Para los que tengan la suerte de estar en Berlín, que seguro son algunos, recomiendo que se pasen por el Hamburguer Bahnhof para ver la última instalación de Tomás Saraceno, un artista que desafía la gravedad invitando a la gente a participar en el antiguo sueño de flotar dentro de gigantes burbujas de jabón. Es un asiduo invitado en el Ático.
Para su nueva obra, Cloud Cities, ha creado un mundo utópico de burbujas hinchables y jardines levitando. La La instalación se compone de veinte esferas suspendidas en un hangar, algunas de ellas lo suficientemente grandes para que los visitantes puedan introducirse dentro y rebotar y saltar en las paredes transparente.
Una red de cables mantiene los grandes globos en el aire, mientras en el suelo pequeñas burbujas parecen estar a punto de desinflarse.





















