
Es tan difícil encontrar jardines en Madrid que últimamente se ha despertado en mí un interés especial por el tema.

No digo que en la capital no los haya, sólo que están muy mal repartidos, mucha concentración verde en grandes parques y en vías principales de la ciudad pero en las zonas donde realmente vive la gente, las plazas y zonas comunes han quedado convertidas en grandes superficies grises con incómodos bancos donde no apetece demasiado pasar el tiempo.

Así que, cuando he visto The Crack Garden, se me ha encendido la bombilla traviesa y no he podido evitar pensar en la de jardines como este que se podrían hacer por aquí y no solo jardines, también huertos urbanos.

Y es que este interesante proyecto, desarrollado por CMG Landscape Architecture, ha sido creado en grietas practicadas en el duro cemento, donde se han plantado gran variedad de especies tanto ornamentales como para el consumo, a la manera de las malas hierbas que crecen en las grietas de suelos y paredes deterioradas de paisaje urbano.

A pesar de ser un proyecto muy modesto, le ha sido concedido una mención de honor en el concurso ASLA Professional Awards y desde luego méritos no le faltan porque con mínimos recursos económicos, imaginación y sentido del humor, este modesto jardín ha podido cambiar la fisonomía de un feo patio sin tener que añadir capas de material, sino simplemente quitando un poco del cemento existente han logrado una agradable zona verde.

La intervención ha sido mínima, con una maquina taladradora han levantado finos surcos del hormigón del suelo y han accedido a la tierra que ya existía, donde han plantado una mezcla de hierbas, hortalizas, flores, hierbas aromáticas todas con un aire silvestre que otorgan al jardín un alto valor estético.

Coincido con el jurado de los premios, que en este proyecto se pone de manifiesto el valor estético que puede llegar a tener el asfalto, un elemento tan común en la construcción de las ciudades.

Acordándome de la consigna del Bah, que afirma que «bajo el asfalto está la huerta» después de ver esto, se me ocurren mil estrategias de guerrilla para grietas de plazas inhóspitas de la capital, en las que sobra el asfalto y falta el verde. Y a buen entendedor…

Os dejo las imágenes del proceso de construcción de este mínimo jardín de asfalto, que conocí aquí.




























































































