Los centros comerciales son templos contemporáneos, de estética uniforme y fría, en los que se venera la religión del consumo… vaya frase tópica, pero es más o menos lo que nos muestra el fotógrafo Xavier Delory en su serie Fermé le dimanche (Cerrado el domingo).
Valiéndose del photoshop, ha manipulado la realidad para convertir formas de la arquitectura religiosa belga, en edificios dedicados al consumo masivo.
Las fotos de esta serie, son una conjunción muy acertada de formas clásicas, acabados técnicos e imágenes corporativas, que visualmente generan desasosiego y plantea preguntas, que sin ser nada novedosas, está bien hacerse de vez en cuando, más ahora, con la que está cayendo.




















