro del que se tira para apagarla. Así mientras los tubos no vuelvan a estar en línea recta la lampara no se encenderá de nuevo. Otra forma de rotura.

Es de lo más simple y muy apropiada para situar encima de un puestos de trabajo.

febrero 5th, 2008

Una invitación al descanso, en el centro de Londres


Otra vez vuelvo con lo verde. Esta vez con un ejemplo de cómo añadiendo un elemento de ese color al espacio, podemos hacerlo más habitable.

Eso es lo que se propuso el estudio Spark, intentar hacer más apetecible una zona de paso sin ningún atractivo, situada en la parte posterior del edificio de The Economist en el centro de Londres.

Cuando se diseñó este edificio, en el 64, se pensó que esta plaza trasera podría ser un sitio donde los trabajadores descansaran retirados del mundanal ruido. En la práctica, simplemente había quedado como lugar de paso, un atajo para ir a otro sitio.

Así que Spark, por iniciativa propia, propuso un proyecto llamado Convocation consistente en una alfombra de césped artificial que actuara, como su nombre indica, como invitación o convocatoria para pasar al interior, donde se llegaba una plataforma elevada, del mismo material, dispuesta como zona de descanso.

En este caso, ningún elemento utilizado en la instalación es natural, pero también funciona.


El resultado es el mismo que produce una alfombra roja, inevitablemente se asocia a que nos transportará a un espacio de glamour y sofisticación. En este caso, el palillo verde conducía directamente a un área de descanso y relax, una mini colina verde desde donde, mientras se descansaba, se comía, o fumaba un pitillo, se podía contemplar el devenir de la ciudad.

Lo que Spark pretendía, a la vez que invitar al uso de este espacio público, era hacer una reflexión sobre cómo un periódico que habla de macroeconomía mundial también se preocupa de fomentar la conversación entre personas que comparten un espacio mientras comen un bocadillo. «La escala macro a la micro». Bueno, eso me parece un poco traído por los pelos…

La pieza se instaló a principios de agosto y se mantuvo hasta finales de octubre.

Yo lo he visto en Iconeye.

febrero 4th, 2008

Los relojes de sol encuentran su sitio en las calles


Me gusta la intervención urbana Streetclock que ha desarrollado 3eyes, una consultora de diseño especializada en acciones interactivas orientadas a clientes interesados en nuevos usos creativos de la tecnología y que desarrollan en el entornos de la movilidad, la conectividad y los factores humanos.

Bueno, pues precisamente la acción que me ha llamado la atención de esta empresa, es una de las menos tecnológica, pues se trata ni mas ni menos de crear relojes de sol a partir de mobiliario urbano.


Lo que hacen, es elegir elementos urbano como bolardos, perfiles de casas, postes de señales o farolas… que harán las veces de agujas de un reloj pintado por ellos en el suelo, y que funciona a medida que las sombras que proyectan van desplazándose a lo largo del día.

La configuración de sus relojes solares ha quedado reducida a unas marcas viales, propias del suelo urbano y anotaciones horarias que no tienen que indicar horas en punto, sino otras más personales como 10:19 o 5:02.


Según 3eyes, el tiempo no es sólo es que nos dan los relojes digitales, los móviles o las PDA´s, sino que su paso es algo físico, tangible y tan simple como las sombras que se desplazas y hacen referencia a la posición del sol en el cielo.

A lo mejor estas sombra no son tan precisas como los dígitos de nuestros relojes y además se distorsionan o desaparecen momentáneamente con el paso de los viandantes, pero tampoco dejan de funcionar nunca al no dependen de la tecnología.


No está entre sus preocupaciones la precisión horaria, sino más bien recuperar y acercas los territorios urbanos a sus habitantes y para ello se inspiran en la estética del propio lenguaje vial que satura los espacios públicos.

Buena y simple idea de cómo interactuar en espacios públicos sin dañarlos y que además aportar una beneficio para los habitantes de ese espacio que podrá saber mas o menos la hora pero sin estar sujetos a la tiranía de los fríos dígitos que nos acosan en nuestra rutina diaria.


Sutil y de lo más creativo.

3eyes, tiene más proyectos interesantes relacionados con el espacio urbano. Es el caso por ejemplo de su proyecto Loca, en el cual nos hacen reflexionas sobre la facilidad de ser localizados y vigilados a través de nuestros teléfonos móviles.

¿Qué pensaríais si de golpe empieza a pitar vuestro móvil y os llega un mensaje por bluetooth parecido a este «En estos momentos estamos teniendo dificultades con la supervisión de su posición: por favor, mueva su dispositivo de red en el aire» o «Usted ha estado en una floristería y 30 minutos en un parque ¿está usted enamorado?» os aseguro que a mi me da un pasmo y apago el móvil inmediatamente.


Preguntas como ¿Qué ocurre cuando es fácil para todo el mundo realizar un seguimiento de los demás?, ¿de qué manera la vigilancia de unos a otros se puede ver afectada por el nivel de consumo de tecnología peer-to-peer sin que se controle a través de un punto central? son algunas a las que 3eyes nos obliga a enfrentarnos con esta acción.

Son muy inteligentes estos señores y adelantadillos, porque en vez de platearse este tipo de acciones bajo un sello artístico, como sería habitual, ellos se lo ofrecen a clientes inquietos e innovadores para que de esta manera llegue su mensaje provocador al público final.


Si hasta han conseguido con su taller Feral London que un grupo de clientes ¿ricos? paguen por sobrevivan 48 horas sueltos en las calles de Londres, solos, sin dinero, sin llaves de casa, sin móvil, sin robar, desplazándose a pie y vestidos con un traje de chaqueta y corbata, y sin nadie que les ayude…

Perfecto, ellos viven estupendamente haciendo lo que les interesa y además grandes clientes les sirven como altavoz de sus subversivos mensajes.


febrero 3rd, 2008

Nubes de polución con verde silueta


Que los habitantes de una ciudad puedan constatar el nivel de su consumo de energía, de manera gráfica, algo debe influir para su uso responsable.

Si cada noche, cuando te asomas a la ventana, ves en el horizonte, como si de un anuncio luminoso se tratara, la evolución del tamaño de las emisiones de vapor de la planta de energía que suministra la electricidad a tu ciudad, algún pequeño sentimiento de solidaridad con el medio ambiente te debe inspirar.


Pues eso justamente es lo que pretende Nuage Vert, una intervención artística con intenciones ético medioambientales ideada por el colectivo HeHe, formado por Helen Evans y Heiko Hansen.

Durante las noches del 22 al 29 de febrero la nube de vapor que emerge de la chimenea de la Central Eléctrica de Salmisaari en el centro de Helsinki, será siluetada por un láser verde para evidenciar las dimensiones del consumo de energía de la ciudad. Así, durante este periodo se podrá apreciar si dicha nube aumenta o disminuye.


En este proyecto, además de una evidente intención medioambiental, existe otra más simbólica y que tiene que ver con transformar una planta de energía en activo en un espacio para el arte, en un sitio para el espectáculo.

Este proyecto, de dramática belleza, se ha presentado en Pixelache un Festival de Arte Electrónico y Subculturas que se celebra en varias ciudades como Helsinki, Estocolmo, Bergen, Rekiavik, París o Medellín.


En el 2002, HeHe inició Nuage Vert, dentro del proyecto Pollstream, con la intención de crear una serie de entornos interactivos en los que los miembros de la audiencia se encuentran en un proceso de vigilancia de la contaminación, localizada en el mismo momento en que se producen.


Y para ello utilizan el humo de las chimeneas como vehículo de información y se ayudan de la tecnología láser y del color. De esta manera gráfica, quieren que el público tome conciencia y se responsabilice individual y colectivamente de estas emisiones.


Con ese planteamiento, se intervino en el 2002 y el 2003 en Dunkerque, en Helsinki y en Saint Ouen París.

Este es el tipo de actuaciones que lleva a cabo HeHe, un inquieto colectivo francés especializado en instalaciones arquitectónicas interactivas y experimentales y que se define como una «plataforma para el arte, el diseño y la investigación, desde la que explorar nuevas formas de integrar los medios de comunicación electrónicos en el medio físico».


Tienen en su haber más proyectos relacionados con el medio ambiente. A los interesados en el tema os recomiendo que miréis detenidamente la web de sus trabajos, que son muchos y os paréis en los vídeos. Yo voy a reseñar alguno de los más vistosos.


El Tapis Volant un recorrido nostálgico y romántico por Estambul mediante una alfombra voladora que se convierte en un espectáculo real pero anclado en la ficción, por una de las calles restauradas con más tradición de la ciudad.


En realidad, se trata de un minivehículo con apariencia de alfombra que discurre por las vías del tranvía de Istiklal, controlado simplemente por el movimiento del cuerpo.


En Bruit Rose, un soporte publicitario de exterior es utilizado de manera interactiva para transmitir mediante dígitos el ruido medioambiental y de los transeúntes en una concurrida calle.


En este caso el soporte se convierte en un receptor, que refleja lo que ocurre en su entorno, y así se consigue una función didáctica alejada del normal uso de los espacios de publicidad.


Lofi, instalación en la fachada de una sala de conciertos de París, que funcionó como un ecualizador, transmitiendo de una manera gráfica lo que estába sonando en el interior del edificio.


Bueno, podéis ver más intervenciones en su página, también leer sus textos que hablan de medio ambiente, arte, urbanismo… Yo lo dejo aquí por hoy.


Los he conocido por Corre77.

This work is licensed under GPL - 2009 | Powered by Wordpress using the theme aav1